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Gustavo Aldereguía Lima. Apuntes para un estudio de su vida

Autora: Lic. Rosa María Vázquez Herrera

 INTRODUCCION

Gustavo Aldereguía es uno de esos hombres que pueden ser incluidos en las últimas líneas de los conocidos versos de Brecht, pues con su pensamiento y acción estuvo presente en buena parte de los principales acontecimientos revolucionarios desde los años 20 hasta 1970.
Médico de reconocido prestigio, revolucionario inclaudicable, amigo entrañable de Julio Antonio Mella, Rubén Martínez Villena, Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa. Participante activo de la Reforma Universitaria y de la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado. Luchador antifascista, fundador de ORCA y de la FNA. Principal figura de la tisiología en Cuba, periodista y embajador después del triunfo de enero del 59. Esas son sólo algunas de las actividades que caracterizaron la vida de este revolucionario imprescindible.
El presente trabajo se propone un acercamiento inicial a la vida y obra de este destacado revolucionario. El ensayo explora las aristas de su pensamiento y las vincula a los acontecimientos históricos en los que Aldereguía fue siempre uno de sus protagonistas.
Pretende rescatar para los estudios históricos relacionados con nuestras luchas revolucionarias del pasado siglo, a una de las personalidades más interesantes y vigorosas de la generación antimachadista, erradicando además, un cierto  olvido o desconocimiento sobre su trayectoria

OBJETIVO:

Analizar el pensamiento y acción revolucionaria de Gustavo Aldereguía.

 

DESARROLLO:

Gustavo Adolfo Aldereguía Lima, nació en Campechuela provincia de Oriente, el 22 de marzo de 1895. Desde muy pequeño sufre las condiciones que la vida le impone, al quedar huérfano de madre a los 10 meses de nacido, por morir ésta víctima de la tuberculosis. Pierde también  a su padre con 11 años  en  un accidente ferroviario del que fue testigo presencial. El pequeño Gustavo, estará al amparo de su tío por línea paterna, Alfredo Aldereguía, natural de
Navarra  España y de quien el niño se considera hijo adoptivo.  Reina en el hogar el cariño y las condiciones económicas de una familia de la pequeña burguesía cubana que le permiten al joven  continuar superándose.
En 1909 comienza estudios secundarios en un Colegio privado de Cárdenas, pasando después al Instituto de Segunda Enseñanza de Matanzas, donde fue presidente de la Asociación de Estudiantes de dicho plantel en el que se gradúa de Bachiller en Ciencias y Letras y de Perito Agrimensor el 11 de Junio de 1913.
El 22 de Septiembre de 1913, a la edad de 18 años, matricula en la Universidad de La Habana, en la carrera de Medicina y Cirugía, Con un plan de estudios basado fundamentalmente en la medicina curativa, de marcado acento positivista y con una sola asignatura médico-social de32 del curriculum docente.

En 1916 funda y dirige la Revista de la Asociación de Estudiantes de Medicina.  Escribe páginas de fervorosa y fecunda cubanía, prédica que mantuvo la tónica en ascenso del ideario juvenil, redobló las inquietudes estudiantiles y no tardó en penetrar en los problemas de la reforma universitaria  de otros países de América Latina.
Según se destaca en su propia autobiografía “puso mucho interés en no distinguirse como alumno modelo, al uso y costumbre de la época afirmando su natural rebeldía ya evidente y manifiesta desde el bachillerato al oponerse a programas, textos y profesores inconexos con la realidad cubana” ([1])¨
“Salí con dos consejos de disciplina pendientes de la escuela de medicina.  Fui un estudiante bastante malo y me complací en serlo.  Me di el gusto de serlo, porque ser un estudiante modelo, o ser un estudiante promedio era sencillamente mantener una actitud lacayuna y servil frente a profesores no menos serviles y lacayos. ([2])¨
En 1918 se gradúa de Médico,  en la Universidad de La Habana. La República Neocolonial surgida en 1902 había vivido en sus primeros 20 años una etapa durante la cual los imperialistas norteamericanos y sus aliados criollos habían actuado con absoluta impunidad en la Isla sin encontrar  una verdadera resistencia a su dominación, las inarticuladas acciones de las masas populares que se habían llevado a cabo, perseguían sólo el mejoramiento de las condiciones materiales de vida y trabajo de sus propulsores, y no ponían en tela de juicio al sistema imperante.

La situación existente a partir de los años 20, cambió y la lucha de sectores cada vez más extensos del pueblo adquirió un contenido revolucionario, estando encaminada a la destrucción de la ordenación vigente en la sociedad y a su suplantación por un régimen radicalmente diferente. Esta realidad obligó a la oligarquía cubana a reagrupar y reorganizar sus fuerzas, ensayar nuevos métodos, y  realizar cambios formales a fin de poder mantener su hegemonía.
Nuestro pueblo afectado por la crisis económica de 1920-21 y por la crisis estructural de la economía cubana recibió en esta época la influencia de importantes acontecimientos internacionales.  La Revolución de Octubre, la fundación del primer estado obrero y campesino del planeta, la demostración de que existe la posibilidad de derrocar el poder de los explotadores y sustituirlo por un sistema justo, la difusión de la ideología   Marxista-Leninista fueron los hechos internacionales más trascendentales; a los que hay agregar la Revolución Mexicana con su programa democrático y agrarista y  la  Reforma  Universitaria en  Argentina.
El movimiento de la reforma universitaria contra el rutinarismo, el escolasticismo, la ausencia de enseñanza científica y en aras de la democratización de las universidades Se inició en Córdoba, Argentina en 1918 y se propagó a todo el hemisferio, comienza en Cuba a finales de 1922 rebasando el marco estudiantil para ampliarse a la vida nacional.
La Revolución de Octubre, la mexicana y la reforma universitaria tuvieron honda influencia sobre el pueblo y los sectores más sanos y patrióticos  del país.
El gobierno de Alfredo Zayas (1921-25) había extremado todos los vicios, defectos y deficiencias que habían hecho gala las administraciones anteriores; y el imperialismo norteamericano, por intermedio de Enoch Crowder, llevó el intervensionismo a su punto más alto.  Este conjunto de sucesos propició la quiebra del orden público y social y el surgimiento de una nueva conciencia y de una nueva conducta de todas las clases y sectores del país.
 Aparecieron en la vida pública una pléyade de hombres cuya edad les preservaba de compromisos y ataduras previas.
El pueblo se armó de una conciencia revolucionaria cuyos líderes descollaron sucesivamente Mella, Villena, Alfredo López, Pablo de la Torriente Brau, Guiteras y otros.
La Revolución de 1930, puede ser comprendida con mayor facilidad si se divide en 3 fases:
1-de 1923-1925.
2-de   1925 a enero de 1934.
3-1934 y 1935.

1.-DE 1923-1925

En la etapa de 1923-1925 Mella  y Alfredo López fueron los máximos exponentes del proceso de unidad de estudiantes y obreros en la lucha revolucionaria, los que manifestaron su rebeldía, a través de una multitud de hechos y organizaciones que se crean sobre la marcha de dicho proceso.
En medio de estas condiciones debemos ubicar  a Gustavo Aldereguía Lima, destacado revolucionario del pueblo cubano desde la década de 1920 hasta su muerte en 1970.  
Testimoniante único y excepcional de grandes acontecimientos que estremecieron la historia republicana. Amigo ejemplar de los líderes más grandes del proceso revolucionario cuyas vivencias constituyen  una valiosa fuente  del conocimiento para el estudio de la Historia Patria.
Al graduarse, Gustavo Aldereguía, de galeno en 1918 va a trabajar en el campo en Matanzas, como médico de los ingenios Álava hoy México y Santa Gertrudis (ya demolido) en los alrededores del poblado de Banagüises.  “Crecí y jugué mucho a la pelota en esas tierras y fui a pagarle sus servicios cuando inicié mi servicio profesional Allí Aldereguía endureció su  conducta.  “Me hice revolucionario en los ingenios y esta es una filiación que me gusta destacar”. ([3])¨ Podemos asegurar que, inició allí su pensamiento como higienista en contacto con la realidad social del central azucarero, donde pasó los primeros cuatro años de su ejercicio profesional. De la labor realizada en esos años él mismo nos dirá en su “Relato Histórico y Curriculum Vitae” (1960): “Inició y extendió la medicina preventiva en todos sus métodos y por todos los procedimientos entonces conocidos  a su alcance, en el ámbito y área posible de su demarcación y zona de ejercicio, dictó conferencias en el seno de las comunidades y poblados, divulgó conocimientos sanitarios sobre higiene pública y privada, vacunación, aguas, viviendas, vestido y sostuvo charlas esclarecedoras sobre asuntos de medicina social de toda índole”. ([4])¨
En el medio rural conoce la vida campesina y lucha por mejorar las condiciones  de sus pobladores al enseñarles a  combatir plagas como el parasitismo y enfermedades infecciosas como la tuberculosis, practicó la medicina preventiva, dictó conferencias en el seno de las comunidades y poblados, divulgó conocimientos sanitarios sobre higiene pública y privada, vacunación, aguas, vivienda, vestido y sostuvo charlas esclarecedoras sobre medicina social. Por lo que podemos concluir que el joven galeno no sólo se dedicó a la medicina curativa sino a la más importante la medicina preventiva.  También allí encontró el amor y se casa en 1920 con Agustina Valdés - Brito Carreras. Tienen dos hijos varones: Gustavo y Jorge.
Por esta fecha publica sus primeros artículos periodísticos entre los que se encuentra “La Revolución francesa ante la Revolución Rusa”. Comienza a leer literatura marxista, conoce la obra de  Lunacharsky, primer Ministro de Cultura de la Revolución Rusa y en las páginas de la Revista de Filosofía Argentina admira los artículos de José Ingenieros.  Esto hace que en 1920,  junto a su amigo el Dr. Eusebio Adolfo Hernández funde en La Habana la organización de ayuda y defensa al pueblo de Lenin, llamada “Los amigos de Rusia“,conocida también como Comité Pro Rusia. Organización pionera aunque efímera, rompió lanzas y recolectó dinero en auxilio a los ideales y derechos humanos que defendía  la Rusia Soviética.  Publican artículos en la Revista España Nueva, en especial aparece  el  del 18  de junio de  1922, donde se explican las gestiones del Comité Pro-Rusia que envió giros de dinero a los necesitados del Volga.  Aldereguía,  realizó la colecta en el central Álava en, Banagüises   Matanzas.  El dinero aparecía en una cuenta especial a nombre del Dr. Eusebio Adolfo Hernández y para contribuir a incrementarlo  se realizaron actos dirigidos por el obrero tipógrafo Antonio Penichet entre  los que se destaca la colecta del 4 de junio de 1922 en el Cine Internacional donde se recaudaron  $125.40 pesos. En noviembre de 1922 asiste el joven  galeno al 6to Congreso Médico Latinoamericano.
El 27 de noviembre de 1922 se conmemoraba en la Universidad de La Habana el fusilamiento de los 8 estudiantes de medicina.  Hablaba ese día un orador finisecular, médico y“sinsonte lírico” de la época llamado Rafael Zervigón, Aldereguía da otro paso importante en su larga carrera de hechos históricos y así se refiere sobre éstos: “Traía mi intención escrita de ponerle el termómetro a la juventud universitaria, pedí a la delegación Argentina presidida por el rector de la Universidad de Buenos Aires, Dr. José Arce que diera una conferencia sobre la evolución de las universidades argentinas.  Hice que varios estudiantes (a los que no conocía) la firmaran y se la presentamos.  ([5])¨
El Dr. Arce aceptó y se señaló como fecha el 4 de diciembre de 1922.  Gustavo Aldereguía fue quien presentó el discurso que debía impartir Arce y utilizó palabras que condicionaron la conferencia.  “No es que la frenase, pero sí la encuadraba en el tema más esencial“. “La revolución universitaria de Córdoba”, “La conferencia causó mucho revuelo y se ha afirmado que fue el Dr. Arce el que hizo  la revolución universitaria y no es así”. ([6])¨
En la masa estudiantil se venía agitando desde antes la efervescencia   innovadora. Ocupaba la  Secretaria de Instrucción el Dr. Salinas, quien hizo concebir a los estudiantes fundados esperanzas.  En la génesis de esos sentimientos están José Ingenieros y Telémaco Susini. Esos dos hombres orientaron por verdaderos senderos radicales a los jóvenes. Raúl Roa escribió que: “Arce sembró en tierra feraz, su papel más bien fue el de fulminante.  De no haber existido una profunda constitución de factores y un estado de espíritu revolucionarios en la juventud, su paso por la Universidad hubiera simplemente originado una combustión momentánea” ([7])¨

La Universidad de La Habana, y el sistema nacional de enseñanza presentaban en su conjunto características similares a las del resto de las universidades latinoamericanas, había carencia de laboratorios e instrumental, profesores vitalicios, fosilizados en sus conocimientos y preocupados únicamente en recibir sus salarios, trataban despóticamente  a los estudiantes, predominaba el verbalismo y la manipulación sucia de los recursos del gobierno.  Pero ya las cosas, no volverían a ser como antes. Pocos días después de la conferencia de Arce y luego de una reunión  en el local de la Asociación de Estudiantes de Derecho, escribió Aldereguía un manifiesto leído en el muelle la  mañana en que embarcaba el doctor rumbo a su Patria. Este documento fue el origen o al menos la génesis del documento programático donde se recogía la necesidad de lograr la unión efectiva de los estudiantes universitarios y que constituye un antecedente de las ideas de los jóvenes de fundar la gloriosa FEU.  
La conferencia de Arce y el documento de despedida ubican a Gustavo Aldereguía como precursor de la Reforma Universitaria en Cuba abriendo el ciclo fecundo que cambió para siempre los destinos del alto centro y proyectaron el quehacer estudiantil en el devenir de la República.
Aldereguía regresa a Matanzas al central Santa Gertrudis y es cuando conoce del estallido de la huelga general revolucionaria en la Universidad, y la fundación de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) por Julio Antonio Mella; regresa a la Habana nuevamente en octubre de 1923

Sonaban los ecos de la protesta de los 13 protagonizada por Villena 18/3/1923.
Gustavo y Mella se conocen en este período y entre los dos se entabla una profunda amistad.
Fue en la esquina de Belascoain y San Rafael en un tranvía que bajaba de la universidad.  
“Fue una amistad motorizada en el trolley, el antiguo vehículo tranviario, Julio se sentó a su lado en el tranvía y comenzó a leer un número de la revista Alma Mater.  Inicié conversación con el estudiante y resultó ser Julio Antonio Mella,  Nos volveríamos a encontrar en lugares comunes.”Julio me convenció (escribe Aldereguía) para asistir al Congreso de estudiantes aunque ya tenía 5 años de graduado y me dio su credencial de la revista  Alma  Mater´´ ([8])¨
Asistí al Primer Congreso Nacional de Estudiantes que se inauguró el 15 de octubre de 1923 en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.  Mella es el presidente de la FEU y del Congreso  Asisten 128 delegados con 33 ponencias; hay  miembros  de cada Instituto provincial de segunda enseñanza, colegios, academias, asociaciones de antiguos alumnos y de las publicaciones estudiantiles. “Allí se aprueba la Declaración de los derechos y deberes del estudiante”
El Congreso acuerda:

  • Enviar  un saludo a todas las Federaciones de la América Latina.
  • Proponer  la creación de una Liga americana de estudiantes.
  • Se declara contraria al Tratado Permanente y a la Enmienda Platt.
  • Protesta contra la ingerencia yanqui.
  • Saluda a la F.O.H con deseos del logro de una perfecta unidad entre los obreros y estudiantes, para buscar la transformación del actual sistema.

El grupo de renovación estudiantil protesta contra el aislamiento de la nueva Rusia y propone  que se solicite al gobierno cubano el reconocimiento diplomático.
La Declaración de Derechos y Deberes del Estudiante señala “El principal deber de un estudiante es divulgar sus conocimientos entre la sociedad, principalmente el proletariado,hermanarse a los hombres de trabajo y fomentar una nueva sociedad”.
Gustavo Aldereguía integra activamente el grupo de Renovación Estudiantil también organizado por Mella y en cuyo seno se distinguieron además Sarah Pascual, Felio Marinello, Alfonso Bernal del Riesgo y otros.  Fueron ellos el alma de la reforma universitaria en Cuba y Mella su líder indiscutible.
Uno de los acuerdos del Congreso fue la fundación de la Universidad Popular “José Martí”. Allí también prestó su concurso el joven médico. ([9])¨  Para Raúl Roa: " ... el acuerdo de más envergadura política y proyección del Congreso fue, sin duda, la creación, a propuesta de Gustavo Aldereguía, de una universidad popular que constituyese el centro de convergencia del movimiento estudiantil y del movimiento obrero" ([10])¨.
Fue inaugurada el 3 de noviembre de 1923.  Se utilizaron las aulas de la  Universidad de La Habana, a las que se le instala luz eléctrica, porque el centro docente no funciona de noche.
En los estatutos se dice:

  • La clase proletaria funda, profesa y dirige la Universidad popular.
  • Se reconocen sólo dos principios; el antidogmatismo científico, pedagógico, político y justicia social  
  • No se afilia la Universidad a doctrina, sistema o credo determinado
  • El objetivo es formar una clase obrera culta, con mentalidad nueva y revolucionaria.

El poeta José Zacarías Tallet, presidente de la institución la inscribe en el Registro de Asociaciones, Rubén Martínez Villena lleva la parte ejecutiva de la Universidad Popular.  
Víctor Raúl Haya de la Torre Presidente de los Estudiantes  Universitarios en Perú, visita La Habana por dos semanas y asiste al acto de fundación.
Llegó a tener matriculados a 500 obreros y 15 profesores  y además de alfabetizar e impartir enseñanza en las disciplinas básicas y sociales, la institución brindó conferencias, veladas, actos recreativos y culturales al pueblo.  Tuvo que trasladar su sede de la Universidad al Instituto de la Habana, a la Sociedad de Torcedores, a La Federación de Obreros Portuarios, a la Unión de Empleados del Café, y al Centro Obrero de San Antonio de los Baños.
Aldereguía se encargaría de impartir Psicología y Biología pero en realidad preparó una asignatura llamada Medicina Social donde  enseñaba a los estudiantes  a enfrentarse a la realidad imperante en Cuba, cómo combatir enfermedades endémicas, sus causas sociales, explica higiene moderna y escolar hace propaganda contra enfermedades de transmisión sexual, analiza los principios de la higiene mental y la importancia de la medicina preventiva y cómo los obreros debían luchar por mejorar las condiciones en las fábricas que eviten las enfermedades industriales y el contagio con obreros enfermos.
Según Gregorio Delgado Historiador del MINSAP, es la primera vez que se imparte en Cuba Medicina Social y le corresponde hacerlo a Gustavo Aldereguía en el seno de la Universidad Popular José Martí. ([11])¨

El 8 de abril de ese año se funda la Federación Anticlerical de Cuba. Mella es electo  presidente e Hilario Alfonso secretario.  La reunión se celebra en la Sociedad Espiritista de Cuba (calle Lealtad No.120).  Su lema es “Por la verdad contra el error”.  Es inscrita en el Registro de Asociados de La Habana el 10 de abril de 1924.  Gustavo Aldereguía fue miembro fundador. ([12])¨

El 27 junio de 1924 Mella funda la Liga Antimperialista en un aula del Instituto de La Habana.  Participan Mella, Leonardo Fernández Sánchez, Rubén Martínez Villena, José Zacarías Tallet, Emilio Roig y Gustavo Aldereguía entre otros.

Gustavo Aldereguía ya había establecido su domicilio y consulta privada en La Habana. Se desempeñó además como ayudante graduado durante tres años en la Facultad de Medicina y Farmacia de la Cátedra  No.8 de Clínica Médica, tiene la intención de especializarse en medicina interna y específicamente en enfermedades tuberculosas, fundamentalmente en su localización en el aparato respiratorio. Trabajó junto al eminente profesor Luis Ortega Bolaños, logrando una sólida preparación, de enfoque predominantemente curativo, en medicina interna y tuberculosis pulmonar, pero no cesan por ello sus estudios autodidactas sobre medicina social .Su casa ´´ la  comuna roja ´´ como la llamara Mella recibió el amparo de una pléyade de jóvenes desterrados de sus países respectivos entre    los que se destacan Gustavo y Eduardo Mechado (el negro),ambos eran estudiantes y combatientes contra Juan Vicente Gómez en Venezuela  Gustavo Machado se convertiría en dirigente del PCC. de su país.  También encontraron acogida el peruano Luis Bustamante (partidario del aprismo a quien Mella y Villena criticarían por sus concepciones,  viven   en  su consulta Jacobo Hurwitz, poeta y dirigente del P.C. peruano y finalmente Salvador de la Plaza y Carlos Aponte.
La amistad de Aldereguía con Villena y Mella lo convierte de hecho en un personaje importante en la novela de la Historia cubana,  actor de un proceso en el que va imponiendo su  sello personal.  De estas dos grandes figuras escribiría su artículo “Dos vidas paralelas” donde expresa   “Rubén era todo pensamiento y se hizo acción: Julio Antonio era todo acción y se hizo todo pensamiento.  Los tipos biológicos de ambos parecían contrapuestos: Rubén era de trazos finos y delicados, gráciles de figura, nerviosos y sensibles de conformación asténica.  Mella era de conformación atlética, el sistema óseo compacto y acusado, los músculos poderosos, la cabeza solidamente plantada.  Los temperamentos de ambos sin embargo, se confundían hasta fundirse, y de aquí del conjunto de sus cualidades afectivas, que caracterizaron una sola individualidad, de sus maneras de ser y de reaccionar, arranca sostenido el paralelismo ascensional de sus vidas hasta trasmutarse en la ejemplaridad de sus muertes”.  Ambos encarnan las figuras más excelsas de
nuestra generación, que hasta ellos andaba desorientada; desde entonces se encontró a sí misma y se penetró del impulso universal de su tarea histórica dándole un sentido de humanidad plena a la cubanidad naciente.´´([13])

2.-De 1925 -enero de 1934¨
Paralelo a sus actividades revolucionarias  el Dr. Aldereguía  desempeñaba su profesión de médico; obtuvo por oposición una plaza de especialista en la Casa de Salud Covadonga donde trabajó entre 1925-1932.
Gran parte de sus concepciones como higienista social en esta época están plasmadas en el programa para las oposiciones a la Cátedra de Patología, Clínica e Higiene Terapéutica de las Enfermedades Tuberculosas, que él tituló “Como debe enseñarse la Tisiología” (1928), donde aboga por una enseñanza no sólo en la atención hospitalaria sino en el dispensario como atención primaria y en el hogar del enfermo como verdadera unidad para la prevención de la enfermedad y para la promoción de la salud familiar.
Desde estos años también será el defensor más vehemente de la rehabilitación del enfermo, cuando en nuestro medio científico predominaba el marcado acento curativo y desde 1927 aboga por la rehabilitación ocupacional de los tuberculosos con el lema bien demostrativo de: “No basta curar cuando se cura, hay que rehabilitar siempre”. ([14])¨
Es necesario destacar  que hacia 1925 hay acontecimientos trascendentales que marcan el ascenso del movimiento revolucionario y es la fundación de la CNOC y el PCC.

En 1925, la situación cubana cambia al subir a la presidencia el dictador Gerardo Machado. La lucha de clases alcanzaría caracteres nunca vistos en la República. Machado  ilegaliza las organizaciones revolucionarias, persigue y asesina a sus dirigentes.
Uno de los primeros crímenes perpetrados fue el asesinato el 19 de agosto de 1925 del periodista Armando André director del periódico El Día en el propio diario Aldereguía, publica un artículo  condenatorio con el título “Basta de farsa”, donde desenmascara al tirano.
En septiembre de 1925, Mella, José Miguel Pérez, Alfredo López, Alejandro Barreiro son acusados de sedición, José Miguel Pérez es expulsado hacia España.  Enrique Varona es asesinado, Mella es expulsado de la Universidad.
El 27 de noviembre de 1925 Mella es encarcelado junto con otros miembros del PCC, se abre la causa 1439 por infracción de la ley de explosivos.  Es trasladado a la cárcel de la Habana.  El 5 de diciembre Mella se declara en huelga de hambre en protesta porque le niegan el derecho a fianza.
El 6 de diciembre se constituye el comité Pro libertad de Mella, que preside Leonardo Fernández Sánchez lo integran Rubén Martínez Villena, Gustavo Aldereguía, José Z. Tallet, Juan Marinello, Aureliano Sánchez Arango, Jorge Vivó, Manuel Castaño entre otros cubanos, y los exiliados venezolanos Carlos Aponte, Gustavo y Eduardo Machado, Salvador de la Plaza y los peruanos, Jacobo Hurwitzch y Luis F. Bustamante.
Los acontecimientos se precipitan, el  12 de diciembre Villena se entrevista con José María Barraqué, secretario de justicia, momento en el que llega  Machado.  El periodista José Muñoz Vergara le pide al presidente  que facilite la excarcelación de Mella.  El tirano se encoleriza.  Villena lo bautiza como “el asno con garras”.  Las protestas aumentan.
El testimonio de Gustavo Aldereguía sobre la Huelga de Hambre de Mella no sólo es conmovedor si no que constituye una de las fuentes testimoniales más importantes para el estudio de la vida del gran líder
“Y Julio un día por su cuenta, entró en huelga de hambre.  Yo me constituí  en su médico, lo fui todo el tiempo La huelga de hambre fue una verdadera huelga de hambre, veíamos a Julio fundirse por ser un atleta.  Había cultivado sus músculos, y el músculo es tejido de desgaste; no es tejido de defensa ni de reserva.   Los músculos entraban en desnivelación seria, como entran siempre.  Se afilaba y pasaban los días y con los días pasaban las semanas  a pesar que yo le administraba suero, llegó un momento en que se sentía desfallecer, se sentía morir, y se acercaba a la muerte. El grupo pro-libertad de Mella se reunía en mi consulta.  El boletín mío se publicaba en   los periódicos del continente.  El escándalo llegó a adquirir una magnitud tal que fue de una resonancia internacional.  El cabildo de México se reunió y pidió la excarcelación de Mella.  En Buenos Aires, igualmente, la cámara de diputados y los partidos políticos se pronunciaron al respecto.
Hicimos las gestiones para su traslado a la Quinta de Dependientes.  Al fin, una noche nos reunimos Rubén y yo en la estación de policía, venía el Jefe de la Policía un Coronel del Ejército que se llamaba Pablo Mendieta, venía de Stadium Universitario y pavoneándose, para demostrarnos que había ido al stadium sin armas, y que había conversado con los muchachos y que había tratado de calmarlos a pesar de que cada vez la agitación era mayor, nos dijo: “y tiene que comer, porque si esto sigue así voy a tener que matar a las 11 000 vírgenes ”.  Y yo me sonreí y le dije “lo siento por esas señoritas a quienes no conozco”. Conclusión que Villena y yo salimos detenidos para la  estación de policía, a la una de la mañana.   Andábamos por el juzgado de guardia.  Ya Rubén estaba molesto y dice “Usted va a llamar al juez, o lo voy a llamar yo; decídase a llamarlo”.  Por fin el juez se levantó y para gran sorpresa nuestra, les echó una filípica a los policías que nos habían conducido,  y nos  dijo “Ustedes están en libertad, y lo que lamento es que hayan estado aquí un buen rato y que no me llamaran antes”.Rubén era ya muy conocido, yo empezaba a serlo, y entre las dos formamos cierto escándalo ().  A los 11 días cuando llevaba 264 horas sin probar alimentos, conseguimos sacarlo del camastro donde yacía agotado en la enfermería de la antigua cárcel. Lo trasladamos entonces, con gran alarde de fuerzas policíacas, para la  Quinta del Centro de Dependientes donde ya pude atenderlo como precisaba su estado.  Conseguí pasarle una sonda y persuadirlo de la necesidad imperiosa de lavarle el estómago periódicamente.  Así lo empecé a nutrir con sueros de leche, engañándolo, hasta que la indiscreción de un médico lo echó todo a perder; de un tirón se extrajo la sonda y no la aceptó más rechazando también los sueros que combatían la deshidratación.([15])¨
Villena escribe una Carta Abierta contra la encarcelación de Mella que es firmada por los miembros del comité entre los que se encuentra Aldereguía.    
En medio del combate   el 17 de diciembre de 1925 Aldereguia hace nuevas declaraciones a la prensa y publica un manifiesto llamado “Pueblo de Cuba ¡Ponte de pie!,[16] donde reclama la necesidad de su inmediata liberación y exhorta al pueblo a levantarse a favor de la liberación de Mella.  El 23 de diciembre de 1925 se autoriza la libertad de Mella y termina la huelga de hambre.  Aldereguía lo valora como “un sacrificio heroico inolvidable donde se mantuvieron inconmovibles su voluntad y su hombría”.
Se decide que Mella debe viajar al exilio y es  el médico quien se encarga de su salida del país el 17 de enero de 1926.
“Julio salió de Cuba de la siguiente forma”.  Un día en mi automóvil, fuimos hasta la esquina de San Miguel y Neptuno.  Allí había un café donde se vendían horchatas.  Julio era bebedor de horchatas mientras él se tomaba una fui a sacarle el pasaje del tren. Iba solamente conmigo. Lo llevé al puente de Agua Dulce, donde se demoraba un instante el tren de Cienfuegos, para que  tomase el tren en la Estación terminal.  Subió en el último coche, en el coche “Tuinicú”.  En la plataforma trasera nos dimos el abrazo final, que fue nuestra despedida.  No volví a verlo.  Al pasar el tren por el centra Perseverancia, subió mi hermano Feliciano Aldereguía.  Le dijo al encargado del tren que llamara a Juan López, que iba en la litera 6 baja.  Le despertó y lo apeó en Rodas y de allí fueron a Cienfuegos por carretera.  Se quedó en una  casa que era del individuo que representaba entonces en La Habana  a  los barcos de la Ward Line, muy amigo de mi hermano.  A las 4 de la tarde, con el nombre de Juan López, comerciante en plátanos, salió por el puerto de Cienfuegos, en el vapor “Cumanayagua”, con destino a Honduras. ([17])¨
Mella y Aldereguía continúan enviándose correspondencia especial interés despierta la de marzo de 1926 donde le siguiere su participación en un Congreso Latinoamericano de Medicina, y la necesidad que tiene de que pueda publicar artículos en diferentes periódicos para mejorar su situación económica y poder realizar propaganda  revolucionaria, allí le dice. “Gustavo, es necesario que me ayudes en la campaña antimperialista.  Vamos a celebrar para el año que viene un congreso continental de todas las fuerzas antimperialistas y es necesario tener datos y levantar los espíritus.”
“Tengo una gran  fe en el porvenir de Cuba si persistimos en nuestra obra.  Dentro de 4 años podemos tener la única fuerza resistible a la tiranía. Le agradeceremos a su tiranía que nos dará la oportunidad de hacerle el más formidable frente único revolucionario que hoy podamos imaginar”. ([18])¨

Singular trascendencia tiene la misiva del 18 de septiembre de 1926 donde se refiere al problema del nacionalismo y el  antimperialismo,  expresando:  “La lucha contra el imperialismo de todas las fuerzas y tendencias, desde las obreras y campesinas hasta las burguesas nacionales (aunque éstas en su mayoría sean capaces de traicionar)  es la lucha más importante en el momento actual, si el imperialismo puso a Machado para tener segura sus inversiones, todos los oprimidos por el imperialismo lo quitarán para reconquistar o conquistar la libertad, cualquiera que sea el futuro de Cuba [...] Tenemos el deber de plantear el “problema nacionalista” para unos, “el social” para otros, pero antimperialistas para todos. ([19])¨

En 1926 La Universidad Popular José Martí prosigue sus funciones participan en actos con motivo del 1º de mayo y Villena lucha contra el aprismo que se fue infiltrando en el pequeño grupo de profesores de la “José Martí”. En julio 1927 los profesores de la Universidad Popular se vieron involucrados en lo que se conoce por “Proceso comunista”  por lo que quedó disuelta.
Esta organización contribuyó decisivamente a divulgar las ideas antimperialistas, influyendo en la formación de una conciencia atea y antidogmática y fue un gran paso de avance hacia el logro de la unidad de los movimientos obreros y estudiantiles.
En enero de 1927 Villena escribe “Cuba factoría, yanqui” que sería presentado por Mella al Congreso contra la Opresión Colonial  y el Imperialismo, celebrado en Bruselas, Bélgica  del  10 al 25 de febrero de 1927 cuando Mella regresaba del mismo, y después de una visita a la Unión Soviética debía dirigirse a México, pero hace un  viaje que le permite pasar clandestinamente por La Habana. Le avisa a sus compañeros para tener un encuentro en alta mar con aquellos que mantenían la Revolución en Cuba; asistieron al encuentro Gustavo Aldereguía, Sarah Pascual, Pavletich y Raúl Roa amanecieron en la Cortina de Valdés.Apenas el semáforo del Morro hizo la señal de buque a la vista, alquilamos un barquichuelo y fuimos a su encuentro. (…)
Buscamos ansiosamente a Mella entre los pasajeros que se amontonaban en la toldilla. No demoró Sarah en descubrirlo, a despecho de los alones de su sombrero de fieltro y de sus espejuelos oscuros. El diálogo fue entre cortado y rápido sus ojos relucientes y ademanes inquietos denotaban el sacudimiento que le producía aquel fugaz contacto con su gente y con la imagen fúlgida de la ciudad vedada. Se le ensombreció el rostro cuando supo la enfermedad de Rubén. Y se alumbró, con destellos solares, al asegurarle Aldereguía que muy pronto tornará a la brega. Los cálidos saludos se humedecen al virar de bordo la lanchita y alejarse lentamente y permaneció con la pupila clavada en nosotros hasta que el río Pánuco, pitando y humeante, se adentró en las rada. ([20])¨   

Rubén Martínez Villena, inmerso de lleno en la lucha obrera, descuida su salud, y contrae una congestión pulmonar.  Gustavo Aldereguía, médico y amigo entrañable de siempre lo recluye en la Quinta de Dependientes.  Hasta allí llega el zarpazo del proceso comunista, y a su puerta, un escolta vigila, para evitar la salida del enfermo preso. Hasta el lecho llegan amigos y compañeros; el ataque ladino de Jorge Mañach, la preocupación de sus obreros, van a visitarlo Regino Pedroso, José Z. Tallet, el cual   refiere  la anécdota en que Rubén burla a la policía al cambiarse el pijama con la ropa de Frank Mederos amigo de la infancia y salir a la ciudad hasta reincorporarse nuevamente sin que se percatara el vigilante.
Es  en la Quinta Dependiente donde recibe la visita de los miembros del Partido Comunista, conoce a Fabio Grobart quien le informa que ya pertenece al PCC.

En su artículo “Rubén enfermo pulmonar’’, Aldereguía narra esta etapa de la vida de Villena:  “La tuberculosis mordió sus carnes de luchador desde junio de 1927, iniciándose con un episodio febril agudo, que no tardé en diagnosticar; Rubén se internó en la Quinta de Dependientes y permaneció encamado todo el tiempo, por un policía por custodia.  Fue la única, ya que desde  entonces la lucha dura y tenaz  lo arrastraba sin vacilaciones a la vorágine y fue agotando sus esfuerzos, quemando sus escasa resistencia”. ([21])¨
La lucha de clases alcanzó en 1927 caracteres dramáticos, al proyectarse casi toda la sociedad contra la prórroga de poderes, en la Universidad se constituye el Directorio Estudiantil contra la prórroga de poderes, se organizaron huelgas, mítines, manifestaciones
Se brindó un homenaje publico a Enrique José Varona que se puso a la cabeza del vasto movimiento antimperialista.
Los integrantes del Directorio Estudiantil de 1927 fueron expulsados de la Universidad y todos los centros de enseñanza.
El 10 de enero de 1929 Mella es asesinado en México, la noticia conmueve al mundo.  
Aldereguía es detenido a principios de 1929 va a la cárcel de La Cabaña, El Príncipe y  Nueva Gerona.
En esos años va a desarrollar con sus enfermos del Servicio de Tisiología del pabellón “José García” de la Casa de Salud Covadonga, una experiencia única en la medicina social en Cuba, a la que no se le ha dado toda la importancia que merece, al crear en 1929 la Fraternidad de Enfermos Tuberculosos “J. G.” para defender como principio inalienable de la salud pública el derecho que adquiere ante la sociedad el hombre enfermo, lo que aplicaba al caso concreto del enfermo de tuberculosis pulmonar.
En 1929 Villena organiza orientado por el PCC al movimiento obrero, y presenta en noviembre el documento conocido por Reivindicaciones de la C.N.O.C., en el que se pone de manifiesto la necesidad de la organización de los obreros y en ello Aldereguía participó junto a Rubén.
Narra una anécdota de Villena que dice mucho de su integridad personal. “Una noche en la sociedad de Torcedores, se iba a celebrar la el 7 de noviembre, aniversario de la Revolución Soviética, y el PCC. quiso festejar aquella fecha y citó a una gran velada de cultura.  Rubén estaba ya muy enfermo.  La tisis se le reflejaba bien en el rostro y me dijo.” Gustavo, haz tú el resumen, porque yo no tengo fuerzas, tengo fiebre como tú bien sabes”.  Las dos primeras filas estaban ocupadas, por la policía y los taquígrafos, entre los cuales se encontraba el sargento Fulgencio Batista. Y esa noche, con las dos primeras filas ocupadas Rubén se adelantó hacia el proscenio y les dijo “¿Por qué no se retiran? ¿No saben que estoy tísico y los voy a escupir?”   Se levantaron todos y se fueron hacia atrás.  El bacilo de Koch tiene esa cosa mete miedo.  Rubén habló poco.  Yo dije cosas muy feas, empecé diciendo “Fiesta de cultura en este país regido por la barbarie.¨([22])¨
En 1930  Villena dirige la gloriosa huelga del 20 de marzo que estremeció a  la dictadura, la persecución a  los comunistas y a Rubén se hizo implacable, Machado lo sentencia a muerte y  tiene que salir al exilio.

Aldereguía y su familia parten a EUA.  Allí se dedica a estudiar profundamente la tuberculosis. Un gran paso de avance en el desarrollo del pensamiento médico-social del doctor Aldereguía lo va a constituir su contacto con la famosa Trudeau School of Tuberculosis de Saranac Lake, EUA, primero a través del estudio de la obra de su creador, el padre de la tisiología norteamericana doctor Edward Livingston Trudeau y sus discípulos y por último graduándose en ella en 1931.
En 1931 los sectores más conservadores del país “organizaron”  una insurrección para derrocar a Machado.  Derechistas y reformistas crearon la llamada Junta Revolucionaria de New York organismo coordinador de la labor antimachadista de los “nacionalistas”, los mendietistas , los marianistas, el DEU y el ABC En agosto comenzaron de forma anárquica y atropellada a alzarse en diferentes puntos del territorio Fue este el momento más alto de la lucha de los partidos políticos tradicionales. El más espectacular y  tardío de los actos insurreccionales tuvo lugar en Gibara al nortede la provincia oriental.
La Junta Revolucionaria de New York había reunido armas y reclutas para enviar  un contingente expedicionario a Cuba, entre los que vendrían mexicanos, nicaragüenses,españoles, costarricense y norteamericanos.  Pero la policía yanqui desbarató los planes al descubrirlos.  No obstante acopiaron 75 toneladas de pertrechos con un millón de balas, una ametralladora antiaérea, fusiles, etc.  Armaron el yate “Ilse Wormaner” con 37 hombres.  La jefatura de la expedición la asume Emilio Laurent  ex - teniente del Ejército Libertador, el Ing.Naval Carlos Hevia, J´ de operaciones en el mar y el periodista Sergio Carbó .La tripulan, entre otros, Gustavo Aldereguía J´ médico y Agustín  Xinau  médico auxiliar.
En la travesía sufrieron una fuerte tempestad  logrando penetrar por Gibara el 17/08/1931 dominan la Ciudad y el pueblo los apoya, son instruidos los combatientes. Rápidamente comienzan a descargar las armas y a armar un tren que debía  conducirlos a Holguín.  Al día siguiente el ejército machadista descarga sobre ellos un total de 3 000 hombres incluso la aviación disponible los bombardea, no obstante  los expedicionarios, la población y 200 hombres al frente del coronal del E. Libertador  Lico Balan se enfrentaron a la tiranía y se calcula le causaron 300 muertos.  El  Dr. Aldereguía fue herido en el cráneo en el combate del Palmar.   Es conducido a la cárcel y debe salir al exilio hasta la caída de Machado.
Es importante precisar que aunque el núcleo de los expedicionarios eran políticos tradicionales hubo entre ellos hombres progresistas y antimperialistas entre los que debemos ubicar a Emilio Laurent, Feliciano Maderne y Gustavo Aldereguía que luchaban sinceramente por una patria mejor.
El Dr. en EE.UU. se dedica al estudio profundo de la tisiología y se convierte en la primera figura de esa especialidad en Cuba.
A la caída de Machado regresa a la Isla y se desempeña como Director del Sanatorio Antituberculoso “La Esperanza” entre 1933-1935 Dota al hospital de gran cantidad de equipos modernos, organiza el trabajo del personal y comienza por primera vez en Cuba el tratamiento científico a los enfermos de tuberculosis.  Pone al servicio del hospital sus propios instrumentos de trabajo como el fluoroscopio, comienzan a realizarse operaciones, se organizan los pacientes a los que se les imparten charlas, se les aplican nuevos tratamientos científicos de acuerdo a los descubrimientos de la época. Predicó entre ellos ideas sobre los derechos que tiene el enfermo de tuberculosis de ser atendido por la sociedad, Aldereguía organizó actos públicos de protestas de estos  ante las autoridades políticas y sanitarias del país.
Aldereguía no abandona ni su  labor revolucionaria ni a sus amigos, Villena regresa a Cuba en 1933. Después de permanecer en una casa en la calle Obrapía,  y en otra en Aguacate es reconocido por un vecino y decide ir al domicilio de su amigo el escritor Enrique Serpa allí  lo iba  a visitar asiduamente su médico y amigo.   El 16 de  junio de 1933 Aldereguía se da cuenta de que empeoraba demasiado la salud de Rubén y consiguió llevarlo para el Instituto Clínico de la Habana, donde trató de hacerle una toracoplastia, pero Villena siempre inquieto escapó de la Clínica en vísperas de la operación. Del hospital el Partido le alquila una casa en Árbol Seco 269 donde el Dr. lo visitaba.Villena se resistía a ser internado en el sanatorio.  Sus endebles fuerzas sacadas de la energía de aquel ser debilitado por la enfermedad alcanzaron para hablar en el acto en ocasión de haber llegado de México las cenizas de Mella,y aún más para organizar el  Cuarto Congreso Obrero de la Unidad Sindical.
En diciembre de 1933 Gustavo logra ingresar a Villana en la Esperanza  desde allí libró el médico una batalla dolorosa tratando de reducir a Rubén al reposo, pero este seguía con fervor los acontecimientos públicos, dando consejos, orientando.  Hasta allí fueron a verlo Blas Roca, Fabio Grobart y todos sus amigos.  Conocía los resultados de las reuniones del Buró Político y los acontecimientos del Congreso.
A pesar de los cuidados el aliento y preocupación de sus amigos y familiares, Villena languidecía.

 

3.-1934 y1935

El martes 16 de enero del 1934 moría Rubén Martínez Villena.  El testimonio de Gustavo Aldereguía sobre los últimos instantes de Villena y los sufrimientos de su enfermedad constituyen unas de   las fuentes testimoniales más fidedignas y dramáticas que puedan recogerse al respecto.  Fue publicada en el periódico “Ahora” con el título:” Rubén enfermo pulmonar “, y  expresaba: “Volvió cuando fue necesaria su presencia siempre necesaria ya sabia ruso, ya era el formidable teórico que fue siempre el luchar indomable y agitador sin miedo que vivieron en él. Ya no se cuidó más, él que se maltrató sin descanso que agitó a despecho de la fiebre, afiebrado por su afán de ser útil desde entonces volvió toda sus fuerzas, sus pobres fuerzas en crisol de la - Revolución, dictó normas  corrigió los errores, fue a todas partes muriéndose y habló en todas partes se tragó la tos para que no le importunase, dominó la fiebre y la hizo vigor en la palabra, entabló una lucha a muerte, con la muerte que lo asechaba, en cada demostración en cada reunión en cada pleno, pero estaba allí para morir por la revolución haciendo revolución.”
Conseguí al fin llevarlo a la esperanza, pero no pudo domar su afán de estar en su lecho en todos los lugares no pude controlarlo  como era preciso, no logré que reposara, que me ayudara  a cuidarlo, a prolongar su vida, me declaré vencido, además a la inmovilidad que exigía  ya su estado se habría muerto más pronto, o se hubiese escapado de mis rejas para ir a la calle a la asamblea a la propaganda, a la muerte.
“Cuando llegué a verlo en la primera hora de la madrugada una disnea súbita lo amenazaba cruelmente, se sintió mejor cuando me vio a su lado y respiró mejor cuando la droga piadosa fue calmando su angustia, lo ausculté adolorido y la lluvia de estertores que minaba sus pulmones me caló hasta la medula, aquello era la muerte,  la muerte inmediata, no quise creerlo, no podía creerlo, además como siempre me habló de política, me preguntó si venía
del Congreso Obrero que fue su obsesión en los últimos días, me habló de lo que estaba sucediendo, de los sucesos del día que proyectaba su sombra letal al imperialismo encubierto, me abrumó a preguntas  entrecortadas por la asfixia y la tos desgarrante.  Le ordené callarse luego de suplicarle que guardara silencio, estaba entonces semiacostado  en un sillón de extensión acojinado entre almohadas, lo dejé tranquilo bajo los efectos sedantes de la morfina, una enfermera quedó a su lado vigilante y cariñosa en su desvelo, dos horas después me llamaron con urgencia, corrí de inmediato a su lado, ya que lo tenía instalado frente a mi cama, cuando llegué estaba muerto con la cabeza en hiper-extensión buscando aire, en el aire afilado, sereno, sin un rictus amargo sin una contracción ante la muerte. Mi impasibilidad de médico se apretó casi rota, mi dolor de hombre me sacudió todo [23]
El entierro de Villena se convirtió en una manifestación multitudinaria, en la despedida de duelo junto a otros compañeros, también pronunció sentidas palabras su amigo galeno.
El médico sabía que debía continuar tras las huellas de  Mella y Villena.
Una ola incontenible de huelgas sacudió al país en contra de la situación imperante y del gobierno Caffery - Batista – Mendieta.
Gustavo Aldereguía liderea la huelga médica que sacude la capital en enero de 1934 en lucha por mejoras sociales en los Centros Regionales y en las Quintas.
Los médicos habían formado el Ala Izquierda Médica constituida en el seno del Colegio Médico Nacional.  Demandaron una serie de mejoras en los Centros Regionales, debido a  los maltratos a los que eran sometidos los pacientes pobres en contraposición a los privilegios que recibían los pacientes adinerados .Es  fundador de la Revista La Tribuna Médica  El Ala Izquierda Médica denuncia  que nunca esas instituciones habían difundido los principios de la higiene moderna, ni enseñado en las escuelas temas de higiene escolar ni hacían campañas contra la tuberculosis, ni contra las enfermedades industriales y revela como en las Quintas a los pacientes extranjeros enfermos de tuberculosis se les pagaba un mísero pasaje para su país de origen lo que ocasionaba que fueran contaminadas  muchas familias y regiones, sobre todo de España.

Principales demandas del Ala Izquierda Médica.

  •  Eliminar a los directivos capitalistas como abastecedores de los Centros y Quinta
  • Creación de granjas y colonias agrícolas para satisfacer las necesidades de aprovisionamiento de los  Centros y Quintas y en la que deben encontrar trabajo los enfermos crónicos que requieren reeducación profesional.
  • Creación de bibliotecas circulantes extendidas al interior del país.
  • Matriculas gratuita a los hijos de los asociados pobres.
  • Pasaje por cuenta de la institución para los asociados que viven en lugares apartados y cuya situación que no les permiten trasladarse a la casa de salud.
  • Derecho al voto para todos los asociados sin distinción de nacionalidades.
  • Demandas para los asociados recluidos en las Quintas.
  •  Abolición de privilegios
  • Abolición del servicio de pensionistas que constituye un privilegio por las diferencias que van desde el mobiliario, personal, pabellones y que todos son costeados  con el dinero de los asociados pobres  y que no deben albergar a los capitalistas
  • Organización de sitios de recreos y bibliotecas circulantes.
  • Mejoramiento de las condiciones de las instalaciones de servicio
  • Suprimir el hacinamiento de los enfermos
  • Suprimir el embarque compulsivo de los enfermos crónicos mientras no se les pueda brindar y dar protección adecuada. ([24])¨

La huelga de los médicos en enero del 1934 tuvo una gran importancia ya que permitió inmiscuir a este sector en la lucha por mejorar las condiciones de vida de los enfermos.
El 9 de septiembre de 1934 se publica en el periódico “Ahora” el manifiesto fundacional del Partido Agrario  Nacional (PAN), que dirige Alejando Vergara Leonard y al que perteneció Aldereguía.  Fue un partido clasista del campesinado, postuló las formas republicanas de gobierno con un contenido socialista, con preeminencia de medidas agrarista la creación de un parlamento corporativista y popular, el régimen multipartidario, la responsabilidad civil de los dirigentes la creación del frente único popular antimperialista  la alianza con otros partidos revolucionarios, partiendo de la unión con los partidos revolucionarios de América, el desarrollo económico del país a través de la revolución agraria, la industrialización, la celebración de una asamblea constituyente etc.
Lo exiguo de su militancia le impidió al PAN ejercer influencia sobre el panorama cubano.
Aldereguía participa en la huelga de marzo del 35, después de la cual debe marchar nuevamente al exilio hasta julio de 1936.
En EE.UU. Aldereguía se reúne en N.York con otros revolucionarios como Pablo de la Torriente Brau, Raúl Roa y Leonardo Fernández Sánchez.  Funda el 1/08/35 la organización Revolucionaria Cubana Antimperialista  ORCA que trabaja por la unidad de las fuerzas de izquierda.
Pablo es su secretario general, tiene un Órgano de prensa llamado “Frente Único”
Auspiciado por ORCA se organizan los emigrados en el club José Martí, pronuncian discursos, recaudan fondos para ayudar a  los presos políticos de Cuba o a los movimientos revolucionarios; conmemoran acontecimientos nacionales, realizan labor de esclarecimiento
Pablo se refiere a la intensidad del trabajo y en sus cartas cruzadas expresó “Es una milagro que cuatro muertos de hambre hallamos sido capaces de dar un mitin, fundar un club publicar manifiestos y sacar tres periódicos.”([25])¨
Entre los momentos de mayor trascendencia histórica en ese largo y fallido camino por la unidad opocisionista y revolucionaria, lo constituyeron la Conferencia de Miami, celebrada en esa ciudad en julio de 1936, y la creación del Bloque Revolucionario  Popular en abril de 1937.
En Julio de 1936 se produce la Conferencia de Miami para  discutir las opciones del frente único antibatistiano, participan por ORCA Raúl Roa y Gustavo Aldereguía. Estarán, el PCC, el Partido Aprista, PAN, Joven Cuba y Legión Revolucionaria Nacional.Allí se aprobó  un proyecto de convenio de Frente Único y la creación del Frente de Liberación Nacional encaminado a la toma del poder, adaptando la táctica y la estrategia al reflujo que registrase el proceso político cubano y abriendo la posibilidad de que esta se produjese “mediante la insurrección armada de la población oprimida” ([26])¨
Esta conferencia, que constituyó el más importante intento de unidad revolucionaria de la etapa, aunaba los intereses del mayor número de organizaciones antimperialistas de la oposición y exponía claramente los elementos estratégicos y tácticos para el desarrollo del proceso revolucionario.
No obstante, la conferencia representó un importante hito en el desarrollo de la oposición política contra el régimen reaccionario. Pablo de la Torriente Brau la consideraba como el hecho que marca el fin de una etapa. Al dirigirse a los miembros de la Organización Revolucionaria Cubana Antimperialista que habían participado en las reuniones (Raúl Roa, Gustavo Aldereguía y Carlos Martínez), señalaba: “Mi juicio (…) sobre el trabajo de Uds. En Miami, es en lo absoluto positivo, quiere decir, de signo positivo. Me parece que, no solo han trabajado activa, intensa y continuante, sino que han realizado el mejor trabajo posible, y pienso que en Miami se ha marcado una divisoria más clara de lo que algunos piensan. Allí hay quien se ha quedado atrás, quien ha perdido el paso en la pista. En Miami ha habido una evidente liquidación de factores y espero que esto habrá sido para el bien de la revolución”[27]
Aldereguía regresa a la Patria en julio de 1936  continúa trabajando como médico y se destaca en la  lucha antifascista, fundador del Frente Nacional Antifascista fue su único tesorero, entregó personalmente a Maxim Livtinoff, Ministro de Relaciones Exteriores de la URSS el cheque por 10 000 pesos de los cubanos  para los fondos de Socorro Rojo Internacional.
Casi finalizada la 2da Guerra Mundial ancla en La Habana un carguero de la URSS,   Aldereguía lo visita como parte del FNA  y a la pregunta ¿qué necesitan allá? Contestó el capitán con franqueza comunista: leche jabón y cuero. El barco recibió al día siguiente más de  40 000 pesos de mercancía; siempre estuvo el dinero de la organización a su nombre,  y nunca faltó un centavo. Habló Aldereguía en 112 tribunas haciendo propaganda antifascista.
([28])¨
Toda la lucha antituberculosa antes y después de la Revolución fue su gran quehacer.
Enfocó este problema desde sus más variados ángulos, como terapeuta, epidemiólogo e investigador. Tuvo la satisfacción personal y el mérito para Cuba de participar en diversos Congresos y Reuniones Médicas, elevando su alta calidad como científico. Participa en el Sexto Congreso Panamericano de Tuberculosis en 1945, y en el Octavo Congreso Panamericano de Tuberculosis y Silicosis, en Enero de 1949; así como en el Primer Congreso Social
Panamericano. Es uno de los fundadores de la Confederación Médica Panamericana y asiste al Congreso de Lima.
El médico combatió la corrupción política administrativa, durante los gobiernos auténticos, realizó importantes denuncias, como; El escándalo de La Esperanza y la novena convención de tisiología (Bohemia noviembre de 1948) donde expresó: “es un crimen colectivo la explotación de los enfermos, dilapidando en politiquería los dineros de la asistencia pública, es un crimen social, y se reitera y se comente, y se mantiene con desvergüenza sistematizada contra la integridad de los enfermos restándole a  la sociedad cubana, armas y oportunidad para defenderse contra la endemia  de la tuberculosis, y facilitando con su actuación la diseminación, la extensión y el contagio del mal.”([29])¨ En 1949 logró fundar la Unión Nacional de Enfermos Tuberculosos y Exenfermos (UNETE) la que contó como órgano oficial con la revista mensual UNETE ([30])¨
Condena además en su folleto. “La explotación de los tuberculosos”,  de 1949, los manejos que se operaban contra los enfermos. Denuncia a los políticos en su artículo “EL triángulo maldito Batista, Grau y Prío  Se siente conmovido ante la muerte de Chibás  y lo  apoya en su lucha contra Aureliano Sánchez Arango; publica en Bohemia su trabajo “Estás perdido Aureliano” (agosto del 58) Se dedica además a realizar investigaciones científicas y sociológicas, como son “Meditación martiana de año nuevo”, “Presencia de Darwin en Martí”, “ El pensamiento político revolucionario del estudiantado latinoamericano” y tres artículos donde condena a Batista  frente a la tuberculosis “Parece cierto pero es una historia”,” La tuberculosis y el fascismo” y “Trinidad y la tuberculosis.
La culminación de su pensamiento en este campo de la rehabilitación, lenguaje completamente desconocido en nuestros medios salubristas de la época, va a llevarse a cabo en la tesis de grado de doctor en medicina de su hijo Jorge Aldereguía Valdés-Brito, de la que es tutor e inspirador, la cual presentada en 1951 con el título de “La rehabilitación vocacional de los tuberculosos”,5 comprende desde el estudio del término rehabilitación, el desarrollo histórico de su aplicación en salud, las distintas corrientes de pensamiento al ser aplicado en el enfermo tuberculoso, hasta ideas originales de cómo llevarse a cabo en enfermos de nuestro medio.
Publica en mayo de 1957 su libro “En esta hora sombría” donde condena el golpe de estado, critica la sociedad y expresa su adhesión a la causa de Fidel Castro.
No se incorpora junto a otros médicos a la lucha de la Sierra Maestra  por haber sido operado en dos ocasiones.  Fidel en Agosto de 1958 se reúne con los médicos, que  prestaban servicio a la Revolución y manifestó el vacío que se  sentía al no ver allí al galeno, cuando dijo: “Nos falta aquí el viejo Aldereguía”.  El viejo Aldereguía permaneció en su trinchera en el llano.
Jamás descuidó su oficio de médico.  Fue miembro de la  Sociedad  de Estudios Clínicos de la Habana Fellew y primer presidente del capitulo cubano (del Américan Cuban Chapter College Of.  Chest  Physicians).
Al  triunfo de la Revolución se le designa como Director General de la lucha antituberculosa.  
Asume todo el proceso para el estudio de la tuberculosis en la población cubana, su diagnóstico, tratamiento y erradicación.
Realizó el estudio foto radiográfico del Ejército Rebelde, analizó a 20 000 pacientes.  
Participó en innumerables  congresos internacionales y  realizó importantes publicaciones científicas como: Estudios de tuberculosis (II Tomos), Educación vocacional de los tuberculosos y La lucha antituberculosa en Cuba.
Con un completo dominio de la higiene social a la que él define como la igualización de las clases en relación a la salud, se adelanta al desarrollo de la salud pública cubana en dos de los más importantes trabajos de sus últimos tiempos: “Epidemiología de la Tuberculosis” y “Papel de las comunidades en la lucha contra la tuberculosis”, ambos leídos en la Primera Reunión Nacional de Directores de Hospitales y Dispensarios Antituberculosos en noviembre de 1961 y publicados en su libro en colaboración Estudios sobre tuberculosis pulmonar (1963) en los que formula y fundamenta la necesidad de una higiene de masas, cuya aplicación no puede ser asegurada por el individuo ni por la familia sin ayuda de una voluntad política del Estado, de lo que se desprende la necesidad de que éste asuma toda la responsabilidad de la salud del pueblo y que sus acciones deben ser encaminadas a la comunidad y en ella a su unidad social que es el grupo familiar de individuos y estas ideas se expusieron tres años antes de que se comenzará la regionalización de las acciones de salud con la implantación del modelo de atención médica primaria del Policlínico Integral en 1964, las que tomaron como centro la comunidad con el modelo de Medicina Comunitaria en 1974 y llegaron al núcleo familiar, diez años después, con el modelo del Médico y Enfermera de la Familia.
Otra de las grandes vertientes del pensamiento del doctor Aldereguía en el campo de la higiene social lo fue indiscutiblemente, la que ocupa en estos momentos, el punto más álgido del discurso bioético moderno: la aplicación de la más amplia justicia en salud.
Por ella luchó denodadamente desde las páginas de la prensa y en sus libros y folletos a través de medio siglo de ininterrumpida rebeldía y allí podemos encontrar las páginas más emotivas y logradas de las producidas en esta lucha en nuestro país. .Queda demostrado que   al estudiar la génesis del pensamiento médico social del doctor Gustavo Aldereguía Lima podemos constatar la vigencia del mismo en las más modernas concepciones de la promoción en salud, curación y rehabilitación del enfermo, prevención de la enfermedad y justicia en salud.
Desempeñó el cargo de embajador de Cuba en la República Federativa de Yugoslavia.
Al regresar ocupa nuevamente la Dirección del Programa de Control de Tuberculosos del MINSAP.  Dedicó sus mejores empeños a la fundación en 1963 del Instituto Mella del que fue presidente,  allí profundizó en la investigación y divulgación de la vida y obra de los predecesores del  Moncada. Participa activamente en la organización del Museo Histórico Obrero.

Le fue entregado en 1967 el carné  del PCC.
Su gran pericia como tisiólogo clínico y sus trabajos  científicos le abrieron  las puertas de las más prestigiosas sociedades de tisiología del extranjero y le ganaron el aprecio de sus más eminentes figuras.
El Dr. Gustavo Aldereguía Lima falleció el 8 de septiembre de 1970 a las 3:30 AM víctima de una prolongada enfermedad.  En su sepelio estuvieron presentes  miembros del Buró Político y el Comité Central del PCC, entre los que se destacan Blas Roca, Juan Marinello, Jesús Montané el  Ministro de Salud Pública Heliodoro Martínez Junco, entre otros.
La despedida de duelo fue pronunciada por el Doctor Carlos Rafael Rodríguez quien expresó: “No ha habido episodio revolucionario en los últimos 50 años en que no estuviera presente Gustavo Aldereguía”.
“Fue un auténtico precursor de la Revolución que se desarrolla ahora en nuestra tierra”.
“Lo que Cuba pierde con su muerte no podemos decirlo él era una llama que vivía entre llamas, como dijo Martí de Bolívar, un incendiado e  incendiario”.
“Durante 50 años tuvo una actitud ejemplar este hombre ejemplar”.[31]                      

 

CONCLUSIONES:

Gustavo Aldereguía fue uno de los actores protagónicos de la Revolución de 1930.
Participante en el Congreso Nacional Revolucionario de Estudiantes.  Prof. de Medicina  Social en la Universidad Popular José Martí, primero en impartir esa materia en Cuba, fundador de la Liga Antiimperialista y Anticlerical,  Médico de Mella durante la huelga de hambre y médico de cabecera de Villena,  organizador de la huelga de los médicos en enero 1934, fundador de ORCA y del Frente Nacional Antifascista.  Principal figura de la Tisiología en Cuba, periodista, diplomático.  Fundador del Instituto Mella lo convierten en una importante personalidad  de la Historia de Cuba
La actuación de Gustavo  Aldereguía en hechos trascendentales de la historia, su vinculación con personalidades como Mella,  Villena y Pablo de la Torriente Brau, entre otros  lo convierten en un testimoniante imprescindible y a su pensamiento en una fuente del conocimiento histórico.
La vida de este insigne médico es un ejemplo genuino de lo que debe ser un intelectual revolucionario.

NOTAS:                                                                                      

 [1]Aldereguía Lima,”Revolución y tuberculosis”. Consejo Nacional de Sociedades Científicas. MINSAP,1984 Autobiografía.                                                                             

[2]Colectivo de autores “Mella 100 años” Selección y prólogo Ana Cairo Mesa Redonda sobre Mella. Editorial Oriente, 2003 Tomo 1 Pág. 274.

[3] Aldereguía.Relato histórico y currículum vitae.La Habana .Editorial Estarcida.1960

[4] Colectivo de autores Ob.Cit.Pag. 274

[5] Colectivo de autores Ob. Cit. Pág. 274

[6]íbidem  Pág. 274 -275

[7]Roa  García  Raúl La Revolución universitaria de1923,en Retorno a la alborada

,Universidad de as Villas,1964

[8] Aldereguia Lima ‘Dos vidas paralelas’’En Mella 100 años Tomo 1 Pág. 203.

[9]  Colectivo de autores.Ob.Cit.  Plan de estudio y profesores de la  Universidad Popular

José Martí Pág.51

[10]  Roa .R  El fuego de la semilla en el surco.La Habana  Edit. Letras Cubanas .1982. Pág 83_84

[11]Aldereguia Lima Ob. Cit.  Prólogo  de Gregorio Delgado Historiador del MINSAP

[12] ídem    “autobiografía”

[13]Colectivo de autores. Ob.Cit.  Pág. 204

[14] Ponencia leída en Panel sobre Movimiento de Promoción de Salud de la Universidad de La

Habana. Aula Magna. Universidad de La Habana, abril 25 del 2000.     

http//www.bus.sld.cu/revistas/his/cua-90/f01190,jpg

[15]Colectivo de autores.Ob.Cit.  Pág. 203- 206

[16] Colectivo de autores.Ob.Cit. Aldereguia Lima ‘’Pueblo de Cuba ponte de pie...!’’Pág. 65-66

[17] Colectivo de autores Ob.Cit. Mesa Redonda sobre Mella Pág.  280 -281

[18] Mella .Documentos y  Artículos. Editorial Ciencias Sociales,1975 Pág.223-224

[19] ídem  Pág. 258-260

[20] Roa, Raúl. El fuego de la semilla en el surco. La Habana  Edit. Letras Cubanas .1982.  p. 211.

[21] Aldereguía Gustavo Rubén enfermo pulmonar _P. Ahora 17 de enero de1934.Pág. 8

[22] Colectivo de autores Ob.Cit.  Pág. 203

[23] Aldereguia  Lima P. Ahora 17 de enero de 1934.Pág.18

[24] Aldereguia Lima La huelga medica y la masa social de las Quintas Periódico Ahora 24 de enero de 1934 año II #114  Pág. 4

[25] de la Torriente Brau Pablo 100 anos después Pág. 290

[26] Proyecto de convenio por las organizaciones realizadas en Miami. Julio de 1936. archivo de Vilaseca. Instituto de Historia de Cuba.

[27] Pablo de la Torriente Brau: Cartas cruzadas. Editorial Letras Cubanas, La Habana, 1981, p. 410.

[28] íbidem, al 1

[29] Vignier.  E ,Alonso G ‘’La corrupción política administrativa en Cuba Editorial Sociales 1973

[30] idem al 14.

[31] Rodríguez Carlos R.’’Estuvo presente’’periódico Granma 9  de septiembre de 1970

 

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