Infomed

Junio 12 de 1891. Fundación de la Sociedad de Higiene de La Habana

Autor: Lic. José Antonio López Espinosa
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas

El farmacéutico nacido en Cádiz Antonio González Curquejo, fundador, director y propietario de la revista Repertorio Médico-Farmacéutico de La Habana, puso a la consideración de sus colegas de otras publicaciones como la Crónica Médico Quirúrgica de La Habana, la Revista de Ciencias Médicas y El Progreso Médico la idea de crear con el concurso de todos una Sociedad de Higiene que, además de propagar los conocimientos de esa disciplina, contribuyera a mejorar el estado de salud de La Habana y a constituirse en permanente acicate a las autoridades sanitarias, que no prestaban atención a las deplorables condiciones higiénicas de la ciudad. Esta agrupación, sugirió el doctor González Curquejo, podía integrarse no sólo por médicos y farmacéuticos, sino también por veterinarios, comerciantes, ingenieros, periodistas, abogados y otras personas entusiastas y preocupadas por dicha situación.
La iniciativa tuvo favorable acogida por parte de la prensa científica y de varias personalidades políticas, lo que dejaba entrever la posibilidad de realizar en breve tiempo el proyecto. La reunión de constitución de la Sociedad se convocó para el 12 de junio de 1891 a los 8:00 p.m. en la sede de la Cámara de Comercio, sita en aquella época en la calzada del Monte No. 3. A ella acudió un gran número de interesados, entre los que figuraban los doctores Calos J. Finlay Barrés, Gonzalo Aróstegui del Castillo, Diego Tamayo Figueredo, Luis M. Cowley Valdés Machado, Vicente de la Guardia Madan, Enrique Saladrigas Lunar, Manuel Delfín Zamora, Enrique López Veitía, Joaquín Jacobsen Cantos y Julio San Martín Carriere. Allí el doctor González Curquejo pronunció un discurso, en el que puso de manifiesto la conveniencia y los fines de la Sociedad que se trataba de constituir. Fue objeto de discusión su naturaleza y alcance y se acordó por unanimidad que ésta fuera de carácter general y práctico, a fin de que la sostuvieran todos los elementos que representaban a la sociedad y se llevase al terreno de la realidad las verdades de la ciencia, para mejorar en todo lo que fuese posible el estado de salubridad en La Habana. En esa primera reunión se nombró una comisión, compuesta por Ricardo Seco y los doctores Erastus Wilson, Luis M. Cowley, Vicente de la Guardia, Diego Tamayo, Manuel Delfín y Antonio González Curquejo para redactar un proyecto de Estatutos en el término de una semana. Así quedó constituida de manera oficial la Sociedad de Higiene de La Habana.
En una segunda reunión, celebrada el 19 de junio, se discutieron los Estatutos, sometidos luego a la aprobación del Gobernador de la provincia. En el segundo Artículo de esos Estatutos quedaron establecidos los objetivos de la Sociedad de constituir con personas de todas las clases sociales un centro organizado que velara por la salubridad de las poblaciones; que por lo tanto debía inquirir todos los peligros a que estaba expuesta la salud pública, ya fuera por las infracciones de las leyes, o bien por incuria en el cumplimiento de las disposiciones legales, para adoptar las medidas posibles y prácticas que se consideraran indicadas a fin de prevenirlos o de remediarlos con el concurso de las autoridades, por la vía de la propaganda, o por cualquier otro medio legítimo y eficaz.
El 8 de agosto se publicó el Reglamento para el régimen interno de la Sociedad de Higiene y en otra reunión, que tuvo lugar también en la Cámara de Comercio en la noche del 6 de noviembre del mismo año, quedó nombrada su directiva, la cual se integró por el farmacéutico Antonio González Curquejo como Presidente; el ingeniero Ricardo Seco como Vicepresidente; el médico Manuel Delfín Zamora como Secretario; el médico Erastus Wilson como Secretario de correspondencia; el abogado José García Montes como Tesorero y, como Vocales, el farmacéutico Gastón Alonso Cuadrado, el catedrático Manuel Valdés Rodríguez, el comerciante Domingo Valdés Urra, el médico Domingo F. Cubas, el periodista Benito Nieto, el médico Rafael Cowley Odero, el comerciante Marcelino Ortiz, el arquitecto Emilio Reyling, el médico Juan Santos Fernández, el ingeniero José González Gutiérrez, el médico Diego Tamayo, el profesor Diego Torres, el médico Eduardo Semprún, el comerciante Andrés Losada y el médico Eduardo F. Plá.
La agrupación funcionó en una esfera de acción especial independiente de toda gestión gubernativa, sin que esas condiciones le impidieran trasladar a todas las esferas de la administración pública su eficaz iniciativa y su valioso concurso. No sólo se limitó a discutir métodos y procedimientos, pues extendió su contribución benéfica a la familia al dictar reglas para sanear las viviendas, propagar la vacuna y hacer inspecciones por su cuenta. Entre otras medidas que adoptó de inmediato en el terreno práctico, se pudieran citar el proyecto de un matadero de animales y el de un baño especial para los caballos; la campaña para alejar las basuras de la ciudad, para destruirlas y desembarazar a la población de las materias fecales. En la esfera de las ideas la Sociedad logró despertar del letargo a muchos individuos y a levantar el espíritu de colectividad en los habitantes de La Habana, quienes empezaron a comprender mejor que con la aplicación de las medidas aconsejadas por la ciencia se podían elevar considerablemente los índices de salud y disminuir las cifras de mortalidad.
El establecimiento de los Comités de Barrios, representados por delegados de la corporación, reportaron resultados sumamente beneficiosos, por cuanto ayudaron a que cada persona comprendiera que la limpieza y el aseo son el fundamento de la salud; que al evitar los focos de insalubridad causantes de enfermedades y de la muerte garantizaba la prolongación de su vida y la de sus familiares. A esa labor educativa, la Sociedad añadió su insistencia en que al elegirse a los dirigentes se debía procurar que éstos fueran hombres entendidos y capaces de trabajar desde su puesto no para provecho personal, sino en beneficio de la salud del pueblo, en tanto asunto preferente de todo municipio.
La Sociedad de Higiene de La Habana fue, por así decir, una mediadora entre el pueblo y las autoridades y llevó a éstas las necesidades de aquél en materia de salud; rompió con antiguas y malas costumbres e hizo entrar a la población en el concierto del saneamiento, todo ello a pesar de la resistencia hallada en el curso de su incesante labor. Gracias a su gestión se llegó a constituir una verdadera autoridad popular, que echó a un lado muchas arcaicas tradiciones dañinas para la salud y puso en práctica medidas reveladoras de hasta qué punto fue capaz de divulgar los ecos de la razón y de convencer acerca de los atributos de la ciencia.
Por lo que significó el surgimiento y la existencia de la Sociedad de Higiene de La Habana en una época en la que a la salud pública no se le prestaba atención por parte de los gobernantes; porque los que la integraron fueron personas que, más que hombres de ciencia, fueron educadores e instigadores de la conciencia general y por su valioso aporte en la siembra de avanzadas ideas, en la formación de hábitos y en la apertura de nuevos horizontes en beneficio de la comunidad, bien merece que se reconozca el 12 de junio de 1891, día de su constitución, como otra fecha memorable en la historia de la Medicina cubana.

BIBLIOGRAFÍA

Delfín M. Memoria de los trabajos de la Sociedad de Higiene de La Habana durante el año de 1993 a 1994. Rep Med Farm Habana 1894;5(10):314-319. 

González Curquejo A. Una sociedad de higiene. Rep Med Farm Habana 1891;2(4):91-92.
----. La sociedad de higiene. Rep Med Farm Habana 1891;2(5):231-232.
----. Sociedad de Higiene de La Habana. Rep Med Farm Habana 1891;2(6):157-160.
Sociedad de Higiene. Rep Med Farm Habana 1891;2(11):281-286.
Sociedad de Higiene. Cron Med Quir Habana 1891;17:336-439.
González Curquejo A. Copia de la instancia presentada al Excmo. Sr. Alcalde Municipal de La Habana. Rep Med Farm Habana 1892;3(7):240-245.
Sociedad de Higiene de La Habana. Rep Med Farm Habana 1892;3(11):379-380.
Un triunfo de la Sociedad de Higiene. Rep Med Farm Habana 1894;5(5):172-175.
González Curquejo A. Datos para la historia de la Sociedad de Higiene de La Habana. Habana: Imp. El Siglo XX; 1913.