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La antropología médica en Cuba

Dr. Enrique Beldarraín Chaple Especialista de II grado en Epidemiología,Profesor del Departamento de Salud Pública. Facultad de Medicina “General Calixto García”. Investigador Auxiliar. Departamento de Investigaciones, CNICM.


El iniciador de los estudios antropológicos científicos en Cuba fue el Doctor Luis Montané Dardé, graduado de medicina en París y formado como antropólogo en el laboratorio y en el museo de la Sociedad Antropológica de aquella ciudad. Regresó a Cuba en 1874 e inició las investigaciones de esta materia en la isla. El 7 de octubre de 1877 fundó la Sociedad Antropológica de Cuba e inició la publicación de una revista, el Boletín de la Sociedad Antropológica de la Isla de Cuba, del que lamentablemente solo circularon 7 números, entre 1879- 80 y de 1884 - 87. Esta institución gozó de merecida fama en el mundo científico del último cuarto del siglo XIX, por la cantidad de trabajos presentados en sus sesiones, la profundidad de sus discusiones y el prestigio de sus miembros fundadores y de los que posteriormente se fueron sumando a sus filas.

Médicos fueron además un importante grupo de fundadores, como:
El Doctor Juan Santos Fernández y Hernández, uno de los mayores oftalmólogos de nuestra historia médica, quien también incursionó en el terreno de la Antropología y publicó entre su amplia bibliografía tres artículos en esta línea: “Las enfermedades de los ojos en las diversas razas que pueblan la isla de Cuba”(1879), “¿ La miopía es un producto de la civilización?” (1886) y “Las enfermedades de los ojos en los negros y los mulatos” (1901). Este ilustre científico además fundó y dirigió la notable revista Crónica Medico Quirúrgica de La Habana, que circuló entre 1875 y 1940, que sirvió también de tribuna a las investigaciones antropológicas de la época.
También fue fundador el Doctor Nicolás J. Gutiérrez y Hernández, primer Presidente de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, insigne médico y estudioso de la Antropología y el Secretario de la corporación, Doctor Antonio Mestre y Domínguez, quién publicó dos años después del inicio de las labores de la sociedad su libro “Origen natural del Hombre”(1879).
Los doctores Carlos de la Torre y Huerta, José Montalvo Cobarrubias, que publicó dos importantes artículos “El hombre terciario”(1879) y “Deformaciones artificiales del cráneo”(1884), Agustín Reyes Zamora, que realizó un “Estudio comparativo de los negros criollos y africanos” (1879), José I. Torralbas Manresa, que escribió “Consideraciones sobre la Antropología en Oceanía” (1883) y Fermín Valdés Domínguez y Quintanó, fueron miembros fundadores de la Sociedad Antropológica.
También hasta las primeras décadas del siglo XX se destacaron en esta ciencia los médicos Manuel Almagro, José A. Reynés, Arístides Mestre Hevia, Agustín W. Reyes, José Varela Zequeira, Antonio Díaz Albertini Mojarrieta, Pedro Valdés Raqués, Joaquín L. Dueñas Pinto, Ramón Hernández Poggio, Juan Guiteras Gener, Antonio Gordon de Acosta, Enrique López Veitía e Israel Castellanos González, todos con una notable hoja de servicios en la práctica médica.
Hay que mencionar aparte la labor del Dr. Raimundo de Castro y Bachiller dentro de la medicina legal y el vuelo que le dio a su desarrollo en nuestro medio, al incorporar y desarrollar los estudios de Antropología Forense.
Los estudios superiores de Antropología se iniciaron en la Universidad de La Habana en 1899, y su primer profesor fue el Doctor Montané Dardé, después de cuyo retiro fue sustituido por el Doctor Arístides Mestre Hevia.
Como hemos visto, la Antropología entró en el panorama científico cubano de las manos de los médicos. Como disciplina fue en sus inicios una Antropología física, forense, o dedicada al estudio comparativo de las razas humanas, es decir una Antropología biológica, pero pronto se diversificaron sus estudios y pasó a formar parte de las Ciencias Sociales; así surgió en nuestro medio la Antropología social, jurídica, cultural y todas las subdivisiones que conocemos hoy.
A pesar de los resultados que se iban obteniendo en estos estudios de Antropología biológica, faltaba aún mucho tiempo para que se desarrollara entre nosotros la Antropología Médica.
Pero diría yo que hay un antecedente muy anterior a Montané, Mestre, etc. en nuestro medio y son justamente los primeros estudios de Antropología Médica, que se refieren a nuestra población o a una parte de ella, y son los dedicados a las enfermedades de los negros esclavos, a las medidas que se empleaban para enfrentarlas o contrarrestarlas y a un sistema de atención médica muy particular dirigido a esta clase social de origen africano oprimida y vejada, que constituyó la fuerza motriz de la riqueza de la colonia y la fortuna de sus dueños. Por supuesto que esta medicina de esclavos era considerada de forma diferente a la de los blancos.
Y por ello planteo que es la génesis de la Antropología Médica en Cuba. Su obra más conocida y por tanto famosa fue el “Vademecum de los hacendados cubanos” (1831), del médico francés asentado por muchos años en el Caribe y en Cuba, Honorato Bernard de Chateusalan, pero cuenta además con la obra de Francisco Barreras, médico andaluz, natural de Dos Hermanas, cerca de Sevilla, que escribió la primera obra sobre el tema, que se mantuvo inédita por 155 años, hasta que las notables investigadoras Lidia Cabrera, también antropóloga y María Teresa de Rojas, lo hallaron en los fondos de la Biblioteca Nacional y lo publicaron en una edición muy limitada, en 1953, después de ser transuntado el manuscrito por la última de las investigadoras mencionadas. Además está la obra de Henry Dumont “Investigaciones generales sobre las enfermedades de las razas que no padecen la fiebre amarilla y estudio particular sobre la enfermedad de los ingenios de azúcar o hinchazón de los negros y chinos” (1865) y “Antropología y patología comparadas de los hombres de color africanos que viven en Cuba”, que fue premiada por la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana (1876) y sobre la cuál leyó un informe en dicha corporación el Doctor Montané y la de José A. Reynés “Algunas consideraciones generales sobre la raza negra, su patología y terapéutica”, memoria leída en la Real Academia en 1868 y publicada posteriormente en los Anales de la misma.
En Cuba ha tenido un notable desarrollo la Antropología forense, impulsada primero dentro de la Cátedra de Medicina Legal, desde la época del Doctor Raimundo de Castro y Bachiller, con exponentes tan notables como el Doctor Francisco Lancís y Sánchez, que sentaron las bases de una verdadera Escuela de Medicina Legal cuyos frutos ha recogido el actual Instituto de Medicina Legal, con una importante labor dentro de la Antropología forense de fama internacional, trabajo caracterizado fundamentalmente por la identificación de restos óseos, tanto desde la óptica de la Criminalística como del estudio de poblaciones aborígenes, fechado de restos óseos, utilizando las técnicas más modernas. También se ha especializado esta institución en estudios para determinar paternidad, huellas, etc. Esta especialidad altamente calificada ha sido solicitada incluso por países del área para identificar restos humanos, cadáveres, como fue un famoso caso de criminalística solucionado en Ecuador y mas recientemente el hallazgo en Bolivia de los restos de la guerrilla del comandante Ernesto Che Guevara, que fueron encontrados, rescatados e identificados por un equipo de especialistas dirigido por su director Doctor Jorge González Pérez después de varios meses de ardua labor.
Importantes también fueron las investigaciones de crecimiento y desarrollo humano llevadas a cabo por especialistas del Ministerio de Salud Pública, como fue la Encuesta e Investigación de Crecimiento y Desarrollo de la población infantil cubana, dirigida por el profesor doctor José Jordán, que culminó con el cálculo de las Tablas Cubanas de Peso Talla y Estatura, que hasta ese momento el desarrollo corporal de nuestros niños era evaluado por parámetros foráneos. En la actualidad continúan estas investigaciones en el Departamento de Crecimiento y Desarrollo que dirige el Doctor José Gutiérrez Muñiz en la Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo”. También se ha desarrollado la línea de investigación antropológica relacionada con la nutrición y los hábitos alimentarios en los diferentes grupos de población desde el Departamento de Antropología y Nutrición, del Instituto Nacional de Nutrición e Higiene de los Alimentos.
La Antropología Médica ocupa también un espacio que estudia el proceso SALUD – ENFERMEDAD y muy especialmente la RELACION MEDICO – PACIENTE, usando las técnicas de la entrevista a profundidad para explorar los síntomas que siente y las ideas que tiene el paciente sobre la enfermedad, la salud y su padecimiento como un hecho concreto y particular. Así como las ideas sobre el tema que tiene la comunidad de la que él forma parte, el uso de técnicas y remedios ancestrales que se han transmitido de generación en generación para enfrentar situaciones determinadas ( lo que muchos llaman Folklomedicina). Hoy está en el centro de nuestro debate médico el rescate y empleo a fondo de las entrevistas médico–paciente como una herramienta extraordinaria para obtener información que va a beneficiar el proceso de curación de los pacientes.
La Antropología médica actual estudia también el desarrollo de la tecnología y su empleo con fines diagnósticos, terapéuticos y profilácticos y mira porque el proceso de la práctica médica no se transforme en una cadena de eventos de alta tecnología donde el médico sea un frío analista de información y el paciente el portador de la materia a analizar. La Antropología médica aboga por la profundización de los lazos médico–paciente, que deben ser cada día más cálidos y humanizados, explorar: conversar, tocar, palpar, percutir, establecer esa relación maravillosa que da seguridad y confianza al paciente, rescatando las técnicas de la vieja, pero no arcaica semiología y sobre todo, emplear adecuadamente el arte maravilloso de la palabra, la conversación para obtener un buen resultado: la comunicación.
La Antropología médica no se opone a la tecnología, más bien propugna su uso adecuado y racional.
Estos dos últimos aspectos mencionados están en el debate actual de nuestro mundo académico, ejemplo de ello son las sesiones que se han dedicado a estos temas en las reuniones del Ateneo “Juan Cesar García” y que han sido publicados en su Boletín o basta hojear algún número de la Revista Cubana de Medicina General Integral o la Revista Cubana de Medicina Interna., de los últimos años, para comprobar que es un tema presente.
Estamos empezando en estos momentos investigaciones sobre Antropología médica y Epidemiología, en el sentido de comparar los programas colectivos de lucha contra diversas enfermedades y como se plantean las diferentes sociedades enfrentarlos y comparar los resultados de los mismos, según áreas geográficas, grupos sociales en países pertenecientes al mismo entorno como es el Caribe.

BIBLIOGRAFIA.
1. Barrera Domingo, F. (1953). Reflexiones físico naturales médico quirúrgicas. Prácticos y especulativos entretenimientos acerca de la vida, usos, costumbres, alimentos, vestidos, color y enfermedades a que propenden los negros de Africa venidos a las Américas. Compilación y transcripción de María Teresa de Rojas, editor Lidya Cabrera. La Habana, Ediciones Cr.
2. Chateausalins, H. B. de. El vademecum de los hacendados cubanos o guía práctica para curar la mayor parte de las enfermedades. La Habana, Imprenta de Manuel soler, 1854.
3. Delgado García, G.(1999). Los médicos y la antropología en Cuba. Conferencia leída en la conmemoración del centenario de la Cátedra de antropología de la Universidad de La Habana, diciembre 29, 1999. Inédito.
4. _____ ( 2001). Las primeras cuatro décadas de la Cátedra de Antropología de la Universidad de La Habana. Conferencia leída en la clausura del Congreso Universidad de La Habana, inédito.
5. Le Roy y Cassá, J.(1916). Bibliografía del Dr. Juan Santos Fernández. Imprenta de Lloredo y Cía. La Habana.
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7. Trelles Govín, C.M.(1919). Biblioteca Científica Cubana. Tomo I. Imp. Juan F. Oliver. Matanzas.

Trabajo de autores contemporáneos en el campo de la Antropología Médica