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Historia de la Medicina

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Honrar, honra. Sergio del Valle Jiménez. Un hombre de pueblo, Ejemplo de valentía, modestiay fidelidad

Porf. María del Carmen Amaro Cano. Artículo conmemorativo de un aniversario más del natalicio de nuestro querido ministro.

Primer hijo del matrimonio proletario formado por Felicia Jiménez y Jorge del Valle, vecinos de Pogolotti, nació el 15 de abril de 1927. Graduado de médico en la Universidad de La Habana en 1954, comenzó sus actividades políticas a partir del golpe de Estado del 10 de marzo de 1952. Más tarde milita en una célula clandestina del Movimiento 26 de Julio, en el Hospital de Maternidad América Arias, donde laboraba. Finalmente se incorpora, como médico y soldado, al Ejército Rebelde, a fines de julio de 1957.
En sus “Palabras al lector” en su libro Camilo. Táctica y estrategia de una gran victoria,   dice: “hacía un cierto tiempo que yo me había graduado de médico; y un día, a través de nuestro movimiento clandestino 26 de Julio, llegó hasta La Habana el rumor de que Raúl Castro estaba herido de un tiro en la columna vertebral y se necesitaba un médico, creo que no lo pensé dos veces; y si lo pensé, no lo expresé. Lo cierto es que dije que sí, que estaba en disposición de integrarme a la guerrilla de Fidel Castro. En honor  a la verdad debo decir que por esos días ya Fidel era para todos los cubanos una verdadera leyenda; su mismo nombre era la esperanza, la fe, la certeza de que sí se podía luchar contra fuerzas militares tenidas hasta entonces como invencibles, sostenidas además por los Estados Unidos; y salí para la provincia de Oriente. (…) Llegamos a Manzanillo y me subieron a las montañas por la zona de Estrada Palma, hasta donde se encontraba Crescencio Pérez. Después partimos hasta donde estaba Fidel; y cuando llegué al campamento de éste y me di cuenta de que ya formaba parte del Ejército Rebelde, sentí que aquello era (y es) el acontecimiento más importante de mi vida”.
Más adelante dice: “Luego Fidel ordenó que saliera a encontrarme con el comandante Ernesto Guevara. El che, por orden del Comandante en Jefe, dirigía ya la segunda columna guerrillera, en la que yo sería uno de sus médicos”. Luego relata su encuentro con Camilo, precisamente cuando marchaba con otros soldados rebeldes a su encuentro con el Che; pero debido al gran cansancio que traían decidieron hacer un alto y descansar un poco. Refugiados en un cayito de monte, se tiraron a dormir en un pequeño ranchito que parecía abandonado. Allí se despertó con la sensación de un ruido ciclónico que le daba una patada a la puerta, entraba a la habitación y le encañonaba con una ametralladora. Entonces se puso a gritar ¡Soy el médico!, ¡Soy el médico!. Sobre ese incidente relata del Valle: “Camilo era así. Una fuerza ciclónica. Luego Camilo fue mi compañero, mi amigo; y fue mi jefe. Y fue también como un hermano”.
El 17 de agosto de 1958 el Comandante en Jefe Fidel Castro le hizo entrega al Comandante Camilo Cienfuegos de la Orden Militar con la cual quedó oficialmente constituida la Columna Invasora No. 2 Antonio Maceo. Iniciaron la marcha hacia occidente 72 combatientes, 4 de los cuales eran capitanes, entre ellos el médico Sergio del Valle Jiménez quien junto a los otros capitanes y cuatro soldados, integraban la jefatura de la Columna. Al triunfo de la Revolución es ascendido a Comandante. Ocupó diferentes cargos en las Fuerzas Armadas Revolucionarias: Jefe de la Fuerza Aérea en los primeros meses de 1959; en 1961, durante el rechazo de la invasión mercenaria por Playa Girón y en 1962 en los momentos de la Crisis de Octubre, se desempeñaba como Jefe del Estado Mayor General. De enero de 1968 a marzo de 1979 ocupó el cargo de Ministro del Interior. Se desempeñaba como tal cuando fuera ascendido a General de División en 1976. El 14 de diciembre de 1979 es designado Ministro de Salud Pública,   responsabilidad que asume hasta el 17 de diciembre de 1985, en que renuncia al cargo. Posteriormente se desempeñó como Funcionario del Consejo de Estado. Más tarde y hasta el momento de enfermar laboraba a las órdenes del Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
Fundador del Partido Comunista de Cuba, integró su primer Comité Central, el cual lo eligió miembro de su Buró Político, siendo ratificado en el II Congreso, cargo que desempeñó hasta 1986. Fue diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular y miembro del Consejo de Estado. Por los servicios prestados a la Patria le fueron conferidas varias condecoraciones, así como el título honorífico de Héroe de la República de Cuba, en abril del 2001. El General de División Sergio del Valle Jiménez se caracterizó siempre por su honestidad, nobleza y modestia en el cumplimiento de las tareas que le fueron asignadas.   El Comandante José Ramón Balaguer Cabrera, actual Ministro de Salud Pública, en sus palabras de despedida del duelo expresó: “…toda persona que lo conoció y lo trató supo que estaba frente a un ser humano excepcional. Sergio fue un cuadro de la Revolución de enorme capacidad de trabajo.” 

EL ATLETA.
El «ex atleta Caribe» más viejo, Sergio Chan Capote, siguiendo una tradición, de vez en vez acude a los actos en los que regularmente participan quienes han sido atletas de la Universidad de La Habana. «Hay muchos, algunos todavía jóvenes y trabajando, como Jaime Crombet y Raúl Mazorra» —dice quien pronto va a cumplir 94 años—, «hay otros, menos jóvenes, como Pedro Miret y Sergio del Valle. 

LA SIERRA MAESTRA.
Hospital de la Comandancia de La Mesa: local de zinc y tabla de palma ubicado en plena ladera de la finca La Mesa, fue usado como hospital. Lo construyó el campesino Hipólito Torres Guerra (Polo). Allí asistió como médico además del Che, Sergio del Valle Jiménez y José Ramón Machado Ventura. Se atendieron a varios heridos, entre ellos Camilo Cienfuegos, el propio Che y Ángel Guevara Silva, herido en el II Combate de Pino del Agua, quien muere en ese hospital el 24 de febrero de 1958, día en que se funda La Emisora Radio Rebelde en Altos de Conrado. También fueron atendidas las familias Verdecia, Matamoros, Almeida, Torres y otros. 
El entonces capitán William Gálvez relata  que “Alrededor de las tres de la tarde una de las postas detuvo a tres hombres. Los prisioneros fueron conducidos ante el Comandante. (….) Camilo inició el interrogatorio. Al preguntársele cómo se llamaban, dos de ellos dieron nombres falsos. (…) De manera que las cosas fueron subiendo de tono. En la guerra los interrogatorios no son siempre calmados, aún más si se sabe que los interrogados andan buscándonos para informar acerca de nuestra ubicación, con el propósito de liquidarnos.
(…) Camilo entonces me indicó que lo acompañara. Nos apartamos de los prisioneros, quienes se notaban temerosos de su suerte, y me dijo: ¡Mira que estos tipos son descarados! Ya me tienen a punto de perder la paciencia. Por mi parte le dije lo mismo, y entonces agregó: Ve y busca el práctico y enséñale desde lejos a estos tipos, a ver si los reconoce, antes de que se mueran del susto que les vamos a tener que dar.
Después de un “échate para acá y échate para allá”, más bien de un “empuja-empuja”, el campesino distinguió a los prisioneros a través de unos matorrales y los identificó: Ese canoso es el cabo Trujillo. Ese otro –dijo señalando para Enrique Navarro- es él.
Me acerqué a Camilo y le informé. Él se sonrió y comentó: Ya ves que eran guardias. Luego de estar convencidos de la identidad de los prisioneros, Camilo le puso una nota simpática al momento, no obstante nuestra situación difícil. Se quedó pensativo un rato y me dijo: Vamos a hacerle una bromita a estos descarados. Tú verás.
Ordenó separar a los detenidos e hizo un aparte con Sergio del Valle, a quien propuso lo siguiente: Vamos a ponerle el aparato de tomar la presión al cabo Trujillo y decirle que es un detector de mentiras.
Y una vez junto al cabo, dirigiéndose al capitán médico: Ponle el detector de mentiras. Mientras Sergio aplicaba el esfigmomanómetro, Camilo, con mirada amenazante, repetía: -  Vamos a ver si dices la verdad …
El estado nervioso de Trujillo le impedía darse cuenta qué era realmente el aparato y las preguntas de Camilo aumentaban la tensión: - ¿Son ustedes guardias? ¿Sí o no? A cada respuesta del cabo, Sergio movía negativamente la cabeza. - ¡Usted es un mentiroso! ¡Usted no nos dice la verdad! Al fin, el cabo comenzó a narrarlo todo.
FRAGMENTOS DEL DIARIO DE LA COLUMNA INVASORA "ANTONIO MACEO"
 Septiembre 20. Había luna, salimos temprano, a los 2 Km. comimos. Después caminamos hasta las 4:50 a.m. (20-sábado) pasando el Cimarrón y llegando hasta un pequeño monte de la finca La Trinidad a unos 3 kilómetros del río La Yegua.
6 p.m. Palabras de Camilo a la Tropa:
"Estamos pasando por una situación crítica, nos quedan largas jornadas muy peligrosas, donde posiblemente tengamos que abandonar los pocos caballos que tenemos, pues hay más de 1,000 soldados alrededor nuestro. Sé de la imposibilidad física de algunos de ustedes para caminar y sé que el peligro se acentúa cuando crucemos el río Las Yeguas. Por tanto, se le brinda una oportunidad a todos los enfermos y agotados de quedarse aquí, sitio relativamente seguro, donde tengo prácticos que se ocuparán de ustedes hasta que se repongan. Después, podrán reincorporarse. No hay deshonor en quedarse; al contrario, es una medida de seguridad para ustedes y nos brinda a nosotros una mayor movilidad, etc." Sólo 3 aceptaron: Borrel, Benigno y Mayedo.
Domingo 28 (7 a.m.)
Camilo me autorizó para ir a Ciego de Ávila, tratar de hacer contacto con el Movimiento y conseguir mercancías. Me afeité, me puse la ropa del guardia y paré en la Carretera Central un Ómnibus Especial. Mientras mis compañeros se asaban en el cañaveral a las 2 p.m. sin alimentos y sin agua, yo estaba almorzando en "Los Leones", con aire acondicionado y frente al Capitán de la Policía.
30 de septiembre. Los carros se atascaron en la entrada de la colonia Jacinta de los centrales Baraguá y Pina, a las 6 a.m. En la tienda compramos todos los víveres y comestibles, estábamos por la libre. Se gastaron más de 400 pesos. Los habitantes de la colonia nos dispensaron la mejor acogida que recuerdo desde que estamos en el llano y pasamos un día verdaderamente feliz. El capitán Pinares, hoy comandante, hizo de maestro, ganándose la simpatía de todos los niños, comprando refrescos; se les hizo almuerzo y se les regaló un peso a cada uno. Ofrenda floral a Martí. Cantaron el Himno Nacional, gritaron a toda voz "Viva Cuba Libre" y quedaron con el comandante que al otro día iban a pedirle a la maestra que les hablara de Martí, por qué luchó, por qué murió. A todos los detenidos trabajadores de la colonia se les pagó un día de haber. Comimos y nos despedimos del pueblo alegre y simpático que supo brindarnos el bienestar que necesitamos. Se sueltan los presos excepto los guardias y el montero y se les dio dinero para el pasaje, ropa, etc.
El día 6 de octubre por la noche salimos en marcha; al llegar al río Jatibonico, éste se encontraba crecido y tuvimos que cruzar una soga de un lado al otro para que los hombres pudieran pasar. Después de las 12 de la noche, más o menos, ya habíamos cruzado la línea divisoria entre las provincias de Camagüey y Las Villas. Caminamos algunos kilómetros y llegamos a un lugar conocido por "Las Llanadas"; éste fue el primer campamento de nosotros en la provincia de Las Villas. En este lugar todo fue espléndido e hicimos contacto con los escopeteros que operaban en esta zona.

ALGUNAS VIVENCIAS DE QUIENES LE CONOCIERON.
Rosalba Álvarez recuerda: “Un día mi papá me llamó con mucho misterio, Camilo iba a llegar, enseguida me cayó la inquietud por ver cómo era. Lo conocí el 11 de octubre, esa fecha nunca se olvida, en el campamento de Vergara. (…) Camilo le dictaba varios mensajes a Sergio del Valle y hacía sus chistes también, lo primero que dijo fue que Sergio era casado, que allí el único soltero era él. (…) Nosotros nos flechamos, nos enamoramos desde ese primer encuentro, me ilusioné mucho, esa noche pensé en él, soñé con casarme y tener hijos, Camilo siempre decía que íbamos a tener cinco o seis hijos. (…) Mantuvimos una relación bastante formal de acuerdo con la época, le pidió permiso a mi papá y una noche Sergio del Valle levantó un acta como si nos estuviera casando en el monte, al estilo de la guerra del '95. 
De las múltiples vivencias que tuvo bajo el mando del Señor de la Vanguardia, José Valentín Fernández Sarduy (el Chino) cuenta que durante el avance para el segundo ataque a Zulueta, Sergio del Valle le indicó que montara en uno de los jeeps. Camilo iba al volante. Hacía días que no dormía, y de repente preguntó que quién sabía manejar: «Me ofrecí. En realidad, no tenía práctica. El carro cancaneaba, saltaba, no avanzaba. El Comandante me dijo horrores y abordó otro vehículo. Al llegar al pueblo abandoné el jeep en una calle y me dirigí al cuartel. En un lugar cercano estaba Camilo. Se puso furioso al verme: “¿Qué tú haces aquí?”, exclamó, y se llevaba las manos a la cabeza. Mandó que consiguiera unos picos y palas, pero desobedecí la orden y busqué una buena posición de combate. El tiroteo era intenso. Tuve la mala suerte de que fragmentos de una granada me hirieran en la cabeza. No sentía dolor, pero sangraba mucho. Sergio del Valle me atendió, y después de las acciones me condujo al hospitalito que teníamos en el monte. Allí encontramos a Camilo. Del Valle le habló del valor que yo demostré en el combate, por lo cual proponía que se me premiara con un fusil mejor que el que poseía. Entonces Camilo preguntó cuántas balas había disparado. Respondí que 60, y ahí mismo volvió a enfurecer”.  
Joel Iglesias relata: “Sergio del Valle y el Che me hicieron la primera cura de campaña, mientras los combates continuaban; después me sacaron en una hamaca y me llevaron hasta la casa de un gallego, donde me operó el doctor Martínez Páez con la presencia del Che, Sergio del Valle y Machado Ventura. Como no hubo anestesia fue a base de ron. Me trasladaron con otros heridos hasta El Hombrito y después para una casita vara en tierra, que se encontraba oculta cerca de la casa de los campesinos Polo y Juanita”. 
En declaraciones a Radio Habana Cuba el vicepresidente del Consejo de Estado, José Ramón Fernández, calificó a Sergio del Valle como un hombre íntegro, capaz, reflexivo y de firmeza revolucionaria. Luchó al lado de Fidel y de Raúl desde las posiciones a las que fue designado con verdadero espíritu y decisión -concluyó Fernández. 4

GIRÓN.
A las 08:30 h se presentó el comandante Efigenio Ameijeiras, a quien había mandado a buscar, y le dictó personalmente las instrucciones: moverse hacia la zona de combate con la Unidad Especial de la Policía Nacional Revolucionaria que estaba recibiendo entrenamiento en la loma del Esperón, Pinar del Río; no llevar los morteros; pedirle a Osmany una compañía de milicias (ligera, del Batallón 116 concentrado en Marianao); incorporar dos baterías de bazookas (del Ejército Rebelde); y llevar la guarnición del edificio del INRA. Su misión era crear un doble cerco a Playa Larga y Playa Girón. La Columna Especial No. 2 del Ejército Rebelde iba a ser dislocada, como reserva de esta unidad, en Soplillar, al este de Pálpite, donde podría, o apoyar a las tropas de Ameijeiras, o reforzar el empuje hacia Cayo Ramona.
Fidel terminó diciendo a su jefe de la policía y expedicionario del "Granma": "Ustedes pueden hacer un esfuerzo por lo siguiente: por estar mañana temprano allí, marchando en los propios vehículos. Suponiendo que ustedes puedan salir a las 12:00... tienen que recoger las compañías de bazookas, hay que avisarle a Managua que prepare la columna de Roger. En Jovellanos, se te une la compañía de bazookas; ustedes tienen que entrar anocheciendo".
Inmediatamente de salir Ameijeiras (eran las 08:45 h) Fidel Castro se dirigió a Sergio del Valle para que la "Columna Especial de Roger" estuviera entre las 04:00 y las 05:00 p.m. en Jovellanos "sin perder ningún hombre ni extraviar ningún camión". (….)Inmediatamente precisó él mismo la salida de los cañones para Covadonga; dio órdenes para que el capitán Enrique González enviara hacia Yaguaramas dos compañías de tanques medianos T-34 y una compañía de tanques pesados IS-2M; y pidió al comandante Sergio del Valle que llamara al central Australia —punto coordinador— para que de allí se enviaran las dos baterías antiaéreas que debían proteger los cañones del comandante Pedro Miret.
Nuevamente, Fidel habla con el Comandante Sergio del Valle, son las 12:42 cuando le ordena: Mandar un hombre a Baracoa, o mandarle a decir a Baracoa que tan pronto estén los pilotos que vengan para acá. La ligera de combate en Yaguaramas, y el jefe aquí, y los pilotos de los helicópteros aquí. Llamar a las FAR que pongan en Yaguaramas un tanque de gasolina de helicóptero.
Fidel continúa emitiendo indicaciones sin descansar ni un momento. A las 13:00 horas, dice al comandante Sergio del Valle: “La aerotransportada va a hacer una audaz operación, que va a consistir en que, saliendo de Yaguaramas, la vamos a   colocar entre Cayo Ramona y Girón, en la misma carretera, una ligera de combate completa”. 
El 29 de marzo de 1962 se inició en La Habana el juicio sumarísimo contra los mercenarios que participaron en la invasión de Playa Girón, el 17 de abril de 1961. Los mercenarios comparecieron ante el tribunal revolucionario que estuvo presidido por el Comandante Augusto Martínez Sánchez, e integrado además, como vocales, por los comandantes Sergio del Valle, Juan Almeida, Guillermo García y Manuel Piñeiro. 

LA CRISIS DE OCTUBRE.
“De la Crisis de Octubre el pueblo, dirigido por Fidel, salió fortalecido. Pasó esta dura prueba con firmeza, valor y honor revolucionarios. En los momentos en que arreció el peligro, no se doblegó, sino que se robusteció aún más. (…) El pueblo cubano, en aquella coyuntura, protagonizó un imperecedero ejemplo de serenidad, decisión y valor que forman parte de sus tradiciones revolucionarias y de su moral de lucha, pues como dijera Fidel poseía algo mucho más importante: "proyectiles morales de largo alcance que no se pueden desmantelar y no serán desmantelados jamás". 

DEL VALLE EN EL RECUERDO.
Osneldo García, Premio Nacional de las Artes Plásticas 2003 nació en Mayajigua. Graduado de San Alejandro en 1955 en las especialidades de Dibujo y Escultura y con una maestría en Alemania, recibió la Distinción por la Cultura Nacional; tiene el mérito de haber realizado la primera exposición del Museo Nacional de Bellas Artes después del triunfo de la Revolución, sin contar su trayectoria como combatiente de la Clandestinidad y cerca de Camilo Cienfuegos en la Columna No. 2. Ante la pregunta del Periodista: ¿Por dónde enrumba su arte después que triunfa la Revolución?, responde: “Ya en esa época yo había trabajado mucho. Luego hice una exposición, lo único que le agregué fueron unas piezas más, Camilo muere en octubre y en diciembre presento la muestra con un busto de él, de una madera buena, de sabicú que se lo regalé a Sergio del Valle, es la primera exposición que hace el Museo Nacional en tiempos revolucionarios. En su reciente libro Sergio del Valle dice que Osneldo no aspira a galones pero le gusta mandar y andar por la libre. También soy un hombre con suerte, he ido rodando y rodando y he logrado muchas cosas. No me siento los años, si no me dicen que soy viejo no me lo creo, no es que sea joven, pero no me preocupo por la edad”.   Sin embargo, no cuenta que en ese propio párrafo, del Valle refiere que “ha tenido dificultad con Torres y Cortés, que él basa en diferencias ideológicas políticas. Se le acusó en un momento de ofuscación de que 50.ºº en parque se había extraviado, Esto no se ha confirmado”. Y termina diciendo del Valle que “me luce que el muchacho vale y se le debe dar una oportunidad” 1

En 1957 el Dr. Julio Martínez Páez es llamado por Fidel a la Sierra Maestra para asumir la dirección de los Servicios de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde. Durante los años 1957 y 1958, en la Columna No. 1, bajo el mando del Comandante Fidel Castro, desde Palma Mocha hasta el triunfo revolucionario, participó en todos los combates, siendo ascendido a Capitán en el de Pino del Agua. Realizó innumerables intervenciones quirúrgicas en los Hospitales de Sangre, entre las cuales recuerda la que le practicara, conjuntamente con el Comandante Sergio del Valle Jiménez, al Comandante Camilo Cienfuegos. Se trataba de una herida penetrante en el abdomen. Más tarde, fue ascendido a Comandante en el combate de La Plata. 
 
EL RECONOCIMIENTO AL VALOR DE LOS DEMÁS.
En el Diario de Guerra, publicado en el libro “Camilo. Táctica y estrategia de una gran victoria”, ya citado anteriormente, el miércoles 29 de octubre de 1958, del Valle escribía: “Después de saludar al médico, al enfermero y al resto de la Tropa de Félix, nos pusimos a trabajar en el informe de la Comandancia General. (…) el médico de Félix, Dr. Bravo, sirvió de mecanógrafo”.
En la página 5 de sus “Palabras al lector” en este mismo libro, del Valle recuerda: “En nuestro Ejército Rebelde también se encontraba uno de los más ilustres médicos cubanos: el doctor Julio Martínez Páez, con su maestría y su diario ejemplo de dedicación y sabiduría, tan lleno de fervor patriótico por la causa del pueblo”. Al pie de esa página aclara: “El doctor Julio Martínez Páez se incorpora a la guerrilla en 1957. Tenía en esa fecha cerca de 50 años; era uno de los médicos cubanos más prestigiosos, especializado en ortopedia, rama en la que ha dejado una huella perdurable en nuestro país y fuera de él. Alcanzó los grados de comandante en la lucha en la Sierra. Falleció en abril del 2000”. (Aquí hay un error de fecha en el libro, pues el Profesor Martínez Páez falleció el 31 de marzo).
Al final del Diario de Guerra, aparecido en este propio libro, escribe acerca de los integrantes de la Columna No. 2 Antonio Maceo, que cayeron posteriormente. Entre estos se encuentra Antonio Sánchez Díaz (Pinares). El General del Valle toma fragmentos del diario del Che para caracterizar a Pinares, su antiguo compañero de luchas: “En medio de las dificultades de la dura lucha guerrillera cultivaba su vieja costumbre de hacer bromas, de decir anécdotas y cuentos, con lo que contribuía a alegrar a sus compañeros de lucha. (….) Muere en una emboscada en la región del Ñancahuazú, el 11 de junio de 1967. Pinares, el heroico combatiente internacionalista, que tantas pruebas de valor, abnegación y sacrificios diera en la lucha por la liberación de su patria, y que quiso, junto al Che Guevara y demás compañeros gloriosos redimir a otro pueblo hermano de nuestra América, pasa con el nombre de Marcos, a formar fila entre los inmortales, entre los precursores de la verdadera independencia de la América Latina”.

HUELLA INDELEBLE.
“En 1980,  al regreso de Bulgaria –lugar en que radicaba la sede de la Unión Internacional de Sindicatos Profesionales de la Federación Sindical Mundial, donde había ocupado la Secretaría General, a propuesta de Lázaro Peña- me desempeñaba como Segunda Secretaria del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud. Una noche, me llama por teléfono el Comandante Faustino Pérez -a quien había conocido en Bulgaria, donde él era entonces el Embajador de nuestro país- y me dice que el General del Valle, que ahora ocupaba el cargo de Ministro de Salud Pública, quería hablar conmigo para ofrecerme ir a trabajar con él, pues tenía el propósito de crear una Oficina de Atención al Pueblo y necesitaba a alguien con sensibilidad ante los problemas de los trabajadores y el pueblo. Me dijo Faustino que del Valle le había comentado: “Esta muchacha, trabajando junto a Lázaro Peña, tiene que haber desarrollado esa cualidad que distinguió siempre al líder de la clase obrera cubana”. Confieso que me emocionaron las palabras de Faustino. A mi mente acudió una mañana del año 1959, en que había ido con mi madre al antiguo Campamento Columbia (hoy, Ciudad Libertad), a visitar a mi hermano, combatiente del Ejército Rebelde en la columna del Comandante Almeida, y allí había visto de cerca a un hombre alto, delgado y fuerte al propio tiempo, de una exquisita educación, que tenía grados de Comandante y era de la tropa del Comandante Camilo Cienfuegos, ya héroe legendario de la reciente epopeya.

La segunda vez en mi vida que había estado cerca del General del Valle fue con motivo del nacimiento de su hijo Alejandro, en el Hospital América Arias. En esa época él era Ministro del Interior; sin embargo, llevó a su esposa al Hospital de Maternidad donde se había desempeñado como médico obstetra antes de la Revolución. En aquella oportunidad me dio una muestra de modestia y sencillez. Lo descubrí sentado en un banco, en el vestíbulo de la entrada del hospital, esperando –como una persona más del pueblo- a que abrieran la puerta para el horario de visitas.

La tercera era muy reciente. En ocasión de un desfile de propuestas de modelos de uniformes para las enfermeras, organizado en el Consejo de Estado, por orientación de su Presidente, donde fuimos convocados el Ministerio de Salud Pública y el Sindicato Nacional. En aquella ocasión, por enfermedad del Secretario General, tuve que sustituirle en esa actividad y así me encontré compartiendo con el Ministro nuestras opiniones respecto al tema que nos convocara a ese encuentro.
Todavía recuerdo la conversación sostenida con el Ministro, en su despacho, un mes más tarde, cuando me propuso integrar su equipo de colaboradores. Me habló de la Oficina que quería crear. Estas fueron sus palabras: “Le pedí a Faustino que hablara contigo pues necesito alguien que sepa escuchar la opinión del pueblo acerca de nuestro Sistema de Salud, familiarizarse con los problemas que plantean las personas que necesitan atención y ayudar en la coordinación con las instancias y directivos encargados de solucionar sus problemas. Quiero que sepas que Felicia, mi madre, una mujer humilde del pueblo, aun siendo maestra tuvo que lavar “para la calle” para hacer médico a su hijo. ¡Eso yo no lo olvidaré jamás!... Soy hijo del pueblo y a él me debo. Si algún día no puedes solucionar un problema planteado por una alta personalidad, no lo sentiré tanto como si eso mismo ocurriera con una persona humilde del pueblo”. Cuando pensaba que la conversación estaba llegando a su fin me dijo: “Cuando vayas a dar una respuesta positiva, puedes encomendarle la tarea a tu secretaria; pero si la respuesta es negativa debes atender personalmente a la persona, para ofrecerle todas las explicaciones necesarias, de modo que pueda entender las razones de la negativa. Si es posible, preferiría que la visitaras en su centro laboral o en su propia casa”. Pero en realidad fueron sus últimas palabras las que me impresionaron profundamente: “Esta posición, desde la cual podrás ayudar en decisiones importantes, te hará sentir poderosa. Quiero que recuerdes siempre que la verdadera demostración de poder está en la generosidad”. 
A su lado desarrollé con mayor fuerza mi sentido de justicia, de respeto a la dignidad de la persona, de solidaridad. Aprendí que la generosidad no es solo largueza, sino la inclinación o propensión a anteponer el decoro a la utilidad y al interés. Su sentido de la justicia exigía de mí –que entonces presidía la Comisión de Apelaciones de los estudiantes de la Educación Superior al Ministro por sanciones aplicadas en los Institutos Superiores de Ciencias Médicas del país- que demostrara con pruebas fehacientes la culpabilidad del estudiante para desestimar la apelación. Ante la menor duda, prefería equivocarse a favor del estudiante, aceptando la apelación y ofreciéndole una nueva oportunidad de rectificación.

Admiré siempre su sencillez, modestia y sensibilidad, y también su valentía política y su fidelidad a la Revolución y a Fidel. Su huella, como la de Lázaro Peña, ha calado muy hondo en mi formación como profesional, revolucionaria y como persona. Tuve el privilegio, siendo Organizadora del Núcleo del PCC de las Oficinas del Ministro, de contarle entre nuestros militantes, siendo él Miembro del Buró Político del PCC. No me dejarán mentir mis compañeros que compartieron conmigo la dirección del Núcleo en aquel entonces (entre ellos Carlos Scorza, su entonces Ayudante Ejecutivo, viejo amigo y compañero de trabajo y de luchas revolucionarias, quien era el Secretario General y Elena Pantoja, la Secretaria Ideológica, su entrañable esposa y compañera, madre de sus tres hijos más jóvenes: Alejandro, Elenita y Rosita) cuando digo que no tuvimos un militante más disciplinado, cumplidor de las tareas y respetuoso de nuestros acuerdos que él. 
Recién el pasado año, un grupo de estudiantes de medicina decidieron investigar acerca de la vida y obra del Profesor Martínez Páez para presentar su trabajo en una Jornada de Historia de la Medicina. En esa oportunidad, me solicitaron que les concediera una entrevista. En ella también les hablé acerca de los años en que laboré a las órdenes del Ministro Sergio del Valle, cuando el Profesor Martínez Páez era visita frecuente en nuestras oficinas. Ellos recordaban la lucha guerrillera con gran modestia, resaltando los valores de otros y yo sentía crecer mi admiración por ambos. Para mí fue un gran encuentro de sentimientos el día en que al Profesor Martínez Páez se le otorgó la condición de Profesor de Mérito en el Aula Magna de nuestra Universidad de Ciencias Médicas de La Habana. Veía aquel hombre, otrora delgado, elástico, siempre erguido, reducido ahora a un sillón de ruedas, y que con gran dignidad acudía a recibir el reconocimiento del alto centro docente. Entre los invitados, vestido con las galas de General de División, el Dr. Sergio del Valle Jiménez, ya también enfermo; pero aun así fiel a su viejo amigo y compañero de luchas y de quirófano en la manigua. 
El 21 de diciembre del año 2003, mi Ministro me dedicó su libro, Camilo. Táctica y estrategia de una gran victoria, con unas palabras que demuestran su espíritu generoso: “Para la querida compañera María del Carmen, con el cariño, admiración y respeto de siempre, Sergio del Valle”. Ahora, releyendo una vez más estas palabras, digo: “Gracias, querido Ministro, por sus generosas palabras.  Soy yo quien le continúo profesando gran cariño, admiración y respeto, además de agradecimiento profundo por haberme permitido el privilegio de trabajar a sus órdenes.”

EL EJEMPLO.
El actual General de Brigada de la Reserva Moisés Sio Wong, quien es hoy el Presidente del Instituto Nacional de la Reserva Estatal (INRE), guarda en su memoria gratos recuerdos de los siete años que trabajó en el MINFAR, en la entonces Ayudantía del Ministro, General de Ejército Raúl Castro Ruz., cuando expresa el privilegio que ha constituido haber trabajado en el MINFAR junto a jefes como Raúl, Almeida y los generales Sergio del Valle, Senén y Julio Casas Regueiro, y Ulises Rosales del Toro, entre otros. Considera que esos años de duro trabajo en la Ayudantía del Ministro y junto a tan valiosos compañeros "me ayudaron mucho en mi formación como revolucionario y oficial de las FAR". 
El General de Brigada retirado Luis Alfonso Zayas Ochoa al triunfo de la Revolución estuvo en Las Villas, en un batallón de tanques. También en las Fuerzas Tácticas del Centro, hasta que en 1961 pasa a ocupar la jefatura del Estado Mayor de la División de Infantería 2350, en el Ejército Occidental. Ya en 1962 era jefe de la Sección Política del Mando, donde se mantiene hasta la creación del Cuerpo Blindado (hoy una división de tanques). Ahí también fue jefe de la Sección Política. Recordando viejos tiempos dice: "El próximo paso fue determinante en mi formación: Curso Académico Superior, 1967. Acompañé a una tropa élite. Para que tengas idea me basta con citarte dos o tres nombres: Sergio del Valle, José Ramón Balaguer, Valle Lazo y Raúl Castro Ruz. 

 
ALGUNAS DE LAS PRINCIPALES TAREAS DE LA REVOLUCIÓN CUBANA DESARROLLADAS POR EL MINISTRO DEL VALLE DURANTE SU MANDATO EN EL SECTOR DE LA SALUD.
De las Efemérides médicas cubanas, de Elena López Serrano, publicadas en el No. 69 de los Cuadernos de Historia de la Salud Pública, en 1985, testimonios de algunos de los compañeros de labor de las Oficinas del Ministro, y documentos y anotaciones hechas en las Agendas de Trabajo, se han seleccionado algunos hechos de interés histórico del período que, en breve síntesis, se exponen a continuación.

Durante el quinquenio de su mandato, el Ministerio tuvo que luchar todavía contra enfermedades trasmisibles como el sarampión, la parotiditis, la rubéola y la tos ferina, pues hasta un decenio más tarde no fue que se lograría el último caso reportado de estas enfermedades, ya bajo la cobertura del Programa Nacional de Vacunación, distinguido por su excelente trabajo y exitosos resultados. Este período se vio convulsionado por la aparición del primer caso de SIDA en el país y la necesidad de elaborar una rápida estrategia para evitar su propagación, al mismo tiempo que demandaba cuidados especiales de las personas diagnosticadas como enfermas y sus familiares y amigos allegados.

A las enfermedades crónicas no trasmisibles, primeras causas de mortalidad en el país, también se le dedicó especial atención. Prueba de ello es la tasa de mujeres examinadas por el Programa de Detección Precoz del Cáncer Cérvico-uterino, que se incrementó de 156,4 en 1980  a 176, 2 en 1985. Otro tanto puede decirse acerca de investigaciones, varias de ellas premiadas, dirigidas a estudiar los factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, entre otras. Entre 1980 y 1985, 11 profesionales de salud, fundamentalmente médicos, obtuvieron el Premio Anual de la Salud, con resultados de investigaciones importantes que aportaron nuevos conocimientos de gran impacto social pues daban respuesta a problemas de salud actuales. En este sentido, el Viceministerio de Higiene y Epidemiología, apoyado por los Institutos Pedro Kourí; de Higiene y Epidemiología; Cardiología, Oncología, Neurología y Endocrinología, entre otros, desarrollaron una meritoria labor.

También le tocó vivir uno de los momentos más difíciles, cuando el 1º de junio de 1981 eran notificados los primeros casos de la epidemia de dengue hemorrágico en la provincia de Sancti Spíritus, hasta el 10 de octubre en que se pudo informar como controlada la epidemia en el país, dejando como saldo 344 203 casos atendidos y el lamentable fallecimiento de 158 personas, de ellos, 101 niños. No obstante lo cual, en la clausura de la Reunión de Balance Anual del Ministerio de Salud Pública, celebrada el 28 de febrero de 1982, se informó que la tasa de Mortalidad Infantil correspondiente al año anterior había sido de 18,5 por mil nacidos vivos, lo cual evidencia el trabajo sostenido en este Programa, al comparar esa tasa con la del año 1975 (27,5) y el año 1980 (19,6)

Ante la triste experiencia de la epidemia de dengue, el 15 de abril del año siguiente (1982) se comienza una intensa campaña nacional de higiene y saneamiento en empresas y unidades presupuestadas del país contra el mosquito y otros tipos de vectores dañinos, extendiéndose el 17 de mayo a la fumigación intra y extra domiciliaria. Como resultado de este trabajo la provincia de Pinar del Río se declaraba, el 20 de junio, como la primera en el país en erradicar el mosquito Aedes aegypti. Como expresión de que este problema constituía el primer problema para el sector, el 24 de octubre se le confería el Premio Anual al Mejor Trabajo Científico del MINSAP al profesor José M. Ballester Santovenia y un colectivo de investigadores del Instituto de Hematología e Inmunología por la investigación “Fiebre hemorrágica por dengue: aspectos hematológicos e inmunológicos”.

En este período se dio apoyo al trabajo de los Grupos Nacionales y las Sociedades Científicas de la Salud, tal y como lo demuestra el hecho de la participación del propio Ministro en sus diversas actividades, fundamentalmente Congresos. Especial atención brindó a la Sociedad Cubana de Enfermería.

Igualmente, atención preferente ofreció en su mandato a la constitución de las Asociaciones de personas con limitaciones físicas. Así fueron constituidas las tres grandes asociaciones: ANCI, ACLIFIM y ANSOC.

Durante el período 1980-85 se fortalecieron los vínculos de trabajo con las instituciones de salud de los países miembros del CAME, asistiendo personalmente el Ministro a varias de sus reuniones internacionales.

Se dedicó esfuerzos, especialistas y asesoría al trabajo desarrollado por los colaboradores cubanos en el campo de la salud en distintas instituciones del mundo y se ayudó incluso a la creación y/o fortalecimiento de la educación médica en países de África, Asia y América Latina. El Ministro recorrió varios de esos países, así como presidió la delegación de ayuda gubernamental a México, cuando el terremoto de septiembre de 1985.

Nuevas técnicas terapéuticas, como la Oxigenación Hiperbárica y la microcirugía para várices de miembros inferiores; o centros dedicados a la atención de determinadas enfermedades, como la Clínica para la Psoriasis; o los trasplantes de corazón y de médula ósea realizados en el recién inaugurado Hospital Hermanos Ameijeiras; todo esto, junto al aporte de nuevos medicamentos como el Interferón constituyen ejemplos de lo logrado en este período.

Con el nacimiento del Modelo de Medicina Familiar en Lawton (4 de enero de 1984), y luego en Alamar y Plaza de la Revolución, el Ministerio contó con especialistas de alto nivel que asesoraron, dirigieron y llevaron a la práctica la idea lanzada por el líder de la Revolución Cubana en el V Congreso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Salud de iniciar la formación de especialistas de Medicina General Integral. De su opinión acerca de ello dejó constancia en un escrito para la Revista de los estudiantes de Ciencias Médicas.   El Ministro asistió personalmente a la puesta en marcha del Plan en Granma y en la Isla de la Juventud, entre otros. El 16 de julio de 1985 el Ministro inauguraba la XXIV Reunión del Comité Asesor en Asuntos de Investigación en Salud de la Oficina Sanitaria Panamericana. En su intervención y luego en el Plenario se habló extensamente del Plan Médico de la Familia.

Al mandato del Ministro del Valle también se debe el apoyo al Movimiento de Unidades Modelo del Sindicato y al otorgamiento del galardón de Vanguardia Nacional, constituyéndose el Hospital Benéfico Jurídico, de larga historia de compromiso social, en la primera unidad del sector en recibir esta distinción, el 3 de junio de 1983.

A este período también pertenece la creación de las Comisiones de Ética Médica (Resolución No. 127 de fecha 20 de julio de 1983) y la divulgación y aplicación de los Principios de la Ética Médica, aprobados por el CC del PCC; y la creación de la Oficina de Atención al Pueblo como vínculo permanente para identificar las causas de insatisfacción de los ciudadanos cubanos con la atención de las instituciones de salud y sus profesionales y directivos, partiendo del principio martiano de respetar siempre la dignidad plena del hombre.

De 641 habitantes por médico en 1980 se llegó a lograr la cifra de 439 habitantes por médico en 1985. En este período se constituyó el Destacamento de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay (12 de marzo de 1982) y se realizaron los dos Claustros más importantes, de carácter nacional uno de ellos, ambos con la participación del Comandante Fidel Castro. También se realizó un Encuentro Nacional con los estudiantes de Ciencias Médicas (5 de marzo de 1984) y se graduaron los primeros tres Contingentes Médicos Rurales Manuel Fajardo.

A pesar de sus múltiples actividades, como Ministro de Salud Pública, Miembro del Buró Político del PCC y del Consejo de Estado, el Ministro del Valle no olvidaba a su antiguo centro laboral, donde todavía estaban varios de sus viejos compañeros de trabajo, y asistía el 27 de diciembre de 1980, a la Sesión de clausura de la Jornada Científica del Hospital Docente Ginecoobstétrico “América Arias”, que había sesionado durante tres días, como parte de los festejos por los cincuenta años de vida de la institución.

Otros datos de interés:

  • 24 de diciembre 1980: Fue puesto en vigor el nuevo Reglamento de Ubicación, Reubicación y Promoción de Médicos Generales y Especialistas.
  • 16 de diciembre 1982: Se clausuró la I Reunión de Directores de Hospitales en la sede del Ministerio de Salud Pública.

AÑO 1983

  • 14 de junio: Se constituyó el Comité Cubano de Médicos contra el Arma Nuclear, con el objetivo de trabajar por la divulgación de todos los principios pacíficos que se opongan a la extinción de la humanidad.
  • 3 de julio: Se iniciaba en el Palacio de las Convenciones, la Conferencia Internacional “Salud para Todos en el año 2000, veinticinco años de experiencia cubana”.
  • 15 de diciembre: Se efectuó en Camagüey la I Jornada Nacional de Historia de la Medicina.

 AÑO 1985

  • 22 de febrero: Se firmó el convenio de colaboración de las Asociaciones Médicas Franco-Cubana y Cubano-Francesa, en las esferas de investigación, asistencia médica y docencia. A la firma de este convenio asistió el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.
  • 27 de febrero: Se efectuó el I Encuentro Nacional de Recuperación y Fabricación de Piezas de Repuesto, el mantenimiento de equipos y el Desarrollo Tecnológico en Salud Pública.
  • 22 de abril: II Feria Internacional de la Técnica Médica, Salud para Todos, bajo los auspicios de MEDICUBA, la Cámara del Comercio y el Palacio de las Convenciones.
  •  

RECONOCIMIENTOS
En el II Congreso del PCC, celebrado del 17 al 20 de diciembre de 1980, en el Palacio de las Convenciones de Ciudad de La Habana, se expuso un balance del período entre 1975 y 1980, así como las proyecciones para el quinquenio 1981-1985 y las líneas generales de la política nacional e internacional. Se hizo un análisis de la situación económica y las causas del deterioro que sufría la misma. La dirección del Partido elegida en este Congreso contó al General de División, Dr. Sergio del Valle Jiménez, como uno de los miembros de su Buró Político.
Presidió el General de Ejército Raúl Castro el acto central conmemorativo del aniversario 40 de la desaparición física del Comandante Camilo Cienfuegos. Participó Almeida en masiva concentración en Yaguajay. Rinden tributo en todo el país al Señor de la Vanguardia. En la ceremonia se entregó por acuerdo del Buró Ejecutivo del Comité Provincial del Partido, la réplica del Dragón 1 al General de División Sergio del Valle Jiménez, compañero de Camilo durante la hazaña invasora, quien la recibió en representación de la Columna No. 2 Antonio Maceo, varios de cuyos integrantes se encontraban invitados al acto. 
El 16 de octubre de 1985 el Ministro del Valle recibe la distinción que concede anualmente la Asociación Norteamericana Forum de Médicos, por haber alcanzado nuestro país las metas de Salud para Todos en el Año 2000, propuestas por la Organización Mundial de la Salud. 2
Durante el 3 y 4 de noviembre del 2000 se celebró en el Palacio de Convenciones de Ciudad de La Habana el Primer Congreso de Hospitales Militares como continuación de las Jornadas de Hospitales Militares, con el auspicio de los Servicios Médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT). Este prestigioso evento contó con la participación de una representación de médicos, estomatólogos, ingenieros y otros profesionales de la salud de las instituciones militares de Cuba.
En la actividad inaugural el Comité Organizador hizo reconocimiento a todos los Jefes de los Servicios Médicos por los logros alcanzados desde su fundación hace 41 años. Resultaron homenajeados y se le entregaron diplomas por las FAR al Capitán Manuel Bravo Yánez, General de División Sergio del Valle Jiménez, Comandante Oscar Fernández Mell, Comandante José R. Machado Ventura, Comandante José R. Balaguer Cabrera, Coronel Guillermo Rodríguez del Pozo, Coronel Héctor Conde Rico, Coronel Roberto Ortega Morales, Coronel Andrés Piloto Varona y Coronel José Betancourt Lavastida, y por el MININT Dr. Manuel Fernández Echevarría, Dr. Julián García Oliva, Cor. Arquímides Cedeño Argilagos, Cor. Eudaldo Yopis Sallez y Cor. Pedro Rivas Isasi. 
Por Acuerdo Número 3250 del Consejo de Estado, de fecha 19 días del mes de abril del 2001, se otorgó el Título Honorífico de "HEROE DE LA REPUBLICA DE CUBA" al compañero Sergio del Valle Jiménez, junto a otros diez compañeros más. Asimismo, según establece la Ley, junto a ese Título Honorífico se otorgó una Orden atendiendo a los méritos excepcionales de los condecorados. En este caso, se entregó la Orden "PLAYA GIRON" a Sergio del Valle Jiménez, junto a nueve de los restantes condecorados. 
Un destacado grupo de cuarenta y cuatro profesionales de la salud cubanos, que concluyeron sus estudios en 1954, fueron homenajeados, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, al cumplirse el aniversario 50 de su graduación como médicos, entre quienes se encontraba Sergio del Valle Jiménez. Recibieron diplomas de reconocimiento por su fidelidad a la patria y por su consagración a la salud del pueblo. 

HONRAR, HONRA.
A las 11:45 de la noche del 15 de noviembre del pasado año 2007 falleció el General de División y Héroe de la República de Cuba, Dr. Sergio del Valle Jiménez, a los ochenta años de edad. En sus reflexiones en honor póstumo del General del Valle, el líder de la Revolución cubana expresaba: “Sergio y yo tuvimos el privilegio de estar allí en el puesto de mando ubicado a la derecha de la desembocadura del río Almendares el amanecer del 15 de abril, cuando bombarderos B-26 de Estados Unidos con insignias cubanas y pilotos mercenarios atacaron las bases aéreas de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el aeropuerto civil de Santiago de Cuba, hace 46 años. Fue un ataque preventivo y sorpresivo contra este oscuro rincón del mundo. Con Sergio me comunicaba por teléfono desde cualquier pueblo cercano a la Carretera Central cuando me dirigía hacia Girón el 17 de abril. (….) Tú marchaste, Sergio, con Camilo hacia Pinar del Río en la Columna Invasora. (…) Tú y yo nos encontrábamos también en el puesto de mando cuando en la Crisis de Octubre de 1962 estuvimos al borde de una guerra nuclear. Hemos vivido tiempos excepcionales que se reiteran de forma cada vez más amenazante para la humanidad. Tus lecciones y tu ejemplo perdurarán. Rindo tributo a tu memoria. Noviembre 16 de 2007. 2:15 p.m.” 

 

EPÍLOGO.
Haber tenido el privilegio de conocerle, nos ha permitido a muchos admirarle, respetarle y profesarle profundo afecto. Es en momentos como este en que se me hacen tangibles las palabras de ese extraordinario judío inteligente, Karl Marx, cuando dijera que el capital fundamental, el valor fundamental es el hombre. Esta verdad se hace evidente cuando estamos frente a un Hombre de Verdad como Sergio del Valle Jiménez. Junto a Fidel, repito con emoción: “¡Ministro, sus lecciones y ejemplo perdurarán!. ¡Rindo también tributo a su memoria!”
 

Referencias Bibliográficas

  DEL VALLE JIMÉNEZ, SERGIO. CAMILO. Táctica y estrategia de una gran victoria. Editora Política, Ciudad de La Habana, 2002.

  LÓPEZ SERRANO, ELENA. Efemérides médicas cubanas. Cuadernos de Historia de la Salud Pública 1985; (69): 24-41

  GRANMA, Órgano Oficial del Comité Central del PCC. La Habana, viernes 16 de noviembre de 2007. Año 11 / Número 317
  RADIO HABANA CUBA. “Sepultados los restos del Héroe de la República de Cuba, Sergio del Valle Jiménez”. La Habana, 17 de nov
  SARIOL, JORGE. Viaje por un Caribe. Alma Mater 2007
  EL COLIBRÍ. Sitio de la Cultura en Buey Arriba. webmaster@crisol.cult.cu
  GÁLVEZ, WILLIAM. “El detector de mentiras”, en: Kamilo en Yaguajay. Camiladas. E-mail: cip220@cip.enet.cu
  DEL VALLE JIMÉNEZ, SERGIO. Diario de la Columna Invasora "Antonio Maceo". DÍAS DE COMBATE. Colección Uvero. La Habana. Instituto Cubano del Libro. 1970.
  BORREGO, MARY LUZ. Rosalba. Kamilo en Yaguajay. Camiladas. E-mail: cip220@cip.enet.cu
  CUADRADO SILVA, BENITO. “¿Quién sabe manejar?, preguntó Camilo. Testimonio de un combatiente que estuvo bajo el mando del Señor de la Vanguardia”. VANGUARDIA, Periódico de la provincia de Villa Clara. 26 de Octubre de 2007
  CUPULL, ADYS Y GONZÁLEZ, FROILAN. De la mano del Che. Testimonio de Joel Iglesias, tomado del libro Che entre nosotros. Invasor.cu  e-mail: cip221@cip.enet.cu
  PLAYA GIRON: Primera Derrota del Imperialismo en América. Conferencia Científica: Girón 40 años después. Girón Hoy. 2000. La Habana. Cuba
  UPEC. Sitio de los Periodistas de Sancti Spíritus, Cuba. Principales efemérides. E-mail: cip220@cip.enet.cu
  DEL VALLE JIMÉNEZ, GENERAL DE DIVISIÓN SERGIO. “Ni aún al borde del holocausto, este pueblo se doblegó. III y final”. GRANMA. Órgano Oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.  La Habana, miércoles 24 de octubre de 2007. Año 11 / Número 294 
  BORREGO, MARY LUZ. Las metáforas de Osneldo. Sitio de los Periodistas de Sancti Spíritus, Cuba  

  AMARO CANO, MARÍA DEL C. Entrevista personal realizada al General de División, Dr. Sergio del Valle Jiménez, en ocasión del 80 cumpleaños del Profesor Julio Martínez Páez. La Habana, 1988.
  AMARO CANO, MARÍA DEL C. Testimonio. Marzo 1980

  AMARO CANO, MARÍA DEL C. Vivencias de la autora de sus años de trabajo junto al Ministro del Valle (1980-85)
  LEYVA MACHADO, MAYLÍN. Entrevista a la Profesora María del Carmen Amaro Cano acerca de sus recuerdos del Profesor Julio Martínez Páez. La Habana, 25 marzo 2006.
  RASSÍ, REYNOLD. “Hombres del MINFAR”.  GRANMA, Órgano Oficial del Comité Central del PCC. La Habana, sábado 16 de octubre de 2004. Año 8 / Número 290
  ARGUDÍN SÁNCHEZ, ELÍAS. “En cuerpo y alma”. EL HABANERO. Edición digital. 21.06.2006
  DEL VALLE  JIMÉNEZ, SERGIO. El Médico General Integral. Revista Científica Estudiantil de Ciencias Médicas, 1985: 11 - 16.
  BORREGO, JUAN ANTONIO. Periódico YAGUAJAY, Sancti Spíritus. Publicado 29/10/99
  EDITORIAL. Rev Cub Med Mil v.30 n.1 Ciudad de la Habana ene.-mar. 2001
  CUBAVISIÓN INTERNACIONAL.
  MARQUÉS, JORGE NOEL. Emotivo homenaje a médicos graduados hace 50 años. Portal de INFOMED. 13 de mayo, 2004
  CASTRO RUZ, FIDEL. Reflexiones “En Honor a Sergio del Valle”. GRANMA, Órgano Oficial del Comité Central del PCC. La Habana, sábado 17 de noviembre de 2007. Año 11 / Número 318

 

Dr. José Antonio Gutiérrez Muñiz, ejemplo de médico y revolucionario cubano

Autores: Lic. Nelson Aguiar González de la Peña y Lic. Lourdes Benítez Piñón. Profesores del Centro de Estudios Humanísticos de las Ciencas Médicas. Semblanza del profesor Dr. José A. Gutierrez Muñiz, ejemplo de médico y revolucionario cubano.
INTRODUCCIÓN:
Es indudable que una de las personalidades más importantes en la construcción de la Salud Pública revolucionaria en Cuba, es el Dr. José Antonio Gutiérrez Muñiz; Dr. en Ciencias Médicas, Profesor Consultante, Investigador Titular, Investigador de Méritoy Jefe del Departamento de Crecimiento y Desarrollo en la Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López” de la Universidad Médica de la Habana.
Porun elemental principio de respeto y de homenaje justo, es necesario,  enaltecer la trayectoria revolucionariade este médico-pediatra con una sólida formación académica, profesor universitario e investigador de relevantes méritos, quien desde su cargo de Ministro de Salud Pública en nuestro país, dirigió importantes procesos, devenidos momentos trascendentales en los servicios médicos comunitarios, y en la enseñanza de la Medicina y la Enfermería
DESARROLLO:
Hijo de Marcelino Gutiérrez Fernández, constructor y respetado maestro de obras, y de Josefina Muñiz Fernández, ama de casa; nació el Dr. José Antonio Gutiérrez Muñiz el 7 de diciembre de 1924 en el antiguo municipio de Esperanza, en el centro de la provincia de Santa Clara.
Cursó sus estudios primarios y secundarios en el pueblo de Esperanza y se graduó de Bachiller en Ciencias, en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara, en el año 1944.
Comenzó la educación superior al matricular la carrera de Medicina en la Universidad de La Habana en el propio año 1944. Al poco tiempo de iniciados sus estudios superiores, fallece su padre y queda sin apoyo económico para continuar estudiando. Por esta razón comenzó a trabajar en el antiguo Hospital de Dementes de La Habana, (“Mazorra”), ocupando el cargo de “Alumno de Medicina”. Allí desarrolló labores de asistencia general a los pacientes, alternando este trabajo con las clases en la Universidad. Al culminar sus 7 años de estudios, se graduó de Dr. en Medicina en 1951 con la tesis "Tratamiento de la neuralgia del trigémino"
Después de graduado, se incorporó a trabajar en la ciudad de Guantánamo, donde además de ejercer su profesión, se vinculó a la actividad revolucionaria clandestinadentro del M-26 de julio, bajo las órdenes de Julio Camacho Aguilera. En el año 1958 se incorporó al II Frente Oriental Frank País, en la Sierra Cristal, y laboró en el hospital Majimiana, bajo las órdenes de José Ramón Machado Ventura. Este hospital tenía excelentes condiciones técnicas y materiales para ofrecer adecuados servicios a los pobladores de la zona y a los heridos en la guerrilla. A través de su esposa, dueña de una farmacia en Guantánamo, facilitó la vía de compra de medicamentos para este hospital. Al finalizar la guerra contra la dictadura batistiana, había alcanzado los grados de Capitán del Ejército Rebelde.
     A partir de 1959 ocupó diferentes cargos que la dirección de la Revolución le
 asignó, los que cumplió con total entrega y responsabilidad, entre ellos los más importantes fueron:
<!--[if !supportLists]-->·                                <!--[endif]-->Director del Hospital General de Guantánamo (1959 )
<!--[if !supportLists]-->·                                <!--[endif]-->Director del Hospital Infantil de Santiago de Cuba (1960)
<!--[if !supportLists]-->·                                <!--[endif]-->Director Provincial de Salud de Oriente Sur (1960)
<!--[if !supportLists]-->·                                <!--[endif]-->Director Provincial de Salud de La Habana (1968)
<!--[if !supportLists]-->·                                <!--[endif]-->Director Nacional de Pediatría (1970)
 
En esta última responsabilidad tuvo un rol primordial en la creación y ejecución del Programa de Reducción de la Mortalidad Infantil en el país, el cual se propuso –y cumplió- reducir a la mitad la tasa de mortalidad de los niños menores de un año en el transcurso del decenio 1970-1980 y, además, indujo un cambio radical en las principales causas de muerte de los niños. Otro aspecto relevante de su trabajo en esa etapa fue su participación en la proyección de dos importantes investigaciones de esa época: el Primer Estudio Nacional de Crecimiento y Desarrollo y la Investigación Perinatal.
En 1965culminaron sus estudios de especialización en I Grado en Pediatría, y alcanzó el título de Especialista de II Grado en esta especialidad en 1970.
Fue nombrado Ministro de Salud Pública el 18 de diciembre del año 1972, cargo en el que se desempeñó hasta el 13 de diciembre de 1979. Durante este período tan importante en su vida como profesional, se llevaron a cabo cambios trascendentales en los servicios de salud y en el área de la docencia, como fueron el Proyecto Policlínico Comunitario,la publicación de la Revista Cubana de Administración de Salud, actual Revista Cubana de Salud Pública; la enseñanza de la medicina se independizó de la Universidad al crearse el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana y se inició la enseñanza universitaria en Enfermería.
Al finalizar sus funciones como Ministro comenzó a dirigir el Departamento Nacional de Crecimiento y Desarrollo, en el año 1980. Este departamento realiza estudios sobre el crecimiento y el desarrollo de la población cubana y desde hace 18 años se encuentra establecido en la Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López”, adscrito al Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (ISCM-H)
Durante su vida profesional ha participado en numerosos cursos de perfeccionamiento de postgrado. En el año 1980 alcanzó los títulos de Especialista de II Grado en Administración de Salud y el de Licenciado en Ciencias Sociales en la  Escuela Superior del Partido “Ñico López”.   
El profesor es Miembro de Honor de las Sociedades Cubana y Dominicana de Pediatría, de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Obstetricia y Ginecología y de la Sociedad Cubana de Antropología. Es miembro además de la Asociación Latinoamericana de Pediatría y de la International Pediatric Asociation. Desde 1986 es miembro permanente del Tribunal para la Defensa de GradosCientíficos en Ciencias de la Salud. Ostenta la condición de militante del Partido Comunista de Cuba desde su fundación.                               
En su larga trayectoria como médico, académico e investigador ha obtenido premios, distinciones y numerosas condecoraciones, entre las que se destacan las siguientes:
  • La Distinción Especial del Ministerio de Educación Superior, en febrero de 1986.
  • El Premio del Ministerio de Salud Pública al mejor Trabajo Científico, en diciembre de 1990.
  • La Moneda Conmemorativa XXX Aniversario de la Academia de Ciencias, en 1991.
  • El Premio de la Academia de Ciencias de Cuba por los resultados destacados de la investigación “El Niño Cubano”, en enero de 1997.
  • Premio Nacional de la Salud, en la categoría de libro por ser coautor del libro “Salud para todos, sí es posible”, otorgado en el 2005   
  • La Medalla XX Aniversario de la Revolución.
  • La Medalla conmemorativa XX, XXX y XL Aniversario de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
  • La Medalla Combatiente de la Guerra de Liberación.
  • La Medalla Combatiente de la Lucha Clandestina.
  • La Medalla Distinción por la Educación Cubana.
  • La Distinción XX Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana.
  • El Diploma conmemorativo de los 270 años de la Enseñanza de la Medicina
  • El Diploma de Reconocimiento por haber contribuido a las Mesas Redondas de la Revolución.
Se le confirió el nombramiento de Académico Titular de la Academia de Ciencias de Cuba en el año 2006. Ha publicado 44 trabajos, ha participado en 93 Eventos Científicos Nacionales y 25 Internacionales y ha brindado 6 Asesorías Científicas a otros países.
El Dr. José Antonio Gutiérrez Muñiz es Doctor en Ciencias, Profesor Consultante e Investigador Titular y de Mérito del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Actualmente continúa al frente de los estudios de crecimiento y desarrollo de la población cubana en la Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López”.
El profesor Gutiérrez Muñiz constituye un paradigma de lo que debe ser un médico revolucionario, un académico prestigioso, un investigador meritorio y un trabajador incansable; “sin lugar a dudas el médico más destacado nacido en Esperanza”, según ha dicho el Dr. Gregorio Delgado, Historiador Médico del Ministerio de Salud Pública.  
FUENTES CONSULTADAS:
<!--[if !supportLists]-->·         <!--[endif]-->Entrevista realizada al Dr. José Antonio Gutiérrez Muñiz por los autores del artículo, abril del 2007
<!--[if !supportLists]-->·         <!--[endif]-->“Apuntes históricos sobre el antiguo municipio de Esperanza y sus médicos”.
       Dr. Gregorio Delgado García, Historiador Médico del MINSAP. Cuaderno de Historia de la
       Salud Pública Nº 95
 

Dr. Raúl Riverón Corteguera, destacado médico pediatra, profesor y salubrista cubano

AUTORA: María del Carmen Amaro Cano. Profesora Auxiliar y Consultante. FCM “Gral. C. García”. Profesora Principal de Instituto de Historia de la Medicina. Secretaria de la Sociedad Cubana de Historia de la Medicina.
 
RESUMEN:
El Dr. Raúl Riverón Corteguera, destacado médico pediatra, profesor y salubrista cubano, a lo largo de su ejercicio profesional contribuyó a que el país pueda exhibir hoy una tasa de mortalidad infantil de 5,8 por 1 000 nacidos vivos. En todas estas vidas salvadas, que contrasta con la de aquellos que morían sin remedio en la Cuba de ayer, especialmente a causa de enfermedades diarreicas agudas, se evidencia su alto compromiso social y profesional por su riguroso estudio de este tema, al que dedicara la mayor parte de su vida. Pero no se conformó con estudiar sus causas, su prevención y su tratamiento, sino que formó a cientos de médicos y enfermeras para convertirlos en celosos guardianes de la salud de estos niños y prevenir esas muertes evitables. Su excelente ejercicio profesional encontró otra vía de contribución al desarrollo de la medicina, en la investigación rigurosa y en su dedicación profesoral. El presente artículo hace un recuento histórico de su vida, como tributo merecido a una vida ejemplar.

INTRODUCCION:

Carlos Marx, al terminar sus estudios de bachillerato, con solo 17 años, reflexionaba así: “El hombre debe saber elegir su profesión. Esta elección tiene importancia para el resto de su vida. Es un hecho que puede destruir su vida, hacer fracasar todos sus planes, hacerlo infeliz, hay que meditar seriamente esta elección.En su profesión el hombre no solo debe ambicionar el logro de su propia felicidad, sino también buscar la felicidad de todos los seres humanos, por eso al elegir una profesión el bienestar de la humanidad y nuestro propio perfeccionamiento deben ser los puntos fundamentales.

Si el hombre crea solo para sí mismo podrá ser un famoso científico, un gran sabio, o excelente poeta; pero jamás será realmente un ser grande y perfecto. La historia designa como los grandes hombres a aquellos que se han ennoblecido trabajando por el bien de todos. La experiencia muestra que los más felices han sido quienes hicieron dichosos al mayor número de hombres y la religión nos enseña que el ser ideal a quien todos aspiran a imitar se ha sacrificado por el bien de la humanidad”. (Carlos Marx, citado por Humberto Pérez, en el acto celebrado en el Teatro Lázaro Peña, de la CTC Nacional, el 5 de mayo de 1978, con motivo del 160 aniversario de su natalicio)

Riverón Corteguera fue un hombre feliz, puesto que en su labor como médico contribuyó a que Cuba pueda exhibir hoy una tasa de mortalidad infantil de 5,8 por 1 000 nacidos vivos. Especial dedicación tuvo en el estudio de una de las principales causas de las muertes de los niños, las enfermedades diarreicas agudas; pero no se conformó con estudiar sus causas, su prevención y su tratamiento, sino que formó a cientos de médicos y enfermeras para convertirlos en celosos guardianes de la salud de estos niños y prevenir estas muertes evitables. Su excelente ejercicio profesional encontró también otra vía de contribución al desarrollo de la medicina, en la investigación rigurosa y en su dedicación profesoral. 

Sobre este último aspecto, decía Luz y Caballero que “instruir puede cualquiera, educar solo quien sea un evangelio vivo” (Cartaya Cotta, Perla.  José de la Luz y Caballero y la Pedagogía de su época. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana, 1989.)

El Profesor Raúl Riverón Corteguera era de esos hombres, dedicados a la noble tarea de enseñar, que se caracterizaba por ser un buen profesor, un excelente maestro, educador de juventudes, que predicaba con su ejemplo ciudadano, revolucionario, profesional y social.

Su inesperado fallecimiento el 1º de noviembre del año 2005 dejó trunca una obra inacabada; pero fecunda, pues a lo largo de su vida profesional y profesoral supo compartir su saber con sus colegas, otros profesionales de la salud y, muy especialmente, con los Residentes de Pediatría a su cargo, a muchos de los cuales tutoró sus Tesis de Especialistas.

La información ofrecida en este artículo ha sido obtenida directamente de una fuente original, su expediente docente. Con los datos obtenidos se ha estructurado un recuento histórico de su vida, como tributo merecido a una vida ejemplar.

 

DESARROLLO:

Raúl Lázaro Riverón Corteguera nació en esta ciudad, el 10 de septiembre de 1934, justamente un año después de la caída de la sangrienta dictadura machadista. Cursó sus estudios primarios en la Escuela Pública Nacional del Cerro, luego hizo un cursillo preparatorio para ingresar al bachillerato, en el Instituto Riera de Santa Clara. Se hizo bachiller en el Instituto de Segunda Enseñanza de Santa Clara y comenzó a estudiar Ingeniería Química Industrial en la Universidad Marta Abreu, en esa misma ciudad, en el año del centenario del natalicio del Apóstol. Ese mismo año se trasladó a la Universidad de La Habana, donde comenzó a estudiar Medicina, hasta 1956 en que se produjo el cierre de la Universidad. Al triunfo de la Revolución reanuda sus estudios y se gradúa de doctor en medicina en abril de 1962.

En el Servicio Social Rural ocupó el cargo de Director del Hospital Rural “Emilio Bárcenas”, en Mayarí Arriba, en el antiguo Oriente Sur, y también del Hospital de Ocujal del Turquino. Al terminar su Servicio Social Rural regresó a La Habana como Residente de Pediatría en el Hospital Pedro Borrás Astorga, donde recibió el título de Especialista de I Grado en Pediatría en 1966. Una vez graduado de especialista pasó a ocupar la responsabilidad de Asesor del Departamento Mujer-Niño del Ministerio de Salud Pública.

En 1968 viajó a México como becario del Hospital Infantil para el curso de Nutrición aplicada. A su regreso, se desempeñó como Profesor de Nutrición en la Escuela “Carlos J. Finlay”.

En 1971 fue nombrado Jefe del Grupo Provincial de Pediatría de la Dirección Provincial de Salud de Oriente Sur; y en 1973 se desempeñó como médico especializado en Pediatría en el Servicio de Neumología del Hospital Borrás.

En noviembre de 1975 recibió el título de Especialista de II Grado en Administración de Salud. Al año siguiente ocupaba la responsabilidad de Secretario del Grupo Nacional de Pediatría del Ministerio de Salud Pública.

Desde 1977 hasta 1980, acompañó a su gran compañero y amigo, el Dr. José Gutiérrez Muñiz, -que se desempeñara en ese tiempo como Ministro de Salud Pública-como su Jefe de Despacho.

Riverón Corteguera se había iniciado como Instructor de Pediatría en el Hospital Pedro Borrás Astorga, en 1963, impartiendo la asignatura de Propedéutica Pediátrica. Al año siguiente se desempeñó igualmente en el Hospital Infantil de Santiago de Cuba (Plan Santiago). En 1965-66 fue profesor de Pediatría de la Escuela de Auxiliares de Enfermeras del Hospital Pedro Borrás. En 1968 fue profesor del departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública Carlos J. Finlay. Durante 1969 y 70 desempeñó la función de Instructor de Pediatría, aunque sin nombramiento, en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Oriente. En los años 1973-75  integró la Comisión Asesora del Programa de especialización en Pediatría, en la Dirección Nacional de Docencia Médica Superior del Ministerio de Salud Pública. En este último año fue profesor invitado en el Curso de Perfeccionamiento “Avances en Pediatría”, coordinado por el Profesor Titular de Pediatría Eliseo Prado González, en Ciudad de La Habana. En el año 1976 fue Coordinador del curso de Post-Grado sobre “Progresos en la prematuridad en el Hospital de Maternidad América Arias y se desempeñó también en ese año como Miembro del Tribunal Estatal convocado para el examen de especialista en Psiquiatría Infantil.

En 1980 participó como profesor en el I Curso Internacional de Salud Materno Infantil, organizado por la OPS en el Instituto de Desarrollo de la Salud.

En 1984, Programa de Televisión Ciencia y Salud: Enfermedades Diarreicas Agudas y Programa Radial sobre Lactancia Materna, en Radio Metropolitana.

En 1984 alcanzó el II Grado en la especialidad de Pediatría y la categoría docente de Asistente. Dos años mas tarde, promovía a la categoría docente de Profesora Auxiliar, y en 1997 realizó con éxitos los ejercicios correspondientes, alcanzando la categoría de Profesor Titular.

A lo largo de los años de su actividad profesoral brindó asesoría y tutorías de Tesis de especialistas sobre el dengue, la giardiasis, las enfermedades diarreicas agudas, la hidratación oral en niños deshidratados y la mortalidad en menores de 1 año.

También formó parte de Tribunales de Categoría Docente y de Especialidad, siendo el Secretario del Tribunal Estatal de I y de II Grado de Pediatría, en el pasado año 2004. En ese mismo año fue Presidente del Comité Académico de la Maestría de Atención Integral al Niño, para Cuba y Venezuela y del Premio Anual del MINSAP.

En todas sus evaluaciones docentes, desde 1986 hasta el año 2005, en que ocurrió su deceso, siempre obtuvo Excelente. A lo largo de su vida profesional recibió numerosos cursos post-grado en Nutrición y Dietética, Radiología Pediátrica, Terapéutica en la Infancia, Patología del Lactante, Metodología de la Investigación de Crecimiento y Desarrollo, Educación en Ciencias de la Salud, Planificación de Salud, Infecciones y otras causas de mortalidad perinatal, Malnutrición Infantil, etc.

Este permanente espíritu de superación profesional, científica y política le condujo al camino de la investigación científica como vía legítima para la búsqueda de nuevos conocimientos en el campo de la ciencia. Entre su indiscutible aporte en este campo se encuentra:

  •  Su participación en la investigación nacional de Crecimiento y Desarrollo de la Población Cubana de 0-20 años y en la Investigación perinatal Cuba 1973.
  • Fue Miembro del Comité de Línea “Morbilidad y mortalidad”, de la Comisión Nacional de Investigación en Salud (CONIS), en 1975 y Presidente del Comité de Problema “Morbilidad y mortalidad por accidentes” del Comité de Línea Morbilidad y Mortalidad, del CONIS, en 1976.
  • Realizó el estudio de la Fiebre Hemorrágica del Dengue en el Hospital Pediátrico de Centro Habana, 1981-84.
  • Estudio de las defunciones de menores de 1 año en el Hospital Pediátrico de Centro Habana 1970-1980.
  • Estudio clínico-epidemiológico y terapéutico de la Giardiasis Intestinal. 1982-84.
  • Estudio socioeconómico, clínico epidemiológico, etiológico y terapéutico de las Enfermedades Diarreicas Agudas, en 1983-84.
  • Estudio Complejo de la Mortalidad General a través de Exámenes Médicos Masivos a Grupos de la Población, investigación nacional ejecutada por el Instituto de Desarrollo de la Salud, 1984.
  • Estudio pacientes deshidratados tratados con Hidratación Oral, 1984.
  • Chages in Postneonatal Diarrheal Mortality iun Cuba, 1960-1978, con la Asesoría del Centro de Población de la Universidad de Columbia, EUA., 1985       
  • .Participó en numerosos eventos nacionales, entre los cuales destacan el X Congreso Médico Nacional, en esta capital; el XI Congreso Médico Estomatológico Nacional, y numerosas Jornadas Pediátricas Provinciales y Nacionales.

Viajó a varios países a participar en Jornadas, Seminarios y Simposios y Congresos Internacionales de Pediatría en Colombia, México, Hungría, RDA, Checoslovaquia, Argentina, Polonia. Entre ellos:

  • 1966- Informe de Cuba al Seminario organizado por la FAO/OPS/UNICEF sobre Planificación y Evaluación de Programas de Nutrición aplicada a Latinoamérica, celebrado en Colombia.
  • 1975- Ponencia “La salud y la mujer en Cuba” en la Sesión Plenaria de la Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer, celebrada en México.
  • En 1976:
  1. · Presentación del Tema Libre “Mortalidad según peso al nacer en los Servicios de Neonatología de Cuba 1968-1974” en el VIII Congreso Latinoamericano de Ginecología y Obstetricia, celebrado en La Habana.
  2. · Conferencia “La salud pública y la medican en la comunidad en Cuba” en el Curso Internacional de Medicina Social: aspectos preventivos y sociales de la Pediatría y de la salud familiar, celebrado en México.
  3. · Mesa Redonda sobre “La trabajadora social en América Latina”, en el Simposio Nacional de Trabajo Social del IMAN, celebrado en México.
  • 1977- Temas “Mortalidad Infantil en Cuba: análisis del Programa para su reducción: 1970-1976”; “Mortalidad pre-escolar en Cuba: 1961-1975” y “Resultados obtenidos en el control por vacunas de algunas enfermedades”, presentados en el XV Congreso Internacional de Pediatría, en Nueva Delhi, India.
  • 1978- Tema “Enfermedades diarreicas agudas en Cuba, 1977”, presentado en la XV Convención Anual de la Sociedad Dominicana de Pediatría, celebrada en Santo Domingo.
  • 1979- Profesor en uno de los cursos sobre “Economía y Salud”, en la XV Asamblea Médica de Occidente, celebrada en Guadalajara, Jalisco, México.
  • 1980- Temas “Mortalidad infantil en Cuba en el decenio 1970-1979” y “Las enfermedades diarreicas agudas en Cuba, 1962-1979”, presentados en el XVI Congreso Internacional de Pediatría, celebrado en Barcelona, España.
  • En 1983:
  1. · Miembro de una Mesa Redonda en Plenaria con el tema 25 Años de Experiencia Cubana en la reducción de la Mortalidad Infantil: Programa e Instituciones, en el evento Salud para Todos: 25 Años de Experiencia Cubana, celebrado en el Palacio de Convenciones, en La Habana.
  2. ·Miembro Pleno de la Delegación Cubana a la III Reunión de Partes Interesadas del Programa Mundial de Control de las Enfermedades Diarreicas, celebrada en Ginebra, Suiza.
  3. · Observador en la Reunión de Investigaciones de Medican Tropical, en Ginebra, Suiza.
  4.  Co-autor en el Tema en Cartel: Mortalidad en el niño cubano menor de 15 años, en el XIV Congreso Latinoamericano de Patología y V Congreso Cubano de Anatomía Patológica, celebrado en el Palacio de Convenciones, en La Habana.
  • 1984- Autor principal de 4 trabajos y 1 como co-autor en el XI Congreso Internacional de Medicina Tropical y Malaria, en Calgary, Australia; y 10 trabajos en el VII Congreso Latinoamericano, el XIV Panamericano y el XXI Nacional de Pediatría, celebrados en La Habana.
  • 1987- Autor principal de 7 trabajos y co-autor de uno presentados en el XV Congreso Panamericano, VIII Latinoamericano y VIII Nacional de Pediatría, celebrado en Caracas, Venezuela.

Su abundante bibliografía se encuentra registrada en varias Revistas Médicas Cubanas, Latinoamericanas, europeas y estadounidenses. Pero sus publicaciones científicas no son solo expresión de su continua actividad investigativa como aporte de nuevos conocimientos científicos, sino que también dedicó largas horas de estudio y trabajo de campo para encontrar nuevos métodos y guías  para el trabajo diario de los especialistas de Pediatría, y con ello, contribuir a mejorar el estado de salud de la población infantil. Entre las publicaciones para revistas científicas cubanas, se encuentran:

  • En 1975- Cinco artículos publicados en la Revista Cubana de Pediatría No. 47: Recursos Humanos en la atención materno-infantil, Mortalidad infantil en Cuba: 1962-1973, Organización de la Pediatría en Cuba, Coordinación de los servicios materno-infantiles en la provincia de La Habana: Regionalización y Criterios en la planificación de la atención pediátrica en Cuba.
  • En 1976:
  1. - Dos artículos publicados en la Revista Cubana de Administración de Salud No. 2: La salud y la mujer en Cuba y Mortalidad según peso al nacer en los Servicios de Neonatología en Cuba 1968-1974.
  2. Tres artículos publicados en la Revista Cubana de Pediatría No. 48: Morbilidad y mortalidad por enfermedades diarreicas agudas en Cuba 1962-1973, Integración del equipo de salud en el policlínico y sus relaciones con la comunidad y La Neonatología en Cuba.
  3. Mortalidad perinatal en Cuba, publicado en la Revista Cubana de Ginecología y Obstetricia No. 2 de ese año.
  4. Coordinación de los servicios materno-infantiles en la ciudad de La Habana, publicado en la Revista Salud Materno Infantil No. 1 de ese año.
  • En 1977- Dos artículos publicados en la Revista Cubana de Pediatría No. 49, de ese año: Mortalidad pre-escolar en Cuba: 1961-1975, Mortalidad Infantil en Cuba: análisis del Programa para su reducción: 1970-1976.
  • En 1978. Salud materno-infantil en Cuba: situación actual y perspectivas, en la Revista Cubana de Pediatría No. 50 de ese año.
  • En 1979- Enfermedades diarreicas agudas en Cuba, 1977, en la Revista Cubana de Pediatría No. 51
  • En 1981:
  1. Tres artículos en la Revista Cubana de Administración de Salud de ese año: Tendencia de la mortalidad infantil en Cuba en el decenio 1970-1979, Mortalidad pre-escolar en América Latina en el decenio 1970-1979 y Mortalidad del niño menor de 15 años en Cuba.
  2. Las enfermedades diarreicas agudas en América Latina: la situación en Cuba, en la Revista Cubana de Pediatría No. 5En 1984- Avances recientes en los estudios sobre las Enfermedades Diarreicas Agudas. Revista Cubana de Pediatría No. 56 y Agua y Electrolitos y Enfermedades Diarreicas Agudas, ambos Folletos editados por el ISCM-H.
  • En 1988- Manifestaciones pleuropulmonares en  el curso de la fiebre hemorrágica del dengue: estudio con 212 pacientes, en la Revista Cubana de Pediatría No. 60 y el Editorial sobre las enfermedades diarreicas para el número 61 de la misma Revista, en 1989.

En revistas extranjeras publicó, entre otras, los siguientes trabajos:

  • 1975- Mortalidad infantil en Cuba: 1962-1973, en Kunische Okologie in der Pediatric, Basel. Manchen, Paris, London, New Cork, Sydney, y en Biblioteca Pediátrica 13, Editorial Médica Panamericana.
  • 1976- Avances en Pediatría y atención infantil en Cuba: 1959-1974, en el Boletín de la Oficina Panamericana de Salud No. 80 y en el Boletín de la PAHO No. 10
  • 1978- Mortalidad infantil: análisis del Programa para su reducción 1970-1976, en el Boletín Médico No. 15; y Mortalidad pre-escolar en Cuba 1961-1975 en el Boletín No. 35 del Hospital Infantil de México.
  • 1979- La Neonatología en Cuba 1968-1977, en el Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana No. 86.
  • 1980- Salud materno-infantil en Cuba 1978: antecedentes, situación actual y perspectivas y Las enfermedades diarreicas agudas en Cuba: análisis del trabajo para reducirlas en el período 1960-1978, en el Boletín Médico No. 37 del Hospital Infantil de México; y Mortalidad Infantil en Cuba en el decenio 1970-1979 en el Boletín de la Oficina Panamericana.
  • 1981- Mortalidad pre-escolar en América Latina en el decenio 1970-1979, Las enfermedades diarreicas agudas en América Latina en el decenio 1970-1979: la situación de Cuba y Salud materno-infantil en Cuba en la década 1970-1979, en el Boletín de la Oficina Sanitaria Panamericana.
  • 1984- Saúde Materno-Infantil em Cuba na Década de 1970-1979, en el libro Saúde e Revoluçao: Cuba. Antología de Autores Cubanos. Río de Janeiro, 1984; Infant Mortality in Cuba 1970-1979. La Santé Publique No. 26 (Publicado también en ruso, en Bucarest, Rumanía) y A study of postneonatal diarrheal mortality in Cuba 1969-1978: Conceptual framework and methodology working paper No. 10 Center for Population and Fmily Helath, Columbia University.
  • 1988- Fiebre hemorrágica del dengue con síndrome de choque en niños cubanos, para el Boletín No. 104 de la Oficina Sanitaria Panamericana; y Mortalidad Infantil en Cuba 1969-1987 y Mortalidad por enfermedades diarreicas en menores de 5 años. Cuba 1959-1987, para la Revista No. 106 de la Oficina Sanitaria Panamericana.

También su aporte científico se encuentra en Libros y Folletos:

  • -   Editorial para las Normas de Pediatría, 1970.
  • -   Editorial para las Normas de Pediatría, 1975.
  • -   Organización de la Salud Pública y la Atención Pediátrica en Cuba, en “Temas de Actualización en Pediatría”, Folleto, 1975.
  • -   Enfermedades Diarreicas Agudas. Folleto, 1983.
  • -   Manejo de Paciente con Enfermedad Diarreica Aguda. Folleto, 1985.
  • -   Plan de Medidas Emergentes para el Control de las EDA, en el Programa Nacional de Atención Materno Infantil, Orientaciones Metodológicas. ECIMED, 1986.
  • -   Manual de Procedimientos de Diagnóstico y Tratamiento en Pediatría. Editorial Pueblo y Educación. 1ª Edición, 1986.
  • -   Agua y Electrolitos en Pediatría. Aspectos Fundamentales en los Trastornos. Editorial Pueblo y Educación, 1986.

Era Miembro de la Sociedad Cubana de Pediatría. Electo Miembro de la Junta de Gobierno de la Sociedad Cubana de Pediatría en el período 1977-1980 y luego nuevamente en el período 1980-1983. También Miembro Numerario de la Sociedad Cubana de Administración de Salud Pública, así como de la Internacional Pediatric Asociation y de la Asociación Latinoamericana de Pediatría.

Pero el Dr. Raúl Riverón Corteguera, médico especialista en Pediatría, Profesor Titular, Investigador y Miembro de esas Sociedades Científicas, escritor prolífico, no olvidaba su compromiso social y así puso en práctica sus conocimientos adquiridos en el campo de la administración de la Salud Pública, participando eficientemente en actividades de dirección y organización de los servicios de salud pediátricos:

  • · En la epidemia de fiebre tifoidea en Bayamo, en 1968.
  • · En la elaboración de los trabajos asignados a la Dirección Provincial de Salud de Oriente Sur, para las Normas de Pediatría, en 1969.
  • · En la Jornada Provincial de Formación de Pediatría, en Oriente Sur, en 1969.

En 1978 fue propuesto como Consultor de Salud Familiar en la OPS, a corto plazo; pero por razones de sus actividades como Jefe de Despacho del Ministro, tuvo que desestimarse la propuesta en ese momento.

Miembro de la Dirección de Inspección del Ministerio de Salud Pública por el Departamento de Salud Materno Infantil.

Coordinador Nacional del Problema Complejo No. 13 del CAME.

Miembro de la Comisión para el Estudio de las Enfermedades Diarreicas y el uso de las Sales de Rehidratación Oral

En 1979, fue Miembro de la Delegación de Gobierno, presidida por los Ministros Fernando Vecino Alegret y José A. Gutiérrez Muñiz, que llevó la ayuda de medicamentos y alimentos a República Dominicana, afectada por los Ciclones David y Frederick 

Miembro de la Delegación cubana en las Reuniones del CAME sobre asuntos relacionados con el funcionamiento en el país del Problema complejo No. 13.

En las reuniones de la Comisión Nacional sobre Enfermedades Diarreicas Agudas.

En las reuniones de la Industria Farmacéutica para la producción de Sales de Rehidratación Oral.

En reuniones en el Instituto de Medicina Tropical sobre Dengue y visita de Asesores de OPS.

Inspección a la provincia de Santiago de Cuba.

En el Trabajo de Control de la Epidemia de Disentería Bacilar (B. de Shiga), en Guantánamo.

Visita de Control de la Mortalidad Infantil en las provincias de Las Tunas, Granma, Guantánamo y Santiago de Cuba.

Jefe del Departamento de Pediatría de la Facultad de Ciencias Médicas “General Calixto García” desde 1985 hasta 1997.

Vice-Director Docente del Hospital Pediátrico de Centro Habana.

Visita a Santiago de Cuba para analizar un alza de la mortalidad por EDA, y a Camagüey para una Inspección Nacional en 1987.

Pero el médico asistencial, el directivo de salud, el investigador clínico, el profesor no agotaron los espacios del hombre común y corriente, del ciudadano comprometido con la sociedad en la que vivía y a la que contribuyó con su trabajo, su esfuerzo, su dedicación y su pasión. De tal manera que también logró preservar parte de su tiempo para cumplir con las actividades políticas y sindicales de la etapa revolucionaria que le tocó vivir.

En 1969, cuando laboraba en la Dirección Provincial del MINSAP en Oriente Sur, fue seleccionado Trabajador Ejemplar. Participó como trabajador voluntario en la Zafra de 1970, como machetero en los cañaverales de San Luis y El Cristo, obteniendo la condición de Trabajador de Avanzada, la cual mantuvo hasta 1978.

En 1977, siendo Jefe de Despacho del Ministro de Salud Pública, fue electo miembro del Comité Sindical No. 3 de la Sección Sindical del Ministerio, ocupando el cargo de Secretario de Emulación y Asuntos Laborales y Sociales. A lo largo de su trayectoria laboral recibió, año tras años, los certificados, bonos y reconocimientos por su labor en el trabajo voluntario, el pago de la cuota sindical y su participación en las actividades sindicales y políticas convocadas por el Sindicato, especialmente los Círculos de Estudios Políticos, las Movilizaciones y los desfiles del 1º de Mayo. Se destacó en el cumplimiento de la Guardia Obrera, recibiendo por ello también varios reconocimientos.

En 1971 se había concluido su proceso del PCC con la recomendación de que esperara al próximo Crecimiento. En 1977 presentó la solicitud de ingreso al PCC, con los avales de los doctores Daniel Alonso y Pedro Azcuy, integrando en esta ocasión las filas del Partido Comunista de Cuba. Recibió el Curso Básico de Marxismo de la CESPI “Julio Antonio Mella”, en Ciudad Habana.

Como ciudadano, también se destacó en sus actividades dentro de las organizaciones de masas de su comunidad. Fue donante voluntario de sangre del CDR, cumplió con sus guardias, participó en sus reuniones y actividades sociales y recibió por ello los certificados de Familia Distinguida de los CDR.

En 1980 participó en todas las Marchas del Pueblo Combatiente, convocadas para apoyar a la Revolución en contra de las maniobras yanquis y el estímulo al éxodo de ciudadanos cubanos por el puerto del Mariel.

Pero el revolucionario amante de la paz, la vida, el sano crecimiento y desarrollo de la infancia y su felicidad plena garantizada en el seno de la familia, con educación gratuita y accesible geográficamente hasta en los lugares mas apartados del país, con las oportunidades para desarrollar sus aptitudes artísticas o deportivas, sabía que para mantener todo eso había primero que garantizar la existencia de la Patria y el sistema social imperante en el país, a partir del triunfo de la Revolución Cubana, con sus ideales dignificatorios, independentistas y de justicia social. Por esta razón, el profesional, el científico y profesor, el esposo, padre y abuelo  amante dedicó también una parte de su tiempo a las actividades militares, de defensa de la salud de los cubanos en estado de agresión o posible guerra.

Ingresó en las Milicias Nacionales Revolucionarias en 1960 y recibió el Primer Curso de Medicina de Guerra impartido en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, por el Dr. Herrera Sotolongo. Participó en el Curso de Instrucción Militar (15 días) en el Campamento Militar “El Caribe”, que se impartió  estudiantes de medicina.

En 1961 integró el primer contingente de médicos que participó en la Lucha contra Bandidos, en El Escambray, brindando atención médica al Batallón No. 307, al mando del Comandante Pablo Díaz, pasando luego como Jefe de los Servicios Médicos del Campamento “La Conga”, en Limonar, Matanzas, al mando del Comandante José Vidal Yebra, y luego Inspector de los Servicios Médicos, en Oriente Sur, bajo la dirección del Dr. Nicolás Monzón, Jefe de los Servicios Médicos de Oriente y el Capitán Julio Mas Martín. Cuando el ataque a Playa Girón participó en el Hospital Móvil del antiguo Hospital de la Policía Nacional Revolucionaria, que no fue movilizado al lugar del ataque.

En 1962, cuando la Crisis de Octubre fue movilizado en el Hospital Rural Emilio Bárcenas. Al año siguiente, cuando el Ciclón Flora, en la zona del Cauto como integrante de un contingente de médicos enviados desde La Habana.

En 1964 participó en numerosas movilizaciones militares en Campo Florido y en Güira de Melena. En 1965, cuando el Ciclón Alma fue responsable de un contingente de médicos y enfermeras que se movilizó a la Isla de la Juventud.

En 1980 recibió el Curso de Cirujanización durante un mes, en el Servicio de Terapia Intensiva del Hospital General Calixto García, bajo la dirección del Profesor Sergio Rabell. Al año siguiente fue designado a la Unidad Militar 4850 por el Comité Militar del Municipio Plaza de la Revolución, donde residía.

Desde la década de los años 90 se integró a la Defensa Civil, incorporado a la Unidad de Tiempo de Guerra de su propio hospital.

 

CONSIDERACIONES FINALES.

“...El saber es un privilegio que trae algunos deberes. El tener pensamientos nuevos y no predicarlos es una traición” –decía Mella. (Comisión Cubana de la UNESCO. Julio Antonio Mella. Documento para su vida. La Habana, 1964).

Raúl Riverón Corteguera era un hombre que había acumulado saber a lo largo de sus años de ejercicio profesional. Ese saber acumulado le sirvió en la clínica y le incentivó a buscar nuevas respuestas en la investigación; pero nunca quiso el saber -ni el acumulado ni el nuevo- para su uso exclusivo, para brillar en el diagnóstico clínico o para deslumbrar con el nuevo aporte científico.  Sin lugar a dudas, el Profesor Riverón Corteguera supo siempre asumir, con su natural sencillez y modestia, el deber de compartir el privilegio del saber sin alardes egocéntricos. 

A la excelente competencia profesional del Dr. Raúl Riverón Corteguera se podía añadir un desempeño de altísimo nivel ético, en el cual se destacó siempre el respeto por sus pacientes –los niños- y por los padres y otros familiares de ellos, su gran sensibilidad humana para el dolor ajeno y su espíritu solidario con todas las personas con quienes interactuaba en su vida social y profesional.

La Pediatría ha perdido un excelente especialista; la medicina a un profesional con un enfoque integral del ser humano y del proceso salud-enfermedad; la salud pública cubana a un directivo comprometido con sus políticas y estrategias sanitarias y la sociedad socialista a uno de sus más fervientes constructores. Para sus más cercanos compañeros de labor –médicos y enfermeras- su ejemplo estará siempre presente alentándoles a continuar el camino que marca el deber moral.

 

FUENTES DOCUMENTALES:

1- Expediente docente. Departamento de Cuadros. Facultad de Ciencias Médicas “General Calixto García”. Actualizado hasta julio 2004.

2- Revista Cubana de Pediatría, Nos. 47, 48, 49, 50, 52, 52, 56, 60 y 61.

3- Revista Cubana de Administración de Salud Nos. 2/76; 1/81

4- Revista Cubana de Ginecología y Obstetricia No. 2/76

5- Revista Salud Materno Infantil No. 1/76

6- Boletín de la Oficina Panamericana de Salud No. 80, 86, 104 y 106.

 7- Boletín de la PAHO No. 10

 

FUENTES ORALES:

- Profesores miembros del Claustro de Pediatría del Hospital Pediátrico Centro-Habana, de la Facultad de Ciencias Médicas “General Calixto García”.

- Miembros de la Sociedad Cubana de Pediatría.

- Vivencias de la autora.

Presencia de la Real Academia de Ciencias de La Habana en Ciego de Ávila

AUTORES: Dagoberto Álvarez Aldana y Yuliet Rodríguez Bebert

 

RESUMEN:

El hallazgo de la documentación que se expone en esta investigación evidencia por primera vez en la historiografía avileña la vinculación de las instituciones locales con la prestigiosa corporación científica que fue la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana así como con importantes personalidades miembros de esta corporación que forman parte de la historia científica de nuestro país. Sin embargo, es justo señalar que de manera individual Don Eusebio Jiménez fue el primer avileño que tuvo contacto con la Real Academia llegando hacer miembro corresponsal de esta notable institución en 1862. 1

OBJETIVO:

 Mostrar como las instituciones judiciales locales de entonces se auxiliaban de las ciencias para solucionar las causas a las que se enfrentaban solicitando el concurso de importantes centros científicos y resaltar el papel que como organismo consultivo tuvo para estas instituciones, no solo de la capital de nuestro país, la Real Academia. También se expone, a través de documentos, la primera relación del eminente sabio cubano Carlos J. Finlay con nuestra provincia.

 

DESARROLLO:

La segunda mitad del siglo XIX es sin duda un período decisivo en la consolidación del surgimiento de la nacionalidad cubana. Trascendentales hechos en el campo político y social ocurrieron en esa etapa, pero también en el ámbito científico se gestaron sucesos de notable influencia como fue la creación de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana.

Después de treinta y cinco años de solicitar, por parte de un grupo de entusiastas hombres de ciencias lidereados por el doctor Nicolás José Gutiérrez y Hernández 2, establecer en Cuba una Academia de Ciencias Médicas, la Reina Doña Isabel II dispuso por Real Decreto del 6 de noviembre de 1860 crear la “Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana”. Tal hecho se consumó el 19 de Mayo de 1861, quedando constituida por tres secciones (Medicina y Cirugía, Farmacia y Ciencias), treinta académicos y una junta de gobierno presidida por el doctor Gutiérrez.

Fue en el seno de esta corporación científica donde los hombres de ciencias más reconocidos en aquel entonces, no solo en Cuba sino también fuera de nuestras fronteras, dieron a conocer sus aportes científicos en múltiples ramas de las ciencias. Miembros ilustres de esta academia fueron los doctores Carlos J. Finlay y Juan Santos Fernández; los naturalistas Felipe Poey, Carlos de la Torres Huerta y Luis Montaner; el meteorólogo Andrés Poey Aguirre; el agrónomo Alvaro Reynoso Valdés y el ingeniero Francisco de Albear y Fernández de Lara, entre muchos otros.

Esta renombrada institución constó, que tenían carácter público, con un museo constituido por importantes colecciones zoológicas y arqueológicas y con una biblioteca dotada de un considerable fondo bibliográfico. Sin embargo su gran obra, considerada como un aporte a nuestra cultura y al patrimonio nacional, es su publicación “Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana” donde se recoge en 96 gruesos volúmenes la labor científica de 680 autores desde su fundación en 1864 hasta el año 1958.

En esta institución se creó un ambiente apropiado para las más importantes discusiones teóricas en diversos temas científicos y se cultivo el espíritu investigador entre sus miembros. También estimulo a numerosos intelectuales a visitar otros centros científicos, fundamentalmente de Europa, para profundizar sus conocimientos y luego aplicarlos en nuestro país. En resumen la Real Academia permitió el robustecimiento del movimiento científico cubano y contribuyó a que se fundara otras instituciones científicas. A decir de Enrique José Varona, uno de sus miembros más preclaros, esta academia fue “la mayor suma de conocimientos” que tuvo nuestro país en el siglo XIX.

En el periodo colonial y también en la república la Real Academia constituyó el organismo consultivo de excelencia para los temas relacionados con la higiene, epidemiología, demografía, terapéutica, sanidad vegetal, industria y muchos otros. En esta función fue de inestimable valor a las instituciones coloniales encargadas de administrar justicia en lo referente a emitir informes médicos legales en casos sumamente difíciles, y es precisamente a través de esta faceta que esa reconocida institución científica se vincula a la historia local.

 

Una fuente importante.

Entre los fondos que atesora el Archivo Histórico Provincial “Brigadier Marcial de Jesús Gómez Cardoso” se encuentra el perteneciente al Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón que fue uno de los órganos que en Cuba en la época colonial tenía como objeto administrar justicia. 3

La Introducción al Inventario No. 1 del Fondo No. 19  del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido Judicial de Morón, entre otros elementos  explica que: “Por Real Decreto de 9 de Junio de 1878, la Isla se divide en seis provincias, con sus circunscripciones o partidos judiciales respectivos.

En circular de 6 de septiembre de 1878 dirigida a los gobernadores civiles por el Gobernador General de la Isla Arsenio Martínez Campos, se plantea la creación de nuevos Términos Municipales, segregados de los que existen, lo que hace variar las condiciones de los antiguos a quienes pertenecieron. Morón será uno de estos nuevos Términos Municipales, al que corresponderá un Juzgado de Primera Instancia e Instrucción.

En la documentación de la Audiencia de Puerto Príncipe hay un expediente que plantea “... instalado el Juzgado de Primera Instancia del Distrito de Morón desde el mes de octubre de 1884...”. En el propio legajo y expediente se señala que este juzgado trasmitirá los procedimientos civiles y criminales que le correspondan.

El fondo Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido Judicial de Morón tiene gran valor, ya que refleja un período histórico (colonial), además muestra como funcionaban los órganos de administrar justicia, y las lacras sociales como son el juego, la prostitución, etc.”  

El primer nexo entre la Real Academia de Ciencias y el Juzgado del Partido Judicial de Morón.

Dentro de los expedientes que conforman el fondo del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido Judicial de Morón estan los pertenecientes al sumario No. 28 de 1884 contra Don Francisco Macías Venegas y otros por homicidio de Don Felipe Macau por problemas de trabajo en Punta Alegre 4.

En esa documentación consta la solicitud realizada, el 28 de diciembre de 1884 a la alcaldía municipal de La Habana (Distrito de Guadalupe), por Don Anastacio de Orosco, Juez de Primera Instancia del distrito de Morón con el fin de que algunos objetos relacionados con el homicidio “(...)se pasen a la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de esta capital, para que analizadas las manchas que presentan se sirva certificar si son de sangre humana. (...)” 5.

En la sesión pública ordinaria del 8 de febrero de 1885 de la Real Academia se hace referencia a la correspondencia enviada por el Juzgado de Guadalupe donde se comunica "(...) a exhorto del de Morón, sometiendo al juicio de la Academia los reconocimientos químicos - legales practicados en causa por homicidio de D. Felipe Macán; y se acordó oír el parecer de la Comisión respectiva (...)" 6

En los fondos ya referidos del Juzgado de Morón, también aparecen dos breves notas enviadas por el Doctor Nicolás J. Gutiérrez, Presidente de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales, al Juez de Primera Instancia del Distrito de Guadalupe. En la primera de ellas, fechada el 9 de Febrero de 1885, se confirma que “ (...) ha recibido esta Real Academia el testimonio enviado por el Juzgado de Primera Instancia de Morón, en causa por homicidio de D. Felipe Macau (...)” 7 . En la segunda, enviada el 3 de Marzo de 1885, el doctor Gutiérrez le comunica que el informe médico-legal solicitado será presentado en sesión de la Real Academia el día 8 de ese mes por la comisión respectiva 8.

El referido informe fue leído en esa sesión por el doctor Carlos Donoso Lardier9 como ponente de turno de la Comisión de Medicina Legal y firmado por el Presidente y el Secretario General de la Real Academia doctor Antonio Mestre10. En el párrafo introductorio expresa que “La Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de esta ciudad, en sesión celebrada el día 8 del presente mes y año, acordó contestar al Juzgado de Primera Instancia de Morón con el siguiente informe de su comisión de Medicina Legal (...)”11.

 
Finlay y el Juzgado del Partido Judicial de Morón.

El doctor Carlos J. Finlay12 fue una de las grandes figuras de la Real Academia relacionada con nuestra provincia a través del Juzgado de Primera Instancia del Partido Judicial de Morón. Este eminente médico fue uno de los académicos presente en la sesión del 8 de marzo de 1885 y presidio una comisión para dar respuesta a la solicitud formulada a esta institución científica por el Juzgado de Morón sobre un caso de oculistica.

En la papelería de Finlay, que guarda como valioso fondo el Museo Nacional de Historia de las Ciencias, se encuentra un documento enviado a la Real Academia por el Juez de primera instancia del distrito de Guadalupe que dice lo siguiente:

Excelentísimo señor.

A virtud de exhorto del Sr Juez de primera instancia de Moron, ruego a V.S.J. se sirva disponer se informe a este juzgado si es posible dentro de las prescripciones de la ciencia que un individuo totalmente ciego al recibir una lesión que destruyendo por completo uno de sus ojos, adquiera por este hecho la vista en el otro. (Ilegible)

Dios. (Ilegible)

guarde a V:S:J (Ilegible)

Habana Marzo 11 188513

  
También en el fondo antes referido existe otro documento firmado por el doctor Gutiérrez, presidente de la Real Academia de la Habana, informando que:

"Enterado del oficio de V.S. , fecha 11 de los corrientes, he sometido al parecer de una Comisión de Oculistas, de esta Real Academia, la consulta que por conducto de V.S. se ha (Ilegible) dirigirle el Juzgado de Primera Instancia de Moron; y con el resultado daré cuenta á V.S. oportunamente. (Ilegible)

Dios q á V. S. (Ilegible)

Habana y Marzo 13 de 1885

El Presidente14

Sobre este asunto se recoge en los Anales de la Academia que en la Sesión pública ordinaria del 22 de Marzo de 1885, presidida por el doctor Gutiérrez, se dio lectura a la correspondencia recibida por esta corporación científica y se comunico que "Oficio del Juzgado de Primera Instancia del Distrito de Guadalupe, consultando á la Academia respecto á un caso de oculística; el que ha sido sometido á estudio de una Comisión ad hoc”. 15

En otro aparte refiere que fue "Aprobado por unanimidad dicho informe, leyó otro el Dr. Finlay a nombre de la Comisión de Oculistica (Sres. Montalvo16, Santos Fernández17y Finlay) encargada de resolver la cuestión formulada por el Juzgado de Primera Instancia de Morón, - "si es posible, dentro de las prescripciones de la ciencia, que un individuo totalmente ciego, al recibir una lesión que destruyese por completo uno de sus ojos, adquiriera por este hecho la vista en el otro”. Siente la Comisión verse obligada á imaginar casos hipotéticos, cuando la enunciación de los pormenores del caso á que se refiere la pregunta permitiría quizás decir si es o n o científicamente admisible que el mencionado efecto haya resultado en tales o cuales circunstancias particulares. A la verdad, se conocen en la ciencia ejemplo de individuos que, hallándose ciegos por tener catarata, y coincidiendo probablemente esta afección con un adelgazamiento del ligamento suspensorios del cristalino, un traumatismo directo o indirecto, un golpe, una caída etc., ha podido ocasionar el hundimiento de la catarata, ó su separación total ó parcial del campo pupilar, dando por resultado el restablecimiento de la vista en el ojo así afectado. Quizás pudiera imaginarse otros ejemplos de distinta índole, que diese el mismo resultado; mas como quiera que, para hacer uso del dictamen de la Academia, siempre habría que determinar si las condiciones del caso concreto están ajustada á la hipótesis que se discute, la Comisión estima más acertado que, antes de contestar, se pidan los datos que se tienen del individuo á quien se supone  haber recobrado la vista de la manera indicada, con todo los pormenores que se puedan proporcionar.” 18

Si bien el informe emitido por Finlay no aclara totalmente la interrogante formulada por el Juzgado de Morón a la Academia, pues según el parecer del sabio cubano la solicitud carecía de elementos para llegar a una conclusión más aceptada, esta  documentación nos lega la primera vinculación del doctor Finlay  con nuestra provincia.

 
NOTAS Y REFERENCIAS

1. Eusebio Jiménez nació en Puerto Príncipe en 1803 y murió en 1866 en Morón, Ciego de Ávila. De forma autodidacta llegó a tener importantes conocimientos sobre ciencia y letras y se destacó como pedagogo. Fue nombrado miembro corresponsal de la Real academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de la Habana el 1 de junio de 1862.

2. El doctor Nicolás José Gutiérrez y Hernández es considerado el más notable precursor médico de nuestro país. Nació en La Habana, el 10 de septiembre de 1800. Inició los estudios de medicina en marzo de 1820 en la Real y Pontificia Universidad de la Habana, en enero de 1827 obtuvo el grado de Licenciado en medicina y un mes mas tarde el de doctor. Fue el primero en impartir en Cuba cursos de clínica quirúrgica y de grandes operaciones en cirugía con demostración en cadáveres (1839). Introdujo varias técnicas quirúrgicas (1842) y procederes médicos como la anestesia quirúrgica con cloroformo (1848), el examen médico con el estetoscopio y un tratamiento para las fracturas, entre otros. Fue médico de cabecera de ilustres personalidades cubanas como el obispo Juan J. Díaz de Espada y Fernández de Landa, el doctor Tomas Romay y José de la Luz y Caballero. Llegó a ser rector de la Universidad de la Habana (1879).

Fundó en 1840 la primera publicación médica cubana titulada “Repertorio Médico Habanero”. Fue el primer presidente de la Real Academia, este cargo lo desempeñó durante casi 30 años, siendo reelecto en catorce ocasiones de manera consecutiva. Falleció el 31 de diciembre de 1890 en La Habana.

3. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila:

Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón.  Legajo 1 al 95, Expedientes 1 al 920.

Fondo No. 19 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón.  Legajo 1 al 13, Expedientes 1 al 138.

4. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila: Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón. Legajo 23 al 25, Expediente 212 al 235

5. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila: Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón. Legajo 23, Expediente 213, p.17. 

6. Anales de la Real Academia de Ciencias Medica, Físicas y Naturales de la Habana. No. 21, p.426, 1884.  

7. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila: Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón. Legajo 23, Expediente 215, p.18.

8. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila: Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón. Legajo 23, Expediente 215, p. 21.

9. Carlos Donoso Lardier nació en La Habana el 12 de junio de 1825 y murió el 12 de agosto de 1908. Fue químico farmacéutico de profesión. Electo miembro numerario y honorario de la Real Academia de Ciencias Medica, Físicas y Naturales de la Habana en 1870 y 1897 respectivamente. En 1892 fue presidente interino de la Real Academia y de 1881 al 1883 su bibliotecario.

10. El doctor Antonio Juan Andrés Mestre y Domínguez nació en La Habana el 18 de octubre de 1834. Se graduó en Francia y posteriormente se trasladó a España donde obtuvo el título de Licenciado en Medicina y Cirugía el 10 de marzo de 1862. Fue un precursor de la filosofía de las ciencias en Cuba y uno de los miembros mas destacados de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, de la que fue su Secretario General durante 20 años (1867-1887). Fundó en 1864 los Anales de esa institución llegando estos a convertirse en la publicación periódica de carácter científico general mas importante de Cuba en todas las épocas. Contribuyó notablemente a dotar a la Academia de un ambiente de discusión científica amplia. Es considerado el fundador de la Pediatría moderna en Cuba. Falleció el 10 de julio de 1887. Sobre él dijo Enrique José Varona “era uno de los cubanos de mas extensos y sólidos conocimientos, de más perspícua y vasta inteligencia”

11. Archivo Histórico Provincial “Brigadier José A. Gómez Cardoso” de Ciego de Ávila: Fondo No. 1 Juzgado de Primera Instancia e Instrucción del Partido judicial de Morón. Legajo 23, Expediente 215, p. 24.

12. El doctor Carlos Juan Finlay de Barres nació en Puerto Príncipe, actual Camagüey, el 3 de diciembre de 1833 y murió en La Habana el 20 de agosto de 1925. Fue un eminente médico epidemólogo, descubridor del modo de transmisión de la fiebre amarilla. Secretario de correspondencia de la Academia en 1877-1889 y 1893-1894. Fue elegido miembro de la Real Academia en 1872 y paso a ser miembro honorario en 1894 y de mérito en 1895. Su nombre de pila era Juan Carlos pero siempre firmo Carlos J.

13. Museo Nacional de Historia de la Ciencias "Carlos J. Finlay": Fondo: Expediente de Carlos J. Finlay y Barres. Medicina, Sign: 101209 - FBC - Co 3.

14. Ibídem.

15. Anales, 21:503, 1884.

16. José Rafael Montalvo Covarrubias nació en La Habana en 1843 y falleció en esa misma ciudad en el 21 de junio de 1901. Fue médico pediatra y oftalmólogo, destacado positivista y dirigente autonomista. Ingreso a la Academia en 1875.

17. Juan Santo Fernández Hernández nació en Alacranes el 22 de julio de 1847 y murió en La Habana el 6 de agosto de 1922. Fundo una importante revista médica y creó el Laboratorio Histobacteriologico de La Habana. Fue un distinguido médico oftalmólogo y llego a ser presidente de la Academia desde 1897 a 1899 y de 1901 a 1922. Fue elegido miembro de la Academia en 1875 y miembro de mérito en 1897.

18. Anales, 21:504-505.

Eusebio Jiménez, Precursor de las Ciencias Avileñas

Lic. Héctor Izquierdo Acuña Lic. Héctor Izquierdo Acuña. Oficina del Historiador de la Ciudad. Morón, Ciego de Ávila

 

Palabras liminares:
Durante más de una centuria Morón cuenta con una personalidad de la ciencia que ha pasado inadvertida. Es el caso de Eusebio Jiménez. Las primeras noticias, si no las únicas, que sobre él se tenían estaban vinculadas con el asentamiento arqueológico de la finca “La Rosa” en fecha tan lejana como 1850. Nada más.
La localización inesperada de un documento puede conducir a nuevos causes en la investigación histórica, abriendo nuevos temas porque de inmediato reclama una respuesta. Eso precisamente ocurrió con la figura de Eusebio Jiménez.
La localización en el Archivo Nacional de Cuba de un expediente judicial de 1851 donde aparecía como encartado en un delito de carácter político un hombre con un nombre similar llamó de pronto la atención. Era necesario comprobar si se trataba de la misma persona. De ser así, podríamos adentrarnos en su vida y obra.
De pronto, y casi simultáneamente, aparecieron nuevas fuentes de conocimientos y con ellas hemos podido conformar un cuadro, no solamente de la persona estudiada; la documentación aportó, además, elementos para conocer la repercusión en el territorio del movimiento anexionista de Narciso López y abundar en pasajes nunca antes tratados como es la vida cotidiana de los pobladores del por entonces caserío de Morón en la década de 1850.
Fue este hombre el precursor de las ciencias en la provincia de Ciego de Ávila pues llegó a ser miembro corresponsal, electo por unanimidad de los miembros de número en sesión efectuada el 1ero de junio de 1862, de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana”, mérito que solamente ostentaban 22 personalidades en el interior del país. En lo anterior radican los principales aportes, pues para conocer mejor la vida y la obra de Eusebio Jiménez el estudio debió abordar estos elementos en el contexto espacio-tiempo con el fin de propiciar una miraba más realista del momento histórico en que vivió.
Desentrañar y divulgar la verdadera dimensión intelectual del médico empírico y pedagogo Eusebio Jiménez para que las nuevas generaciones conozcan que los antecedentes de las ciencias en la provincia avileña se pueden encontrar precisamente en Morón en la figura de este principeño devenido moronense radica su objetivo supremo. En los elementos de carácter histórico que revela se encuentran los aportes a la historiográfica y su importancia como fuente del conocimiento.
EUSEBIO JIMÉNEZ: MÉDICO, PEDAGOGO Y PRECURSOR DE LOS ESTUDIOS ARQUEOLÓGICOS EN CIEGO DE ÁVILA.
 
DESARROLLO:
Corría el año 1823 cuando Eusebio Jiménez, con una edad de 20 años y serias limitaciones físicas desde la cuna, arriba a Morón, un punto casi perdido en la geografía de la región central de la Isla. Nacido en Puerto Príncipe en 1803, se estableció en Morón al lado de su hermano político Francisco Almansa, que era cirujano romancista y con quien aprendió el arte de curar.
En el pequeño poblado, de acuerdo con el censo realizado cuatro años después de su arribo, no vivían más que 697 habitantes en casas construidas con materiales de efímera resistencia: de tabla y guano unas, de yagua y guano otras, las menos de tabla y tejas. Algunas edificadas con la técnica del embarrado con cubiertas de tejas o de guano. Era una verdadera rareza encontrar alguna de mampostería.
Allí, en ese villorrio, con lo aprendido de Francisco Almansa, Eusebio Jiménez estableció su botiquín, empleando para realizar la cura de los enfermos los remedios que él mismo preparaba, de ahí que sea lógico suponer sus grandes conocimientos sobre ciencias como la química y de la medicina verde y tradicional. Prestó, además, muy buenos servicios por la zona de Chambas, Los Perros y otros puntos aledaños, al igual que Francisco Almansa, quien fuera el primer médicoque ejerció por los campos de Mayajigüa y Yagüajay, donde también accionó Eusebio, sobre todo en los tiempos en que el cólera hacía estragos. Dio clases gratuitas a los pobres, instrucciones a la juventud, consejos morales a todos y fue amante de la patria.
El azar quiso poner a disposición de la historia elementos dispersos que, concatenados y relacionados entre sí permitieron, al menos, un acercamiento a esta personalidad que se va del marco estrecho de la región avileña hasta tener alcance nacional. 
Es sin dudas por su labor relacionada con el campo de la arqueología lo que le permitió trascender durante años –y hasta el día de hoy- en algunos círculos científicos vinculados con este campo del conocimiento. Pero la investigación histórica en su desarrollo dialéctico descubre nuevas facetas que permiten ampliar el conocimiento de esta figura de la ciencia que lo ha convertido en alguien prácticamente desconocido.
La historia por la cual su figura se da a conocer en los círculos científicos tiene que ver con exploraciones por él realizadas en el sitio arqueológico de “La Rosa”, a unos 8 kilómetros al oriente de Morón en el camino hacia Cunagua.
Finalizaba el mes de octubre de 1850 cuando el periódico “El Fanal”, de Puerto Príncipe, divulgaba la noticia del descubrimiento realizado por un señor nombrado Francisco Rodríguez de restos de indios en la finca “La Rosa”, lugar cercano al por entonces caserío de Morón, Tratábase de un residuario con restos de jutías y otros animales, utensilios indios e ídolos. El lugar estaba señalado por un plantío de limones y era algo más elevado que el terreno que lo circundaba, tenía forma ovalada, más alta en las extremidades y que sonaba hueco bajo los pies y se movía cuando se le golpeaba o con las pisadas de animales. Andrés Poey (1) en ese artículo interpreta este descubrimiento como “bóvedas que pueden haber servido a los indios de cementerios o para sus sacrificios humanos o para sus adoraciones”. (2)
Pero este hallazgo no fue investigado. Posteriormente, una excavación efectuada por el vecino de Morón Eusebio Jiménez, cumplimentando una solicitud que le hiciera Don Andrés Poey, -hijo del gran naturalista cubano Felipe Poey Aloy- arrojó el hallazgo de varias reliquias indias de madera dura, arcilla cocida, piedras y varios pequeños ídolos. Lejos estaba Jiménez de conocer que este descubrimiento trascendería por más de un siglo en una polémica vinculada con la existencia del denominado por los colonizadores como “perro mudo”.
En abril de 1851 aparece en La Habana otro artículo de Poey mencionando los más recientes descubrimientos de Eusebio Jiménez, entre los cuales las únicas cosas de interés, entre las mencionadas por Poey, son varios restos de jarras, cazuelas de barro con labores y la mandíbula de un coatí, a la cual se le concedió gran importancia porque hizo creer que el perro mudo que encontraron los primeros “descubridores” hispánicos era en realidad un animal de aquella especie y no un verdadero perro. Esta noticia también nos hace creer que Jiménez visitó y excavó en el sitio de “La Rosa” en más de una ocasión entre finales de 1850 e inicios de 1851.
Ocurrió que el prominente zoólogo Andrés Poey, dio gran importancia al descubrimiento de Jiménez y al estudiar el fragmento de mandíbula encontrada en “La Rosa”, publicó un año después que se trataba de un Oso Lavandero (Porcyon lotor), identificación que más tarde compartió su padre, el mencionado naturalista Felipe Poey. Pero ambos estaban en un error.
Es importante señalar que todos los restos óseos de cánidos hallados en depósitos aborígenes, han indicado siempre hacia una sola especie, que luego de haber sido sometidas a estudio han sido siempre referida como pertenecientes a Canis familiaris. Estudios publicados en octubre de 1981 por Oscar Arredondo en la revista Poeyana, del Instituto de Zoología de la Academia de Ciencias de Cuba, demuestran que los restos difieren del perro doméstico. Por otra parte, en otro artículo demuestra fehacientemente que la mandíbula descrita por Poey como Oso Lavandero no era más que una especie de cánido que publicó Poeyana con el nombre de Paracyon caribensis.
Más tarde el término genérico de Paracyon ha tenido que ser reemplazado por el de Indocyon porque se encontró que ya ese nombre había sido aplicado en 1825 a una especie de mamífero, y aunque nunca estuvo en uso quedó invalidado de acuerdo con las leyes de la nomenclatura zoológica. Es por este motivo que el perro mudo extinguido dado a conocer en la revista Poeyana como especie nueva se llama ahora Indocyon caribensis, de acuerdo con la aclaración publicada en Miscelánea Zoológica, del Instituto de Zoología del 30 de diciembre de 1981 (3).
Según el criterio de Fernando Ortiz en su obra Arqueología Indocubana, el caney de los muertos excavado por Miguel Rodríguez Ferrer (4) en agosto de 1847 fue el primero que se excavó en Cuba, y el residuario de Morón, por la amplia cobertura de prensa que tuvo a través de las publicaciones periódicas y revistas especializadas, es considerado como el primer hallazgo reproducido gráficamente en Cuba. (5) Fue precisamente Andrés Poey el cubano que estimuló las exploraciones en Morón y sus estudios fueron presentados a la American Ethnological Society of New York, sobre el año 1853, con el título de Cuban antiquies, and brief description of some relics found in the island of Cuba. Fue reproducido por la Revista de Cuba. (6)
Casi un siglo después de haberse publicado el descubrimiento, el sitio vuelve a ser objeto de nuevas investigaciones, esta vez por parte del Grupo Caonabo, presidido por el destacado intelectual Guillermo Zanoletti D´Escoubet. Fue explorado en más de una docena de ocasiones entre los años 1945 y 1950, una de las cuales fue realizada por el Dr. Antonio Núñez Jiménez, en aquel entonces funcionario del Ministerio de Educación. El 18 de mayo de 1947 fue descubierta la caratona, emblemática pieza de cerámica que hoy es el símbolo distintivo del Museo Caonabo de la ciudad de Morón. Es importante conocer que toda la colección lograda por Eusebio Jiménez se perdió según refiere Fernando Ortiz.
Si analizamos que Miguel Rodríguez Ferrer realizaba trabajos arqueológicos en 1847 y tenemos a Eusebio Jiménez realizando exploraciones y descubriendo piezas claves para la antropología cubana, podemos pensar en que fue uno de los precursores de la Arqueología cubana. También Andrés Poey, es recordado como uno de los primeros exploradores de la arqueología cubana.
Ahora bien, con estos antecedentes podemos preguntarnos: ¿Quién fue Eusebio Jiménez? ¿Cuál era su profesión y qué nivel ocupaba en el orden intelectual que la había permitido establecer vínculos con personalidades de la ciencia cubana de la dimensión de Andrés Poey? ¿Cuál fue su obra más relevante? Iremos descubriendo en las páginas siguientes la verdadera dimensión intelectual y humana de esa personalidad perdida en los comunes e inexcusables olvidos de la historia. Para ello será necesario darle una mirada a un hecho acaecido en los comienzos de la década de 1850.
El presunto conspirador
Eusebio Jiménez fue, ante todo un distinguido y reconocido maestro y médico que trabajó desinteresadamente, en ambas profesiones, hasta su fallecimiento ocurrido en Morón en 1866, lugar del que hizo su razón de ser, su pequeña patria.
En la época a la que nos remonta esta historia en la comarca moronense se respiraban aires de inquietud política. Aún permanecían latentes las ideas y el movimiento anexionista que pretendía la incorporación de Cuba a los Estados Unidos de América y cuyo máximo exponente en esos momentos era el coronel del ejército español de origen venezolano Narciso López, quien desde años anteriores participaba en la abortada Conspiración de la Mina de la Rosa Cubana, movimiento que sin lugar a dudas debió ejercer su influencia por el prácticamente despoblado territorio. Morón era apenas un insipiente caserío que no sobrepasaba los quinientos habitantes.
Narciso López, en unión de un grupo de anexionistas, organiza la expedición de “El Creole”, que logró desembarcar y ocupar por el espacio de 19 horas la ciudad de Cárdenas el 19 de mayo de 1850. Allí ondeó por vez primera la bandera nacional. Había tenido gran dominio sobre la región central de país por haber ocupado la silla de teniente gobernador de Trinidad, puesto que le posibilitó libertad de movimientos para expandir sus ideas sobre otras localidades como Sancti Spíritus, Cienfuegos, Manicaragua, entre otras. Por la connotación que tuvo a lo largo y ancho de la Isla y con lo que indirectamente aportan las fuentes de archivo consultadas permiten afirmar que el territorio avileño no permaneció al margen de lo ocurrido, manifestándose a favor unos, ya en contra o con temor otros, pero rompiendo la vida monótona y apacible de los pobladores del caserío de Morón. En Yagüajay y Mayajigüa se tomaron algunas medidas por los movimientos de Narciso López. De esto es muestra fehaciente el complot tramado contra cuatro moronenses, Eusebio Jiménez entre ellos, para quienes comienza un verdadero calvario en agosto de 1851.
No era capaz el Sr. Jiménez de prever que mientras se dedicaba a las actividades cotidianas, al magisterio, y a curar como médico los males y el dolor del prójimo y servir a la ciencia en campos como la investigación arqueológica, se cernía sobre él y otros tres moronenses el negro manto de una conjura. 
Una carta fechada el nefasto día 21 de agosto de 1851 dirigida al Comandante General, Gobernador Político y militar del Departamento del Centro y su Jurisdicción de Santa Clara firmada supuestamente por Fulgencio Arambula es, quizás, un testimonio que puede aportar elementos sobre la vida cotidiana del Morón colonial, aunque a todas luces sobredimensionados, motivado por el malsano ánimo de algún “enemigo encubierto”. Lo cierto es que en la misiva el denunciante expone que:
“… en este poblado de Morón aparece desatinado a la osadía, al atrevimiento, la audacia, la sisaña (sic), la vagancia, la seducción, la embriaguez y todo lo que depende aspirar a una guerra intestina y a una revolución masticada por la junta secreta que precisamente se halla colocada en la casa consistorial, cual es la casa de D. Eusebio Jiménez. Cuyo individuo es el que representa ser el presidente de dicha junta secreta. Pues toma la posición sentado en una silla y en su frente, un hermoso bufete guarnecido de un número cuantioso de libros de toda especie, reglamentos, bandos, reales ordenes, ordenes generales y demás enseres relativos a la materia a que me contraigo en esta manifestación: cuando se entra en estas asambleas concurren algunas personas de las principales del poblado y de algunos otros puntos: se sabe de cierto que es con el fin directo de entorpecer a los pacíficos y reducir paulatinamente al tranquilo, al justo, al cristiano, al religioso y al que verdaderamente se halle dispuesto a obedecer a la autoridad primaria.
Exmo Gdor, tiempo es de asegurar a D. Eusebio Jiménez y D. Rafael Díaz Cañizares y a todos… según le tengo manifestado en mi anterior del actual.
Exmo Sr. es ya tiempo que a este poblado venga una circular para esquivar los vagos mal entretenidos que son los primeros enemigos de la nación pues no se ve nada más que las tabernas llenas de personas sin destino, el billar abierto diariamente, lleno de personas entretenidas en la propagación del daño a los vecinos que consiben (sic) algún corto capital y no se halla más en esta plebe infame: que es decir “Ojala venga Narciso López”; estas expresiones se oyen en el tte –teniente nota del autor- del partido D. Jesús Díaz (7), en su compañero D. Agustín Machado y regularmente en todos los lados del partido que están a disposición de D. Eusebio Jiménez y de D. Rafael Díaz Cañizares, que son los prototipos cabecillas de este partido, seduciendo al vulgo a levantar el grito de pronunciamiento para el día prescrito que ellos señalaren, más adelante informaré a V.E quien es Luís Angulo que este se halla preso en Sancti Spíritus y no debe de soltarse porque es aliado de los de Morón y es un espía favorable a López: investigue V.E la correspondencia secreta que tiene desde Sancti Sp del escribano D. José Echemendía y el escribano Pedro del Castillo con Eusebio Jiménez: infórmese V.E qué convite tuvo D. Agustín Machado el día que entró el piquete de lanceros a este poblado: Exmo Sr. mis anuncios no son de ahora a V.E estas manifestaciones son útiles al estado y al Gob actual para que se puedan imaginar sobre esto que hay materia suficiente…
Y continuaba el denunciante, con odio desmedido, realizando acusaciones casi inconcebibles:
Las balas y las palanquetas han sido fabricadas por Rafael López González; sobrino de Fco López Campaña, que es primo hermano de Rafael Díaz Cañizares, conspiradores de primera plana: a este Fco López en días pasados se le ha formado una causa por expresiones subversivas contra el estado a cuya consecuencia lo condu –ilegible- a la real audiencia a que quedará por un largo tiempo a la vista de las autoridades.
A este Fco López en días pasados el pedáneo de este partido le ha registrado su casa y finca en el partido de ranchuelo (sic) y su hacienda Las Grullas porque se dijo tenía Francisco López a D. Narciso López escondido en la dicha hacienda…
Exmo Sr en este momento acaba de llegar de S. S (Sancti Spíritus. N del A) el tte de este partido D. Jesús Díaz y ya ha repartido 72 papeletas de imprenta proclamando a el –ilegible- D. N. López. Serán las 6 de la tarde y en esta misma hora ha comenzado a hacer su reparto por la casa de Comercio de D. Rafael Vasallo (8) y por la Don Juan Manuel Vasallo y por la de D. Policarpo Echemendía, entregando un pliego cerrado a D. Eusebio Jiménez ignorando a esta fecha su contenido.
                                                                Morón 21 de agosto.
                                                                            Fulgencio Arambula. (9)
Obviamente, recibir tan inculpadora correspondencia a la Comandancia General de las Cuatro Villas y Presidencia de la Comisión Militar y Permanente de la Siempre Fiel Isla de Cuba, que era la encargada de tramitar todos los casos vinculados como este con el delito de infidencia, de inmediato se ordenó investigar lo que hubiere de cierto, y como la distancia que separaba a Morón de Villa Clara, al decir de las autoridades “son de la mayor consideración”, se dispuso que el comandante del “Escuadrón de Castilla”, Don Jacinto Dols, pasase a aquella villa e informase de todo lo que estimara conveniente para poder resolver consecuentemente. 
Así lo cumplió el comandante Dols, quien no sólo manifestó que todo lo expresado en la carta era cierto, manifestaba la conveniencia de expulsar de aquel pueblo a los sujetos y consideraba “de absoluta necesidad alejar de aquel país a algunas de las personas más marcadas por su desafección conocida al gobierno de S. M”. (10)
Con esas informaciones se ordenó que fueran presentados en Villa Clara Don Eusebio Jiménez, Don Agustín Machado, Don Rafael Vasallo y Don Jesús Díaz, vecinos de Morón. Se recomendaba demandar que fueran trasladados a Cienfuegos “para relegarlos a la península a fin de evitar las desgracias y disgustos que estas cuatro cabezas llenas de poesía pudieran causar en un punto difícil de cubrir y vigilar como exigían las compras de armas y algunos efectos de guerra que según noticias suelen hacer los ya citados”.
En estos fragmentos puede apreciarse el aislamiento en que se encontraba Morón de los centros urbanos más importantes de la época: Puerto Príncipe, San Juan de los Remedios, Villa Clara, Trinidad y Sancti Spíritus, jurisdicción a la que pertenecía el territorio, debido a la distancia y las dificultades de los caminos, casi todos de los denominados “de herraduras”. Esta fue una de las razones por las cuales a finales de 1868 se crea la Jurisdicción de Morón, se le otorga el título de villa en 1869 y constituye su ayuntamiento el 21 de agosto de 1870.
Así las cosas, se ordenó la detención de los cuatro acusados, quienes fueron conducidos en calidad de prisioneros al Cuartel de Caballería de Sancti Spíritus. Allí, encontrándose tras las rejas, ocurrió algo imprevisto.
El 13 de septiembre de 1851compareció en el Juzgado de esa ciudad Fulgencio Arambula, quien, para más señas, era natural de Puerto Príncipe y vecino de Morón; soltero y de oficio de campo y de 50 años de edad. Prestó juramento y al mostrársele y leérsele el pliego acusatorio supuestamente por él rubricado lo tomó entre sus manos y lo examinó con el mayor detenimiento. Al preguntársele si era suyo expresó que no había escrito tal documento y que su firma había sido suplantada
“con tal grosería que las cuatro que se encuentran en el papel que tiene delante no guardan ni aún semejanza con la de su uso y costumbre, que todo el relato de los papeles es falso, que no le consta ni tiene noticia alguna de los hechos que se refieren ni sabe tampoco que en Morón halla piratas ni agentes adictos a estos bandoleros, estando instruido a fondo respecto de D. Eusebio Jiménez, por vivir en su compañía de que su comportamiento es bueno en todos los sentidos, respecto a los otros contenidos en la denuncia tampoco cosa que le dañe sospechando que el tal papel por más que no pueda descubrir al autor, sea obra de algún enemigo encubierto que halla querido comprometer su responsabilidad abusando de su nombre”. (11)
A pesar de la duda sobre el autor y la veracidad de lo expuesto en la denuncia por ser la firma apócrifa de Fulgencio Arambula -que se suponía el delator-, se les trasladó para la cárcel de la villa de Santa Clara en el propio mes de septiembre. En ese lugar permanecieron unos quince días mientras se resolviera lo que las autoridades consideraran más conveniente. Para el 10 de octubre de 1851 son trasladados a la cárcel de Cienfuegos, donde el Teniente Gobernador comunicó tenerlos a su disposición según una orden recibida el 29 de septiembre.
El traslado se hizo en condiciones denigrantes: conducidos por los caminos públicos como verdaderos delincuentes, sin tener en cuenta el estado en que habían quedado sus familias ni intereses económicos, fueron expuestos a una total ruina.
En Cienfuegos, estando en calidad de confinados, Don José Vasallo y Don Jesús M. Díaz tienen la posibilidad de dirigirse por correspondencia al Capitán General de la Isla, a quien, con fecha 12 de noviembre, le exponen que siempre habían respetado a las autoridades y que eran adictos al gobierno y nunca habían desconocido la legitimidad de los derechos de la reina. El primero expone que es padre de familia con una casa de comercio y negocios de algún valor a su cargo y el segundo que es apoderado y administrador de los bienes de su padre, los que han quedado abandonados a consecuencia de haberlos sacado de su domicilio con gran riesgo y pérdidas irreparables. Ellos suplicaban al Capitán General que atendiendo a su inocencia y siendo costumbre dar gracias el día de la reina (12) se les concediera la devolución de ambos al seno de sus familias. (13)
En diciembre de 1851 el teniente gobernador certificaba que en el tiempo de permanencia en Cienfuegos no existió la menor queja de la conducta de los dos confinados y que según los informes recibidos del pedáneo de Morón era cierto lo que ellos exponían. Por esa razón al pasar por Cienfuegos el Capitán General se sirvió levantarles el confinamiento y que todos regresaran junto a sus familias por orden emitida el 11 de diciembre. De esta forma se ordenaba también que el expediente fuera terminado y quedara archivado.
Cuatro meses aproximadamente duró el calvario para Eusebio Jiménez y sus compañeros de infortunio. Al menos hasta hoy, nunca se conoció la mano que tramó tal villanía. Para él, debió resultar aún más dura la experiencia si se tiene en cuenta que, según se expresa en el expediente de la causa, Jiménez era “inválido y apenas puede caminar y tan pobre que vive de los favores de los amigos a quines sirve con algunos conocimientos que posee”. (14)
Pero Don Eusebio Jiménez es más que eso. Es un hombre íntimamente ligado a la ciencia y al magisterio; alguien que dejó una huella imperecedera que debemos develar. Resulta interesante saber cómo logró, desde el Morón de 1850, acceder a un elevado nivel de conocimientos que le permitieron establecer relaciones con las figuras más prominentes de la época y aún más, colaborar con ellos. Aficionado al estudio, adquirió una gran cultura, el extremo de haber escrito una obra titulada “Del Hombre” y publicar en los Anales de la Academia su trabajo titulado “Nuevo modo de ver, entender y colocar las ciencias”, en enero de 1864, en el que proponía un nuevo ordenamiento de las distintas ramas del conocimiento científico de la época, ambas recientemente localizadas.
Su labor pedagógica lo llevó a crear en 1855 la primera academia de música del territorio de la cual surgieron muchos músicos que tocaron diversos instrumentos, enumerando algunos como los Echemendía, Paseiro, Leiva, Ariosa, Martínez Bringas y otros. José Zamora, Gregorio Almansa y Pedro Echemendía que tocaron el acordeón en fiestas populares.
Algo completamente desconocido es que Eusebio Jiménez llegó a ser miembro de la muy selecta “Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana”, lo que constituye un privilegio con el que podían contar solamente unas pocas personas en la Isla y muchísimas menos las que residían en el interior del país. Fue electo por unanimidad a solicitud del presidente de la Academia en sesión efectuada el 1 de junio de 1862, según consta en su expediente localizado en el Museo “Carlos J. Finlay”, La Habana.
Para poder comprender en toda su magnitud la relevancia de la obra de esta personalidad de la ciencia es menester hacer un bosquejo de la referida institución científica.
En los años comprendidos en las décadas de 1850 y 1860, las redacciones de revistas, algunos colegios, ciertas tertulias literarias, sociedades culturales, además de establecer comunicación epistolar, posibilitaron que los miembros de una poca numerosa y algo dispersa comunidad de personas interesadas en el conocimiento científico y su empleo en las condiciones de Cuba se relacionaran entre sí. Fueron los antecedentes de las sociedades científicas creadas posteriormente, aunque ya existían en La Habana tres instituciones estatales y una privada de investigación científica.
En 1861 se crea la Real Academia de Ciencias de La Habana. En 1863 se constituyó la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Habana, que contó en sus orígenes con tres importantes cátedras: Física Experimental; Química General; y Zoología Botánica y Mineralogía. La principal figura de esta institución hasta su fallecimiento en 1891 fue el notable científico Felipe Poey Aloy (1799 – 1891). (15)
Pero será necesario conocer cómo se gestó esta academia y quienes fueron sus iniciadores y miembros. Esto dará la medida de la relevancia de la figura de la personalidad de la cual hablamos.
Un poco de historia: La Academia de Ciencias, génesis y principales miembros:
En la década de los años 30 del siglo XIX, varios destacados representantes de la comunidad médica cubana se propusieron crear una academia o sociedad científica que agrupara a las figuras más importantes del país en diferentes áreas de la ciencia y unificara sus esfuerzos para tratar de solucionar los graves problemas higiénico sanitarios tan comunes en la Isla, y en el estudio de los recursos naturales, que no eran del todo conocidos debido a la falta de estudios sistemáticos dirigidos al conocimiento de las diferentes regiones físico geográficas.
El promotor de esta idea fue el cirujano habanero Nicolás José Gutiérrez Hernández quien junto a sus colaboradores conocía bien el carácter nacionalista y patriótico que tenía el establecimiento de una institución como la que se pretendía constituir para el desarrollo de la cultura nacional. En tal sentido, el propio Gutiérrez afirmó “…siquiera no fuese más que por orgullo nacional, debiera hacérseles entender a los forasteros y extranjeros, principalmente, que no nos ocupamos solo en hacer azúcar y cosechar tabaco, sino que cultivamos también las ciencias”. (16)
A través de esta expresión puede intuirse un claro sentido de nacionalidad cuando no se había fraguado, al calor de la Guerra de los Diez Años, la nacionalidad cubana.
Gracias a las gestiones de Nicolás José Gutiérrez ante el gobierno de la isla, desde 1855 se reactivó el propósito de crear la Academia. En 1860, como resultado de la intervención de algunas figuras políticas españolas que Gutiérrez había atendido como médico, se obtuvo de la reina Isabel II la autorización para fundar, en La Habana, una Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales. Existe el criterio de que fue el célebre pedagogo José de la Luz y Caballero quien propuso ampliar la denominación de la Academia para que incluyese, además de las ciencias médicas, las físicas y la zoología, botánica y geología como ciencias integrantes de la historia natural.
Aunque se conoció como Academia de Ciencias de La Habana, la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana se inauguró el 19 de mayo de 1861. Nicolás José Gutiérrez, su fundador, la presidió –por reelección- durante treinta años consecutivos (1861–1890), durante los cuales se expusieron y debatieron trabajos de prácticamente todos los científicos relevantes de la Cuba de aquella época. También se sostuvieron en esa institución importantes discusiones teóricas y se elaboraron valiosas recomendaciones prácticas. Se gestó una tradición médico-legal y de estudios higiénico-epidemiológicos sobre todo en lo vinculado con el cólera y la fiebre amarilla, verdadero azote de la población cubana cuando aparecía una epidemia. Fue considerada por el filósofo y pedagogo Enrique José Varona –uno de sus miembros- como “la mayor suma de saber” que tuvo Cuba en el siglo XIX.
Las actas de las sesiones y los trabajos científicos presentados ente la institución aparecían en los Anales de esta Real Academia, la revista científica general más importante que existió en Cuba durante la segunda mitad del siglo XIX. Era de tal modo avanzada por sus contenidos que era leída por suscriptores en una decena de países.
Inicialmente la Academia contó 30 miembros que se dividían en: 20 médicos, 5 farmacéuticos, 5 naturalistas e ingenieros. En 1867 el número de plazas para miembros se elevó a 50 distribuidos en 28 médicos, 12 naturalistas e ingenieros, 7 farmacéuticos y 3 veterinarios.
La Academia tuvo, entre 1861 y 1898, un total de 172 miembros numerarios con voz y voto. Al principio se reunían en casas particulares, luego tuvo un lugar provisional. Ya en 1868 se estableció en su definitiva ubicación localizada en la actual calle Cuba 460, en La Habana, donde se creó un importante museo, que llegó a reunir algunas de las principales colecciones zoológicas, botánicas y arqueológicas del país de aquella época.
Entre sus miembros más destacados se encontraban científicos prominentes como Antonio Mestre Domínguez (1834-1887) (Pediatra), Juan Santos Fernández (Notable oftalmólogo (1847-1922), Felipe Poey Aloy (1799-1891) Naturalista, Johan Christoph Gundlanch (1810-1896) Zoólogo, Manuel Fernández de Castro y Suero (1825-1895) Geólogo español, Esteban Pichardo y Tapia (1799-1879) Polígrafo, cartógrafo, Luís Montané Derdé (1849-1936) Antropólogo y arqueólogo, Carlos Juan Finlay (1833-1915) médico.
Pero ocurría que no sólo en La Habana se hacía ciencia. Algunos naturalistas y grupos de naturalistas existían fuera de La Habana en la segunda mitad del siglo XIX, especialmente en Matanzas, Sancti Spíritus, Puerto Príncipe y Santiago de Cuba. De tal manera, por sus relevantes aportes y conocimientos científicos tuvieron el honor de engrosar la lista de los miembros corresponsales, como eran nombrados aquellos que residían fuera de La Habana los que ascendían a un total de 22, entre los cuales ocupa un sitial Eusebio Jiménez quien, en sesión efectuada el 1ero de junio de 1862 (17), fue aprobado de manera unánime como miembro corresponsal de la Academia. 
Eusebio Jiménez murió en Morón en un día impreciso de 1866 a la edad de 63 años. En 1865 había fallecido su hermano político, el médico Francisco Almansa (Puerto Príncipe 1793 - Morón 1865). Amplia conmoción causó su pérdida en la comunidad científica que le dedicó elogiosas y sinceras palabras. La Revista Científica Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, dirigida entonces por los prestigiosos intelectuales habaneros Dr. Juan Antonio Mestre y Marcos de J. Melero, plasmaban en sus páginas el elevado concepto de que Eusebio Jiménez se había hecho acreedor. Con su muerte, al decir de esa publicación, “ha perdido el país un hombre honrado y verdaderamente útil a sus semejantes”.
Fue un médico sin título que restableció la salud de muchos enfermos en el por entonces basto territorio moronense y poblados aledaños más allá de sus fronteras.
Supo Jiménez sin embargo, en medio de la mayor escasez y falta de recursos, enfermo desde la cuna, reunir poco a poco y con mil contrariedades y trabajos un tesoro de instrucción que constantemente distribuía entre los pobres que se le acercaban y que muchas ocasiones se privaba de lo más imprescindible para la vida por comprar los libros que necesitaba. Los primeros rudimentos de la enseñanza, las bellas letras y las bellas artes, las lenguas modernas más necesarias en aquel entonces como el francés y el inglés, las matemáticas prodecimistas, la historia y la geografía, la filosofía, las ciencias naturales, todas las estudió Jiménez y todas las enseñó con generosidad y eficacia, llegando aún a dedicarse a la asistencia de los enfermos cuyos remedios preparaba con sus propias manos. (18)
La Academia, lo distinguió con el título de Socio Corresponsal en reconocimiento a sus grandes méritos y sus numerosos sacrificios. Fue sin dejar dudas, hombre de férrea voluntad y dedicación al estudio de la naturaleza y la sociedad en que vivió.
De él expresaron sus colegas “este hombre sin maestro fue el maestro de muchos hombres”.(19)
Expresaba el redactor del pequeño homenaje que se le hiciera en la Revista Científica antes mencionada que:
Interesante será algún día, y digno de hacerse, el referir en todos sus pormenores la historia de este hombre singular, que tampoco se vio libre de la calumnia ni de la persecución.
Eso es precisamente lo que pretendemos al dar a conocer este trabajo. Rescatar del anonimato a una prominente figura de las ciencias del país en el siglo XIX cubano. Es necesario, entonces, continuar investigando para sacar a la luz nuevos elementos que permitan, con la divulgación de su obra, colocarlo en el pedestal que le corresponde y rendirle el tributo del que es merecedor.
 
REFERENCIAS:
(1).-  Andrés Poey Aguirre (1825 – 1919): Hijo mayor del eminente naturalista cubano Felipe Poey, fue un notable meteorólogo, aunque sus primeros trabajos científicos tuvieron que ver con la fauna de Cuba, la arqueología y la electroterapia.
(2).-   Harrington, M. R. Cuba antes de Colón. Cultural S.A. LA Habana. 1935. Pp: 86-87
(3).-    Arredondo, Oscar. El perro mudo indio. Revista Juventud Técnica. Editora Abril. La Habana. 1982. Pp 28-33
(4).-    Miguel Rodríguez Ferrer, español que por el año 1847 se interesó por los hallazgos de la prehistoria cubana. Su principal obra fue la denominada Naturaleza y civilización de la grandiosa Isla de Cuba.
(5).-    Ortiz, Fernando. Historia de la arqueología indocubana. Cultural S.A. La Habana. 1935. Pág: 87.
(6).-    Ibidem. Pág: 87
(7).-    Jesús Díaz: Participó en la Guerra de los Diez Años al frente de un grupo de insurrectos, operando en la jurisdicción de Morón.
(8).- Rafael Vasallo y Talabera: A inicios de junio de 1869, insurrectos saquea un establecimiento mixto en el cuartón de Ranchuelo. El hecho fue perpetrado, según denunció el propietario del establecimiento ante el notario público de Morón el 8 de junio de 1869, por José y Juan Rafael Vasallo y Guevara, asociados a otros individuos. Declaró que ambos hermanos estaban alucinados por las ideas patrióticas de su padre, Rafael Vasallo y Talabera, a quien definió como traidor a la patria y enemigo acérrimo de todo peninsular. Ello trajo como consecuencia que se tomaran medidas represivas contra Rafael Vasallo, por lo que inició el procedimiento correspondiente en la villa de Morón recayendo sobre él la pena de fusilamiento. Aún no está esclarecido cómo fue ejecutada la sentencia pues el propio acusador expresó al escribano que había sido fusilado, bien porque emprendiera la fuga al tiempo de ser conducido o porque se cumpliera sobre él la sentencia. No obstante, un documento fechado en marzo de 1869 expone que había sido asesinado por el Batallón de voluntarios Barcelona    No: 1, conocidos por Los Catalanes, en la zona de Cunagua a la edad aproximada de 70 años.
(9).-  El texto de la misiva fue extraído del “Expediente de prisión de conspiradores en Morón para la cárcel de Cienfuegos”. Archivo Nacional de Cuba. Fondo: Asuntos Políticos. Legajo: 45                No: 41
(10).- Ibídem
(11).- Ibídem
(12).- En ese momento era Isabel II (1830-1904), la reina de España (1833-1868). Hija de Fernando VII y María Cristinade Borbón. Su nacimiento provocó problemas dinásticos, ya que hasta entonces el heredero era el hermano de Fernando VII, que no aceptó el nombramiento de Isabel como princesa de Asturias y heredera del trono, pese a que el rey hubiera derogado la prohibición de reinar a las mujeres (Ley Sálica).
Durante su minoría de edad fueron regentes su madre María Cristina, reina gobernadora hasta 1840, que se apoyó en los liberales para hacer frente al carlismo (primera Guerra Carlista, 1833-1839, provocada por el mencionado conflicto sucesorio), y el general Baldomero Espartero hasta 1843. A los trece años fue declarada mayor de edad. A los 16, después de numerosas conversaciones con potencias extranjeras, se la casó, contra su deseo, con su primo Francisco de Asís. Tuvo nueve hijos, algunos de los cuales murieron al nacer.
(13).- El texto de la misiva fue extraído del “Expediente de prisión de conspiradores en Morón para la cárcel de Cienfuegos”. Archivo Nacional de Cuba. Fondo: Asuntos Políticos.
Legajo: 45       No: 41
(14).- Ibídem
(15).- Pruna Goodgall, Pedro M. Historia de la ciencia y la tecnología en Cuba. Editorial
Científico Técnica. Instituto Cubano del Libro. La Habana. 2005. Pp: 116-117
(16).- Ibídem. Pág: 125
(17).- Expediente de miembro de la Academia de Ciencias de Eusebio Jiménez. Archivo Museo de la Ciencia “Carlos J. Finlay”. La Habana.
(18).- Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Revista Científica. La Habana. Imprenta del Tiempo. Tomo III. 1866. Pág: 284
(19).- Martínez Fortún y Foyo, José. “Apuntes históricos de Yagüajay. La Habana. 1945. Pág: 87
Bibliografía
  • Anales de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana. Revista Científica. Diciembre de 1866. La Habana. Imprenta del Tiempo. Tomo III. 1866.
  • Arredondo, Oscar. El perro mudo indio. Revista Juventud Técnica. Editora Abril. La Habana. 1982.
  • Foner, Philip S. Historia de Cuba y sus relaciones con Estados Unidos. Editora Ciencias Sociales. La Habana. 1973.
  • Harrington, M. R. Cuba antes de Colón. Cultural S.A. LA Habana. 1935.
  • Izquierdo Acuña, Héctor. Breve acercamiento a las culturas aborígenes en Morón. Mecanografiado. Inédito. Morón. 1994.
  • ____________________. La Guerra de los Diez Años en la provincia Ciego de Ávila. Centro “Juan Marinello”. La Habana. 2003.
  • Martínez Fortín y Foyo, José A. “Apuntes históricos de Yagüajay. La Habana. 1945
  • Ortiz, Fernando. Historia de la arqueología indocubana. Cultural S.A. La Habana. 1935.
  • Pruna Goodgall, Pedro M. Historia de la ciencia y la tecnología en Cuba. Editorial Científico Técnica. Instituto Cubano del Libro. La Habana. 2005.
  • Subirats Quesada, Pedro G. Historia de Morón. Cultural S.A. La Habana. 1929.
 

El Instituto de Medicina Tropical ‘Pedro Kourí’ en el 70º Aniversario de su fundación (1937-2007)

Conferencia leída en la sesión de clausura del VIII Congreso Centroamericano y del Caribe de Parasitología y Medicina Tropical. Palacio de laas Convenciones. La Habana. Diciembre 7 de 2007, por el Profesor Gregorio Delgado García, Historiador Médico del MINSAP y Profesor Jefe del Departamento de Historia de la Salud Pública de la Escuela Nacional de Salud Pública.
 
 
RESUMEN:
Se destaca, en la historia de la infectología cubana, la importancia de la fundación del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de La Habana por el doctor Pedro Kourí Esmeja (1900-1964) en 1937. Para ello se exponen los inicios de la enseñanza superior de la infectología en Cuba a partir de 1899 y la consolidación de los estudios parasitológicos en nuestro país, con la llegada a la jefatura de esa cátedra universitaria del doctor Pedro Kourí en 1934 y la fundación del Instituto de Medicina Tropical. Para finalizar con una breve narración de las investigaciones y la docencia en el campo de la parasitología médica en el Instituto y la cátedra hasta la revitalización del primero en 1979.

 

INTRODUCCION:

En dos oportunidades anteriores la dirección del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” me honró sobremanera  al pedirme que dictara conferencias en actividades muy importantes de sus conmemoraciones históricas.

A la primera di lectura, con motivo del 50º  Aniversario de su fundación, el 7 de diciembre de 1988 en la sesión inaugural del Congreso de Medicina Tropical que se llevó a cabo con tal motivo (1) y a la segunda el 21 de agosto del 2000 en el acto central por el centenario del nacimiento de su ilustre fundador, el Profesor Extraordinario de la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, doctor Pedro Kourí Esmeja (1900-1964). (2)

Nuevamente se me honra al pedirme que haga uso de la palabra en este  VIII  Congreso  Centroamericano y del Caribe de Parasitología y Medicina Tropical para conmemorar el 70º  Aniversario de la fundación del Instituto y quiero en esta ocasión, como en las dos anteriores, exponer que, a mi juicio, dos de los momentos mas culminantes de la historia de la infectología cubana lo son el descubrimiento de la teoría metaxénica del contagio de enfermedades por el doctor Carlos J. Finlay Barrés (1833-1915) en 1881 y la fundación del Instituto de Medicina Tropical de la Universidad de La Habana por el doctor Pedro Kourí en 1937.

En la presente breve conferencia me propongo exponer los inicios de la enseñanza superior de la infectología en Cuba a partir de 1899; la consolidación de los estudios parasitológicos en nuestro país, con la llegada a la jefatura de esa cátedra universitaria del doctor Pedro Kourí en 1934 y la fundación del  Instituto de Medicina Tropical; para terminar con una breve narración del desarrollo de las investigaciones y la docencia en el campo de la parasitología medica en el Instituto y la cátedra hasta la revitalización del primero en 1979.

 

DESARROLLO:

Los inicios de la enseñanza superior de la infectología en Cuba.

Terminada nuestra última guerra independentista contra España (1895-1898) con la derrota del colonialismo ibérico, comienza para los cubanos la humillante etapa de primera intervención militar norteamericana (1899-1902).

El Gobernador Militar doctor Leonard Wood (1860-1927) nombró como Secretario de Instrucción Pública y Bellas Artes al ilustre jurisconsulto cubano y profesor universitario doctor José A. González Lanuza (1865-1917), quien asesorado por prominentes pedagogos cubanos puso en vigor, por Orden Militar No. 212 de 4 de noviembre de 1899, nuevos planes de estudios en todas las facultades universitarias, que se les conoce en general con el nombre de Plan Lanuza y en el caso de la Facultad de Medicina incluyó las asignaturas de infectología: Bacteriología, Patología Experimental y Patología de Afecciones Intertropicales con su clínica. (3)

Para la enseñanza de las dos primeras se nombró al doctor Arístides Agramonte Simoni (1868-1931), renombrado bacteriólogo y patólogo y para la tercera al eminente clínico e infectólogo doctor Juan Guiteras Gener (1852-1925), quien además desempeñaría la de Patología General con su clínica (4)

A la endemia parasitaria en el país va a dedicar el doctor Juan Guiteras tanto empeño, que para muchos es el Padre de la Parasitología en Cuba. Estimuló su estudio desde las páginas de su Revista de Medicina Tropical fundada en 1900 la cual, según el historiador médico y académico doctor Saturnino Picaza Pino (1879- ¿?  ) (5), es primera de su clase en América y segunda en el mundo; creó con ese mismo fin en 1908 la Sociedad de Medicina Tropical de la República de Cuba e inició la enseñanza de la parasitología en nuestro país desde su asignatura Patología de las Afecciones Intertropicales con su clínica.

Colaboradores suyos en estos empeños, los doctores Mario García- Lebredo Arango (1866-1931), José H. Pazos Caballero (1867-1928) y Leonel Plasencia Montes (1877-1923), en el I Congreso Médico Nacional (1905) describieron el cuadro del parasitismo en nuestro país en su ponencia “La parasitología en Cuba”(6) y en 1913 el propio doctor García- Lebredo obtuvo el premio “Presidente Gutiérrez” de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana con su obra ”Parasitismo intestinal en Cuba” (7) que, publicada en La Habana al siguiente año, constituye el primer libro sobre esta materia escrito por un cubano.

La revolución universitaria de 1923 liderada por el inmortal dirigente estudiantil Julio Antonio Mella Mc Partland (1903-1929) dará paso a una reforma de los planes de estudio (1924), que en lo concerniente al de la Facultad de Medicina, entre otros cambios, transformará la antigua asignatura de Patología de Afecciones Intertropicales con su clínica, en la cátedra de Parasitología y Enfermedades Tropicales.

Sus primeros profesores lo fueron el doctor Andrés García Rivera (1879- ¿?), titular; el doctor Enrique Llanio del Castillo (1891-1974), auxiliar y como ayudante facultativo, el entonces recién graduado doctor Pedro Kourí Esmeja, que llegará a ser la figura mas notable de la parasitología cubana de todos los tiempos.

Seis años después de fundada, la cátedra va a publicar el primero de sus libros de texto “Lecciones de Parasitología y Enfermedades Tropicales” (1930) (8), en dos tomos, del profesor García Rivera con la colaboración de los profesores Llanio del Castillo y Kourí Esmeja.

La revolución de 1930 que barrerá del poder la dictadura del General Gerardo Machado Morales (1871-1939) en 1933, traerá grandes cambios  en la enseñanza superior y en el profesorado universitario.

La cátedra de Bacteriología después de la muerte de su fundador el profesor Agramonte Simoni (1931) será regida sucesivamente por los profesores Reinaldo Márquez Camacho (1889-1954) y Arturo Curbelo Hernández (1901-1973), hasta el retiro de este último en 1961.

El profesor Curbelo Hernández realizará importantes estudios, principalmente en el campo de las enterobacterias y sus libros “Las bacterias patógenas del hombre”  (1941) (9), “Texto de Bacteriología” (1942) (10),, “Manual Técnico de Bacteriología Clínica” (1944) (11), “Las salmonellosis humanas en Cuba” (1946) (12) y “Capítulos de Bacteriología Patológicas” (1952) (13), lo sitúan como la figura mas importante de la bacteriología cubana.

 

Consolidación de los estudios de parasitología en Cuba y fundación del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”

En la cátedra de Parasitología y Enfermedades Tropicales, con motivo de las depuraciones llevadas a cabo en el profesorado universitario a la caída de la dictadura machadista, asume su dirección el profesor Pedro Kourí en 1934 y ese mismo año ingresan como profesor auxiliar el doctor José G. Basnuevo Artiles (1903-1968) y como instructor el doctor Federico Sotolongo Guerra (1905-1997), quien tres años mas tarde, al crearse el cargo, asciende a profesor agregado. Quedan constituidos de esta forma los tres sólidos pilares sobre los que descansará la Escuela Cubana de Parasitología. (14)

El profesor Kourí pone en practica a partir de 1937 una metodología de la enseñanza extraordinariamente objetiva, ideando para ello formas nuevas de exposición de las clases teóricas y practicas que hicieron exclamar, en fecha tan temprana como 1939, a uno de los grandes tratadistas del momento en laboratorio clínico en general, doctor Robert B. H. Gradwohl, en carta al Rector de la Universidad ingeniero José M. Cadenas Aguilera que, “habiendo trabajado en la Escuela de Hamburgo y visitado la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, puedo decir con toda sinceridad que Ud. tiene allí en su Universidad una oportunidad para rivalizar si no eclipsar, esas ambas instituciones” y años mas tarde al profesor Biocca, director del Instituto de Parasitología de la Universidad de Roma y al profesor Kalivoda, director del Instituto de Medicina Tropical de Praga, en fechas diferentes, que en Cuba se daban las mejores clases de esa disciplina en el mundo y ambos afirmaron que lo podían decir porque habían recorrido todos los centros de dicha especialidad existentes en Europa. (15)

A la docencia de pregrado se incluyó la de postgrado desde 1937 en forma de cursos de verano impartidos por cuenta de la cátedra y que a partir de 1942 serán incluidos en la Escuela de Verano de la Universidad de La Habana. A estos cursos asistirán becarios y profesores de las universidades de Cornell y New York de los Estados Unidos de Norteamérica, así como médicos cubanos, dominicanos, hondureños, guatemaltecos, españoles y otros.

Unido a la cátedra y como complemento de esta, funda el profesor Kourí el Instituto de Medicina Tropical, oficialmente creado por acuerdos de la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina y el Consejo Universitario el 8 de diciembre de 1937, el que a partir del fallecimiento de su fundador en 1964 llevará su nombre y cuyo 70º Aniversario estamos conmemorando con el presente congreso.

En esta institución con recursos económicos escasísimos, llevaran a cabo el profesor Kourí y sus colaboradores una obra de investigación en todo el amplio campo de la parasitología médica cubana ya sea en los aspectos del diagnóstico, la descripción morfológica, el ciclo evolutivo, el tratamiento, la clínica, las estadísticas y la epidemiología, de una acuciosidad y originalidad tales que les ganaría prestigio y reconocimiento internacionales.

En 1935 el profesor Kourí funda, como heredera de la publicación periódica del profesor Guiteras Gener en 1900, la Revista de Medicina Tropical y Parasitología, Bacteriología, Clínica y Laboratorio y en 1940 Avance Medical, las que en 1945 se funden en la Revista Kuba de Medicina Tropical y Parasitología, la cual existe como tal hasta 1960, antecesoras todas de la actual Revista Cubana de Medicina Tropical que desde 1966 vio la luz bajo la dirección del profesor Sotolongo Guerra. Es estas publicaciones periódicas está recogida la totalidad de la obra científica del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”.

En 1940 salen de la imprenta los dos primeros tomos de “Lecciones de Parasitología y Medicina Tropical” (“Generalidades y Helmintología”) (16) del profesor Kourí y colaboradores y en 1941 el tercero, que en esta primera edición comprende “Protozoología y Entomología Médicas”, obra que por su extraordinario valor didáctico, por el gran caudal informativo y por su originalidad no dudamos en calificar como el mejor libro de texto médico escrito por autores cubanos.

Con posterioridad publicaron los mismos profesores importantes libros, como entre otros: “Coprología Clínica y Parasitología” (1943), que apareció como segundo tomo de la obra” “Laboratorio Clínico. Técnicas e interpretaciones” (17) de los doctores Vicente y Guillermo Anido Fraguio; “Parasitología y Medicina Tropical” (1938), como segundo tomo de “Clinical Laboratory Methods and Diagnosis” (18) del profesor Robert B. H. Gradwohl y “Manual de Parasitología. Helmintología Humana” (1963). (19)

Otro notable parasitólogo cubano, el doctor Ildefonso Pérez Vigueras (1892-1959), desarrollará una extraordinaria labor en el campo de la parasitología veterinaria, al clasificar mas de medio centenar de nuevas especies en animales; inaugurar en 1937 y desempeñar brillantemente hasta su muerte la cátedra de Enfermedades Parasitarias e Infectocontagiosas de la Facultad de Medicina Veterinaria en la Universidad de La Habana y publicar sus importantes libros: “Enfermedades infecciosas y parasitarias de los animales domésticos” (1953) (20) y “Los ixódidos y culícidos de Cuba. Su historia  natural y médica” (1956). (21)

Este desarrollo indiscutible alcanzado en los estudios parasitológicos en Cuba contrastaba con el auge de la endemia parasitaria  intestinal en nuestra población, principalmente infantil, sobre todo en nuestros campos a lo largo de la Isla, durante el período Republicano Burgués. Muestra de ello nos lo da el informe final de un estudio realizado en 1953 y presentado en el IX Congreso Médico Nacional, en el que en 53 133 muestras de heces fecales procedentes de 295 barrios rurales de 63 municipios de la Isla, el 86,54 % arrojaron exámenes parasitológicos  positivos y algo semejante se podría decir de otras endemias infecciosas como la tuberculosis, la difteria, la poliomielitis, el tétanos y la fiebre tifoidea. (22)

Por todo ello el Comandante en Jefe doctor Fidel Castro Ruz (1926), en su histórica defensa ante el tribunal que lo juzgó por los sucesos revolucionarios del 26 de julio de 1953, denunció de manera patéticamente gráfica la dramática situación del parasitismo intestinal en el campesinado cubano e incluyó, en el propio alegato, el problema de la salud pública entre los seis puntos a cuya solución se encaminarían resueltamente los esfuerzos de la Revolución triunfante. (23)

Las investigaciones y la docencia en el campo de la infectología en Cuba hasta la revitalización del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” (1979).

La lucha ideológica desarrollada en la Universidad de La Habana con motivo de los cambios producidos en el país al triunfo revolucionario, determina un éxodo masivo de profesores, que deja en la segunda mitad de 1960 en la Facultad de Medicina, única entonces en el país, de un claustro de 161 profesores a solo 23 de ellos.

El profesor Pedro Kourí al frente de su cátedra e Instituto se mantiene junto a su pueblo, en aquellos momentos de indiscutible grandeza y peligro de nuestra historia, con todo su personal intacto, pues solo un profesor se acogió a retiro por enfermedad.

En la cátedra de Bacteriología ocurrirán tres jubilaciones y dos renuncias para quedar solamente como ejemplo de dignidad profesoral y firmeza revolucionaria el doctor Antonio Palacín Aranda (1915-1985). (24)

Estas dos cátedras a finales de 1960 se van a unir con el nombre de Departamento de Microbiología y Parasitología a cuyo frente fue nombrado el profesor Pedro Kourí Esmeja, que continuará dirigiendo, además, el Instituto de Medicina Tropical. En la jefatura del Subdepartamento de Parasitología estará el profesor Sotolongo Guerra y en la de Microbiología el profesor Palacín Aranda.

Unos años después, en 1965, al dejar organizado el Subdepartamento con nuevos profesores, se aleja el profesor Palacín de la enseñanza oficial de pregrado, a la que había dedicado 21 años de su vida, para desarrollar con su entusiasmo de siempre  el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, donde le dará el ejemplo de su ilimitada capacidad de trabajo, de su militancia revolucionaria y su erudición científica a 20 graduaciones de microbiólogos cubanos.

Solo la muerte, que lo sorprendió en plena sesión de trabajo el 16 de octubre de 1964, en ese momento con la categoría docente especial de Profesor Extraordinario, pudo hacer que el profesor Pedro Kourí dejara su puesto de figura mayor de la parasitología cubana al frente de sus Departamento e Instituto. Ambas responsabilidades pasaron a manos del profesor Sotolongo Guerra, quien continuó la obra de su inolvidable Maestro. (2)

La etapa de construcción del socialismo, cuya característica principal en el sector de la salud pública será la integración de un sistema nacional de salud único que culminará en 1970, demandó del Departamento de Microbiología y Parasitología y del Instituto de Medicina Tropical una ingente labor docente en la formación de especialistas y profesores que ocuparán las nuevas plazas en los laboratorios que se abrían en  todas las provincias y en los departamentos de las nuevas facultades de medicina del país.

Los cursos de postgrado, por el bloqueo impuesto a la Revolución cubana, dejan de tener carácter internacional para ser dirigidos entonces al perfeccionamiento de los nuevos especialistas y a la actualización de los más veteranos.

La labor realizada por el Instituto de Medicina Tropical en estos primeros años del Período Revolucionario Socialista va a ser ampliamente reconocido por una institución de tanto prestigio internacional como la Universidad Carolina de Praga, quien le confirió en 1968 su Medalla Museum Komenskeno, galardón únicamente concedido a los centros científicos de reconocida autoridad internacional en el campo de la docencia. (14)

Dedicado fundamentalmente a la enseñanza, el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” no pudo mantener durante toda esta primera etapa el ritmo investigativo que lo había caracterizado desde su fundación y va a ser el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología, revitalizado en 1966, donde se desarrollaran las mas importantes investigaciones en el campo de la infectología. En el se llevan a cabo todos los estudios necesarios para las campañas nacionales antipoliomielitis y se creará una verdadera Escuela Cubana de Virología con el doctor Pedro Mas Lago (1931) a su frente, que dará los principales frutos en sus trabajos sobre enterovirus, virus respiratorios y arbovirus y de gran valor serán también las investigaciones realizadas en su Departamento de Bacteriología de la Tuberculosis, (25) con el doctor José A. Valdivia Álvarez a su frente.

Los años de la década de 1970 corresponden a la etapa de consolidación del Sistema Nacional de Salud único y en ella se van a crear las condiciones que permiten el inicio de un auge del desarrollo en los campos de la investigación médica. Por ello, ya en sus años finales se determina revitalizar el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí” con proyecciones no solo nacionales sino internacionales, dada la importancia que había tomado la cooperación médica cubana con los países del llamado Tercer Mundo.

El 8 de diciembre de 1977 en el salón “Camilo Cienfuegos” del Ministerio de Salud Pública, la medicina revolucionaria cubana conmemoró el 40º Aniversario de los acuerdos tomados por la Junta de Gobierno de la Facultad de Medicina y el Consejo Universitario un día como ese de 1937, por los que se creaba oficialmente el Instituto de Medicina Tropical  de la Universidad de La Habana.

En aquel acto, en un discurso inolvidable por su brillantez y trascendencia, el profesor Federico Sotolongo Guerra (26), el último de los grandes Maestros del pasado, entregó simbólicamente la larga tradición de la infectología cubana, la de Tomás Romay Chacón (1764-1849), Nicolás J. Gutiérrez Hernández (1800-1890), Carlos J. Finlay, Juan Guiteras, Mario García- Lebredo, Ildefonso Pérez Vigueras, Arturo Curbelo y Pedro Kourí, a la nueva generación que desde el revitalizado, a partir del 1 de enero de 1979, Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, con recursos jamás soñados por sus iniciadores, proyecta a Cuba con paso firme y seguro por el campo de la moderna infectología mundial para bien de nuestro pueblo y de toda la humanidad y prueba de ello lo es la alta calidad científica de los aportes de nuestro querido Instituto a este importante VIII Congreso Centroamericano y del Caribe de Parasitología y Medicina Tropical que tan brillantemente acaba de finalizar.

 

Referencias bibliográficas

1. Delgado García G. La historia de la Infectología en Cuba y el 50º Aniversario del Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”. En: Delgado García G. Oficiando ante Higea. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 90. La Habana. 2001

     http://bvs.sld.cu/revistas/his/cua-90/his0790.htm

2. Delgado García G. Dr. Pedro Kourí Esmeja, Profesor Extraordinario: en el centenario de su nacimiento (1900-1964). Rev. Cubana. Med. Trop. La Habana. 2001; 53(2): 74-84.

3. Delgado García G. Historia de la enseñanza superior de la medicina en Cuba. 1726-1900. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 75. Ed. Cien. Med. La Habana. 1990.

4. Delgado García G. La obra científica y patriótica del doctor Juan Guiteras Gener. En: Delgado García G. Temas y personalidades de la historia médica cubana. Primera Parte. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 72. Ed. Cen. Nac. Inf. Cien. Med. La Habana. 1987: 231-274.

5.  Aixalá Álvarez R. Guiteras, médico. En: Centenario del nacimiento del Dr. Juan Guiteras Gener. Cuad. Hist. San. No. 2. Ed. Neptuno. La Habana. 1952: 25-33.

6.  García- Lebredo M, Pazos Caballero JH y Plasencia Móntes L. La parasitología en Cuba. En: Actas y Trabajos del I Congreso Médico Nacional. Imp. Pap. La Universal. La Habana. 1905.

7.  García- Lebredo M. Parasitismo intestinal en Cuba. Imp. Pap. La Universal. La Habana. 1914.

8. García Rivera A, Llanio del Castillo E y Kourí Esmeja P. Lecciones de Parasitología y Enfermedades Tropicales. Ed. Cultural S. A. La Habana. 1930. 2 tomos.

9. Curbelo Hdez A e Insua Cartaya G. Las bacterias patógenas  del hombre. Ed. Cultural S. A. La Habana. 1941.

10. Curbelo Hdez A e Insua Cartaya G. Texto de Bacteriología. Ed. M. V. Fresneda. La Habana. 1942.

11. Curbelo Hdez A, Rodríguez Malagamba G y Márquez Biscay V. Manual Técnico de Bacteriología Clínica. Ed. Cultural S. A. La Habana. 1944.

12. Curbelo Hdez A. Las salmonellosis humanas en Cuba. Ed. Instituto “Finlay”. La Habana. 1946.

13. Curbelo Hdez A y Palacín Aranda A. Capítulos de Bacteriología Patológicas. Ed. Estarcida. La Habana. 1952.

14.  Sotolongo Guerra F. Profesor Pedro Kourí. El trabajador infatigable. Rev. Cubana. Med. Trop. La Habana. 1966; 18 (2): 83-87.

15. Delgado García G. Desarrollo histórico de la parasitología médica en Cuba. Aspectos fundamentales. En: Delgado García G. Temas y personalidades de la historia médica cubana. Primera Parte. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 72. Ed. Cen. Nac. Inf. Cien. Med. La Habana. 1987: 43-54.

16.  Kourí Esmeja P, Basnuevo Artiles JG y otros. Lecciones de Parasitología y Medicina Tropical. 1º Ed. Imp. El Siglo XX. La Habana. 1940. 3 tomos.

17.  Kourí Esmeja P, Basnuevo Artiles JG y otros. Coprología Clínica y Parasitología. En: Anido Fraguio V y Anido Fraguio G. Laboratorio Clínico. Técnicas e Interpretaciones. Ed. Cultural S. A. La Habana. 1943. 2 tomos.

18. Kourí Esmeja P, Basnuevo Artiles JG y otros. Parasitología y Medicina Tropical. En: Gradwohl RBH. Clinical Laboratory Methods and Diagnosis. Ed. Mosby Company. St Louis. 1938. 2 tomos.

19.  Kourí Esmeja P, Basnuevo Artiles JG y Sotolongo Guerra F. Manual de Parasitología. Helmintología Humana. Tomo 1. Emp. Consol. Artes Gráficas. La Habana. 1963.

20. Pérez Vigueras I. Enfermedades infecciosas y parasitarias de los animales domésticos. Ed. Minerva. La Habana. 1953.

21. Pérez Vigueras I. Los ixódidos y culícidos de Cuba. Su historia natural y médica. Imp. Universidad de La Habana. La Habana. 1956.

22. Delgado García G. Desarrollo de la salud pública en Cuba (1959-1988). La Habana. 1988. Folleto inédito.

23. Castro Ruz F. La historia me absolverá. Imp. Económica en A.  La Habana. 1959.

24. Delgado García G. Al Profesor Antonio Palacín y Aranda (1915-1985). Bol. Epidem. Hosp. Doc. “Gral. Calixto García”. La Habana. 1988; 3 (1): 6-7.

25. Delgado García G. Historia de la erradicación de algunas enfermedades epidémicas en Cuba. En: Delgado García G. Temas y personalidades de la historia médica cubana. Primera Parte. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 72. Ed. Cen. Nac. Inf. Cien. Med. La Habana. 1987: 55-70.

26. Delgado García G. Vida y obra del Profesor Federico Sotolongo Guerra. En: Sotolongo Guerra F. Medicina, Docencia y Política. Cuad. Hist. Sal. Púb. No. 74. Ed. Cien. Med. La Habana. 1989: 6-43.

 

 

Historia del dengue en Cuba

Dra. Rosa M Duran García, MSc, PhD Dr. Roberto E. Capote Mir, MSP, Dr C
 
En Homenaje al descubridor del agente trasmisor de la Fiebre Amarilla:
Carlos J. Finlay Barrés
En el 170 Aniversario de su nacimiento
 La Habana, Noviembre del 2003
 
  
Historia del Dengue en Cuba
 
Antecedentes político y sociales en el siglo XIX, XX y XXI, donde se desarrolla esta historia.
El objetivo de este trabajo es realizar un análisis histórico sobre una enfermedad llamada dengue documentada en nuestro país desde 1828, cuyo agente trasmisor es el mismo descubierto por Finlay para la fiebre amarilla. Al analizar las fuentes bibliográficas y leer los escritos de científicos de la talla del Dr. Tomas Romay o el Dr. Felipe Poey, nos nace un sano orgullo al conocer nuestras raíces y con ello cada día entender que la defensa de la independencia de este país esta unido al impetuoso desarrollo de la ciencia cubana en el siglo XIX como una de las respuestas a la ofensa infligida por  el rey Fernando VII a la naciente nación cubana en las primeras décadas del siglo XIX, el cual les niega el derecho a participar en Las Cortes españolas, la respuesta no se hace esperar se realiza la fundación de la Real Sociedad de Amigos del País, crece el sentimiento independentista en el país, ocurre años antes, el levantamiento contra las autoridades españolas de los vegueros (campesinos sembradores de tabaco) en Santiago de las Vegas, se fortalece la Universidad de la Habana, se produce el fusilamiento de los estudiantes de medicina por los voluntarios del ejercito español (tropas paramilitares del colonialismo) y otros hechos ya conocidos en la historiografía cubana, estas causas producen el nacimiento en ese siglo de las raíces de lo cubano y todo cristaliza con la acción independentista del Grito de La Demajagua por  Carlos Manuel de Céspedes, momento en el que se sitúa por los historiadores la toma de conciencia de lo cubano, ya no se habla de los criollos sino de los cubanos.
 
 Entre las respuestas al colonialismo español, está el desarrollo de la ciencia y el desarrollo económico todo ello con un crecimiento interno de las ideas independentistas.  La metrópoli colonial estaba sumida en eternas guerras civiles y cambios de gobierno no tenía un espacio para la ciencia. Preclaros precursores de la ciencia en Cuba en esa época son  Tomas Romay, Felipe Poey, Francisco Arango y Parreño y en fin tenemos que incluir la pléyade de científicos cubanos que fundan la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana en 1861, (observen que faltan 7 años para el grito de Viva Cuba Libre el 10 de Octubre).  En la década  de los 70 en el siglo XIX se seguía desconociendo la enfermedad pese a que existían documentos que la acreditaban desde 1828, el  Dr. Miranda en una  reunión de la academia informa de un trabajo del Dr. Hernádez Poggio el cual señala en el trabajo publicado por el número  511 de la Revista Minera de Madrid  y  en el número 68 del Progreso Médico de Cádiz y el numero 2 de la Gaceta Medico Quirúrgica Provenzana,  el trabajo referido, es la memoria del  Dr. Hernández Poggio sobre una afección que el llama Calentura Roja observada en sus presentaciones de los años 1865 y 67 y que esa enfermedad otros autores denominan trancazo, rompehuesos reinando entonces epidemias caracterizada por fiebre y dolores articulares y erupción([1]). El Dr. Miranda en referencias de los Anales de la Academia expresa que no se debe recargar la enfermedad con una nueva sinonimia y adoptan la mas corriente de “dengue” propuesta por el Dr. Bernal Muñoz en su trabajo de 1828([2]) es el primer documento registrado sobre “el dengue”. El nombre fue aceptado definitivamente por el Royal College of Physician of London en 1869 para denominar esta enfermedad([3]).
 
  La Academia es el lugar donde a todas luces donde se  compartía la ciencia con el sentimiento de lo cubano.  Los que hemos estado en el viejo edificio de la Academia en la calle Cuba, podrán ver dos tarjas conmemorativas una de los fundadores de la Academia y otra de los caídos en campaña en las Guerras contra el colonialismo.  La ciencia cubana nunca ha estado indiferente al sentimiento de Patria y Cubanía.  Este recuento lo hacemos como homenaje en el 170 Aniversario del nacimiento del  Dr. Finlay Barrés  descubridor del agente trasmisor de la Fiebre Amarilla. 
 
Analicemos la situación sociopolítica donde se desarrolla nuestra historia:  En el siglo XIX, Cuba era colonia del Reino de España desde el llamado descubrimiento, en el siglo XIX se desarrollo de 1868 a 1898 treinta años de guerra contra España por la independencia, escamoteada su libertad por el gobierno de los EU  en la Guerra contra España en 1898,  a princípios del siglo XX, el siglo de las guerras, como algunos lo llaman, se implanta una seudo república (20 de Mayo de 1902) que también produjo  una seudo independencia con un enmienda adendum a la Constitución propuesta y aprobada por senado del Congreso de EU y propuesta por Orville Platt. Esto hace aparecer en las enciclopedia del mundo en esa época una gran verdad: Cuba no es independiente, es un protectorado de los EU, posteriormente por las luchas de nuestro pueblo es abolida la enmienda Platt en 1934, continúan en la década de los años 40 y 50 los gobiernos corruptos de los Auténticos y después la dictadura  del Gral. Batista apoyada por los EU.  Tras años de combate el pueblo al fin adquiere su verdadera independencia.
 
 En 1959, el primero de enero triunfa La Revolución Cubana dirigida por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, con ello alcanzó nuestro país su real independencia.  Resumiendo  desde 1868 a 1959, involucró a cuatro generaciones de cubanos, fue una intensa lucha por lograr nuestra independencia nacional, ahora continúan los nuevos combates por mantenernos independientes y con ello ya pasamos de un siglo de gloriosos combates. La historia que vamos a analizar transcurre con este ambiente geográfico, político y social que es indispensable para su análisis y comprensión. 
 
Ésta historia sobre el dengue, la hacemos, como un homenaje a todos los que nos precedieron: desde, Romay y Finlay hasta los profesionales y estudiantes de las ciencias médicas caídos en la lucha por la independencia de nuestra patria  o la defensa del internacionalismo en cualquier país del mundo, a  los que hoy comparten la misma trinchera y a los que nos que sigan,  cada día serán más y mejores patriotas. Queremos además en este trabajo agradecer la colaboración del Profesor Gregorio Delgado Historiador del Ministerio de Salud Pública. Es la historia de un pueblo, con sus  científicos  y ahora además con su vanguardia  política luchando contra una enfermedad por más de 200 años.  
 
El sitio geográfico de la historia
 
La República de Cuba es un archipiélago constituido por islas y cayos de 110, 937.5  Km2 de extensión siendo las principales la Isla de Cuba y la Isla de la Juventud pertenecientes a Las Antillas, su ubicación geográfica la sitúa como de clima tropical casi inmediatamente al sur del Trópico del Cáncer siendo rodeado por la corriente marítima del Golfo la cual es cálida y regula el clima del archipiélago el cual su temperatura varia de 20º   a 34º durante todo el año, siendo barrida de continuo por los vientos alisios estas característica climáticas hacen de este archipiélago un habitat excelente para el mosquito Aedes. Su población al 2002 era de 11,229,688 habitantes para una densidad en el país de 101 habitantes por KM2.
  
La historia de los documentos encontrados  hasta 1976
 
En 1828 se producen cuatro documentos sobre el dengue, La Habana ese año es azotada por esta enfermedad y las  autoridades políticas y científicas aparecen discutir  y su vez muestran su desacuerdo con el Capitán General Francisco Dionisio Vives y por ello encontramos cuatro documentos relacionados con la enfermedad El primer trabajo documentado de Dengue lo realizo el Dr. José Antonio Bernal Muñoz en 1828([4]),  en sus análisis desconoce las causas del dengue pero lo relaciona con la fiebre amarilla y le llama a veces fiebre amarilla de los naturales. Es una publicación de 26 páginas consagrando dos páginas a su clasificación, la misma cantidad para las causas, una al medio curativo, la restantes a la epidemia y contagioy algunas proposiciones finales.
 
 El Dr. Bernal Muñoz era protomédico tercero para SM del Real Tribunal del Protomedicato de esta Isla y medico cirujano jubilado de la Real Armada, el documento relata una epidemia de Dengue que ocurre en La Habana en ese año, es un documento polémico en sus conclusiones y clasificación.  Así como que estuvo escrito para satisfacer ambigüedades debido a sus relaciones con el Capitán General,  el documento nos permite ver el impacto que en la población produjo esta entidad nosológica, así como los diversos nombres que recibía.  Como resultados del documento y una carta que les dirige al protomedicato el capitán general de la Isla se produce una discusión en el seno del protomedicato, ellos ven lesionado su prestigio por el  documento e bernal que se imprime en la imprentas de las Oficinas del gobierno.
 
En ese mismo período se suceden dos hechos que quedan documentados; una la respuesta que le da al Dr. Bernal Muñoz  por el Bachiller Gonzáles y Morillas, en la que le pone en duda una serie de opiniones de su publicación que no están de acuerdo con el conocimiento de la época sobre  la enfermedad y escribe un proverbio en su respuesta “la intolerancia en las opiniones no se hermana con la sabiduría”, y dice ([5]) “lastima da ver la obra de Bernal en un tiempo que Abreu, Cowley, Valle, Gutiérrez y Castro sostenían en la Universidad una verdadera evolución médica ventajosamente realizada”  estamos en a las puertas de la mas grande reforma universitaria hecha en todos los tiempos que hizo dar un gigantesco avances las  ciencias médicas en nuestro país, impulsada por la Universidad de La Habana([6]). El Dr. José Maria Gonzáles  Morillas produce a su vez en el año 1828 una memoria en que llama al Dengue Fiebre  exantema reumática ([7]), dandole un nombre diferente cuestión que el tiempo diera razón al Dr. Bernal Muñoz.
 
El tercer documento de Dengue en ese año lo produce el doce de mayo del 1828 el Real Tribunal del Protomedicato, el cual  realiza una reunión dirigida como de costumbre por el Regente del Protomedicato, con objeto de dar respuesta a una solicitud del Capitán General Dionisio Vives sobre la epidemia reinante y  realizar un Dictamen Real, como observamos hay una división de opiniones marcadas en el Protomedicato contra el documento del Dr. Bernal, obligando al protomedicato a producir un Dictamen Real del protomedicato,  realizado en mayo de 1828.
 
Es interesante que la publicación del Bernal se realiza en la Oficina del Gobierno como se ve en su carátula y el Real Dictamen se escribe en una carta del Protomedicato al Capitán General Francisco Dionisio Vives.([8]). Recogemos en palabras textuales del documento del Protomedicato lo siguiente: ([9]) “En la siempre fidelísima ciudad de la Habana en diez y nueve de Mayo de mil ochocientos veinte y ocho, reunidos los Sres. Que componen el Real Tribunal del Protomedicato y los facultativos que al margen se expresan, se abrió la sesión manifestando el Sr. Protomédico Regente, el objeto para que habían sido convocados, que era tratar de las causas productivas de la actual epidemia, los medios que eran de proponerse para su pronta curación y evitar sus progresos y degeneraciones y además de las medidas que debían dictarse para impedir la introducción de otras enfermedades malignas y contagiosas. En seguida mandó el señor Regente que el Fiscal suplente Dr. D. Fernando Gonzáles del Valle que asistió por enfermedad del Fiscal único Dr. D. Simón Vicente de Hevia, diese lectura al oficio del doce del corriente que dirigió el Excmo. Sr. Gobernador y Capitán General a éste Tribunal y la contestación con fecha de trece dio el Regente de acuerdo con el Dr. Fiscal, leyendose además el acta de veinte ocho de abril del año mil ochocientos veinte y seis por expresarse en ellas las medidas de policía que en aquella fecha reclamó este Protomedicato al Excmo. Gobernador y Capitán General”([10])  en esta acta el fiscal Dr. Hevia fue sustituido por enfermedad por el Dr. Gonzáles del Valle todo esto nos hace pensar que Hevia que fue el instigador de la respuesta del Dr. Gonzáles Morillas al Dr Bernal(2), no quiso asistir a ésta polémica donde el protomedicato le explica al Capitán General de la Isla en su carta de 1826 medidas de policía sanitaria que no fueron atendidas en su momento y lo recuerdan ante el nuevo pedido de ayuda frente a la epidemia ya desencadenada. Las técnicas recomendadas de policía sanitaria([11]) eran las más avanzadas en su época y eso ponía en evidencia la falta de atención a estos asuntos por las autoridades peninsulares  en Cuba, atacada en la primavera del año de 1828 su población por una epidemia de dengue y ya el protomedicato recomendaba medidas desde 1826 como lo atestigua la carta .
 
En la literatura científica así como en el argot popular el dengue en Cuba ha recibido diversos nombres entre ellos, cadete, fiebre exantemo-reumática, calentura roja, fiebre amarilla de los naturales y aclimatados y petimetre (dandy), nombre dado a persona que anda erecta por creerse  aristocrática o de clase social alta por tanto  la rigidez del cuello en la sintomatología del Dengue  hizo que popularmente se denominara Dandys o petimetres todo ello hace suponer que la denominación inglesa de “dandy fever” degeneró en el vocablo de los hispano- parlantes  y de ahí la palabra Dengue. Este nombre fue aceptado por el Royal College of Physician of London en 1869 para denominar esta enfermedad([12]).
 
Actualmente sabemos que la  Enfermedad del  dengue que a veces se presenta con síndromes potencialmente mortales, como el síndrome hemorrágico o de shock   es una enfermedad vírica que trasmiten a los humanos los mosquitos del género Aedes,   Se dice que el tráfico de esclavos trajo a  Las Américas el Aedes aegipty pero Eymeri([13]) señaló que hay razones para sospechar que el Aedes ha existido en Las Américas al menos durante 600 años mucho antes de la llegada de Colón a estas tierras. Esto también lo señala  Coury([14]) el cual informa de una epidemia muy probable de fiebre amarilla  descrita en las inscripciones de la cultura mayas en Meso-América  que se remonta a 1350.  La primera referencia médica de esta enfermedad se debe a Gaberty que relató la epidemia ocurrida en el Bajo Egipto en 1780.  El dengue hace su aparición  en Las Américas  en el siglo XVIII siendo documentado en 1780 por Rush([15]) en Filadelfia esta aparición aparece señalada que  ocurre  simultáneamente en Nueva Orleáns y La Habana.
 
La historia cubana del dengue se remonta mucho antes de la primera documentación oficial  de la enfermedad.  Se refieren por W.H. Hoffman (1946)([16]),   señala que  en  1782   se reportan casos de muerte por enfermedad febril no causadas por fiebre amarilla en el poblado de Remedios([17])al norte de Vuelta Arriba  hoy Provincia de Villa Clara.  Existen informes similares de ese pueblo en los años de  1674, 1733, 1742.
 
Después de la primera documentación citada anteriormente, documentos similares se recogen demostrando el interés que como problema de Salud Pública tenía la enfermedad para los científicos criollos(cubanos)  en el mismo año de 1828 se presenta ante el Protomedicato y la Junta de Sanidad en el año 1828, un trabajo científico con el nombre de Historia de la epidemia conocida como el dengue que reino en La habana en el año de 1828 – Dictamen del real protomedicato([18]) y son los científicos criollos cubanos a través de Real Protomedicato,  la  Universidad de La Habana y  la Real Sociedad de Amigos del País como impulsor de dichos estudios.  Estas instituciones  los que se ocuparán del estudio de las enfermedades que aquejan a la población cubana y posteriormente se incorpora a éstos recursos La Real  Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana (fundada 1861),  lugar donde se dará espacio a los análisis de estos problemas de salud.([19]
 
Posteriormente en Europa (España, Cádiz, Canarias) surgen brotes al igual que en  la Isla de Cuba que son estudiados según consta en la siguiente publicación([20])([21]).
 
En el año de  1906 encontramos  trabajos bajo la autoría del  Dr.  Delfín y Coronado en los cuales describen la describe la epidemia de 1897 haciendo énfasis con el diagnostico diferencial de la fiebre amarilla y el dengue además de intuir sobre el posible trasmisor del dengue ([22])([23])([24])
 
En el año de 1909 año en el que se funda la primera Secretaria o Ministerio de Salud([25])  del mundo en la República de Cuba,  ese año  el Dr. Dueñas Pinto informa en sus  artículos redactado para el Tratado Enciclopédico de Pediatría de los profesores Pfaundler y Schlossmann de Munich y Dusseldorf respectivamente lo siguiente: “En el hemisferio occidental  estalló también a principios del siglo (XIX) con carácter pandémico visitando una gran parte del continente americano y casi todas las Antillas en 1818 reino en Lima Perú. En 1827 la epidemia se hizo presente en  1828  en las Antillas, costa de Honduras, México y Nueva Granada costas del golfo y del atlántico y de los estados del Sur de los Estados Unidos([26])”. Continuando en 1873 donde reaparece el Dengue en Nueva Orleáns.
 
En 1880 invade los estados que EU  tienen costa con al Golfo de México y algunos del Atlántico , se repite en Texas 1885 en Charleston en 1897 y aparece también en la Habana y en EUA en el estado de Georgia repitiéndose 1903, 1904, 1905 en Florida,  Panamá y Cuba”.
 
En 1897(Cantelar de Francisco)([27]) Se presento un brote de dengue en La Habana con manifestaciones hemorrágicas que fue precedido por un brote en Texas ese mismo año y en La Florida en 1898 y 1899. además señala la autora que en el periodo de 1921 a 1950 se produjeron epidemias que afectaron los 2 millones de personas aunque en ese periodo no se describen síndromes hemorrágicos u obstétricos señala además en ese periodo comenzó un brote en Texas(EUA) que afecto posteriormente a Panamá, Bermudas, Martinica, Guadalupe, y La Habana en 1944 y se extiende Puerto Rico y Venezuela en 1945([28]). 
 
En 1906 el Dr. Agramante Simoni ([29]) define la enfermedad como contagiosa,    Bancrofti (1906)  expone las evidencia de que el agente trasmisor es el mosquito Aedes aegypti punto que  el  mismo  Dr.  Agramante Simoni confirma en su trabajo antes citado.  En ese año se produce un  trabajo presentado por dos de los mas ilustres epidemiólogos cubanos de principio del siglo XX  Guiteras Gener y Cartaya Samundio([30]) los cuales describen el Dengue y establece claramente el diagnostico diferencial con la fiebre amarilla, trabajo que sienta cátedra en los albores del siglo XX,  marcando una época de sucesores de Finlay en la epidemiología cubana. En la década de los 40 un español republicano llegado,  exilado a nuestro país  (Pittaluga)([31])   refiere brotes en esa década, de dengue en el Vedado en la ciudad de La Habana.
 
En la búsqueda bibliográfica en el periodo 1950 al 1970 no se señala ninguna manifestación de brote o epidemia de dengue en Cuba a pesar que el Caribe y las Antillas fue afectado por el virus en esa etapa.
 
 En 1975  se realiza una encuesta  a propuesta de Cuba ([32]) en la  Tercera Reunión del Comité Científico sobre dengue que se celebró en Bogotá Colombia en mayo de 1974 la encuesta se llevo a cabo en 1975 (Tabla 1)  y arrojo que en el país que en los últimos 20 años no circuló el virus del dengue entre la población cubana ya que los sero-positivos solo fueron personas de mas de 45 años. 
 
 También se realiza en ese periodo la publicación de Resik Habib  et al, que señalan en 1975 la ausencia de Dengue en Cuba ([33]) como se ve en la siguiente tabla:
 

Tabla 1.    Sera with  H1 antibodies to dengue-2 in Cuba by provinces, 1975

 
 
Provinces
 
No of sera
Positive
Per cent
P del Rio
109
4
3.7
Havana
560
6
1.1
Matanzas
76
4
5.3
Las Villas
244
3
1.2
Camaguey
213
4
1.9
Oriente Norte
230
7
3.0
Oriente Sur
428
22
5.1
Total
1860
 
2.6

Con este cuadro damos fin a los antecedentes  históricos del dengue en Cuba en el  periodo comprendido entre 1770 a 1975  hacemos notar que la historia del dengue en Cuba desde su primer documento 1828  a 1975  suma 147 años,  ésta información  confirman   sus característica pandémica, de brotes epidémicos y cíclica.

Historia actual del dengue en Cuba,  a través de las epidemias ocurridas posterior al año 1977.
 
El control y las acciones de intervención en las epidemias y el dengue no es una excepción,  es una actividad totalmente financiada por el gobierno y Estado cubano por tanto gubernamental y de la comunidad a través de sus organizaciones de masas. Como analizaremos a continuación. Este constituye el aporte mas importante a la lucha contra esta enfermedad y que cada día a perfeccionado la forma de abordaje y solución d eeste grave problema sanitario.
 
Pasemos a estudiar en período subsiguiente a partir de 1977 hasta el 2003,  las epidemias  que han afectado a Cuba y las experiencias y recursos utilizados así como un análisis de las experiencias obtenidas que estén documentadas.
 
Epidemia de 1977
 
Comenzaremos por la epidemia de 1977 que se inicio por Santiago de Cuba que formó parte de una pandemia que afectó a muchos países del Caribe centroamericano y la parte de América del Sur perteneciente a la  Cuenca del Mar Caribe.
 
En Cuba que como demuestra el cuadro analizado sobre  la encuesta de 1975 y en el trabajo de Resik Habib et al ([34]) no había circulado el virus por mas de 25 años, la cantidad de susceptibles era en la práctica, la casi totalidad de la población, el virus se introdujo en el país  al influjo del aumento de relaciones comerciales, políticas y culturales con los países de la cuenca del caribe ([35]) el dengue tipo I  el cual afectó el país.  Vamos a estudiar lo sucedido a través de las palabras de los autores de los trabajos que han documentado esta epidemia.
 
La epidemia de 1977  se identificó  Gonzales ([36]) en la antigua  provincia de Oriente Sur En esa provincia se tomo para estudios  673 sueros y se detectaron 9 casos  positivos representando el 1.33 %, siendo de los más elevados del país. Se utilizó el antígeno dengue 1.   Se ubica en el segunda posición de los resultados del país en la encuesta de 1977:  Se detectaron pacientes con cuadro clínico tipo dengue I en el territorio oriental, iniciándose un gran brote epidémico que afectó a todo el país. Fueron informados 553 138 enfermos y se aisló e identificó el serotipo I, como agente causal de la enfermedad.
 
En un trabajo científico sobre  esta epidemia (1977) se señala ([37]) que el brote epidémico fue originado por el virus DEN-1  siendo esto reiterado por distintos autores en el periodo 1977 y 1979. Cantelar de Francisco en 1981 señala  las provincias con mayor prevalencia las siguientes([38]) “los resultados obtenidos nacionalmente son de 44.46 % de anticuerpos a dengue 1, con representación de todas las provincias fueron: Camagüey, (73.72%), Sancti Spiritus  (64.19%), Villa Clara(58.55%), Ciego de Avila (57.74%).”  Tambien en el trabajo se señalan los resultados serologicos por grupos de edades: 189 positivos de 510 sueros para el 37.06 % en el grupo de 0-4 años 254 positivos de un total de 626 sueros para el 40.58% en el grupo de 5 a 1|4 años; 389 positivos de un total de 735 sueros para el 52.93%”. (se refiere al grupo de 15 años y mas), hasta 1976 los resultados obtenidos sobre la circulación del dengue en Cuba no muestra que hubo circulación anterior del virus, lo que coincide con el criterio clínico, que después del brote epidémico de dengue de 1944.1945, no se habían producido epidemias en Cuba y los resultados serológicos  de la encuestas  demuestran que no hubo una circulación anterior del virus.([39])
 
Con respecto a los recursos utilizados en la epidemia de 1977 en el trabajo presentado por Terry  Molinert  ([40])  y resumido en la siguiente tabla se da una idea de la gran cantidad de recursos dedicado al control de la epidemia, siendo muestra de la decisión política al mas alto nivel para la solución de los problemas de salud que afectan a la población.
 
 

Table 1 Control activities carried out during the outbreak of Dengue fever in Cuba,

 
September 1977 – February 1978
 
September
1977
October
1977
November
1977
December
1977
January
1978
February
1978
Total
 
Aerial spraying flights and other places
 
241
 
14
 
146
 
55
 
136
 
0
 
592
 
Houses and other places
 
 
722,054
 
45826
 
271,302
 
241,392
 
196,008
 
197,913
 
1,674,495
Thermal and no thermal fogging (Block)
 
99,134
 
58,218
 
197,362
 
32,726
 
38,542
 
23,230
 
449,212
Fogging with portable spray equipment
 
137,411
 
32,494
 
151,602
 
91,369
 
56,849
 
54,681
 
524,406
Aerial, Ground and maritime transport
 
13,511
 
864
 
2,731
 
2,881
 
4,240
 
0
 
24,227
Clean-up of premises
 
10,136
 
152
 
 
5,849
 
7,854
 
2,908
 
905
 
27,804
Destruction of mosquito foci
 
321,709
 
 
94,007
 
142,372
 
82,919
 
40,138
 
532,178
 
1,213,323

Otras actividades:

Miles de acciones sanitarias se realizaron en los techos,  drenajes  y canaletas que pudieran servir de lugar para esconderse el mosquito adulto fueron tratados con insecticida. Un numero enorme de medios de comunicación  social fueron utilizados y los organismos de masas (CDR, FMC y Sindicatos) fueron incorporados a las actividades educativas durante este periodo
 
También sobre la epidemia de Dengue del 1977 se  realiza una revisión  sobre el virus del dengue de la Dra. Guzmán Tirado ([41]), que abarca, el periodo comprendido 1952 a 1978 e incluye las características virales así como el cuadro clínico de la enfermedad.
 
Epidemia de  1981 
 
A partir del 8 de junio de 1981 se empezaron a registrar casos de esta enfermedad y hasta el 26 de agosto de 1981 se notificaron 23, 887 casos para una tasa de incidencia de  2618,9 por 100 000 habitantes en la provincia de Oriente Sur (abarca las provincias actuales de Granma, Santiago de Cuba y Guantánamo). Se aisló e identificó el serotipo 2 del virus del dengue en huéspedes y vectores. Esta epidemia fue la primera que ocurrió fuera del continente asiático, en aquel momento en los últimos 60 años.  Puede considerarse años de intenso y laborioso trabajo en enfrentar los problemas del vector.  La  reparación de la mayor parte de los equipos  necesarios para el control de los vectores (tractores, carretas, Lecos, Tifa, ciclones, moto-mochila, bazookas de fumigación, aspersores) permitieron realizar, 499,023 metros. de petrolización; 195,087 locales desinsectizados, 142,424 locales tratados con bazookas; 74,436 manzanas tratadas con motomochilas, 33,493 manzanas fumigadas con equipos Leco; 3,469 manzanas nebulizadas con Tifa y un aproximado de 1,673,000 metros  lineales de canalización, zanjas y chapeo.  Se realizaron tratamientos intensivos de insecticidas durante  el año a través de dos fumigaciones aéreas de 2 ciclos cada una, el uso en dos ocasiones de los equipos TDA y AGP en tres  ciclos cada uno.
 
Esto aparece documentado para la  antigua provincia de Oriente Sur que representaba no mas del 15% del territorio nacional y para la época tenia menos  de 1, 500,000  habitantes. No se dispuso de información  sobre el uso de recursos para esta epidemia. En un trabajo de Guzmán Tirado et al([42]) señalan en la  tabla numero tres de su trabajo que el costo de la hospitalización en pacientes de dengue reportados no graves fue de 7,742,235 dólares para los menores de 15 años y de 19,234,009 en los mayores de 15 años para un total de casi 27 millones de dólares el gasto estimado debemos de señalar que el costo en pacientes graves la misma autora y sus colaboradores señalaron 11,820,072 para un total  38,796,316 de dólares  además se señala además dentro de las afectaciones económicas fue el salario pagado por la seguridad social a los trabajadores afectados en la epidemia s estimo un gasto de 4,724,040 USD  (según indicadores del Comité Estatal de Trabajo y Seguridad Social), además la campaña antivectorial costo 43,000,000 USD dedicados fundamentalmente a la compra de insecticidas y equipos de fumigación.
 
 En fin en la tabla 4 del mismo trabajo la autora señala un total de 103,131,643 millones de dólares el monto total gastado en el control y solución de los problemas ocasionados por la epidemia. Kouri Flores 1983([43]) estableció los criterios para los casos en los que la serología resulto positiva. Estableciendo la diferencia entre primarios y secundarios.La epidemia de 1981 causo un total de 344,203 casos reportados y 158 muertes y se desencadeno una inmensa campaña para erradicar y controlar el aedes aegypti([44]).
 
Periodo Inter  epidémico 1983 – 1996
 
En 1995 Gonzáles ([45]) señala en su monografía que los gastos en ese periodo en actividades de control de dengue en todo el país fue de  20,884,658.00 dólares anuales.
  
Epidemia de 1997   Epidemia en Santiago de Cuba
 
Para poder explicar  como se realiza la respuesta de intervención intersectorial  la participación comunitaria, como se identifican y asignan los recursos pasamos a ejemplificar lo ocurrido en esta epidemia de 1997 en Santiago de Cuba.  Estas actividades de gerencia de los procesos de intervención  se repiten en todos los brotes epidémicos que ocurren en el país y han sido resultado de las enseñanzas de las epidemias anteriores y forman estas actividades la columna vertebral de la lucha contra las enfermedades infecciosas entre ellas el dengue,  es esta la contribución  más importante del sistema de salud cubano al combate de las epidemias en un país del Tercer Mundo.
 
Pasemos a ejemplificar los hechos: Como resultado de la vigilancia epidemiológica establecida como parte del programa de control de enfermedades vectoriales, el 28 de Enero de 1997 se reporta por el Hospital Provincial "Saturnino Lora", la existencia de un caso sospechoso de  Dengue, el cual se valora de forma clínica y epidemiológica. Por la investigación  realizada, se pudieron obtener los siguientes elementos en este primer caso sospechoso:
 
 “El lunes 27 de Enero de 1997 acude al Hospital Provincial “Saturnino Lora” de esta ciudad el paciente (O.S.F.)(caso primario), de 23 años de edad, aquejando que el día 22 del propio mes, debutó de forma súbita con un cuadro clínico dado por: malestar general, fiebre alta, mialgia, artralgia, cefalea frontal intensa acompañada de dolor retro orbital. No existían antecedentes de salidas al extranjero ni vínculos directos con personas procedentes de las áreas afectadas”.
 
En el informe operativo rendido a las autoridades nacionales y provinciales del día 30 de Enero se precisa:  Se confirman cinco casos de dengue, por los laboratorios de Santiago de Cuba y el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK). El día 31 de Enero la incidencia de casos confirmados se elevó a 9 casos. Ese mismo día se precisó de forma preliminar, el diagnóstico: Serotipo 2 genotipo Jamaica, como agente etiológico del brote.
 
Con el alerta del sistema de Vigilancia en la que participa de forma continua  el   Instituto de Medicina Tropical (IPK) se alerta al viceministro de Higiene y Epidemiología y Las Direcciones Provinciales de salud,   se activan los sistemas de alarma epidémica  y continua una disciplinada vigilancia de los casos y  por el gobierno se organizan los apoyo nacionales, como recursos extras y coordinaciones extra sectoriales,  se avisan a las otras provincias de la existencia de un posible brote epidémico con objeto de intensificar la campaña anti vectorial, comienza la fase de alerta epidémica.
 
La epidemia de Santiago de Cuba en 1997 se desarrollo de la siguiente forma para el 17 de abril se acumulan 122 casos  desde el 28 de Enero; de ellos se confirman 5 casos mediante serología  acumulándose  de 60 casos positivos. Todos los probables y confirmados del día pertenecen al área Municipal de Santiago de Cuba.
 
La Comisión Provincial creada en la emergencia realiza dirige el trabajo de campo y las coordinaciones necesarias, esta comisión esta formada por la dirección Nacional del  ministerio de salud pública y miembro del Gobierno y políticos de la Provincias y los organismos de masas y/o comunitarios,  un total de 46 reuniones, adoptándose 83 acuerdos, de los cuales 11 tienen carácter permanente; se han cumplido en tiempo 71 acuerdos directamente vinculados con la epidemia.  Como parte del trabajo se ha llevado a efectos la tarea de comunicación social, habiéndose realizado actividades, radiales, de televisión, periódicos, acciones de capacitación a médicos y enfermeras en actualización del tratamiento del dengue y del shock en particular.
 
La atención primaria de salud ha mantenido un activo papel de vigilante activo en la comunidad, lo cual se resume en mantener bajo vigilancia 466 personas, de las cuales 169
(36.2%) pertenecen a menores de 15 años y 297 (63,7%) a mayores. Se han realizado un total de 433 mono-sueros, lo que representa el 47% del total recibidos en el laboratorio de la provincia.  Para la fecha en los Hospitales Provinciales de Santiago de Cuba se han atendido por este  concepto un total de 186 personas, 49 menores de 15 años (26%), y 137 mayores (74%). Del total de personas que han sido atendidas en estos centros se han ingresado 104, siendo en 23 en Hospitales pediátricos (22%), y en Hospitales de adultos  el resto o sea 81 (78%).
 
En este momento de la epidemia,  un determinante  fue el trabajo de diagnóstico probable, el cual fue realizado por el laboratorio provincial de Inmunología,  el que se resume en lo siguiente:
Recepción de las muestras 1243 para el  100%. De este, universo fueron confirmadas 60 para el 49%.  Se recibieron un total de 933 muestras útiles de la provincia Santiago de Cuba de las cuales resultaron 122  positivos probables y han sido confirmadas en el IPK 60 muestras o sea 49,1% este por ciento es una expresión de la calidad del diagnostico del laboratorio provincial.
 
La lucha anti vectorial, desarrolló un amplio plan, mediante la fase de ataque intensivo, con la Colaboración de personal entrenado de otras provincias del país. Toda la actividad de la lucha antivectorial se ha descentralizado en el municipio Santiago de Cuba según distritos, y en estos momentos se trabaja en esta modalidad,  en cuanto a la estabilidad y productividad de la fuerza laboral utilizada pero no se tiene datos que permitan medir la mejoría de estos resultados.
 
 

Ingresos  y costos hospitalarios  en el periodo epidémico

 
Enero Nov 1997
Prov santiago de Cuba
 
 
 
 
 
Costos
Costos
Costos
Hospitales de la Prov de Santiago de Cuba
Ingresos
hospitalizacion
otros
 
Hosp  S. Lora
1365
241231.3
36838
278069.3
C Q Santiago
6095
914,787.60
168114.4
1082902
Ambrosio grillo
1313
80007.7
7624.3
87632
J C Duany
781
56867.9
4744.1
61612
Politecnico de la Salud
1170
115830
32994
148824
Materno Este
1136
21736
2686.4
24422.4
Sub total adultos
11336
1430460.5
253001.2
1683461.7
Infantil norte
10
N/A
N/A
N/A
Infantil sur
2239
210,027.90
25532.7
235560.6
Subtotal  menores de 15 años
2249
 
 
 
total general
138585
1640488.4
278533.9
1919022.3
 
 
 
 
 
Fuente:  Gonzales, Diario de una epidemia, op cit(23)
 
 
 
 
* la estadía hoapitalaria osciló entre 3 y 6 días pacientes
 
 
 
en la unidades de cuidados intensivos 282.5 dólares(USA) por dia paciente
 
 
y en las salas el costo mayor fue $22.15dolares
 
 
 
 
y el menor 18.44 dólares USA
 
 
 
 
* Fuente UATS provincial y Departamento de contabilidad de la dirección provincial de salud. Provincia Santiago de Cuba
 
 
 
 
 
 
 
 
*  El costo solo de pacientes ingresado en la epidemia de Santiago
fue de cerca de dos millones de dólares (USA)

LA EPIDEMIA DEL 2001

EL USO DE LOS RECURSOS HUMANOS EN LA EPIDEMIA DE DENGUE CIUDAD DE LA HABANA 2002.

 La epidemia comienza el 8 de Enero y termina  el 27 de marzo. En resumen:
75 días es decir 12 semanas (aproximadamente).
 Para entender como se utilizan, asignan recursos y se controla. Nada mejor que la publicación en prensa del Dr. León Columbie (2002), el cual nos da su visión de la epidemia en la ciudad de La Habana, de esa presentación testimonial resumimos lo siguiente:
A los recursos del ministerio de Salud Pública, médicos y enfermera de familia (uno por cada 120 familias), Centros Provinciales de Higiene y epidemiología en todas las provincias, Institutos de Investigación Nacionales de prestigio internacional como el IPK y el INHEM, cientos de epidemiólogos en el país, solo en el régimen de residencia en este momento hay 178 residentes de Higiene y epidemiología([46]).  Ejemplos de recursos que se movilizan en caso de epidemia, podemos ver  en el comienzo de ésta campaña se movilizó la brigada especial Blas Roca en la participan mas de 400 personas que se dedicaban a la construcción son movilizado para la campaña de saneamiento ambiental. Se unían a los anteriores personal ya formado en la campaña anti vectorial ( en el país 22,221personas realizan ésta actividad) (Se desglosan en el cuadro 1), algunos con experiencia inclusive de hace muchos años cuando la epidemia del dengue del 1981, correctamente seleccionados para que participaran los mas experimentados,  estas formaron grupos que se les denominó "Brigada Fortalecida", que estaba conformada tanto por personal del MINSAP como otros organismos de masas, esto hizo que las brigadas ganasen  tanto en experiencias como en moral para desarrollar el trabajo de combatir al mosquito en todas sus fases de crecimiento. ([47])
 
Papel relevante y de cambio sustancial lo constituyo la movilización de alumnos de los siguientes centros docentes,  los alumnos de la Escuela de Formación de Trabajadores Sociales de Cojímar, integrantes del Ejército Juvenil del Trabajo (EJT), Escuela de formación Emergente de Enfermeras del Cotorro y otros.
 
Un grupo de trabajo que desarrollarían, en la ejecución de algunas labores de la OFENSIVA CONTRA el mosquito y sobre todo trabajando en contacto  con la población fue escogido desde sus inicios  y lo formaban cuadros del Partido Comunista, la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC)  y de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Comité de Defensa de la Revolución, de otros organismos y organizaciones. Serian junto al tercer grupo la fuerza total con la que se contó al principio que era una cifra de 10,737 hombres y mujeres, dedicados especialmente en tareas que a la postre resultarían de extrema responsabilidad como la de  verificar con exactitud la existencia o no de focos, fundamentalmente larvarios.
 
 Cuadro 1  ([48])
Personal en el país según especialidad que desarrollan en la lucha contra el  mosquito asignado a la plantilla del Ministerio de Salud Pública
 

 

 
Especialidad
Numero
Jefes de departamento
221
Biólogos
311
Supervisores (inspectores)
884
Jefes de brigada
3297
Operarios
18,556
Obreros de saneamiento
78
Otros técnicos(entomólogos y otros)
434
Chóferes
310
Mecánicos de equipos
130
Total
24,221

Nota:    Tomado de la presentación en Brasil del Director  del Programa Profesor Vásquez Cangas, MSc. ([49])

 
Los medios masivos de comunicación  desencadenaron una labor educativa de forma intensa. El objetivo de la campaña en su totalidad y  de los medios masivos como parte de ella es tratar de que los casos presuntivos o no, llegue lo más rápido posible a centros de atención, todo esto acompañado de una fuerte campaña contra el mosquito y su larva.
 
 Se preparan condiciones para que los casos de Dengue hemorrágico si los hubiera, tratando de evitar los fallecimientos; se ultiman estilos de trabajo, conducta del personal participante que permita que la campaña, costosa ya en el plano económico, tenga un costo mínimo en vidas humanas.
 
Los recursos humanos, fuerzas existentes en situaciones normales son imbuidas de la necesidad de un esfuerzo superior; se crea el Destacamento Especial al comienzo de la epidemia, la cual será la punta de lanza para lograr el control de focos,  lo que no se había obtenido hasta ese momento.
 
Se uniforman con características grupales a los miembros del destacamento; la vestimenta  y gorras de diferentes colores serán la distinción de cada grupo del destacamento; se les hacen las credenciales, se les explica la importancia y honor de pertenecer al mismo en un momento en que se  necesita de un esfuerzo superior, ilimitado y honesto de ellos.
 
El día 11 de enero se produce la reunión de las más altas esferas del gobierno  con todo este ejército de recursos humanos, que librará la batalla contra el mosquito en la ciudad capital; se nombra un único jefe (la Dra. Elia Rosa Lemus) de todas las actividades siendo el  Representante del Consejo de Estado la más alta entidad gubernamental del país.
 
 Señaló el Comandante en Jefe Dr.Fidel Castro Ruz, Presidente del Consejo de Ministro y del Consejo de Estado: “Lo complejo y difícil de la tarea no amilana”, "donde hay hombres y mujeres revolucionarios, cubanos, no ha0y ni puede haber fantasmas".  Señala la composición de las fuerzas y los recursos destinados para la Intervención. Insiste en la disciplina, la identificación al visitar las viviendas, y otros aspectos organizativos. Llama a la cooperación de la población, de las familias y ya desde ese momento explicó que sería un campo fundamental el trabajo con la población,  la institución del Médico y Enfermera de la familia. Esto nos permite un ejemplo del papel del gobierno y Estado Cubano en priorizar el problema.
 
Anunció la utilización de los camiones necesarios para una limpieza total a la capital, entre otras tareas de higienización. Señaló otros aspectos y, sobre todo, cómo en esta lucha hay reservas de personas y de medios para este enorme ejército  y de la necesidad de ejecutar posteriormente un trabajo adecuado de mantenimiento de lo que se haga en higiene ambiental fundamentalmente.  
 
Este acto político nos permite entender que significa la voluntad política de nuestro Gobierno y Estado, que parte del enunciado y acción de que un problema que afecta a todos se necesita el concurso de todos, esto es fundamental para la movilización de recursos contra el dengue y su vector el mosquito en el caso cubano. Esto es el motivo  por el cual  le asigna la mayor prioridad a la campaña, elemento que se hizo patente durante toda la actividad de control de la epidemia y constituyo la base de la movilización de recursos.
 
Las tareas fundamentales serían: La recogida de basura, eliminación de los criaderos, fumigación, tratamiento de focos de larvas, control de  casas cerradas y las coordinaciones para que puedan ser tratadas, control de la calidad del trabajo, evaluación constante de la marcha de la epidemia.
 
En líneas generales, se realizaba un control del mosquito, tanto en su fase adulta como en su fase larvaria, impidiendo su desarrollo. Se aprovechaban sustancialmente las experiencias recogidas en campañas anteriores en Cuba y en otros países. Resultaba obvio que a estas tareas técnicas había que añadir, como se hizo desde el principio, la educación sanitaria o educ0ación para la salud de la población, que  la mayor parte de la misma no tenía una adecuada "percepción del riesgo" y, por lo tanto, su actuación, sobre todo en zonas con dificultades con el agua y con el saneamiento básico en general, no era la que facilitaba la eliminación de focos de criaderos de mosquitos.
 
La población en el primer estadio del trabajo, dio una muestra inequívoca de su voluntad y sobre todo, de confianza, al permitir la entrada a sus casas casi masivamente de personal
 
El aporte que en esta epidemia queda demostrado  desde el primer momento y con la deb0idas adecuaciones fue la creación de un Puesto de Mando (de características intersectorial y con capacidad de decisión y que tendría los recursos necesarios para la intervención ya que el problema superaba lo que el ministerio de salud pública podía resolver). Dicho Puesto de mando efectuó reuniones diarias. Debemos de destacar que esta concepción de Puesto de Mando con la subordinación de todos los organismos responsables  es la base fundamental de la concepción cubana del uso de los recursos humanos y materiales. Por fuera de él (Puesto de Mando) no se puede bajo ningún concepto y por ninguna instancia dar decisiones y orientaciones colaterales.
 
A partir de esta propia estructura comienza a desarrollarse un fenómeno importante que es el que los medios, radiales, televisivos y escritos centran sus informaciones en lo que en estas reuniones se analiza y orienta, por lo que ello se convierte en otro elemento importante pues aparte de las decisiones que se envían a las instancias de base, en este caso los municipios, la población, cuadros y personal participantes recibían por la vía de la prensa una "información para la acción" que resulta de inestimable valor para alcanzar lo que nunca puede ser soslayado que es la "educación directa", la llamada "cara a cara" que es más representativa que persona a persona (expresión del Dr. León Columbié).
 
DESARROLLO:
 
Se designo a la funcionaria Dra. Elia Rosa Lemus por la alta dirección del país para ocupar el puesto de jefe del puesto de mando, ella señaló en esos días lo siguiente sobre la situación actual en el sentido técnico-epidemiológico.  Planteó los seis pilares en que descansa el trabajo. Insiste como las acciones que se desarrollaron hasta ahora estaban desintegradas y que para el éxito es fundamental la Unidad de Acción.
 
Explica lo ocurrido en Habana Vieja donde encontraron ocho de índice en un lugar donde habían pasado con anterioridad todos los tratamientos en este propio período. Señala dentro de las mayores dificultades de la batalla integral.
 
Centros de trabajo que no participan convenientemente, escuelas con problemas de saneamiento, necesidad de comprobación para evitar errores, los problemas detectados han sido con la “Brigada Fortalecida”, ver el trabajo como ciclos aislados y no como acciones integradas e integrales, Combatir las larvas pues por cada mosquito volando hay 3000 larvas, el aviso previo y el cumplimiento de la fumigación debe ser muy rigurosa, la importancia de l0a pesquisa activa de los enfermos, no seguimiento de los pacientes por días ,  no hay vigilancia integral del paciente, Organización-disciplina-unidad de acción es lo más importante ahora.
 
Estas tres palabras expresan lo más importante del modelo cubano para el control rápido de la epidemia: Organización, Disciplina y Unidad de Acción.
.
Se reflexiona que las metas (objetos) del trabajo son tres:
Detener  la transmisión del dengue, mediante:
Disminuir  al mínimo el número de focos de larvas del  mosquito Aedes
0Fortalecer la vigilancia epidemiológica.
 
- Se plantea  que los análisis de cómo va la intervención  deberán hacerse cada 12 horas  en los Policlínicos o áreas de salud, en las direcciones Municipales y en la Dirección de la Provincia. Para darnos cuenta de la magnitud de los recursos involucrados en la reunión territorial mínima las distintas instituciones reunidas fueron:
 
Cuadros permanentes del Partido Comunista de Cuba. Cuadros permanentes  del CAM.
Presidentes de los Consejo Populares y Delegados para la asamblea nacional, provincial y municipal.
Organizaciones de Masas y sociales. La Unión de Jóvenes Comunistas y  la CTC y sus Sindicatos. Los restantes factores como comunales, educación, comercio y otros
 
SISTEMA DE EVALUACIÓN Y CONTROL DE LAS ACTIVIDADES  DISEÑADO COMO EXPERIENCIA DE BROTES ANTERIORES
 
El puesto de mando al realizar sus controles explicó, que se designó a cuadros políticos y de gobierno para el control delas actividades del programa en los municipios y áreas de salud, su funciones fundamentales serán de enlace entre la estructura provincial y municipal, ayudando en la ejecución, sobre todo coordinando y colaborando en  coordinar con los diferentes instituciones de esa instancia, para el cumplimiento de las tareas ordenadas,   no se trata de fiscalizadores pasivos o desprovistos de responsabilidad; si no su misión es ayudar a la acción, exigir y hacer un control en la misma base del cumplimiento de las acciones orientadas.
 
Aprovechando esto el Ministerio de Salud Pública propone y es aceptado que se incluya en este equipo a Directores Nacionales, funcionarios del nivel central del MINSAP y a un grupo de funcionarios de la Dirección Provincial de Salud de Ciudad Habana DPSCH; lo cual es aceptado, aquí donde comienza un trabajo de un grupo de funcionarios que son seleccionados y distribuidos por municipios y por áreas de salud en la ciudad capital .En esos momentos la provincia Ciudad de la Habana en el 2002 contaba con 2,181,377. Ella se dividía en 15 Municipios y 82  Áreas de Salud, por lo que se requiere
 
SISTEMA DE VIGILANCIA Y ACTIVIDADES QUE SE REALIZAN PARA IMPEDIR O CONTROLAR CUALQUIER BROTE EPIDÉMICO DE DENGUE,
El volumen de recursos humanos con que cuenta el país para el control de vectores es el siguiente ([50])
Fuente: Presentación del programa de control de vectores
Profesor Lic. Juan Ramón Vásquez Cangas, MSc.
Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba
 
Fuente: Presentación del programa de control de vectores
Profesor Lic. Juan Ramón Vásquez Cangas, MSc.  Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba
 
Fuente: Presentación del programa de control de vectores
Profesor Lic. Juan Ramón Vásquez Cangas, MSc.
Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba
 
ALGUNOS RESULTADOS OBTENIDOS ESTRATEGIA DE COMUNICACION SOCIAL ([51])
 
Cumplimiento del 90% de los talleres planificados en los barrios y comunidad.
 Diagnóstico actualizado de la higienización en cada vivienda de la  circunscripción (Unidad mínima Territorial) (UMT).
 Evaluaciones  cualitativas de auto focal y calidad de saneamiento realizadas en las viviendas
 Diagnóstico del riesgo familiar e institucional en el 100% de  los consultorios del médico de la familia (CMF).
 Fortalecimiento de acciones de educación y promoción para la salud (Movimiento de CMF por la promoción y la  educación para la salud)
 
ORGANIZACIÓN ACTUAL DEL PROGRAMA DE CONTROL DEL  VECTOR.  FINANCIAMIENTO, RECURSOS Y SERVICIOS DE SALUD, LOGROS EN LOS NIVELES DE  SALUD DE LA POBLACIÓN.
 
A partir del 1959 con el triunfo de la Revolución,  Cuba emprendió un camino socialista  al desarrollo que le permite  satisfacer por igual las necesidades materiales y espirituales de la población, sobre la base de una distribución  justa y equitativa de la riqueza.  De esta forma  se logro satisfacer las necesidades de salud, a la vez emprender líneas de desarrollo científico-técnico que en algunas ramas lo han situado en un lugar destacado a nivel mundial las acciones del dengue ocurre como un Programa con prioridad que se denomina el:  control de vectores en este caso el mosquito Aedes aegypti
 
El sistema único de salud es el encargado a todos los niveles de prevención, recuperación y rehabilitación de las enfermedades incluyendo como es natural el dengue que como enfermedad epidémica tiene gran prioridad a través de control de vectores. Y de la atención inmediata de los casos detectados a través de su red de médicos de familia, policlínicos, y hospitales  que cubre el 100% de la población del país.
 
Desde  los años 60  Cuba viene realizando importantes cambios de su Sistema de Salud, como parte de las transformaciones del periodo revolucionario.   Antes del 1959 existían servicios de salud básicamente privados y de poco acceso a la población y los públicos eran de baja calidad y no respondían a los problemas existentes([52]), ya en los inicios de la  década del 60 el Estado asume la responsabilidad de la atención a la salud de sus ciudadanos y se concibe esta como un componente principal de la calidad de vida y un objetivo estratégico en el desarrollo de la sociedad.  Para garantizar esto, surge en 1968 el Sistema Nacional Único de Salud, el cual es Universal, Gratuito y Accesible para todos los ciudadanos, caracterizándose por su participación comunitaria e intersectorial.
 
 Estos  cambios estructurales y organizativos facilitaron  la implementación de estrategias y acciones que fueron cruciales para la obtención de los presentes logros a pesar de que a partir del 1989 la situación nacional cubana se ha caracterizado por una profunda crisis económica que ha repercutido en la practica en todas las esferas de la vida del país este período se ha denominado período especial reforzada sus consecuencias  por un bloqueo (embargo) económico. A continuación podemos analizar la estructura de la vigilancia y lucha antivectorial a nivel local( áreas de salud):
 
Fuente: Presentación del programa de control de vectores
Nota  GBT  = Grupo básico e Trabajo    MF = Médico de familia
Profesor Lic. Juan Ramón Vásquez Cangas, MSc.
Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba
 
La estructura del sistema de vigilancia a nivel municipal queda explicada de por sí, en el siguiente flujograma:
Fuente: Presentación del programa de control de vectores
Profesor Lic. Juan RamónVásquez Cangas, MSc.
Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba
 
FINANCIAMIENTO, RECURSOS Y SERVICIOS DE SALUD
 
Hasta fines de la década de los 80 Cuba formo parte del Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) y sus planes de desarrollo económico respondían a la integración con las demás economías socialistas.  Mas del 80% del comercio exterior se realizaba con la URSS y el resto del campo socialista.  A partir del 1989 la situación nacional cubana se ha caracterizado por una profunda crisis económica que ha repercutido prácticamente en todas las esferas de la vida del país y a pesar de la reanimación económica, es  insuficiente para mantener los logros sociales alcanzados.  Así vemos,  en 1989  de un presupuesto en divisas de 227.3 millones, en el 2002, este se reduce significativamente a 139.4 millones.  A pesar de esto, el país no abandona su propósito de mantener lo ganado en la  Salud e incrementa  el presupuesto del sector en Moneda Nacional, pasando de  1304.5 millones de pesos en 1989 a 2050 millones en el 2003, representando este, el 16% del presupuesto total del país. No tenemos cifras disponibles de cuanto en particular se gasta en el Dengue ya que las actividades preventivas y de control se hacen como rutinarias en el sistema nacional de salud
 
Para garantizar la salud  y lograr el incremento sistemático de la calidad de vida de todos los ciudadanos, el Sistema Nacional de Salud se estructura en tres niveles en correspondencia con la división política administrativa del país: Nación, Provincia y Municipio. Contando además de la estructura del ministerio cada provincia replica la estructura y es la responsable de adecuar las políticas en el nivel provincial otro tanto sucede con el nivel municipal. La acciones son totalmente descentralizadas pero frente a una epidemia el mando es central y las acciones son comunitarias.  Además se cuenta con  los Consejos de Salud Nacional, Provincial,  Municipal y Consejos Populares por la Salud, como órganos de coordinación intersectorial a esos niveles, para lograr el descentralizar, lograr la coordinación  intersectorial, la participación social, la movilización de recursos y otros efectos de mayor impacto medico, económico, social, a través del análisis de los problemas de salud y la canalización de las soluciones. Todo este complejo sistema se pone al servicio de las acciones de intervención frente a una epidemia.
 
Cuba hoy cuenta a lo largo y ancho del país, área urbana y rural, con: 444 policlínicos, 14,671 consultorios de medico de familia, 272 hogares maternos, 162 clínicas estomatológicas, 267 hospitales, 295 hogares de ancianos, 32 hogares de impedidos, 25 bancos de sangre y 13 institutos de investigación.  Esta estructura de recursos  es puesta en función de los programas y servicios de salud así como cumplen sus misiones frente a una epidemia en sus acciones de intervención que le correspondan. ([53])
 
 El  100% de la población tiene acceso gratuito a los servicios de salud contando con un medico por cada 193 habitantes y  una enfermera por cada 142 habitantes.   Estas fuerzas además de la organizaciones comunitarias que en Cuba se llaman de “masas” como los CDR(Comités de Defensa de la Revolución), Federación de Mujeres Cubana agrupan a los barrios y pobladores y son un auxiliar enorme para los logros de Salud, también la coordinación con  el Ministerio de Educación en la formación de hábitos y costumbres saludables en todo el sistema educacional del país el cual es gratuito hasta la formación de post grado universitario. Todos estos recursos se ponen en función del dengue si ocurriera una situación epidémica.  La prioridad del  Estado y Gobierno cubano queda demostrada pues para las epidemias de dengue se han conformado Puestos de Mando  para unificar todas las acciones contra la enfermedad dirigidos por el propio presidente de la república.
 
Característica de la Conformación de Grupos Dirección intersectoriales en la organización de la intervención en caso de epidemia para la gerencia del plan de intervención y la administración de los recursos materiales y humanos. ([54])
 
Por indicación de las autoridades de gobierno provinciales quedan activados los puestos de Dirección a cada nivel; subordinados a los grupos de gobierno.  Teniendo en cuenta las características de nuestro territorio y las necesidades para el enfrentamiento de este evento de salud dicho puesto de dirección quedó conformado por  8  Grupos de Trabajo bajo la dirección del grupo de Dirección:
 
1.- Grupo de Dirección. Encargado de la Toma de Decisiones compuesto por: Presidente Gobierno de la provincia. Director Provincial de Salud, Jefe de los órganos de la Defensa Civil.
2.- Grupo de Recepción y análisis de la Información. Como su nombra indica tiene la función de organizar toda la actividad de recepción flujo y análisis de la información, con la cual se realizaron los análisis diarios, teniendo como salida informes ejecutivos, alertas, partes diarios, los que se enviaron diariamente a las personas definidas como usuarios, entre otras las autoridades locales de gobierno, salud y otras. Este grupo quedo compuesto de la manera siguiente:
Unidad de Análisis y Tendencias en Salud, Estadísticas de salud, Representante de Acueducto. Representante de Comunales. Representante del Programa de Lucha contra vectores.
3.- Grupo técnico asesor. El mismo de forma muy operativa realizaba toda el análisis técnico de los complejos problemas sanitarios que a diario se presentaron, apoyado en toda la información y otras que el grupo de análisis le brindaba y viceversa. El mismo quedó integrado por:
Epidemiología. Salud ambiental. Asistencia médica.
4.- Grupo de instrucción y orientación a la población, encargado de toda la actividad divulgativa a la población. Este grupo además organizó todo lo relacionado con los trabajos en la comunidad por parte de las fuerzas de los estudiantes de medicina y otros y se mantuvo en estrecha relación de trabajo con los organismos del estado implicados
en la solución de este problema. Se constituyó por:
Representante de Promoción y Educación para la salud, Organizaciones de masas, Medios de difusión (Media).
5.- Grupo de campaña de lucha contra vectores. Encargado de toda la
actividad técnica de la vigilancia y lucha anti vectorial.
Director de vectores, Comunales. Acueducto, Recursos hidráulicos, Construcciones. Aseguramiento técnico material, Transporte.
6.- Grupo de asistencia médica. Encargado de parte de la
actividad de vigilancia, así como de la organización de la
asistencia médica tanto en la comunidad, como en la atención
especializada. Vice director de asistencia médica, Funcionarios designados médicos de las especialidades que se seleccionen en base a su expertise.
7.- Grupo de aseguramiento de recursos materiales. Se encargaba de todo la planificación, solicitud y abastecimiento de los recursos materiales no médicos ni de lucha antivectorial, pero que resultan imprescindible para este trabajo, Dirección administrativa, Comercio y gastronomía, Transporte, Aseguramiento técnico material, Combustibles.
8.- Representante de la  Defensa civil. Encargados de hacer cumplir por los organismos y otros, todo lo establecido para el cuidado de la población en estas condiciones anormales de trabajo.
9.- Grupo de aseguramiento de las comunicaciones. Representante de la Empresa de comunicaciones.
 
 
Una muestra de la lucha integrada la podemos ver en la siguiente
Gráfica ([55]):
 
LA EFEFECTIVIDAD  DEL SISTEMA NACIONAL DE SALUD Y DE LOS  SERVICIOS DE SALUD MEDIDOS EN ALGUNOS LOGROS EN EL ESTADO DE  SALUD DE LA POBLACIÓN ([56])
 
  En 1960 el Cuadro Higiénico  Epidemiológico  estaba dominado por enfermedades transmisibles, muchas de ellas prevenibles por vacunas.  Paulatinamente, en la medida que se controlaba eficientemente muchas enfermedades transmisibles y ocurría un envejecimiento de la población como resultado del aumento de la Esperanza de Vida  pasaban a encabezar las principales causas de muerte del país las enfermedades no transmisibles. 
 
Así vemos como  la mortalidad por enfermedades transmisibles disminuye  de  103.0 por 100,000 hab. en 1960 a 59.4 en el año 2000;  la  mortalidad infantil se reduce de mas de 60  por 1000 NV a 6.5 con casi el 100% de partos institucionales;  en menores de 5 años de 45.5 por 1000NV a 8;  la mortalidad materna  de 1115.5 por 1000,000 hab. a 41.8 y la Esperanza de Vida de menos de 60 años de edad  se incrementa ostensiblemente a  76 años.
 
Esta realidad contrasta con los valores de algunos de estos indicadores reportados por la  Organización Panamericana de la Salud (OPS)  (Condiciones de Salud de Las Américas, 2001)  para países de América Latina y el Caribe,  en donde  la  mortalidad Infantil es de 28,  en menores de  5 años es 34   y la Esperanza d Vida al Nacer  70 años([57]).
 
Cuba  también erradicó en 1967 (certificado por la Organización Mundial de la Salud) el Paludismo,  ha eliminado y mantenido su eliminación por vacunación efectiva la Poliomielitis (1962), Tétanos Neonatal (1972), Difteria (1979), Meningo Encefalitis Postparotiditis (1989), Síndrome de Rubéola Congénita (1989), Sarampión (1993), Rubéola (1995), Parotiditis (19959 y Tos ferina (1997)  y no constituyen problemas de Salud Publica debido a tasas muy reducidas  Tétanos ( en 1992 0.1/100.000 hab.), H. Influenzae tipo B (en 2001 0.1/100,000), M. Meningococcica (en el 2001 con una reducción del 98% de la mortalidad y el 93% de la morbilidad),  Hepatitis B en mayores de 20 años (en 2001 0.1/100,000).  Todo esto, es una demostración de lo eficiente de la red sanitaria la cual se tensa y fortalece en caso de epidemias como el dengue.
 
La Tuberculosis que fue un serio problema de salud en Cuba antes del 1959 y en algunos del llamado mundo desarrollado, es exitosamente controlado alcanzando cifras muy bajas de morbilidad y mortalidad. Otro éxito en estos años ha sido el control de una enfermedad emergente, el VIH/SIDA.  Cuba exhibe una de las  prevalencias  más bajas del mundo con solo 0.05 % de infectados en la población de 15 a 49 años de edad. 
 
FORMACIÓN DE RECURSOS HUMANOS  EN EL SISTEMA NACIONAL DE SALUD Y SU USO EN LAS EPIDEMIAS DE DENGUE Y EN EL CONTROL DE VECTORES
 
 En 1959 solo existía una sola Escuela de Medicina y otra de Odontología en la Universidad de La Habana, un número reducido de Escuelas de Enfermería las cuales no otorgaban grado universitario.  El egreso de los estudiantes de la escuela de medicina no rebasaba los 500 médicos por año y casi el 50% de ellos abandonaban el país básicamente hacia EU y no mas de  30 de los egresados anualmente  podían hacer Residencia en el Hospital Universitario Calixto García y en el Hospital de las Mercedes hoy Dr. Piti Fajardo.  Una alta proporción de técnicos de la salud se formaban por la vía empírica trabajando en centros de radiología o laboratorios sin ninguna uniformidad o calificación teórica, y no existían redes de bibliotecas o de  información medica que permitiera la actualización continuada del personal egresado. 
 
Para el 2002 hasta hoy  la realidad es otra. ([58]) El país cuenta con una red de instituciones de investigaciones de problemas de salud y Salud Pública en particular, una escuela de Salud Pública con sedes en casi todas las provincias del país, 22 Facultades de Medicina y 18 Filiales Médicas distribuidas en todo el país, 4 Facultades de Estomatología,  La Escuela Latinoamericana de Medicina, 1 Centro Nacional de Perfeccionamiento Técnico y varias escuelas de formación de licenciadas en Enfermería.
 
 Con respecto a los egresados por ejemplo en el 2002 tuvimos 16,011 de Medicina, 2,146 de Estomatología, 8,245 Enfermeras 9,245 Licenciadas de Enfermería y 300 Lic. en Tecnología de la Salud.  También tenemos Escuelas Emergentes de los cuales en el 2002 egresaron 2,804 Enfermeras, 1,189 Técnicos de la Salud  para un total de 13,615 egresados de Enseñanza Media.  Se forman especialistas de epidemiología, bioestadísticas, higienistas, salubristas, zootécnicos y otros que conforma la red nacional de control de enfermedades infecciosas entre ellas el dengue.
 
 
Resultado del Análisis y del desarrollo  historico  del dengueen Cuba
 
La OPS en su Publicación Científica # 548 titulada Dengue([59]) y Dengue Hemorrágico en las Américas: guías para su prevención y control, señala que la trasmisión del virus depende de la magnitud e intensidad de las interacciones entre el ambiente, el agente, la población de huéspedes y el vector. Estos factores los divide en macrofactores y microfactores determinantes.
 
 En base a esto podemos concluir que el dengue en Cuba:
 
El problema es de carácter internacional y en los países que conforma la cuenca del Caribe y el Golfo de México están igualmente expuestos a los brotes epidémicos de la enfermedad y expresa la necesidad de esfuerzos conjuntos para resolverlas. Esta enfermedad necesita de esfuerzos internacionales conjuntos para su control. Es indispensable la búsqueda de una vacuna para simplificar su control
 
El habitat humano es el lugar que se desarrolla el As. aegipty por tanto  sus hábitos y costumbres de los humanos  inciden en el surgimiento de las epidemias.  Las  iniciativas educativas a la población que impacten en esos hábitos y sean capaces de modificar  estos hábitos harán que cada vez al As. aegipty no sea capaz de convivir en el mismo  habitat con los humanos.    Todo animal que ha desaparecido de la tierra es como resultado en la mayoría de las veces por desaparición de su habitat. El Aedes vive en las casas de las  personas y su habitat es la vivienda de la familia cubana.
 
Por tanto sino se modifican los hábitos y costumbre  de las sociedades humanas es decir se educa a la población y se le dan medios para evitar las picadas de los insectos estos brotes se seguirán repitiendo afectando la economía de los países de la región pero por carácter transitivo entre mas desarrollo económico mayores son las perdidas económicas que produce esta enfermedad además de las perdidas de vida humanas que conlleva en su fase hemorrágica.
 
El control del mosquito, es producto de la acción integrada de todos los afectados por la epidemia con un mando centralizado INTERSECTORIAL en el momento de su brote y todo ello acompañado de campañas educativas profundas con capacidad de cambiar costumbres y hábitos  a la población, es por el momento la única arma que contamos para controlar las epidemias.([60])
 
 
[1]  Anales de la Real Academia, de Ciencias Médicas, Física y Naturales de La Habana, Actas de la reunión de la academia, página 322 y 439,  1871
[2]  Bernal Muñoz J.  Memoria sobre la Epidemia que ha sufrido esta ciudad nombrada vulgarmente “El Dengue”. Oficina del Gobierno y Capitanía General      por SM (el Rey de España). Habana,  1828
[3] Cantelar de Francisco, N. Dengue en el Caribe y las Américas (articulo revisión) (II parte). Rev cuba med Trop 35:136-156, mayo agosto 1983
[4]  Bernal Muñoz J.  Memoria sobre la Epidemia que ha sufrido esta ciudad nombrada vulgarmente “El Dengue”. Oficina del Gobierno y Capitanía General por SM (el Rey de España). Habana,  1828
[5] Gonzáles Morillas, JM, Breve respuesta al Dr. Juan Antonio Bernal Muñoz, Protomédico Tercero, por  SM del Real Tribunal del Protomedicato de esta Isla. Sugerido por el Fiscal del protomedicato Dr. Simón de Vicente Hevia, 1828
[6] Delgado G., Comunicación personal , Febrero del 2004, Oficina del Historiador del Ministerio de Salud, Cerro, la Habana, 2004
[7] Gonzáles Morillas, JM , Fiebre Exantemo Reumática, Anales de la academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, pag 435, 1871, Descripción de la fiebre exantemo reumatica que reino en la Isla en la primavera de 1828, Imprenta Fraternal, La Habana, 1928
[8]  Hernández L. y  Vicente Hevia S., Regente y Fiscal  del protomedicato respectivamente, Historia de la epidemia conocida bajo el nombre de “Dengue” que reinó en la Habana en el año de 1828. Dictamen Real del Protomedicato, la Habana, 1828
[9] NOTA  en la cita se respeta la ortografía y sintaxis de la época, los autores
[10] Hernández L. y  Vicente Hevia S., Regente y Fiscal  del protomedicato respectivamente, Historia de la epidemia conocida bajo el nombre de “Dengue” que reinó en la Habana en el año de 1828. Actas del Protomedicato, Colección Dr. D Rafael A. Cowley, 1828
[11]  Delgado G., Comunicación personal , Febrero del 2004, oficina de ENSAP, La Habana, 2004
[12] Cantelar de Francisco, N. Dengue en el Caribe y las Américas (articulo revisión) (II parte). Rev cuba med Trop 35:136-156, mayo agosto 1983
[13] Eymeri JC. Histoire de la Médicine  aux Antilles et en Guyane Francaise. Paris: L’Harmattan; 1992, . Tomado del articulo de Fouque F., Reynes, JM, Moreau, J.,  Dengue in French Guyana, 1965-1993. Bulletin of PAHO 29(2) 1995.
[14] Coury C.  La médicine de l’Amerique précolombienne. Paris: Dacosta; 1982, . Tomado del articulo de Fouque F., Reynes, JM, Moreau, J.,  Dengue in French Guyana, 1965-1993. Bulletin of PAHO 29(2) 1995.
[15] Rush B. An account of the bilious remiting fever, as it appeared in Philadelphia in the summer of the year 1780. En: Medical inquires and observations. Philadelphia: Prichard and Hall; 1789
[16] Hoffman, WH. La endemicidad pandémica del dengue. Rev Med Trop: VI ,  No 1, pag 11-15, 1946.
[17] Cantelar de Francisco N.,  et al. Circulación del dengue en Cuba.  1978 – 1979. Rev Cub Med Trop 33:1,1981.
[18] Hernández L, Protomédico Regente y Vicente de Hevia, S.  Fiscal del Protomedicato.  Dictamen  del Real Protomedicato, Historia de la epidemia conocida  bajo el nombre de Dengue que reinó en La Habana en el año de 1828.
[19] Mestre Antonio y Rodriguez Felipe F.   Anales por la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, revista científica, Tomo XVII, Imprenta: La Antillana, Cacho Negrete. La Habana 1880.
[20] Santos Fernández, JS, Perturbaciones oculares en el dengue. Crónica Medico Quirúrgica, La Habana 1894;20.143-147
[21] Santos Fernández, JS. System of disease of eye, En  Norris WF and Oliver Ch. Text book of Oftalmology, Leo brothers,TOMO IV,  Philadelphia 1890
[22] Delfín, M y Coronado T., Comunicación a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, Tomo XXII :185 La Habana, 1897
[23] Delfín, M y Coronado T., Discusión sobre El dengue. Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La HabanaTomo XLII:240, La Habana, 1905
[24] Delfín, M., Comunicación De Diciembre de 1905 a la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, Enero de 1906, año XI, No 1 1906
[25]  Capote Mir, R. La Evolución de los Servicios de Salud en Cuba.  Rev Cub de Adm, vol 2, 1979
[26]  Dueñas Pinto, JL. Dengue- Muermo, F Seix editor, Barcelona, España,  1909
[27] Cantelar de Francisco, N. Dengue en el Caribe y Las Américas (articulo revisión) (II parte). Rev Cuba Med Trop 35:136-156, mayo agosto 1983.
[28] Cantelar de Francisco N. Op. Cit.
[29] Agramonte Simoni, A.., Notas clínicas sobre una epidemia reciente de Dengue. Leido en ingles ante la American Society of Tropical Medicine en Marzo 23 de 1906 y traducido para la revista de Medicina y Cirugía, pagina 222, 1906. Se publicó con el siguiente nombre en Inglés Some clinical notes upon a recent epidemic of Dengue fever, New York Medical Journal, August 4, 1906
[30] Guiteras Gener, J y Cartaya Samundio, T. El Dengue en Cuba, su diagnóstico con la fiebre amarilla, Rev Med Trop 1906, 7:37-42
[31] Pittaluga, G. Sobre un brote de dengue en La  Habana. Revista de Sanidad e Higiene 1945, XIX, 11, 833, Rev Med Trop  y Paras, vol 11,1, enero-abril de  1945
[32]  Mas Lago, P et al.  Dengue Fever in Cuba in 1977: some laboratory aspects . pp 40-45, OPS/OMS, 1979
[33]  Resik Habib  P, et al. Ausencia de Dengue Epidémico en Cuba. 1974-1975. Boletín informativo sobre el dengue en Las Américas, OPS/OMS, 1975.
[34] Resik Habib, P. Et al op cit
[35] Cantelar de Francisco, N. Dengue en el caribe y las Américas(articulo revisión) (II parte). Rev Cub Med Trop 35:139, mayo agosto 1983.
[36]  Gonzales, E.  Diario de una epidemia. Santiago de Cuba 1997. Borrador en Revisión para publicación. Santiago de Cuba  UATS  2002
[37] Mas, P et al.  Dengue Fever in cuba in 1977: some laboratory aspects . pp 40-45, OPS/OMS, 1979
[38] Cantelar de Francisco N. Circulación del dengue en cuba, 1978.1979. Rev Cub Med Trop 33:1, 1981
[39] Cantelar de Francisco N. Op. Cit. Pag 148
[40]. Pan American Health Organization, Dengue in the Caribbean,  Scientific Publication  No 375, pag 107-108, Washington, DC, 1979. , Terry Molinert, H.   Aedes aegypti, Control activities during the dengue fever epidemic in Cuba, 1977-1978.
[41] Guzmán Tirado MG. Dengue 1: Antecedentes históricos, agentes etiológicos, cuadro clínico. Rev Cuba Med Trop 32:2,1980.
[42] Guzman et al, estimación de la afectaciones económicas causadas como consecuencia de la epidemia de dengue hemorrágico ocurrid en Cuba en 1981. Rev Cub de Med Trop, 44(1) 13 – 17 enero-abril 1992
[43] Kouri Flores, G. et al. Criterios utilizados durante la epidemia de dengue hemorragico para definir los casos positivos y las rspuestas primarias y secundarias en la prueba de inhibición de la hemoaglutinación. Cuba 1981. rev Cub Med trop 35:1,1989
[44] Armada, JA y Figueredo R, Application of enviromental management principles in the program for eradication of aedes(Stegomya) aegyti(linneus 1762) in the Republic of Cuba, 1984, PAHO Bulletin 20(2), 1986
[45]  [45]  González, E.  Diario de una epidemia. Santiago de Cuba 1997. En prensa. Trabajo Inédito. UATS Santiago de Cuba,   2002.  t
[46] Ministerio de Salud Pública. Dirección Nacional de Estadística. Anuario estadístico 2001. SIN 1561-4425. ciudad de la  Habana,  2002.
[47]  León Columbié E., Diario de una Victoria, Visión desde un Municipio y a través de la prensa Plana. Del 12 de Enero al 28 de Marzo del 2002. En Prensa, Trabajo Inédito, La Habana febrero -  marzo del 2003.
[48] Vazques Cangas JR. Programa cubano de erradicación del Aedes Aegypti, Presentación del Programa MINSAP 2003
[49] Vázques Cangas JR. Programa cubano de erradicación del Aedes Aegypti,  Presentación en Brasil  del Programa oficial de lucha contra vectores del MINSAP, Cuba, 2003.
[50] Vásquez Cangas JR. Presentación del programa de control de vectores de Cuba en Brasil, Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial.MINSAP. Cuba 2002
[51]  Vásquez Cangas JR. Presentación en Brasil del programa de control de vectores,  Director Nacional de Vigilancia y Lucha Anti-vectorial. MINSAP. Cuba
 
[52] Capote Mir R.op cit
[53]  Ministerio de Salud Pública,  República de Cuba, Dirección Nacional de Estadística. Anuario estadístico de salud, 2001, pag. 110,   ISSN 1561-4425, ENPSES- Mercie Group, 2002
[54] Gonzales E.  Diario de la Epidemia del año de  1997, op cit
[55]  Vazques Cangas. JR  Presentación del programa nacional de control de vectores en la república de Cuba, Director Nacional de Vigilancia y Lucha Antivectorial. MINSAP. Cuba
[56] Dirección Nacional de Estadísticas, Ministerio de Salud Pública,  Anuario Estadístico 2001, op cit
[57]   Dirección Nacional de Estadísticas, Ministerio de Salud Pública, anuario Estadístico 2001, op cit
[58] Dirección Nacional de Estadísticas, Ministerio de Salud Pública, : Anuario Estadístico 2002, op cit 27
[59] OPS/OMS, Publicación Científica # 548, dengue y dengue hemorrágico en las Américas: Guía para su prevención, Washington,DC, 
[60] Duran García, RM, Risk factors for Dengue infection during the 1997 Cuban Epidemic. Tesis aprobada por el Tribunal de la Universidad John Hopkins para recibir el titulo de Doctor of Philosophy (PhD) Baltimore, EUA, 2002

Gustavo Aldereguía Lima. Apuntes para un estudio de su vida

Autora: Lic. Rosa María Vázquez Herrera

 INTRODUCCION

Gustavo Aldereguía es uno de esos hombres que pueden ser incluidos en las últimas líneas de los conocidos versos de Brecht, pues con su pensamiento y acción estuvo presente en buena parte de los principales acontecimientos revolucionarios desde los años 20 hasta 1970.
Médico de reconocido prestigio, revolucionario inclaudicable, amigo entrañable de Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa. Participante activo de la Reforma Universitaria y de la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado. Luchador antifascista, fundador de ORCA y de la FNA. Principal figura de la tisiología en Cuba, periodista y embajador después del triunfo de enero del 59. Esas son sólo algunas de las actividades que caracterizaron la vida de este revolucionario imprescindible.
El presente trabajo se propone un acercamiento inicial a la vida y obra de este destacado revolucionario. El ensayo explora las aristas de su pensamiento y las vincula a los acontecimientos históricos en los que Aldereguía fue siempre uno de sus protagonistas.
Pretende rescatar para los estudios históricos relacionados con nuestras luchas revolucionarias del pasado siglo, a una de las personalidades más interesantes y vigorosas de la generación antimachadista, erradicando además, un cierto  olvido o desconocimiento sobre su trayectoria

OBJETIVO:

Analizar el pensamiento y acción revolucionaria de Gustavo Aldereguía.

 

DESARROLLO:

Gustavo Adolfo Aldereguía Lima, nació en Campechuela provincia de Oriente, el 22 de marzo de 1895. Desde muy pequeño sufre las condiciones que la vida le impone, al quedar huérfano de madre a los 10 meses de nacido, por morir ésta víctima de la tuberculosis. Pierde también  a su padre con 11 años  en  un accidente ferroviario del que fue testigo presencial. El pequeño Gustavo, estará al amparo de su tío por línea paterna, Alfredo Aldereguía, natural de
Navarra  España y de quien el niño se considera hijo adoptivo.  Reina en el hogar el cariño y las condiciones económicas de una familia de la pequeña burguesía cubana que le permiten al joven  continuar superándose.
En 1909 comienza estudios secundarios en un Colegio privado de Cárdenas, pasando después al Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, donde fue presidente de la Asociación de Estudiantes de dicho plantel en el que se gradúa de Bachiller en Ciencias y Letras y de Perito Agrimensor el 11 de Junio de 1913.
El 22 de Septiembre de 1913, a la edad de 18 años, matricula en la Universidad de La Habana, en la carrera de Medicina y Cirugía, Con un plan de estudios basado fundamentalmente en la medicina curativa, de marcado acento positivista y con una sola asignatura médico-social de32 del curriculum docente.

En 1916 funda y dirige la Revista de la Asociación de Estudiantes de Medicina.  Escribe páginas de fervorosa y fecunda cubanía, prédica que mantuvo la tónica en ascenso del ideario juvenil, redobló las inquietudes estudiantiles y no tardó en penetrar en los problemas de la reforma universitaria  de otros países de América Latina.
Según se destaca en su propia autobiografía “puso mucho interés en no distinguirse como alumno modelo, al uso y costumbre de la época afirmando su natural rebeldía ya evidente y manifiesta desde el bachillerato al oponerse a programas, textos y profesores inconexos con la realidad cubana” ([1])¨
“Salí con dos consejos de disciplina pendientes de la escuela de medicina.  Fui un estudiante bastante malo y me complací en serlo.  Me di el gusto de serlo, porque ser un estudiante modelo, o ser un estudiante promedio era sencillamente mantener una actitud lacayuna y servil frente a profesores no menos serviles y lacayos. ([2])¨
En 1918 se gradúa de Médico,  en la Universidad de La Habana. La República Neocolonial surgida en 1902 había vivido en sus primeros 20 años una etapa durante la cual los imperialistas norteamericanos y sus aliados criollos habían actuado con absoluta impunidad en la Isla sin encontrar  una verdadera resistencia a su dominación, las inarticuladas acciones de las masas populares que se habían llevado a cabo, perseguían sólo el mejoramiento de las condiciones materiales de vida y trabajo de sus propulsores, y no ponían en tela de juicio al sistema imperante.

La situación existente a partir de los años 20, cambió y la lucha de sectores cada vez más extensos del pueblo adquirió un contenido revolucionario, estando encaminada a la destrucción de la ordenación vigente en la sociedad y a su suplantación por un régimen radicalmente diferente. Esta realidad obligó a la oligarquía cubana a reagrupar y reorganizar sus fuerzas, ensayar nuevos métodos, y  realizar cambios formales a fin de poder mantener su hegemonía.
Nuestro pueblo afectado por la crisis económica de 1920-21 y por la crisis estructural de la economía cubana recibió en esta época la influencia de importantes acontecimientos internacionales.  La Revolución de Octubre, la fundación del primer estado obrero y campesino del planeta, la demostración de que existe la posibilidad de derrocar el poder de los explotadores y sustituirlo por un sistema justo, la difusión de la ideología   Marxista-Leninista fueron los hechos internacionales más trascendentales; a los que hay agregar la Revolución Mexicana con su programa democrático y agrarista y  la  Reforma  Universitaria en  Argentina.
El movimiento de la reforma universitaria contra el rutinarismo, el escolasticismo, la ausencia de enseñanza científica y en aras de la democratización de las universidades Se inició en Córdoba, Argentina en 1918 y se propagó a todo el hemisferio, comienza en Cuba a finales de 1922 rebasando el marco estudiantil para ampliarse a la vida nacional.
La Revolución de Octubre, la mexicana y la reforma universitaria tuvieron honda influencia sobre el pueblo y los sectores más sanos y patrióticos  del país.
El gobierno de Alfredo Zayas (1921-25) había extremado todos los vicios, defectos y deficiencias que habían hecho gala las administraciones anteriores; y el imperialismo norteamericano, por intermedio de Enoch Crowder, llevó el intervensionismo a su punto más alto.  Este conjunto de sucesos propició la quiebra del orden público y social y el surgimiento de una nueva conciencia y de una nueva conducta de todas las clases y sectores del país.
 Aparecieron en la vida pública una pléyade de hombres cuya edad les preservaba de compromisos y ataduras previas.
El pueblo se armó de una conciencia revolucionaria cuyos líderes descollaron sucesivamente Mella, Villena, Alfredo López, Pablo de la Torriente Brau, Guiteras y otros.
La Revolución de 1930, puede ser comprendida con mayor facilidad si se divide en 3 fases:
1-de 1923-1925.
2-de   1925 a enero de 1934.
3-1934 y 1935.

1.-DE 1923-1925

En la etapa de 1923-1925 Mella  y Alfredo López fueron los máximos exponentes del proceso de unidad de estudiantes y obreros en la lucha revolucionaria, los que manifestaron su rebeldía, a través de una multitud de hechos y organizaciones que se crean sobre la marcha de dicho proceso.
En medio de estas condiciones debemos ubicar  a Gustavo Aldereguía Lima, destacado revolucionario del pueblo cubano desde la década de 1920 hasta su muerte en 1970.  
Testimoniante único y excepcional de grandes acontecimientos que estremecieron la historia republicana. Amigo ejemplar de los líderes más grandes del proceso revolucionario cuyas vivencias constituyen  una valiosa fuente  del conocimiento para el estudio de la Historia Patria.
Al graduarse, Gustavo Aldereguía, de galeno en 1918 va a trabajar en el campo en Matanzas, como médico de los ingenios Álava hoy México y Santa Gertrudis (ya demolido) en los alrededores del poblado de Banagüises.  “Crecí y jugué mucho a la pelota en esas tierras y fui a pagarle sus servicios cuando inicié mi servicio profesional Allí Aldereguía endureció su  conducta.  “Me hice revolucionario en los ingenios y esta es una filiación que me gusta destacar”. ([3])¨ Podemos asegurar que, inició allí su pensamiento como higienista en contacto con la realidad social del central azucarero, donde pasó los primeros cuatro años de su ejercicio profesional. De la labor realizada en esos años él mismo nos dirá en su “Relato Histórico y Curriculum Vitae” (1960): “Inició y extendió la medicina preventiva en todos sus métodos y por todos los procedimientos entonces conocidos  a su alcance, en el ámbito y área posible de su demarcación y zona de ejercicio, dictó conferencias en el seno de las comunidades y poblados, divulgó conocimientos sanitarios sobre higiene pública y privada, vacunación, aguas, viviendas, vestido y sostuvo charlas esclarecedoras sobre asuntos de medicina social de toda índole”. ([4])¨
En el medio rural conoce la vida campesina y lucha por mejorar las condiciones  de sus pobladores al enseñarles a  combatir plagas como el parasitismo y enfermedades infecciosas como la tuberculosis, practicó la medicina preventiva, dictó conferencias en el seno de las comunidades y poblados, divulgó conocimientos sanitarios sobre higiene pública y privada, vacunación, aguas, vivienda, vestido y sostuvo charlas esclarecedoras sobre medicina social. Por lo que podemos concluir que el joven galeno no sólo se dedicó a la medicina curativa sino a la más importante la medicina preventiva.  También allí encontró el amor y se casa en 1920 con Agustina Valdés - Brito Carreras. Tienen dos hijos varones: Gustavo y Jorge.
Por esta fecha publica sus primeros artículos periodísticos entre los que se encuentra “La Revolución francesa ante la Revolución Rusa”. Comienza a leer literatura marxista, conoce la obra de  Lunacharsky, primer Ministro de Cultura de la Revolución Rusa y en las páginas de la Revista de Filosofía Argentina admira los artículos de José Ingenieros.  Esto hace que en 1920,  junto a su amigo el Dr. Eusebio Adolfo Hernández funde en La Habana la organización de ayuda y defensa al pueblo de Lenin, llamada “Los amigos de Rusia“,conocida también como Comité Pro Rusia. Organización pionera aunque efímera, rompió lanzas y recolectó dinero en auxilio a los ideales y derechos humanos que defendía  la Rusia Soviética.  Publican artículos en la Revista España Nueva, en especial aparece  el  del 18  de junio de  1922, donde se explican las gestiones del Comité Pro-Rusia que envió giros de dinero a los necesitados del Volga.  Aldereguía,  realizó la colecta en el central Álava en, Banagüises   Matanzas.  El dinero aparecía en una cuenta especial a nombre del Dr. Eusebio Adolfo Hernández y para contribuir a incrementarlo  se realizaron actos dirigidos por el obrero tipógrafo Antonio Penichet entre  los que se destaca la colecta del 4 de junio de 1922 en el Cine Internacional donde se recaudaron  $125.40 pesos. En noviembre de 1922 asiste el joven  galeno al 6to Congreso Médico Latinoamericano.
El 27 de noviembre de 1922 se conmemoraba en la Universidad de La Habana el fusilamiento de los 8 estudiantes de medicina.  Hablaba ese día un orador finisecular, médico y“sinsonte lírico” de la época llamado Rafael Zervigón, Aldereguía da otro paso importante en su larga carrera de hechos históricos y así se refiere sobre éstos: “Traía mi intención escrita de ponerle el termómetro a la juventud universitaria, pedí a la delegación Argentina presidida por el rector de la Universidad de Buenos Aires, Dr. José Arce que diera una conferencia sobre la evolución de las universidades argentinas.  Hice que varios estudiantes (a los que no conocía) la firmaran y se la presentamos.  ([5])¨
El Dr. Arce aceptó y se señaló como fecha el 4 de diciembre de 1922.  Gustavo Aldereguía fue quien presentó el discurso que debía impartir Arce y utilizó palabras que condicionaron la conferencia.  “No es que la frenase, pero sí la encuadraba en el tema más esencial“. “La revolución universitaria de Córdoba”, “La conferencia causó mucho revuelo y se ha afirmado que fue el Dr. Arce el que hizo  la revolución universitaria y no es así”. ([6])¨
En la masa estudiantil se venía agitando desde antes la efervescencia   innovadora. Ocupaba la  Secretaria de Instrucción el Dr. Salinas, quien hizo concebir a los estudiantes fundados esperanzas.  En la génesis de esos sentimientos están José Ingenieros y Telémaco Susini. Esos dos hombres orientaron por verdaderos senderos radicales a los jóvenes. Raúl Roa escribió que: “Arce sembró en tierra feraz, su papel más bien fue el de fulminante.  De no haber existido una profunda constitución de factores y un estado de espíritu revolucionarios en la juventud, su paso por la Universidad hubiera simplemente originado una combustión momentánea” ([7])¨

La Universidad de La Habana, y el sistema nacional de enseñanza presentaban en su conjunto características similares a las del resto de las universidades latinoamericanas, había carencia de laboratorios e instrumental, profesores vitalicios, fosilizados en sus conocimientos y preocupados únicamente en recibir sus salarios, trataban despóticamente  a los estudiantes, predominaba el verbalismo y la manipulación sucia de los recursos del gobierno.  Pero ya las cosas, no volverían a ser como antes. Pocos días después de la conferencia de Arce y luego de una reunión  en el local de la Asociación de Estudiantes de Derecho, escribió Aldereguía un manifiesto leído en el muelle la  mañana en que embarcaba el doctor rumbo a su Patria. Este documento fue el origen o al menos la génesis del documento programático donde se recogía la necesidad de lograr la unión efectiva de los estudiantes universitarios y que constituye un antecedente de las ideas de los jóvenes de fundar la gloriosa FEU.  
La conferencia de Arce y el documento de despedida ubican a Gustavo Aldereguía como precursor de la Reforma Universitaria en Cuba abriendo el ciclo fecundo que cambió para siempre los destinos del alto centro y proyectaron el quehacer estudiantil en el devenir de la República.
Aldereguía regresa a Matanzas al central Santa Gertrudis y es cuando conoce del estallido de la huelga general revolucionaria en la Universidad, y la fundación de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) por Julio Antonio Mella; regresa a la Habana nuevamente en octubre de 1923

Sonaban los ecos de la protesta de los 13 protagonizada por Villena 18/3/1923.
Gustavo y Mella se conocen en este período y entre los dos se entabla una profunda amistad.
Fue en la esquina de Belascoain y San Rafael en un tranvía que bajaba de la universidad.  
“Fue una amistad motorizada en el trolley, el antiguo vehículo tranviario, Julio se sentó a su lado en el tranvía y comenzó a leer un número de la revista Alma Mater.  Inicié conversación con el estudiante y resultó ser Julio Antonio Mella,  Nos volveríamos a encontrar en lugares comunes.”Julio me convenció (escribe Aldereguía) para asistir al Congreso de estudiantes aunque ya tenía 5 años de graduado y me dio su credencial de la revista  Alma  Mater´´ ([8])¨
Asistí al Primer Congreso Nacional de Estudiantes que se inauguró el 15 de octubre de 1923 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.  Mella es el presidente de la FEU y del Congreso  Asisten 128 delegados con 33 ponencias; hay  miembros  de cada Instituto provincial de segunda enseñanza, colegios, academias, asociaciones de antiguos alumnos y de las publicaciones estudiantiles. “Allí se aprueba la Declaración de los derechos y deberes del estudiante”
El Congreso acuerda:

  • Enviar  un saludo a todas las Federaciones de la América Latina.
  • Proponer  la creación de una Liga americana de estudiantes.
  • Se declara contraria al Tratado Permanente y a la Enmienda Platt.
  • Protesta contra la ingerencia yanqui.
  • Saluda a la F.O.H con deseos del logro de una perfecta unidad entre los obreros y estudiantes, para buscar la transformación del actual sistema.

El grupo de renovación estudiantil protesta contra el aislamiento de la nueva Rusia y propone  que se solicite al gobierno cubano el reconocimiento diplomático.
La Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante señala “El principal deber de un estudiante es divulgar sus conocimientos entre la sociedad, principalmente el proletariado,hermanarse a los hombres de trabajo y fomentar una nueva sociedad”.
Gustavo Aldereguía integra activamente el grupo de Renovación Estudiantil también organizado por Mella y en cuyo seno se distinguieron además Sarah Pascual, Felio Marinello, Alfonso Bernal del Riesgo y otros.  Fueron ellos el alma de la reforma universitaria en Cuba y Mella su líder indiscutible.
Uno de los acuerdos del Congreso fue la fundación de la Universidad Popular “José Martí”. Allí también prestó su concurso el joven médico. ([9])¨  Para Raúl Roa: " ... el acuerdo de más envergadura política y proyección del Congreso fue, sin duda, la creación, a propuesta de Gustavo Aldereguía, de una universidad popular que constituyese el centro de convergencia del movimiento estudiantil y del movimiento obrero" ([10])¨.
Fue inaugurada el 3 de noviembre de 1923.  Se utilizaron las aulas de la  Universidad de La Habana, a las que se le instala luz eléctrica, porque el centro docente no funciona de noche.
En los estatutos se dice:

  • La clase proletaria funda, profesa y dirige la Universidad popular.
  • Se reconocen sólo dos principios; el antidogmatismo científico, pedagógico, político y justicia social  
  • No se afilia la Universidad a doctrina, sistema o credo determinado
  • El objetivo es formar una clase obrera culta, con mentalidad nueva y revolucionaria.

El poeta José Zacarías Tallet, presidente de la institución la inscribe en el Registro de Asociaciones, Rubén Martínez Villena lleva la parte ejecutiva de la Universidad Popular.  
Víctor Raúl Haya de la Torre Presidente de los Estudiantes  Universitarios en Perú, visita La Habana por dos semanas y asiste al acto de fundación.
Llegó a tener matriculados a 500 obreros y 15 profesores  y además de alfabetizar e impartir enseñanza en las disciplinas básicas y sociales, la institución brindó conferencias, veladas, actos recreativos y culturales al pueblo.  Tuvo que trasladar su sede de la Universidad al Instituto de la Habana, a la Sociedad de Torcedores, a La Federación de Obreros Portuarios, a la Unión de Empleados del Café, y al Centro Obrero de San Antonio de los Baños.
Aldereguía se encargaría de impartir Psicología y Biología pero en realidad preparó una asignatura llamada Medicina Social donde  enseñaba a los estudiantes  a enfrentarse a la realidad imperante en Cuba, cómo combatir enfermedades endémicas, sus causas sociales, explica higiene moderna y escolar hace propaganda contra enfermedades de transmisión sexual, analiza los principios de la higiene mental y la importancia de la medicina preventiva y cómo los obreros debían luchar por mejorar las condiciones en las fábricas que eviten las enfermedades industriales y el contagio con obreros enfermos.
Según Gregorio Delgado Historiador del MINSAP, es la primera vez que se imparte en Cuba Medicina Social y le corresponde hacerlo a Gustavo Aldereguía en el seno de la Universidad Popular José Martí. ([11])¨

El 8 de abril de ese año se funda la Federación Anticlerical de Cuba. Mella es electo  presidente e Hilario Alfonso secretario.  La reunión se celebra en la Sociedad Espiritista de Cuba (calle Lealtad No.120).  Su lema es “Por la verdad contra el error”.  Es inscrita en el Registro de Asociados de La Habana el 10 de abril de 1924.  Gustavo Aldereguía fue miembro fundador. ([12])¨

El 27 junio de 1924 Mella funda la Liga Antimperialista en un aula del Instituto de La Habana.  Participan Mella, Leonardo Fernández Sánchez, Rubén Martínez Villena, José Zacarías Tallet, Emilio Roig y Gustavo Aldereguía entre otros.

Gustavo Aldereguía ya había establecido su domicilio y consulta privada en La Habana. Se desempeñó además como ayudante graduado durante tres años en la Facultad de Medicina y Farmacia de la Cátedra  No.8 de Clínica Médica, tiene la intención de especializarse en medicina interna y específicamente en enfermedades tuberculosas, fundamentalmente en su localización en el aparato respiratorio. Trabajó junto al eminente profesor Luis Ortega Bolaños, logrando una sólida preparación, de enfoque predominantemente curativo, en medicina interna y tuberculosis pulmonar, pero no cesan por ello sus estudios autodidactas sobre medicina social .Su casa ´´ la  comuna roja ´´ como la llamara Mella recibió el amparo de una pléyade de jóvenes desterrados de sus países respectivos entre    los que se destacan Gustavo y Eduardo Mechado (el negro),ambos eran estudiantes y combatientes contra Juan Vicente Gómez en Venezuela  Gustavo Machado se convertiría en dirigente del PCC. de su país.  También encontraron acogida el peruano Luis Bustamante (partidario del aprismo a quien Mella y Villena criticarían por sus concepciones,  viven   en  su consulta Jacobo Hurwitz, poeta y dirigente del P.C. peruano y finalmente Salvador de la Plaza y Carlos Aponte.
La amistad de Aldereguía con Villena y Mella lo convierte de hecho en un personaje importante en la novela de la Historia cubana,  actor de un proceso en el que va imponiendo su  sello personal.  De estas dos grandes figuras escribiría su artículo “Dos vidas paralelas” donde expresa   “Rubén era todo pensamiento y se hizo acción: Julio Antonio era todo acción y se hizo todo pensamiento.  Los tipos biológicos de ambos parecían contrapuestos: Rubén era de trazos finos y delicados, gráciles de figura, nerviosos y sensibles de conformación asténica.  Mella era de conformación atlética, el sistema óseo compacto y acusado, los músculos poderosos, la cabeza solidamente plantada.  Los temperamentos de ambos sin embargo, se confundían hasta fundirse, y de aquí del conjunto de sus cualidades afectivas, que caracterizaron una sola individualidad, de sus maneras de ser y de reaccionar, arranca sostenido el paralelismo ascensional de sus vidas hasta trasmutarse en la ejemplaridad de sus muertes”.  Ambos encarnan las figuras más excelsas de
nuestra generación, que hasta ellos andaba desorientada; desde entonces se encontró a sí misma y se penetró del impulso universal de su tarea histórica dándole un sentido de humanidad plena a la cubanidad naciente.´´([13])

2.-De 1925 -enero de 1934¨
Paralelo a sus actividades revolucionarias  el Dr. Aldereguía  desempeñaba su profesión de médico; obtuvo por oposición una plaza de especialista en la Casa de Salud Covadonga donde trabajó entre 1925-1932.
Gran parte de sus concepciones como higienista social en esta época están plasmadas en el programa para las oposiciones a la Cátedra de Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, que él tituló “Como debe enseñarse la Tisiología” (1928), donde aboga por una enseñanza no sólo en la atención hospitalaria sino en el dispensario como atención primaria y en el hogar del enfermo como verdadera unidad para la prevención de la enfermedad y para la promoción de la salud familiar.
Desde estos años también será el defensor más vehemente de la rehabilitación del enfermo, cuando en nuestro medio científico predominaba el marcado acento curativo y desde 1927 aboga por la rehabilitación ocupacional de los tuberculosos con el lema bien demostrativo de: “No basta curar cuando se cura, hay que rehabilitar siempre”. ([14])¨
Es necesario destacar  que hacia 1925 hay acontecimientos trascendentales que marcan el ascenso del movimiento revolucionario y es la fundación de la CNOC y el PCC.

En 1925, la situación cubana cambia al subir a la presidencia el dictador Gerardo Machado. La lucha de clases alcanzaría caracteres nunca vistos en la República. Machado  ilegaliza las organizaciones revolucionarias, persigue y asesina a sus dirigentes.
Uno de los primeros crímenes perpetrados fue el asesinato el 19 de agosto de 1925 del periodista Armando André director del periódico El Día en el propio diario Aldereguía, publica un artículo  condenatorio con el título “Basta de farsa”, donde desenmascara al tirano.
En septiembre de 1925, Mella, José Miguel Pérez, Alfredo López, Alejandro Barreiro son acusados de sedición, José Miguel Pérez es expulsado hacia España.  Enrique Varona es asesinado, Mella es expulsado de la Universidad.
El 27 de noviembre de 1925 Mella es encarcelado junto con otros miembros del PCC, se abre la causa 1439 por infracción de la ley de explosivos.  Es trasladado a la cárcel de la Habana.  El 5 de diciembre Mella se declara en huelga de hambre en protesta porque le niegan el derecho a fianza.
El 6 de diciembre se constituye el comité Pro libertad de Mella, que preside Leonardo Fernández Sánchez lo integran Rubén Martínez Villena, Gustavo Aldereguía, José Z. Tallet, Juan Marinello, Aureliano Sánchez Arango, Jorge Vivó, Manuel Castaño entre otros cubanos, y los exiliados venezolanos Carlos Aponte, Gustavo y Eduardo Machado, Salvador de la Plaza y los peruanos, Jacobo Hurwitzch y Luis F. Bustamante.
Los acontecimientos se precipitan, el  12 de diciembre Villena se entrevista con José María Barraqué, secretario de justicia, momento en el que llega  Machado.  El periodista José Muñoz Vergara le pide al presidente  que facilite la excarcelación de Mella.  El tirano se encoleriza.  Villena lo bautiza como “el asno con garras”.  Las protestas aumentan.
El testimonio de Gustavo Aldereguía sobre la Huelga de Hambre de Mella no sólo es conmovedor si no que constituye una de las fuentes testimoniales más importantes para el estudio de la vida del gran líder
“Y Julio un día por su cuenta, entró en huelga de hambre.  Yo me constituí  en su médico, lo fui todo el tiempo La huelga de hambre fue una verdadera huelga de hambre, veíamos a Julio fundirse por ser un atleta.  Había cultivado sus músculos, y el músculo es tejido de desgaste; no es tejido de defensa ni de reserva.   Los músculos entraban en desnivelación seria, como entran siempre.  Se afilaba y pasaban los días y con los días pasaban las semanas  a pesar que yo le administraba suero, llegó un momento en que se sentía desfallecer, se sentía morir, y se acercaba a la muerte. El grupo pro-libertad de Mella se reunía en mi consulta.  El boletín mío se publicaba en   los periódicos del continente.  El escándalo llegó a adquirir una magnitud tal que fue de una resonancia internacional.  El cabildo de México se reunió y pidió la excarcelación de Mella.  En Buenos Aires, igualmente, la cámara de diputados y los partidos políticos se pronunciaron al respecto.
Hicimos las gestiones para su traslado a la Quinta de Dependientes.  Al fin, una noche nos reunimos Rubén y yo en la estación de policía, venía el Jefe de la Policía un Coronel del Ejército que se llamaba Pablo Mendieta, venía de Stadium Universitario y pavoneándose, para demostrarnos que había ido al stadium sin armas, y que había conversado con los muchachos y que había tratado de calmarlos a pesar de que cada vez la agitación era mayor, nos dijo: “y tiene que comer, porque si esto sigue así voy a tener que matar a las 11 000 vírgenes ”.  Y yo me sonreí y le dije “lo siento por esas señoritas a quienes no conozco”. Conclusión que Villena y yo salimos detenidos para la  estación de policía, a la una de la mañana.   Andábamos por el juzgado de guardia.  Ya Rubén estaba molesto y dice “Usted va a llamar al juez, o lo voy a llamar yo; decídase a llamarlo”.  Por fin el juez se levantó y para gran sorpresa nuestra, les echó una filípica a los policías que nos habían conducido,  y nos  dijo “Ustedes están en libertad, y lo que lamento es que hayan estado aquí un buen rato y que no me llamaran antes”.Rubén era ya muy conocido, yo empezaba a serlo, y entre las dos formamos cierto escándalo ().  A los 11 días cuando llevaba 264 horas sin probar alimentos, conseguimos sacarlo del camastro donde yacía agotado en la enfermería de la antigua cárcel. Lo trasladamos entonces, con gran alarde de fuerzas policíacas, para la  Quinta del Centro de Dependientes donde ya pude atenderlo como precisaba su estado.  Conseguí pasarle una sonda y persuadirlo de la necesidad imperiosa de lavarle el estómago periódicamente.  Así lo empecé a nutrir con sueros de leche, engañándolo, hasta que la indiscreción de un médico lo echó todo a perder; de un tirón se extrajo la sonda y no la aceptó más rechazando también los sueros que combatían la deshidratación.([15])¨
Villena escribe una Carta Abierta contra la encarcelación de Mella que es firmada por los miembros del comité entre los que se encuentra Aldereguía.    
En medio del combate   el 17 de diciembre de 1925 Aldereguia hace nuevas declaraciones a la prensa y publica un manifiesto llamado “Pueblo de Cuba ¡Ponte de pie!,[16] donde reclama la necesidad de su inmediata liberación y exhorta al pueblo a levantarse a favor de la liberación de Mella.  El 23 de diciembre de 1925 se autoriza la libertad de Mella y termina la huelga de hambre.  Aldereguía lo valora como “un sacrificio heroico inolvidable donde se mantuvieron inconmovibles su voluntad y su hombría”.
Se decide que Mella debe viajar al exilio y es  el médico quien se encarga de su salida del país el 17 de enero de 1926.
“Julio salió de Cuba de la siguiente forma”.  Un día en mi automóvil, fuimos hasta la esquina de San Miguel y Neptuno.  Allí había un café donde se vendían horchatas.  Julio era bebedor de horchatas mientras él se tomaba una fui a sacarle el pasaje del tren. Iba solamente conmigo. Lo llevé al puente de Agua Dulce, donde se demoraba un instante el tren de Cienfuegos, para que  tomase el tren en la Estación terminal.  Subió en el último coche, en el coche “Tuinicú”.  En la plataforma trasera nos dimos el abrazo final, que fue nuestra despedida.  No volví a verlo.  Al pasar el tren por el centra Perseverancia, subió mi hermano Feliciano Aldereguía.  Le dijo al encargado del tren que llamara a Juan López, que iba en la litera 6 baja.  Le despertó y lo apeó en Rodas y de allí fueron a Cienfuegos por carretera.  Se quedó en una  casa que era del individuo que representaba entonces en La Habana  a  los barcos de la Ward Line, muy amigo de mi hermano.  A las 4 de la tarde, con el nombre de Juan López, comerciante en plátanos, salió por el puerto de Cienfuegos, en el vapor “Cumanayagua”, con destino a Honduras. ([17])¨
Mella y Aldereguía continúan enviándose correspondencia especial interés despierta la de marzo de 1926 donde le siguiere su participación en un Congreso Latinoamericano de Medicina, y la necesidad que tiene de que pueda publicar artículos en diferentes periódicos para mejorar su situación económica y poder realizar propaganda  revolucionaria, allí le dice. “Gustavo, es necesario que me ayudes en la campaña antimperialista.  Vamos a celebrar para el año que viene un congreso continental de todas las fuerzas antimperialistas y es necesario tener datos y levantar los espíritus.”
“Tengo una gran  fe en el porvenir de Cuba si persistimos en nuestra obra.  Dentro de 4 años podemos tener la única fuerza resistible a la tiranía. Le agradeceremos a su tiranía que nos dará la oportunidad de hacerle el más formidable frente único revolucionario que hoy podamos imaginar”. ([18])¨

Singular trascendencia tiene la misiva del 18 de septiembre de 1926 donde se refiere al problema del nacionalismo y el  antimperialismo,  expresando:  “La lucha contra el imperialismo de todas las fuerzas y tendencias, desde las obreras y campesinas hasta las burguesas nacionales (aunque éstas en su mayoría sean capaces de traicionar)  es la lucha más importante en el momento actual, si el imperialismo puso a Machado para tener segura sus inversiones, todos los oprimidos por el imperialismo lo quitarán para reconquistar o conquistar la libertad, cualquiera que sea el futuro de Cuba [...] Tenemos el deber de plantear el “problema nacionalista” para unos, “el social” para otros, pero antimperialistas para todos. ([19])¨

En 1926 La Universidad Popular José Martí prosigue sus funciones participan en actos con motivo del 1º de mayo y Villena lucha contra el aprismo que se fue infiltrando en el pequeño grupo de profesores de la “José Martí”. En julio 1927 los profesores de la Universidad Popular se vieron involucrados en lo que se conoce por “Proceso comunista”  por lo que quedó disuelta.
Esta organización contribuyó decisivamente a divulgar las ideas antimperialistas, influyendo en la formación de una conciencia atea y antidogmática y fue un gran paso de avance hacia el logro de la unidad de los movimientos obreros y estudiantiles.
En enero de 1927 Villena escribe “Cuba factoría, yanqui” que sería presentado por Mella al Congreso contra la Opresión Colonial  y el Imperialismo, celebrado en Bruselas, Bélgica  del  10 al 25 de febrero de 1927 cuando Mella regresaba del mismo, y después de una visita a la Unión Soviética debía dirigirse a México, pero hace un  viaje que le permite pasar clandestinamente por La Habana. Le avisa a sus compañeros para tener un encuentro en alta mar con aquellos que mantenían la Revolución en Cuba; asistieron al encuentro Gustavo Aldereguía, Sarah Pascual, Pavletich y Raúl Roa amanecieron en la Cortina de Valdés.Apenas el semáforo del Morro hizo la señal de buque a la vista, alquilamos un barquichuelo y fuimos a su encuentro. (…)
Buscamos ansiosamente a Mella entre los pasajeros que se amontonaban en la toldilla. No demoró Sarah en descubrirlo, a despecho de los alones de su sombrero de fieltro y de sus espejuelos oscuros. El diálogo fue entre cortado y rápido sus ojos relucientes y ademanes inquietos denotaban el sacudimiento que le producía aquel fugaz contacto con su gente y con la imagen fúlgida de la ciudad vedada. Se le ensombreció el rostro cuando supo la enfermedad de Rubén. Y se alumbró, con destellos solares, al asegurarle Aldereguía que muy pronto tornará a la brega. Los cálidos saludos se humedecen al virar de bordo la lanchita y alejarse lentamente y permaneció con la pupila clavada en nosotros hasta que el río Pánuco, pitando y humeante, se adentró en las rada. ([20])¨   

Rubén Martínez Villena, inmerso de lleno en la lucha obrera, descuida su salud, y contrae una congestión pulmonar.  Gustavo Aldereguía, médico y amigo entrañable de siempre lo recluye en la Quinta de Dependientes.  Hasta allí llega el zarpazo del proceso comunista, y a su puerta, un escolta vigila, para evitar la salida del enfermo preso. Hasta el lecho llegan amigos y compañeros; el ataque ladino de Jorge Mañach, la preocupación de sus obreros, van a visitarlo Regino Pedroso, José Z. Tallet, el cual   refiere  la anécdota en que Rubén burla a la policía al cambiarse el pijama con la ropa de Frank Mederos amigo de la infancia y salir a la ciudad hasta reincorporarse nuevamente sin que se percatara el vigilante.
Es  en la Quinta Dependiente donde recibe la visita de los miembros del Partido Comunista, conoce a Fabio Grobart quien le informa que ya pertenece al PCC.

En su artículo “Rubén enfermo pulmonar’’, Aldereguía narra esta etapa de la vida de Villena:  “La tuberculosis mordió sus carnes de luchador desde junio de 1927, iniciándose con un episodio febril agudo, que no tardé en diagnosticar; Rubén se internó en la Quinta de Dependientes y permaneció encamado todo el tiempo, por un policía por custodia.  Fue la única, ya que desde  entonces la lucha dura y tenaz  lo arrastraba sin vacilaciones a la vorágine y fue agotando sus esfuerzos, quemando sus escasa resistencia”. ([21])¨
La lucha de clases alcanzó en 1927 caracteres dramáticos, al proyectarse casi toda la sociedad contra la prórroga de poderes, en la Universidad se constituye el Directorio Estudiantil contra la prórroga de poderes, se organizaron huelgas, mítines, manifestaciones
Se brindó un homenaje publico a Enrique José Varona que se puso a la cabeza del vasto movimiento antimperialista.
Los integrantes del Directorio Estudiantil de 1927 fueron expulsados de la Universidad y todos los centros de enseñanza.
El 10 de enero de 1929 Mella es asesinado en México, la noticia conmueve al mundo.  
Aldereguía es detenido a principios de 1929 va a la cárcel de La Cabaña, El Príncipe y  Nueva Gerona.
En esos años va a desarrollar con sus enfermos del Servicio de Tisiología del pabellón “José García” de la Casa de Salud Covadonga, una experiencia única en la medicina social en Cuba, a la que no se le ha dado toda la importancia que merece, al crear en 1929 la Fraternidad de Enfermos Tuberculosos “J. G.” para defender como principio inalienable de la salud pública el derecho que adquiere ante la sociedad el hombre enfermo, lo que aplicaba al caso concreto del enfermo de tuberculosis pulmonar.
En 1929 Villena organiza orientado por el PCC al movimiento obrero, y presenta en noviembre el documento conocido por Reivindicaciones de la C.N.O.C., en el que se pone de manifiesto la necesidad de la organización de los obreros y en ello Aldereguía participó junto a Rubén.
Narra una anécdota de Villena que dice mucho de su integridad personal. “Una noche en la sociedad de Torcedores, se iba a celebrar la el 7 de noviembre, aniversario de la Revolución Soviética, y el PCC. quiso festejar aquella fecha y citó a una gran velada de cultura.  Rubén estaba ya muy enfermo.  La tisis se le reflejaba bien en el rostro y me dijo.” Gustavo, haz tú el resumen, porque yo no tengo fuerzas, tengo fiebre como tú bien sabes”.  Las dos primeras filas estaban ocupadas, por la policía y los taquígrafos, entre los cuales se encontraba el sargento Fulgencio Batista. Y esa noche, con las dos primeras filas ocupadas Rubén se adelantó hacia el proscenio y les dijo “¿Por qué no se retiran? ¿No saben que estoy tísico y los voy a escupir?”   Se levantaron todos y se fueron hacia atrás.  El bacilo de Koch tiene esa cosa mete miedo.  Rubén habló poco.  Yo dije cosas muy feas, empecé diciendo “Fiesta de cultura en este país regido por la barbarie.¨([22])¨
En 1930  Villena dirige la gloriosa huelga del 20 de marzo que estremeció a  la dictadura, la persecución a  los comunistas y a Rubén se hizo implacable, Machado lo sentencia a muerte y  tiene que salir al exilio.

Aldereguía y su familia parten a EUA.  Allí se dedica a estudiar profundamente la tuberculosis. Un gran paso de avance en el desarrollo del pensamiento médico-social del doctor Aldereguía lo va a constituir su contacto con la famosa Trudeau School of Tuberculosis de Saranac Lake, EUA, primero a través del estudio de la obra de su creador, el padre de la tisiología norteamericana doctor Edward Livingston Trudeau y sus discípulos y por último graduándose en ella en 1931.
En 1931 los sectores más conservadores del país “organizaron”  una insurrección para derrocar a Machado.  Derechistas y reformistas crearon la llamada Junta Revolucionaria de New York organismo coordinador de la labor antimachadista de los “nacionalistas”, los mendietistas , los marianistas, el DEU y el ABC En agosto comenzaron de forma anárquica y atropellada a alzarse en diferentes puntos del territorio Fue este el momento más alto de la lucha de los partidos políticos tradicionales. El más espectacular y  tardío de los actos insurreccionales tuvo lugar en Gibara al nortede la provincia oriental.
La Junta Revolucionaria de New York había reunido armas y reclutas para enviar  un contingente expedicionario a Cuba, entre los que vendrían mexicanos, nicaragüenses,españoles, costarricense y norteamericanos.  Pero la policía yanqui desbarató los planes al descubrirlos.  No obstante acopiaron 75 toneladas de pertrechos con un millón de balas, una ametralladora antiaérea, fusiles, etc.  Armaron el yate “Ilse Wormaner” con 37 hombres.  La jefatura de la expedición la asume Emilio Laurent  ex - teniente del Ejército Libertador, el Ing.Naval Carlos Hevia, J´ de operaciones en el mar y el periodista Sergio Carbó .La tripulan, entre otros, Gustavo Aldereguía J´ médico y Agustín  Xinau  médico auxiliar.
En la travesía sufrieron una fuerte tempestad  logrando penetrar por Gibara el 17/08/1931 dominan la Ciudad y el pueblo los apoya, son instruidos los combatientes. Rápidamente comienzan a descargar las armas y a armar un tren que debía  conducirlos a Holguín.  Al día siguiente el ejército machadista descarga sobre ellos un total de 3 000 hombres incluso la aviación disponible los bombardea, no obstante  los expedicionarios, la población y 200 hombres al frente del coronal del E. Libertador  Lico Balan se enfrentaron a la tiranía y se calcula le causaron 300 muertos.  El  Dr. Aldereguía fue herido en el cráneo en el combate del Palmar.   Es conducido a la cárcel y debe salir al exilio hasta la caída de Machado.
Es importante precisar que aunque el núcleo de los expedicionarios eran políticos tradicionales hubo entre ellos hombres progresistas y antimperialistas entre los que debemos ubicar a Emilio Laurent, Feliciano Maderne y Gustavo Aldereguía que luchaban sinceramente por una patria mejor.
El Dr. en EE.UU. se dedica al estudio profundo de la tisiología y se convierte en la primera figura de esa especialidad en Cuba.
A la caída de Machado regresa a la Isla y se desempeña como Director del Sanatorio Antituberculoso “La Esperanza” entre 1933-1935 Dota al hospital de gran cantidad de equipos modernos, organiza el trabajo del personal y comienza por primera vez en Cuba el tratamiento científico a los enfermos de tuberculosis.  Pone al servicio del hospital sus propios instrumentos de trabajo como el fluoroscopio, comienzan a realizarse operaciones, se organizan los pacientes a los que se les imparten charlas, se les aplican nuevos tratamientos científicos de acuerdo a los descubrimientos de la época. Predicó entre ellos ideas sobre los derechos que tiene el enfermo de tuberculosis de ser atendido por la sociedad, Aldereguía organizó actos públicos de protestas de estos  ante las autoridades políticas y sanitarias del país.
Aldereguía no abandona ni su  labor revolucionaria ni a sus amigos, Villena regresa a Cuba en 1933. Después de permanecer en una casa en la calle Obrapía,  y en otra en Aguacate es reconocido por un vecino y decide ir al domicilio de su amigo el escritor Enrique Serpa allí  lo iba  a visitar asiduamente su médico y amigo.   El 16 de  junio de 1933 Aldereguía se da cuenta de que empeoraba demasiado la salud de Rubén y consiguió llevarlo para el Instituto Clínico de la Habana, donde trató de hacerle una toracoplastia, pero Villena siempre inquieto escapó de la Clínica en vísperas de la operación. Del hospital el Partido le alquila una casa en Árbol Seco 269 donde el Dr. lo visitaba.Villena se resistía a ser internado en el sanatorio.  Sus endebles fuerzas sacadas de la energía de aquel ser debilitado por la enfermedad alcanzaron para hablar en el acto en ocasión de haber llegado de México las cenizas de Mella,y aún más para organizar el  Cuarto Congreso Obrero de la Unidad Sindical.
En diciembre de 1933 Gustavo logra ingresar a Villana en la Esperanza  desde allí libró el médico una batalla dolorosa tratando de reducir a Rubén al reposo, pero este seguía con fervor los acontecimientos públicos, dando consejos, orientando.  Hasta allí fueron a verlo Blas Roca, Fabio Grobart y todos sus amigos.  Conocía los resultados de las reuniones del Buró Político y los acontecimientos del Congreso.
A pesar de los cuidados el aliento y preocupación de sus amigos y familiares, Villena languidecía.

 

3.-1934 y1935

El martes 16 de enero del 1934 moría Rubén Martínez Villena.  El testimonio de Gustavo Aldereguía sobre los últimos instantes de Villena y los sufrimientos de su enfermedad constituyen unas de   las fuentes testimoniales más fidedignas y dramáticas que puedan recogerse al respecto.  Fue publicada en el periódico “Ahora” con el título:” Rubén enfermo pulmonar “, y  expresaba: “Volvió cuando fue necesaria su presencia siempre necesaria ya sabia ruso, ya era el formidable teórico que fue siempre el luchar indomable y agitador sin miedo que vivieron en él. Ya no se cuidó más, él que se maltrató sin descanso que agitó a despecho de la fiebre, afiebrado por su afán de ser útil desde entonces volvió toda sus fuerzas, sus pobres fuerzas en crisol de la - Revolución, dictó normas  corrigió los errores, fue a todas partes muriéndose y habló en todas partes se tragó la tos para que no le importunase, dominó la fiebre y la hizo vigor en la palabra, entabló una lucha a muerte, con la muerte que lo asechaba, en cada demostración en cada reunión en cada pleno, pero estaba allí para morir por la revolución haciendo revolución.”
Conseguí al fin llevarlo a la esperanza, pero no pudo domar su afán de estar en su lecho en todos los lugares no pude controlarlo  como era preciso, no logré que reposara, que me ayudara  a cuidarlo, a prolongar su vida, me declaré vencido, además a la inmovilidad que exigía  ya su estado se habría muerto más pronto, o se hubiese escapado de mis rejas para ir a la calle a la asamblea a la propaganda, a la muerte.
“Cuando llegué a verlo en la primera hora de la madrugada una disnea súbita lo amenazaba cruelmente, se sintió mejor cuando me vio a su lado y respiró mejor cuando la droga piadosa fue calmando su angustia, lo ausculté adolorido y la lluvia de estertores que minaba sus pulmones me caló hasta la medula, aquello era la muerte,  la muerte inmediata, no quise creerlo, no podía creerlo, además como siempre me habló de política, me preguntó si venía
del Congreso Obrero que fue su obsesión en los últimos días, me habló de lo que estaba sucediendo, de los sucesos del día que proyectaba su sombra letal al imperialismo encubierto, me abrumó a preguntas  entrecortadas por la asfixia y la tos desgarrante.  Le ordené callarse luego de suplicarle que guardara silencio, estaba entonces semiacostado  en un sillón de extensión acojinado entre almohadas, lo dejé tranquilo bajo los efectos sedantes de la morfina, una enfermera quedó a su lado vigilante y cariñosa en su desvelo, dos horas después me llamaron con urgencia, corrí de inmediato a su lado, ya que lo tenía instalado frente a mi cama, cuando llegué estaba muerto con la cabeza en hiper-extensión buscando aire, en el aire afilado, sereno, sin un rictus amargo sin una contracción ante la muerte. Mi impasibilidad de médico se apretó casi rota, mi dolor de hombre me sacudió todo [23]
El entierro de Villena se convirtió en una manifestación multitudinaria, en la despedida de duelo junto a otros compañeros, también pronunció sentidas palabras su amigo galeno.
El médico sabía que debía continuar tras las huellas de  Mella y Villena.
Una ola incontenible de huelgas sacudió al país en contra de la situación imperante y del gobierno Caffery - Batista – Mendieta.
Gustavo Aldereguía liderea la huelga médica que sacude la capital en enero de 1934 en lucha por mejoras sociales en los Centros Regionales y en las Quintas.
Los médicos habían formado el Ala Izquierda Médica constituida en el seno del Colegio Médico Nacional.  Demandaron una serie de mejoras en los Centros Regionales, debido a  los maltratos a los que eran sometidos los pacientes pobres en contraposición a los privilegios que recibían los pacientes adinerados .Es  fundador de la Revista La Tribuna Médica  El Ala Izquierda Médica denuncia  que nunca esas instituciones habían difundido los principios de la higiene moderna, ni enseñado en las escuelas temas de higiene escolar ni hacían campañas contra la tuberculosis, ni contra las enfermedades industriales y revela como en las Quintas a los pacientes extranjeros enfermos de tuberculosis se les pagaba un mísero pasaje para su país de origen lo que ocasionaba que fueran contaminadas  muchas familias y regiones, sobre todo de España.

Principales demandas del Ala Izquierda Médica.

  •  Eliminar a los directivos capitalistas como abastecedores de los Centros y Quinta
  • Creación de granjas y colonias agrícolas para satisfacer las necesidades de aprovisionamiento de los  Centros y Quintas y en la que deben encontrar trabajo los enfermos crónicos que requieren reeducación profesional.
  • Creación de bibliotecas circulantes extendidas al interior del país.
  • Matriculas gratuita a los hijos de los asociados pobres.
  • Pasaje por cuenta de la institución para los asociados que viven en lugares apartados y cuya situación que no les permiten trasladarse a la casa de salud.
  • Derecho al voto para todos los asociados sin distinción de nacionalidades.
  • Demandas para los asociados recluidos en las Quintas.
  •  Abolición de privilegios
  • Abolición del servicio de pensionistas que constituye un privilegio por las diferencias que van desde el mobiliario, personal, pabellones y que todos son costeados  con el dinero de los asociados pobres  y que no deben albergar a los capitalistas
  • Organización de sitios de recreos y bibliotecas circulantes.
  • Mejoramiento de las condiciones de las instalaciones de servicio
  • Suprimir el hacinamiento de los enfermos
  • Suprimir el embarque compulsivo de los enfermos crónicos mientras no se les pueda brindar y dar protección adecuada. ([24])¨

La huelga de los médicos en enero del 1934 tuvo una gran importancia ya que permitió inmiscuir a este sector en la lucha por mejorar las condiciones de vida de los enfermos.
El 9 de septiembre de 1934 se publica en el periódico “Ahora” el manifiesto fundacional del Partido Agrario  Nacional (PAN), que dirige Alejando Vergara Leonard y al que perteneció Aldereguía.  Fue un partido clasista del campesinado, postuló las formas republicanas de gobierno con un contenido socialista, con preeminencia de medidas agrarista la creación de un parlamento corporativista y popular, el régimen multipartidario, la responsabilidad civil de los dirigentes la creación del frente único popular antimperialista  la alianza con otros partidos revolucionarios, partiendo de la unión con los partidos revolucionarios de América, el desarrollo económico del país a través de la revolución agraria, la industrialización, la celebración de una asamblea constituyente etc.
Lo exiguo de su militancia le impidió al PAN ejercer influencia sobre el panorama cubano.
Aldereguía participa en la huelga de marzo del 35, después de la cual debe marchar nuevamente al exilio hasta julio de 1936.
En EE.UU. Aldereguía se reúne en N.York con otros revolucionarios como Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa y Leonardo Fernández Sánchez.  Funda el 1/08/35 la organización Revolucionaria Cubana Antimperialista  ORCA que trabaja por la unidad de las fuerzas de izquierda.
Pablo es su secretario general, tiene un Órgano de prensa llamado “Frente Único”
Auspiciado por ORCA se organizan los emigrados en el club José Martí, pronuncian discursos, recaudan fondos para ayudar a  los presos políticos de Cuba o a los movimientos revolucionarios; conmemoran acontecimientos nacionales, realizan labor de esclarecimiento
Pablo se refiere a la intensidad del trabajo y en sus cartas cruzadas expresó “Es una milagro que cuatro muertos de hambre hallamos sido capaces de dar un mitin, fundar un club publicar manifiestos y sacar tres periódicos.”([25])¨
Entre los momentos de mayor trascendencia histórica en ese largo y fallido camino por la unidad opocisionista y revolucionaria, lo constituyeron la Conferencia de Miami, celebrada en esa ciudad en julio de 1936, y la creación del Bloque Revolucionario  Popular en abril de 1937.
En Julio de 1936 se produce la Conferencia de Miami para  discutir las opciones del frente único antibatistiano, participan por ORCA Raúl Roa y Gustavo Aldereguía. Estarán, el PCC, el Partido Aprista, PAN, Joven Cuba y Legión Revolucionaria Nacional.Allí se aprobó  un proyecto de convenio de Frente Único y la creación del Frente de Liberación Nacional encaminado a la toma del poder, adaptando la táctica y la estrategia al reflujo que registrase el proceso político cubano y abriendo la posibilidad de que esta se produjese “mediante la insurrección armada de la población oprimida” ([26])¨
Esta conferencia, que constituyó el más importante intento de unidad revolucionaria de la etapa, aunaba los intereses del mayor número de organizaciones antimperialistas de la oposición y exponía claramente los elementos estratégicos y tácticos para el desarrollo del proceso revolucionario.
No obstante, la conferencia representó un importante hito en el desarrollo de la oposición política contra el régimen reaccionario. Pablo de la Torriente Brau la consideraba como el hecho que marca el fin de una etapa. Al dirigirse a los miembros de la Organización Revolucionaria Cubana Antimperialista que habían participado en las reuniones (Raúl Roa, Gustavo Aldereguía y Carlos Martínez), señalaba: “Mi juicio (…) sobre el trabajo de Uds. En Miami, es en lo absoluto positivo, quiere decir, de signo positivo. Me parece que, no solo han trabajado activa, intensa y continuante, sino que han realizado el mejor trabajo posible, y pienso que en Miami se ha marcado una divisoria más clara de lo que algunos piensan. Allí hay quien se ha quedado atrás, quien ha perdido el paso en la pista. En Miami ha habido una evidente liquidación de factores y espero que esto habrá sido para el bien de la revolución”[27]
Aldereguía regresa a la Patria en julio de 1936  continúa trabajando como médico y se destaca en la  lucha antifascista, fundador del Frente Nacional Antifascista fue su único tesorero, entregó personalmente a Maxim Livtinoff, Ministro de Relaciones Exteriores de la URSS el cheque por 10 000 pesos de los cubanos  para los fondos de Socorro Rojo Internacional.
Casi finalizada la 2da Guerra Mundial ancla en La Habana un carguero de la URSS,   Aldereguía lo visita como parte del FNA  y a la pregunta ¿qué necesitan allá? Contestó el capitán con franqueza comunista: leche jabón y cuero. El barco recibió al día siguiente más de  40 000 pesos de mercancía; siempre estuvo el dinero de la organización a su nombre,  y nunca faltó un centavo. Habló Aldereguía en 112 tribunas haciendo propaganda antifascista.
([28])¨
Toda la lucha antituberculosa antes y después de la Revolución fue su gran quehacer.
Enfocó este problema desde sus más variados ángulos, como terapeuta, epidemiólogo e investigador. Tuvo la satisfacción personal y el mérito para Cuba de participar en diversos Congresos y Reuniones Médicas, elevando su alta calidad como científico. Participa en el Sexto Congreso Panamericano de Tuberculosis en 1945, y en el Octavo Congreso Panamericano de Tuberculosis y Silicosis, en Enero de 1949; así como en el Primer Congreso Social
Panamericano. Es uno de los fundadores de la Confederación Médica Panamericana y asiste al Congreso de Lima.
El médico combatió la corrupción política administrativa, durante los gobiernos auténticos, realizó importantes denuncias, como; El escándalo de La Esperanza y la novena convención de tisiología (Bohemia noviembre de 1948) donde expresó: “es un crimen colectivo la explotación de los enfermos, dilapidando en politiquería los dineros de la asistencia pública, es un crimen social, y se reitera y se comente, y se mantiene con desvergüenza sistematizada contra la integridad de los enfermos restándole a  la sociedad cubana, armas y oportunidad para defenderse contra la endemia  de la tuberculosis, y facilitando con su actuación la diseminación, la extensión y el contagio del mal.”([29])¨ En 1949 logró fundar la Unión Nacional de Enfermos Tuberculosos y Exenfermos (UNETE) la que contó como órgano oficial con la revista mensual UNETE ([30])¨
Condena además en su folleto. “La explotación de los tuberculosos”,  de 1949, los manejos que se operaban contra los enfermos. Denuncia a los políticos en su artículo “EL triángulo maldito Batista, Grau y Prío  Se siente conmovido ante la muerte de Chibás  y lo  apoya en su lucha contra Aureliano Sánchez Arango; publica en Bohemia su trabajo “Estás perdido Aureliano” (agosto del 58) Se dedica además a realizar investigaciones científicas y sociológicas, como son “Meditación martiana de año nuevo”, “Presencia de Darwin en Martí”, “ El pensamiento político revolucionario del estudiantado latinoamericano” y tres artículos donde condena a Batista  frente a la tuberculosis “Parece cierto pero es una historia”,” La tuberculosis y el fascismo” y “Trinidad y la tuberculosis.
La culminación de su pensamiento en este campo de la rehabilitación, lenguaje completamente desconocido en nuestros medios salubristas de la época, va a llevarse a cabo en la tesis de grado de doctor en medicina de su hijo Jorge Aldereguía Valdés-Brito, de la que es tutor e inspirador, la cual presentada en 1951 con el título de “La rehabilitación vocacional de los tuberculosos”,5 comprende desde el estudio del término rehabilitación, el desarrollo histórico de su aplicación en salud, las distintas corrientes de pensamiento al ser aplicado en el enfermo tuberculoso, hasta ideas originales de cómo llevarse a cabo en enfermos de nuestro medio.
Publica en mayo de 1957 su libro “En esta hora sombría” donde condena el golpe de estado, critica la sociedad y expresa su adhesión a la causa de Fidel Castro.
No se incorpora junto a otros médicos a la lucha de la Sierra Maestra  por haber sido operado en dos ocasiones.  Fidel en Agosto de 1958 se reúne con los médicos, que  prestaban servicio a la Revolución y manifestó el vacío que se  sentía al no ver allí al galeno, cuando dijo: “Nos falta aquí el viejo Aldereguía”.  El viejo Aldereguía permaneció en su trinchera en el llano.
Jamás descuidó su oficio de médico.  Fue miembro de la  Sociedad  de Estudios Clínicos de la Habana Fellew y primer presidente del capitulo cubano (del Américan Cuban Chapter College Of.  Chest  Physicians).
Al  triunfo de la Revolución se le designa como Director General de la lucha antituberculosa.  
Asume todo el proceso para el estudio de la tuberculosis en la población cubana, su diagnóstico, tratamiento y erradicación.
Realizó el estudio foto radiográfico del Ejército Rebelde, analizó a 20 000 pacientes.  
Participó en innumerables  congresos internacionales y  realizó importantes publicaciones científicas como: Estudios de tuberculosis (II Tomos), Educación vocacional de los tuberculosos y La lucha antituberculosa en Cuba.
Con un completo dominio de la higiene social a la que él define como la igualización de las clases en relación a la salud, se adelanta al desarrollo de la salud pública cubana en dos de los más importantes trabajos de sus últimos tiempos: “Epidemiología de la Tuberculosis” y “Papel de las comunidades en la lucha contra la tuberculosis”, ambos leídos en la Primera Reunión Nacional de Directores de Hospitales y Dispensarios Antituberculosos en noviembre de 1961 y publicados en su libro en colaboración Estudios sobre tuberculosis pulmonar (1963) en los que formula y fundamenta la necesidad de una higiene de masas, cuya aplicación no puede ser asegurada por el individuo ni por la familia sin ayuda de una voluntad política del Estado, de lo que se desprende la necesidad de que éste asuma toda la responsabilidad de la salud del pueblo y que sus acciones deben ser encaminadas a la comunidad y en ella a su unidad social que es el grupo familiar de individuos y estas ideas se expusieron tres años antes de que se comenzará la regionalización de las acciones de salud con la implantación del modelo de atención médica primaria del Policlínico Integral en 1964, las que tomaron como centro la comunidad con el modelo de Medicina Comunitaria en 1974 y llegaron al núcleo familiar, diez años después, con el modelo del Médico y Enfermera de la Familia.
Otra de las grandes vertientes del pensamiento del doctor Aldereguía en el campo de la higiene social lo fue indiscutiblemente, la que ocupa en estos momentos, el punto más álgido del discurso bioético moderno: la aplicación de la más amplia justicia en salud.
Por ella luchó denodadamente desde las páginas de la prensa y en sus libros y folletos a través de medio siglo de ininterrumpida rebeldía y allí podemos encontrar las páginas más emotivas y logradas de las producidas en esta lucha en nuestro país. .Queda demostrado que   al estudiar la génesis del pensamiento médico social del doctor Gustavo Aldereguía Lima podemos constatar la vigencia del mismo en las más modernas concepciones de la promoción en salud, curación y rehabilitación del enfermo, prevención de la enfermedad y justicia en salud.
Desempeñó el cargo de embajador de Cuba en la República Federativa de Yugoslavia.
Al regresar ocupa nuevamente la Dirección del Programa de Control de Tuberculosos del MINSAP.  Dedicó sus mejores empeños a la fundación en 1963 del Instituto Mella del que fue presidente,  allí profundizó en la investigación y divulgación de la vida y obra de los predecesores del  Moncada. Participa activamente en la organización del Museo Histórico Obrero.

Le fue entregado en 1967 el carné  del PCC.
Su gran pericia como tisiólogo clínico y sus trabajos  científicos le abrieron  las puertas de las más prestigiosas sociedades de tisiología del extranjero y le ganaron el aprecio de sus más eminentes figuras.
El Dr. Gustavo Aldereguía Lima falleció el 8 de septiembre de 1970 a las 3:30 AM víctima de una prolongada enfermedad.  En su sepelio estuvieron presentes  miembros del Buró Político y el Comité Central del PCC, entre los que se destacan Blas Roca, Juan Marinello, Jesús Montané el  Ministro de Salud Pública Heliodoro Martínez Junco, entre otros.
La despedida de duelo fue pronunciada por el Doctor Carlos Rafael Rodríguez quien expresó: “No ha habido episodio revolucionario en los últimos 50 años en que no estuviera presente Gustavo Aldereguía”.
“Fue un auténtico precursor de la Revolución que se desarrolla ahora en nuestra tierra”.
“Lo que Cuba pierde con su muerte no podemos decirlo él era una llama que vivía entre llamas, como dijo Martí de Bolívar, un incendiado e  incendiario”.
“Durante 50 años tuvo una actitud ejemplar este hombre ejemplar”.[31]                      

 

CONCLUSIONES:

Gustavo Aldereguía fue uno de los actores protagónicos de la Revolución de 1930.
Participante en el Congreso Nacional Revolucionario de Estudiantes.  Prof. de Medicina  Social en la Universidad Popular José Martí, primero en impartir esa materia en Cuba, fundador de la Liga Antiimperialista y Anticlerical,  Médico de Mella durante la huelga de hambre y médico de cabecera de Villena,  organizador de la huelga de los médicos en enero 1934, fundador de ORCA y del Frente Nacional Antifascista.  Principal figura de la Tisiología en Cuba, periodista, diplomático.  Fundador del Instituto Mella lo convierten en una importante personalidad  de la Historia de Cuba
La actuación de Gustavo  Aldereguía en hechos trascendentales de la historia, su vinculación con personalidades como Mella,  Villena y Pablo de la Torriente Brau, entre otros  lo convierten en un testimoniante imprescindible y a su pensamiento en una fuente del conocimiento histórico.
La vida de este insigne médico es un ejemplo genuino de lo que debe ser un intelectual revolucionario.

NOTAS:                                                                                      

 [1]Aldereguía Lima,”Revolución y tuberculosis”. Consejo Nacional de Sociedades Científicas. MINSAP,1984 Autobiografía.                                                                             

[2]Colectivo de autores “Mella 100 años” Selección y prólogo Ana Cairo Mesa Redonda sobre Mella. Editorial Oriente, 2003 Tomo 1 Pág. 274.

[3] Aldereguía.Relato histórico y currículum vitae.La Habana .Editorial Estarcida.1960

[4] Colectivo de autores Ob.Cit.Pag. 274

[5] Colectivo de autores Ob. Cit. Pág. 274

[6]íbidem  Pág. 274 -275

[7]Roa  García  Raúl La Revolución universitaria de1923,en Retorno a la alborada

,Universidad de as Villas,1964

[8] Aldereguia Lima ‘Dos vidas paralelas’’En Mella 100 años Tomo 1 Pág. 203.

[9]  Colectivo de autores.Ob.Cit.  Plan de estudio y profesores de la  Universidad Popular

José Martí Pág.51

[10]  Roa .R  El fuego de la semilla en el surco.La Habana  Edit. Letras Cubanas .1982. Pág 83_84

[11]Aldereguia Lima Ob. Cit.  Prólogo  de Gregorio Delgado Historiador del MINSAP

[12] ídem    “autobiografía”

[13]Colectivo de autores. Ob.Cit.  Pág. 204

[14] Ponencia leída en Panel sobre Movimiento de Promoción de Salud de la Universidad de La

Habana. Aula Magna. Universidad de La Habana, abril 25 del 2000.     

http//www.bus.sld.cu/revistas/his/cua-90/f01190,jpg

[15]Colectivo de autores.Ob.Cit.  Pág. 203- 206

[16] Colectivo de autores.Ob.Cit. Aldereguia Lima ‘’Pueblo de Cuba ponte de pie...!’’Pág. 65-66

[17] Colectivo de autores Ob.Cit. Mesa Redonda sobre Mella Pág.  280 -281

[18] Mella .Documentos y  Artículos. Editorial Ciencias Sociales,1975 Pág.223-224

[19] ídem  Pág. 258-260

[20] Roa, Raúl. El fuego de la semilla en el surco. La Habana  Edit. Letras Cubanas .1982.  p. 211.

[21] Aldereguía Gustavo Rubén enfermo pulmonar _P. Ahora 17 de enero de1934.Pág. 8

[22] Colectivo de autores Ob.Cit.  Pág. 203

[23] Aldereguia  Lima P. Ahora 17 de enero de 1934.Pág.18

[24] Aldereguia Lima La huelga medica y la masa social de las Quintas Periódico Ahora 24 de enero de 1934 año II #114  Pág. 4

[25] de la Torriente Brau Pablo 100 anos después Pág. 290

[26] Proyecto de convenio por las organizaciones realizadas en Miami. Julio de 1936. archivo de Vilaseca. Instituto de Historia de Cuba.

[27] Pablo de la Torriente Brau: Cartas cruzadas. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1981, p. 410.

[28] íbidem, al 1

[29] Vignier.  E ,Alonso G ‘’La corrupción política administrativa en Cuba Editorial Sociales 1973

[30] idem al 14.

[31] Rodríguez Carlos R.’’Estuvo presente’’periódico Granma 9  de septiembre de 1970

 

BIBLIOGRAFIA

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"De un discurso que no se dijo".La Verónica 1942 (Folleto).

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“En esta hora sombría”. Ediciones  Pensamiento político 1957.

“Estás perdido Aureliano". Bohemia,  5 de agosto de 1951.
 
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Aldereguía Valdés-Brito J. La rehabilitación vocacional de los tuberculosos. La Habana, 1951. Inédita (Copia mecanografiada en la biblioteca del Museo de Historia de las Ciencias “Carlos J. Finlay” de La Habana).

De la.Torriente Pablo. “Álgebra y política”. Ediciones La memoria. Centro cultural pablo de la Torriente Brau. 2001

“Pablo 100 años, Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau 2001.

Recordando a los maestros de la urología cubana

Dr. Antonio Rivero Alvisa. Profesor Consultante de Urología del ISCM-H. Facultad Finlay-Albarrán Presidente de la Sociedad Cubana de Urología.

MIS RECUERDOS.

Solicité, como Presidente de la Sociedad Cubana de Urología, a los compañeros que organizaron el Homenaje a Joaquín Albarrán, que cada año celebramos por su natalicio, con la idea de hablar, no como Presidente de la Sociedad, sino como el alumno que hace 50 años llegó a este hospital y recibió la enseñanza de la Urología. De los que aquí estamos, sólo dos o tres comparten conmigo la dicha de haber conocido a Profesores que entonces no lo eran nominalmente, y se me ocurrió que pudiera ser interesante explicarles a ustedes cómo veíamos a aquel grupo de médicos de quienes esperábamos la ayuda necesaria para ser como ellos. No he hecho investigaciones de fechas, documentos o entrevistas. Sólo son mis recuerdos.

DESARROLLO:

En enero del año 1957, estudiando el segundo año de la carrera de Medicina, dado que la Universidad estaba cerrada después del desembarco del Granma y el inicio de la lucha en la Sierra Maestra, decidí dedicar las mañanas a labores prácticas en el hospital universitario Gral. Calixto García. Mi intención era  trabajar en algún Servicio donde se hiciera cirugía, no tenía ninguna otra definición, ni tenía tampoco ninguna relación familiar o de otra índole con los médicos y profesores del hospital. Junto a la cafetería del hospital, a su entrada, me encontré con un compañero de curso que había sido además compañero del bachillerato: Arturo de Quesada y Echemendía (después se hizo cirujano general y más tarde abandonó el país). Arturo me brindó la posibilidad de presentarme a su tío, el doctor Enrique Pernas Echemendía, que trabajaba en el Servicio de Urología, en la Sala Albarrán, donde se hacía cirugía y a donde él asistía diariamente. Acepté.

En este Servicio existían tres grupos de trabajo: uno del Jefe de Servicio (Dr. Rodríguez. Molina), otro del Dr. Ajamil y un tercero del Dr. Álvarez Miari que eran los únicos docentes de la Cátedra de Urología. El Dr. Pernas era del grupo del Dr. Ajamil. Pernas era cirujano general formado en el propio hospital y con años de experiencia en cirugía. Muy hábil y rápido. Estaba a cargo de las camas del grupo al que pertenecía y funcionaba como Jefe del grupo. La relación con Pernas era fácil, era un hombre de trato jovial y modesto; siempre de porte intachable, de blanco completo, incluyendo el calzado. Sólo me pidió seriedad en el trabajo y en la asistencia al hospital y me advirtió que el Prof. Rodríguez Molina no permitía la asistencia de alumnos que no hubieran aprobado la asignatura de Urología. En varias ocasiones el Prof. Rodríguez Molina me pidió el carné de alumno de Medicina, pero yo me excusaba diciendo que nunca lo portaba por la persecución de la policía sobre los estudiantes universitarios; me perdía del Servicio unos días y después regresaba.

Me presentaron al alumno Danilo Fernández Trebejos (de Guanabacoa) que se haría cargo de darme las primeras tareas: lavar sondas, lavar y secar los instrumentos, pasar y fijar sondas de Nelaton, manejar la careta de Trylene (anestésico aplicado por vía aérea, durante algún proceder doloroso que después fue condenado al desuso), etc. Yo no puedo precisar la fecha exacta, pero en el mismo mes de enero, subí al salón de operaciones. La jefa en aquel momento era la alumna de enfermería Dolores Martínez (Lola) que fue quien me enseñó a vestirme en el salón, ponerme guantes, y sobre todo, a lo que no debía hacer para no estorbar. Ese día vi a Pernas hacer una cirugía vaginal que, como se podrán imaginar, no entendí  en absoluto.

La Jefa de Enfermeras de la consulta era una señora a la que todos debíamos respetar (Blanquita); nos vigilaba y exigía la limpieza, utilización y ordenamiento de las sondas e instrumentos que se usaban en la consulta. El enfermero Pedro, un hombre ya viejo, se ocupaba de las dilataciones con beniqué u otros dilatadores (se daban 25 turnos diarios) y nos enseñaba y permitía que hiciéramos alguna. En la Sala, la Jefa era una enfermera que era novia del Dr. Bernabé Ordaz (anestesista del hospital que daba servicio a nuestra Sala y que después se alzó en la Sierra Maestra y bajó con grados de Comandante) quien falleció recientemente, después de una encomiable labor en el Hospital Psiquiátrico de La Habana, que ahora tiene su nombre. Por cierto, el Dr. Ordaz era católico y desde aquella época daba ayuda a muchachos con limitaciones mentales y con anomalías. El pabellón contaba en su planta baja con el gran salón de espera que todavía existe, un museo de instrumentos urológicos, las consultas con 5 cubículos, la enfermería y salón de dilataciones, un pequeño espacio para curaciones, un  archivo de historias clínicas ambulatorias, un departamento de rayos X con una mesa urológica y el cuarto oscuro, una oficina del Jefe de Servicio y un aula pequeña.

En aquellos tiempos fui conociendo a otros médicos que formaban parte del grupo: el Dr. Fidel Presmanes, el Dr. Julio César Morales, el Dr. Vicente Osorio que había sido residente de cirugía del hospital y otros que no llegaron a desarrollarse en la especialidad. Después se incorporó el Dr. Miguel de la Cruz Sánchez, que era cirujano general del hospital.

Pernas era el primero en llegar al hospital, recorría la Sala y cuando bajaba estaba informado de todo lo sucedido. Una mañana me encontró en la consulta y me preguntó por algún  enfermo de la Sala: yo no había subido. Me enseñó ese día cuando me dijo: “¡Lo primero es subir a la Sala y saber cómo están los enfermos, en especial los operados!”. Desde ese día mi primera acción era subir e informarme con el enfermero Armando, de quien aprendí muchas maniobras y que entraba a las 7 a.m. El Dr. Pernas era muy hábil en maniobras urológicas a ciegas: le ayudé varias veces a realizar uretrotomía con el uretrótomo de Maisonneuve en la consulta externa e incluso a pasar la canal del uretrótomo sin colocarle el latiguillo por no poder pasar éste, así como extraer pequeños cálculos de la vejiga a mujeres, usando pinzas a través de la uretra.

En aquella época la prostatectomía era una operación que requería del cirujano, un primer ayudante, un segundo ayudante para separar, uno en la bandeja o dos y otro en la mesa de instrumentos para preparar el catgut, sondas, etc. Se practicaba mucho la prostatectomía transvesical, sobre todo por el grupo del Dr. Álvarez Miari y la vía retropúbica por los otros dos grupos. Pernas describió la vía transperitoneal que era una variante de la transvesical. La defendía con la teoría de que el cierre de la vejiga era más seguro por el cierre de la última capa peritoneal, que era definitivo. Tuve la oportunidad de asistir como ayudante de la mesa de instrumentación al Dr. Pernas, con el Dr. Osorio de primer ayudante, en una prostatectomía transperitoneal realizada como parte de un Concurso de Oposición por una plaza, contra el sobrino del Jefe de Servicio. Asistí también a la discusión de caso del Concurso, donde oí una verdadera disertación de Medicina urológica de ambos participantes; el Concurso lo ganó el Dr. Pernas.

No es posible recordar todos y cada uno de los elementos prácticos que aprendí de cada uno de ellos: tipos de sutura, hábitos del uso de los instrumentos, maniobras a ciegas, detalles de cada técnica quirúrgica. Con el paso del tiempo me fueron dando más actividad. La cirugía menor se hacía en un pequeño salón cuya puerta daba al pasillo que iba de la Enfermería hasta el salón de esterilización y se abría desde afuera. Por tanto teníamos que realizar las cirugías menores en la posición del primer ayudante, pues si el Jefe de Servicio abría la puerta debíamos simular que el cirujano era el especialista que estaba con nosotros. Así hicimos las primeras circuncisiones, que por cierto estaba prohibido hacerlas con la pinza de Kocher recta, los hidroceles, etc.

El Dr. Julio César Morales trabajaba muy ligado al Dr. Valverde, quien venía poco por el Servicio pues tenía su consulta privada y atendía tres clínicas mutualistas con bastante trabajo en cada una: Clínica Lourdes en la Víbora, Clínica Reina en la calle de su nombre y la Clínica Martínez Corpas en la Calzada de Monte, cerca de la esquina de Tejas. Así comenzamos a asistir como ayudante a esas clínicas y aprendimos de los Dres. Valverde y Morales su modo de trabajar. El Dr. Osorio, dentro del hospital y en una clínica en las afueras de La Hababa, cerca de la Cervecería Hatuey, nos enseñó varias maniobras quirúrgicas como herniorrafias, suturas intestinales y sobre todo un estilo depurado del uso de los instrumentos y en la disección. El Dr. Miguel de la Cruz era cirujano y urólogo de varias clínicas pequeñas y en ocasiones por corto período de tiempo (Guanabo, Clínica el Sol en la loma de Jesús del Monte, El Calvario y otras). Con él ayudé en histerectomías, herniorrafias, cesáreas, cirugía intestinal, etc. Todos se ayudaban unos a otros y nosotros, los alumnos, aprendíamos de cada caso.

Desde aquélla época, en esta Sala, en el aula pequeña de que les hablé al inicio, creo que mensualmente, se reunían los urólogos para discutir casos y presentar estudios en un llamado Staff Meeting. Se pasaba asistencia y se levantaba acta y por supuesto para nosotros era de gran enseñanza. El Dr. Osorio me orientó un trabajo sobre infección de las heridas que eran muy frecuentes y tuve la responsabilidad de presentarlo en una sesión. En esas reuniones y otras mayores de la Sociedad Cubana de Urología conocí al Dr. Ricardo Portilla, que tampoco frecuentaba mucho el Servicio y trabajaba en el Instituto del Cáncer y en la Clínica Dependientes, hoy 10 de Octubre.

Pernas, al triunfo de la revolución, se incorporó a las Milicias Nacionales Revolucionarias. Después del proceso de depuración de los docentes de la Universidad de La Habana y del inicio del éxodo de profesionales, los Dres. Portilla, Valverde y Pernas se hicieron cargo del Servicio y de la Cátedra de Urología. Formaron parte del claustro de profesores los Dres. Presmanes, Morales, Osorio, de la Cruz y el Dr. Orlando Bravo Pardo (urólogo del Centro Benéfico Jurídico y relacionado con el grupo, aunque yo no lo conocía).

El Dr. Pernas cumplió con sus deberes como miliciano en todas las movilizaciones de los inicios de la revolución. Fue Sec. General del PCC en este hospital muy poco tiempo después de la creación del Partido y lo fue por mucho tiempo. Además le fue asignada la tarea de la remodelación y ampliación de la Sala Albarrán.

Fue el Tutor de mi Tesis de Terminación de la Residencia, aunque la idea general me la dio el Profesor Portilla. La idea era buscar la verdad acerca del papel de la infección como causa de la litiasis. En aquel momento se publicaron algunos trabajos sobre nefrocultivo para demostrar la existencia de pielonefritis, por lo que en cada caso que se operó de litiasis se tomaba biopsia renal para el Patólogo y también para cultivar en busca de bacterias. Con el grupo estudiado no encontramos predominio significativo de la infección y sí se demostró la existencia de trastornos metabólicos que tenían peso, cosa a la que los urólogos no daban mucho importancia. El Dr. Pernas, a pesar de ser mi Tutor, me señaló al final de la discusión que no le había dado importancia a la extracción social de los enfermos; después hemos visto como cierta esa observación.

No quiero dejar de señalar que con el Profesor Pernas se podía recibir consejos de todo tipo: problemas personales, laborales, relaciones humanas, etc. El Prof. Presmanes tenía otra forma de ser. Se mantenía siempre bien vestido y en posición abierta a la enseñanza, afable, pero con el respeto que merece la actividad médica. Ante los alumnos, en un aula, era impresionante su formación como docente. En el Salón de Operaciones era exacto, rápido y meticuloso. Tuve la oportunidad de ayudarlo en un pequeño hospital en Guanabacoa, los sábados, después de terminar las actividades en el Calixto García. Allí en unas horas se operaban 2 o 3 prostatectomías, que por cierto las hacía en este hospital, transvesicales, con una rapidez tremenda. En uno de los viajes a Guanabacoa, en su carro, me atreví a preguntarle por qué él se comportaba a veces de forma arrogante; me respondió: “Aprendí, cuando era alumno como tú, que en el medio actual en que nos desenvolvemos no se puede ser sencillo, hay que darse a notar y esto me ha venido bien”. Pero sabía hacer el chiste apropiado y oportuno, era sagaz en sus respuestas y brillante en sus intervenciones en las polémicas de los temas urológicos. No lo conocí como uropediatra en la práctica, pues después de la distribución de los docentes por los hospitales de la ciudad y en la época de mi post graduado y Residencia no coincidí con él. Sus sentimientos afectivos los mostraba sobre todo a quienes merecían su confianza y respeto. A la muerte del compañero Durán (alumno predilecto de Presmanes) me propusieron que despidiera el duelo y yo respondí que me parecía que le correspondía al Profesor Presmanes. Me dijo que él no podía afrontarlo y yo despedí ese duelo, sin embargo no pude asistir al del Dr. Presmanes.

El Profesor Portilla fue maestro de muchos de nosotros. Yo tuve la oportunidad de trabajar con él desde el Internado. Lo ayudábamos a operar aquí y en la Clínica Miramar (hoy Cira García) los sábados, de forma intensa. Su carácter afable se tornaba rudo cuando tropezaba con caracteres autosuficientes o contradictorios. Su casa siempre estuvo abierta para nosotros y tuvo siempre gestos de complacencia para sus amigos. En la cirugía urológica era muy bueno, arriesgado y hábil. Descargaba su experiencia tanto en el salón de operaciones como en los pases de visita y en las reuniones científicas de la especialidad. Gracias a sus relaciones personales e internacionales se logró la Sección Cubana de Urología en la Societé Nationale d’Urologie (SIU) y en la Confederación Americana de Urología (CAU)

El Profesor Mariano Valverde Medel tenía una personalidad especial. Su modo de enseñanza era autoritario y sin embargo su comportamiento era humano y solidario. Recuerdo que siendo yo Interno (éramos 11 en mi curso y Avelino, Moré, Vigil y yo teníamos experiencia práctica en la especialidad) un día, no sé a qué hora, pero sí apurado por irme se presentó un enfermo con polaquiuria intensa; pero orinando y, sin examinarlo presumí que se trataba de un prostático por lo que le receté Progesterona y nada más. A los pocos días el enfermo cayó en la consulta del Profesor Valverde quien, después de examinarlo, se levantó de su silla para buscarme y decirme, delante de todos: “¡El Dr. Rivero trata los cánceres de próstata con Progesterona!” No sé si el método docente utilizado será calificado de bueno, regular o malo por los metodólogos, pero para mí nunca más se me olvidó que, o se atiende bien a un enfermo o uno se excusa y no lo atiende. Sin embargo, no se ocultaba para decir que cuando yo lo ayudaba a operar en el salón había silencio, pues todos saben que a él le gustaba discutir con los ayudantes y yo no le respondía, sólo rectificaba mi quehacer. Tampoco olvido la ocasión en que durante la presentación de mi Tesis para Especialista, que era compleja, con dos proyectores de diapositivas de aquella época, contra el reloj, como él no era miembro del Tribunal, desde el fondo de este mismo salón me hacía señas de apurarme o de ir más despacio en la media hora que debía transcurrir.

En las fiestas no hay que describirlo, todos lo recordamos. En la organización del trabajo y en las actividades científicas era estricto pero a su vez entusiasta. Me llamaba Presidente desde que ocupé esta posición en la Sociedad. Y me compulsaba a la realización de actividades científicas constantemente. Para él el desarrollo de la Sociedad era una necesidad de primer orden. Valverde y Portilla, con la ayuda del resto de los profesores, organizaron de forma brillante el Congreso Nacional de Medicina en la Cuba Revolucionaria y participaron después en la dirección de la Facultad de Medicina hasta la separación de ésta para Victoria de Girón.

Durante la Residencia tuvimos otros Profesores que hoy no están ya presentes: Dr. Rafael Ferrándiz, Dr. Alfredo Gómez Sampera, Dr. Adalberto Rodríguez López. Todos con igual dedicación a la docencia. Este grupo de Profesores se dedicó a darnos, no sólo la instrucción urológica necesaria, sino también la educación de una serie de hábitos que caracterizan al urólogo de hoy y que debemos mantener por siempre o mejorar, como son: la puntualidad en las actividades de todo tipo, la seriedad y dedicación ante la atención de los enfermos de forma integral, el espíritu docente dado por la enseñanza espontánea y continua de lo sabido y por la apertura oportuna a aprender de cualquier compañero y de los enfermos, a investigar y hacer saber lo que pensamos y demostramos. Nos enseñaron la fidelidad al pueblo de Cuba. Es necesario señalar, antes de terminar estas palabras, que no hubo ningún caso de deserción en este grupo de Profesores que ya tenían un nombre y desarrollo en la especialidad. En fin, fabricaron una escuela urológica cubana que hoy está en nuestras manos mantener y perfeccionar. ¿No tuvieron errores estos Profesores? Como en toda acción humana hubo errores y hay errores. No se habla de las manchas cuando se habla del sol.

Estos recuerdos pueden ser ampliados, quizás perfeccionados con la ayuda de compañeros presentes, pero mi intención es no dejar pasar este momento en que recordamos a Joaquín Albarrán Domínguez, reconocido mundialmente, y recordar también a los que aquí, en Cuba, han dado nombre a la especialidad y han formado nuestra escuela urológica. Por otra parte sólo pido, en nombre de los que continuamos la obra de estos grandes maestros, que cada uno de ustedes recuerde a sus actuales docentes como recordamos nosotros a los Profesores Portilla, Valverde, Pernas y Presmanes.

 

Artículo biográfico que honra la memoria del gran maestro de la ortopedia cubana

El profesor Julio Martínez Páez

AUTORA: Profesora María del Carmen Amaro Cano. Profesora Auxiliar de Salud Pública e Historia de la Medicina. Profesora Consultante. FCM “Gral. Calixto García”.
 
DESARROLLO:
El Profesor Julio Martínez Páez nació un año antes de fundarse la primera Secretaría de Sanidad del mundo, en la ciudad de La Habana. La misma Secretaría que ocuparía, ya con el nombre cambiado de Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, al triunfo de la Revolución Cubana, en enero de 1959.   El hijo de Ramón y María Teresa vino al mundo el 15 de enero de 1908, en Bolondrón, provincia de Matanzas. (1)

 Cursó sus estudios primarios en las Escuelas Mayreles y el Colegio Infantil de Bolondrón. El Bachillerato lo contó entre los alumnos del Instituto de La Habana, en el que se graduó en 1925. Se recibió con el título de Doctor en Medicina en 1934. (1) A fin de cuentas, hijo de la Atenas de Cuba, su formación académica en la especialidad seleccionada se nutrió además de una cultura general, en la que destacaron sus conocimientos teóricos y prácticos sobre música y pintura.

Desde 1930, año en que cursaba sus estudios de Medicina, se desempeñó como Alumno Interno del Hospital “Gral. Calixto García”. En el propio Hospital, una vez graduado, ocupó la plaza de médico interno hasta 1936 en que ocupa la plaza de cirujano ortopédico en el propio hospital. Paralelamente, desde 1936 hasta el triunfo de la Revolución Cubana, ocupa además una plaza de cirujano ortopédico en el Centro Médico Quirúrgico del Vedado. (1,2)

Ingresó en las filas del PCC en 1965 como colofón a los méritos acumulados a lo largo de su vida revolucionaria, que se iniciara en la lucha contra el tirano Machado. En esa época se relacionó política y amistosamente con personalidades políticas de la talla de Guillermo Barrientos, Julio Antonio Mella, Antonio Guiteras y Rafael Trejo. (3)

El 22 de septiembre de 1930 fue detenido en una manifestación y al año siguiente nuevamente arrestado en otro acto de rebeldía estudiantil, el 21 de diciembre, precisamente la noche en que ocurrió el asesinato del estudiante Félix Alpízar. (2,3) A partir de esa fecha sus estudios de medicina fueron interrumpidos por la represión de la tiranía contra la Universidad y los estudiantes, y permaneció laborando como Alumno Interno en la Sala Gálvez, del Hospital “Gral. Calixto García”, hasta la caída del dictador, en que se reanudaron las clases en la Universidad. (2,3,7)

Una vez graduado, se relacionó con el joven abogado Fidel Castro, a quien conocía de vista en la Universidad. Más tarde, también se relaciona con Camilo Cienfuegos a quien tuvo que atender en calidad de médico, así como con otros compañeros a quienes éste acompañaba por haber sido heridos en encuentros con sicarios del régimen. (2,3,4)

Compartiendo ya las ideas y proyectos de Fidel, asistió como médico al Castillo del Príncipe a curar a los revolucionarios encarcelados, torturados o heridos. En 1957 se incorpora como miembro activo del Movimiento 26 de Julio, formando parte del grupo de Haydée Santamaría, Armando Hart, Manolo Piñeiro, José Llanusa y Javier Pazos. Se inició en la actividad de distribución y venta de bonos, después en la búsqueda de alojamiento y transporte para los revolucionarios. En una de esas actividades fueron detenidos él y Armando Hart. Ambos evitaron de esa forma que fuera detenida también Haydée Santamaría. Posterior a la detención, la policía batistiana allanó su consulta y practicó un minucioso registro en su domicilio. (2,3,8)

Pero nada de eso amedrentó al joven médico, de fuertes sentimientos patrióticos. Un tiempo después alojó en su propia casa a Ramón Mejías, (alias) Pichirilo, quien era buscado incansablemente por la Policía. Le gestionó su exilio en México y lo condujo en su propio auto a la Embajada de ese país, una vez obtenido el asilo político. (8,9)

En 1957 es llamado por Fidel a la Sierra Maestra para asumir la dirección de los Servicios de la Sanidad Militar del Ejército Rebelde. Durante los años 1957 y 1958, en la Columna No. 1, bajo el mando del Comandante Fidel Castro, desde Palma Mocha hasta el triunfo revolucionario, participó en todos los combates, siendo ascendido a Capitán en el de Pino del Agua. Realizó innumerables intervenciones quirúrgicas en los Hospitales de Sangre, entre las cuales recuerda la que le practicara, conjuntamente con el Comandante Sergio del Valle Jiménez, al Comandante Camilo Cienfuegos. Se trataba de una herida penetrante en el abdomen. Más tarde, fue ascendido a Comandante en el combate de La Plata. (3,6,9)

En enero de 1959, el día 4, sesionó la primera reunión del Consejo de Ministros de la Cuba revolucionaria, que duró desde el inicio de esa noche hasta horas del amanecer del siguiente día, en la Universidad de Oriente. Allí fue nombrado como el primer Ministro de Salubridad y Asistencia Social de la Revolución, cargo que desempeñó por seis meses (desde el 6 de enero de 1959 hasta 12 de junio del propio año). Durante su mandato se inicia la preparación de las campañas sanitarias que se llevarán a cabo en el país al firmarse convenios con la Oficina Sanitaria Panamericana para la ejecución de los Programas de Erradicación del Paludismo y de Control del Aedes aegypti. El 23 de febrero de 1959 se dictó por el Gobierno Revolucionario la Ley No.100, por la cual se creaba el Departamento de Asistencia Técnica, Material y Cultural al campesino del Ejército Rebelde. En cumplimiento de esta Ley se envía la primera asistencia médica a los campesinos de las montañas de la Sierra Maestra. Este hecho se constituye en precursor del Servicio Médico Social Rural, que se fundaría  el 22 de enero de 1960, por la Ley No.723, llevando el sistema de salud estatal a los lugares más apartados del país.
 (4,5)

A partir de 1960 y hasta el curso 1993-94, ocupó la responsabilidad de Director del Hospital Ortopédico “Fructuoso Rodríguez”. Durante ese tiempo cumplió además con otras tareas asignadas por la Revolución, tales como: atender a los heridos del sabotaje del vapor La Coubre, en el Hospital “Gral. Calixto García”; durante el ataque a Playa Girón, convertir el Hospital “Fructuoso Rodríguez”, bajo su dirección, en Hospital Militar de Base; Jefe Médico de la provincia de Oriente durante la Crisis de Octubre, entre otras. (2,3,6)

En 1960, por Acuerdo de la Junta de Gobierno de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Habana se le nombra como Profesor, cargo que desempeñaba, a título honorario, desde 1940. Siete años más tarde, en 1967, según consta en el Libro 1, Folio 3, con el No. de orden 61, se le convalida como especialista en 2do. Grado en la especialidad de Ortopedia, y el 19 de febrero de 1976 se le otorga la categoría de Profesor Titular en su especialidad, al amparo de la Resolución 410/75 del Ministerio de Educación que reglamentaba la ejecución de la Ley 1296 de mayo 8 de 1975 sobre las Categorías Docentes de los graduados universitarios que realizaban el trabajo científico-pedagógico en la Educación Superior. (1,2,7,10)

Ocupó otros cargos de responsabilidad científica tales como: Jefe del Grupo Nacional de Ortopedia, Presidente de la Sociedad Cubana de Ortopedia y Traumatología y Jefe del Departamento de Ortopedia de la Facultad No. 1 del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana. Entre otras responsabilidades desempeñadas de índole sociopolítica está el haber ocupado la Presidencia del Centro de Amistad Cubano Árabe del Hospital “Fructuoso Rodríguez”. (2,7, 10,11)

A lo largo de todos los años de su vida laboral como docente, con independencia de sus responsabilidades como Director del Hospital, ofreció una consulta semanal, los viernes, a más de 100 pacientes en cada ocasión. Cumplió rigurosamente  con su turno quirúrgico cuatro días a la semana, realizó el pase de visita diario a sus pacientes, en calidad de médico de asistencia, y a todos los pacientes ingresados en el Hospital en su calidad de Director del mismo. Dirigió personalmente el Staff Meeting del Hospital, una vez por semana, y la Entrega de Guardia Docente-Asistencial diaria. Dirigió y participó activamente en la discusión de casos clínico-docentes, dos veces por semana. (7,12)

No obstante su buena preparación científico-técnica, se ocupó de su superación científico-pedagógica al mismo rango que la profesional y técnica, lo que ayudó a consolidar su prestigio como extraordinario ortopédico y profesor de la especialidad. En la década de los 60s realizó un entrenamiento en Gran Bretaña y Escocia. La década de los años 70 la dedicó a su superación profesoral y política, en Cuba, en cursos de pedagogía, Inglés y Filosofía Marxista-Leninista. En los años 80 continuó cursos superiores en estas últimas especialidades y, además, en Dirección Científica. (2,3) 

En su condición de Profesor Principal de la Asignatura elaboró, junto al Profesor Ignacio Calvo Vieta, el Plan Temático y Programa Analítico de la asignatura Ortopedia y Traumatología, en 1978. (1,2,7) Participó activamente, a lo largo de su vida profesoral, a la formación postgraduada de los futuros especialistas de Ortopedia, tanto en la Residencia como en cursos post-grados tales como: Cirugía de hombro y rodillla, afecciones seudo-tumorales, técnica quirúrgica en Ortopedia y curso de tumores óseos. (2,7,10)

Asesoró sinnúmero de tesis de especialistas, entre las que se destacan Pectus excavatum, hernia discal cervical, pie plano, prótesis total de cadera, escoliosis estructural del adolescente, tratamiento quirúrgico de la luxación recidivante de hombro, fractura del tobillo, tratamiento quirúrgico del metatarso plano, fracturas diafisarias del fémur, fracturas del cuello del fémur y pseudoartrosis del escafoides. Integró numerosos Tribunales para el otorgamiento y promoción de categorías docentes. (2,7)

Representó al Sistema Nacional de Salud de Cuba y a su especialidad en los Congresos de Cirugía y Ortopedia de Roma, Viena, París y Londres, a lo largo de toda la década de los años 60.  (2,7,11) En esta última ciudad,  así como en Darby y Edimburgo, realizó estudios de actualización y entrenamiento en nuevas técnicas quirúrgicas de la especialidad (cirugía de la mano y escoliosis), bajo la tutoría de los profesores Poorbataff, Book, James y Parker, distinguidas personalidades internacionales de la especialidad. (2,7)

El 29 de mayo de 1963 viajó a Lisboa en viaje oficial, enviado personalmente por el Comandante en Jefe, para atender al prisionero de guerra cubano, Pedro Rodríguez Peralta. Viajó a Santiago de Compostela, Argentina, Dinamarca, Grecia y Japón, durante la década de los años 70, para asistir a eventos científicos de la especialidad. Visitó Siria en 1973, en cumplimiento de una misión internacionalista, para asistir a los heridos en guerra, y participó directamente en el frente de batalla. (2,8,9,11) Y viajó a Perú, en 1974, para participar en el Congreso Mundial del Colegio Internacional de Cirujanos. (2,9,11)

En 1980 estuvo en México, en el XI Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Ortopedia y Traumatología, de cuya participación rindió un meticuloso informe escrito. Fue el Delegado en Cuba de la Sociedad Internacional de Cirugía Ortopédica y Miembro de la Sociedad Internacional de Cirugía. (2)

En el curso 1979-80 fue el Profesor más destacado de su hospital y en las evaluaciones docentes del primer quinquenio de los años 80 evaluado como un docente con resultados extraordinariamente positivos. Mantuvo la condición de docente más destacado a lo largo de la década de los años 80. (2,7)

Recibió innumerables reconocimientos, diplomas, distinciones y medallas de carácter científico y político social, entre las cuales sobresalen las Medallas Guiteras y   XX Aniversario, y la Orden Carlos J. Finlay. En 1981 se le otorgó el título de Doctor en Ciencias, entregado en el Aula Magna de la Universidad de La Habana. (1,2,7,8,9,10,11)

Publicó numerosos artículos de la especialidad en revistas cubanas y extranjeras, entre ellas, una Monografía sobre las experiencias obtenidas en los últimos 50 pacientes operados de hernia del núcleo pulposo del disco intervertebral; Médicos de la Sierra: apuntes históricos; el libro de texto Nociones de Ortopedia y Traumatología, Tomos I y II. Su trabajo “Pectus Excavatum” obtuvo mención en el Concurso del Mejor Trabajo Científico Anual que otorga el Ministro de Salud Pública. (2,7,10)

Participó en numerosos eventos científicos, en los cuales presentó trabajos de reconocido valor para el tratamiento quirúrgico y para el conocimiento del desarrollo histórico del pensamiento médico en la especialidad. Participó además en un grupo importante de investigaciones cuyos resultados pudieron ser introducidos en la clínica. (2, 7,10,11)

No obstante su agitada vida como médico, profesor y directivo de salud, además de militante político, siempre encontró tiempo para continuar cultivando su espíritu sensible, lo que le permitió disfrutar de la belleza de la naturaleza, de las artes pictóricas y de la música,  no solo como aficionado sino como ejecutor. Podría asegurarse que disfrutó tanto al pintar una puesta de sol o ejecutar a Beethoven como de la sonrisa de una madre feliz porque su hijo recuperara el andar, luego de una difícil operación quirúrgica y una larga convalecencia, bajo su observación estricta como médico de asistencia. (2,7,12)

En el curso 1994-95 fue nombrado Profesor Consultante y, según consta en sus evaluaciones docentes desde esa fecha y hasta 1996, participó activamente en la vida del colectivo al cual pertenece, influyendo positivamente en los estudiantes de pre-grado, médicos residentes, especialistas y docentes, en su desarrollo integral. (1,2,10)

Por todo lo anterior, en la reunión del Consejo de Dirección de su querida Facultad “Gral. Calixto García”, celebrada el 3 de junio de 1997, se acordó proponer el otorgamiento de la condición de Profesor de Mérito a tan ilustre profesional de la medicina cubana, proceso que así iniciado tuvo su culminación un año después. (1,2)

Es un honroso deber el reconocimiento del aporte desinteresado y extraordinario en valor científico y humano de quien, siendo protagonista destacado en el proceso social revolucionario que le permitió liderar también el desarrollo de la especialidad en el país, ha contribuido, de una forma u otra, a la formación de todos y cada uno de los especialistas de Ortopedia del país; pero también a la formación de otros muchos médicos, enfermeras y técnicos en su rotación de pre-grado.

Como dijera el insigne pedagogo cubano, Enrique José Varona, “Un pueblo no puede olvidar, sin exponerse a desaparecer; porque si borra sus propios hechos de su memoria, ¿con qué títulos solicitará la memoria de los otros?”. De eso se trata. La Academia no puede olvidar, sin exponerse a desaparecer. El Claustro de la universidad médica habanera no podía olvidar la valiosa contribución en hechos realizados con tenacidad y amor a la especialidad, a la profesión, al magisterio y a la Patria, por uno de sus mejores exponentes, el Especialista de II Grado y Profesor Titular de Ortopedia, Doctor en Ciencias y Comandante de la última epopeya de liberación nacional, Dr. Julio Martínez Páez.

Poco tiempo después, el 31 de marzo del año 2000, en la capital de su amada Patria, dejaba de existir el insigne matancero, médico, revolucionario, guerrillero, destacado cirujano ortopédico, profesor de generaciones de médicos y enfermeras, hombre de gran cultura, exigente con los demás y consigo mismo, virtuoso pianista y pintor; pero sobre todo, excelente ser humano. En el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias descansan los restos mortales del Comandante Médico de la Columna 1 del Ejército Rebelde.

 
FUENTES BIBLIOGRÁFICAS:

 1. Expediente Universitario. Archivo Universidad de La Habana.

 2.  Autobiografía y Curriculum Vitae. Expediente docente. FCM “General Calixto García”. Departamento de Cuadros. La Habana, 1977.

 3.  Expediente del PCC. Núcleo del PCC “Hospital Fructuoso Rodríguez”. La Habana, 1977.

 4. Delgado García, Gregorio. La Salud Pública en Cuba en el período revolucionario socialista. Conferencia No. 10. Cuaderno de Historia de la Salud Pública Nº 81. Ciudad de La Habana, 1996.

  5. López Espinosa J A. Los Ministros de Salud Pública de Cuba. ACIMED 1998; 6 (3): 206-207.

6. Sarabia, Nydia. “Médicos guerrilleros. Testimonios”, en: Cuadernos de Salud Pública. No. 64. ECIMED.
      La Habana.

7. Calvo Vieta, Ignacio. Testimonio. Comunicación personal a la autora, durante los años de labor conjunta
  en la Unidad Quirúrgica del Hospital Calixto García. Años 71-72.

8. Pérez Faustino. Testimonio. Comunicación personal a la autora, en su época de Embajador en la República de Bulgaria. Años 74-78.

9.  del Valle Jiménez, Sergio. Entrevista personal realizada por la autora, en ocasión del 80 cumpleaños del Profesor Martínez Páez. La Habana, 1988.

10. Ilizástigui Dupuy, Fidel. Testimonio. Entrevista realizada por la autora. Enero 23/1997.

11. Rodríguez Gavaldá, Rubén. Testimonio. Entrevista realizada por la autora. Marzo 19/1997.

12.  Amaro Cano, MC. Vivencias de la autora desde su rotación por la especialidad de Ortopedia, en su época de estudiante de enfermería. (enero-marzo 1962) hasta los años 80s en que se desempeñaba como Asesora del Ministro de Salud Pública, General de División Sergio del Valle Jiménez.

 

 

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