Infomed

Junio 11 de 1852. Natalicio del doctor Antonio Lorenzo Luaces Iraola

Autor: Lic. José Antonio López Espinosa
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas

Antonio Lorenzo Luaces Iraola (1852-1875) fue uno de los tantos cubanos que dieron el paso al frente ante el llamado de la patria, tras el levantamiento en armas contra el dominio español y la Declaración de Independencia, suscrita por Carlos Manuel de Céspedes (1819-1874), con que se dio inicio a la Guerra de los Diez Años.

Vio la primera luz en la ciudad de Puerto Príncipe, hoy día Camagüey, el 11 de junio de 1852, en el seno de una reputada familia. Luego de su graduación en París de la carrera de Medicina, revalidó su título en Madrid y en Nueva York, desde donde arribó a las costas cubanas en una expedición organizada por la Junta Revolucionaria constituida en aquella metrópoli estadounidense. El grupo expedicionario, integrado por 112 cubanos y 86 norteamericanos, desembarcó el 11 de mayo de 1869 por la península de San Ramón en la bahía de Nipe con numeroso número de armas, a fin de hacer contacto con los insurrectos.

Incorporado al ejército mambí, Luaces fue destinado a prestar sus servicios en Camagüey a las órdenes del Mayor General Ignacio Agramonte Loynaz (1841-1873), donde llegó a alcanzar el grado de Coronel por los méritos que acumuló como combatiente.

En octubre de 1871 el brigadier Julio Sanguily Garritte fue sorprendido y hecho  prisionero por las fuerzas enemigas, cuando se encontraba en la enfermería de la patriota Cirila López Quintero para dejar tres enfermos a su cuidado. Cuando  era conducido hacia los campos de Jimaguayú para ser entregado, irrumpió el  Mayor con sus hombres para llevar a efecto el rescate del ilustre preso en gran demostración de valor y patriotismo.

Entre los cubanos que participaron en esta acción, considerada una de las más ejemplares de la gesta libertaria nacional, destaca el nombre del Mayor Ignacio Agramonte, seguido por el del Coronel y médico del Cuartel General Antonio L. Luaces, cuya participación en este acontecimiento demostró el valor, serenidad y lealtad que le caracterizaron en los campo de batalla.

En el combate de La Sacra, dirigida por el Generalísimo Máximo Gómez (1836-1905), fue herido y prisionero el médico del ejército español Salvador Naranjo, a quien Luaces dio la libertad luego de curarlo. En cierta ocasión Naranjo llamó a Luaces “mi Coronel” y éste le aclaró que sólo debía considerarlo como simple  colega.

En una instalación ubicada entre el camino real y el que conduce a Santa Cruz del Sur, al sudeste de Puerto Príncipe, se encontraban las fuerzas comandadas por Manuel Sanguily (1848-1925) en espera de la llegada de Salvador Cisneros Betancourt, Presidente de la República en Armas, que estaría en ese lugar el 20 de abril de 1875. Sorprendido el campamento el día 19, cayó prisionero el doctor Luaces del sanguinario grupo conocido con el nombre de Los Doce Apóstoles e integrado por desertores del ejército libertador.

Conducido a Camagüey, resistió la presencia insultante del Brigadier Ampudia, quien trató de sobornarlo al ofrecerle el perdón de la segura sentencia a muerte si pasaba a prestar servicios junto al ejército español. Este ofrecimiento tuvo la respuesta del patriota de que, de haber tenido tiempo de ceñir sus armas, se habría ahorrado la vergüenza de tener que escuchar tales palabras, ya que se hubiera suicidado.

El 21 de abril de 1875 fue fusilado el doctor Luaces en la misma ciudad que lo vio nacer 33 años atrás.

Como muchos médicos cubanos, combatió en los campos de Cuba a impulsos de emociones patrióticas. Como profesional olvidaba la condición de enemigos de los heridos, a los cuales les prestaba la más esmerada atención; al tiempo que como combatiente supo ser consecuente con sus ideales, incluso hasta el  mismo momento que la fatal descarga terminó con su vida, cuando pronunció:

“Cuán digno es morir por una causa digna y santa”.

A 140 años del Grito de Yara, se ha querido recordar la fecha del 11 de junio, la cual ha quedado como memorable para la historia de la Medicina cubana, pues un día como ese de 1852 nació uno de los representantes de la profesión, del cual todos los cubanos deben sentirse orgullosos.

BIBLIOGRAFÍA

 Delgado García G. Miembros de la sanidad militar del ejército libertador muertos en las guerras por la independencia de Cuba. Cuad Hist Salud Pub 1999;(85):169-170.
----. Martí y la medicina cubana. Rev Cubana Salud Pub 2007;33(4). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/spu/vol33_4_07/spu16407.html
Larrea Fabra ME. Historia de la cirugía del trauma. Rev Cubana Cir 2007;46(4). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/cir/vol46_4_07/cir11407.htm
López Serrano E. Efemérides médicas cubanas. Cuad Hist Salud Pub 1985;(69):61, 100.
Médicos en la guerra del 68. Antonio Luaces Iraola. Arte y Medicina 1952;1(5):18-22.