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Mayo 1ro. de 1907. Inauguración de la primera unidad de radiología en Cuba

Autor: Lic. José Antonio López Espinosa
Centro Nacional de Información de ciencias Médicas

En los años finales del siglo XIX se realizaron tres importantes descubrimientos científicos en favor de la salud y la vida del hombre. Uno de ellos fue el del alemán Wilhelm Conrad Röntgen (1845-1923), quien el 8 de noviembre de 1895 descubrió los rayos X, cuya importancia para la Medicina quedó por él demostrada el 22 de diciembre siguiente, cuando ese día los aplicó en una de las manos de su mujer y despejó todas las dudas sobre la posibilidad de hacer visible el esqueleto humano. El danés Niels Ryberg Finsen (1860-1904) abrió el mismo año otro nuevo camino a las ciencias de la salud, al comprobar que era posible el tratamiento con éxito de varias enfermedades mediante la aplicación de rayos de luz concentrada. Por otra parte, la polaca Marie Curie (1867-1934) descubrió en 1898 los efectos fisiológicos de los rayos radioactivos y creó los fundamentos de su aplicación en la Medicina. Tanto Röntgen como Finsen y la Curie fueron agraciados con el Premio Nobel. El primero fue merecedor del de Física en 1901; el segundo obtuvo el de Medicina en 1903 y la tercera recibió el galardón de Física en 1903 y del de Química en 1911.
En 1905 el ilustre médico cubano Francisco Domínguez Roldán (1864-1942), en quien convergieron las aureolas de su labor patriótica como oficial mambí, de sus méritos científicos y de su lucha por la reivindicación de Carlos J. Finlay Barrés (1833-1915), planteó al Decano de la Facultad de Medicina, doctor Juan Guiteras Gener (1852-1925), que desde su regreso de la Guerra de Independencia hacía cinco años estudiaba por las noches los rayos Röntgen y el radio, con los aparatos defectuosos instalados por él en el hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”. Le hizo saber asimismo su convencimiento de su gran valor para el diagnóstico y el tratamiento de las afecciones quirúrgicas y su intención de viajar a Europa, con el objetivo de investigar sus posibilidades con más detalle, por cuanto consideraba el brillante porvenir reservado a la Radiología y la necesidad de aplicarla en Cuba.
El 16 de julio de ese año 1905 partió el doctor Domínguez Roldán hacia Europa. En el Departamento Anatómico de la Escuela de Medicina de París se enteró de los adelantos en medicina operatoria y, en la instalación de Radio Diagnóstico del Hospital Saint Antoine examinó los nuevos aparatos de diagnóstico y el equipo Gaiffe en la sala de Radioterapia; en Londres visitó el Departamento de la “Finsen Light” del London Hospital y en Alemania, la patria de Röntgen, logró profundizar sus conocimientos teóricos y prácticos en esta materia.
A su regreso a Cuba redactó un informe y escribió su libro Rayos Finsen, rayos Röntgen y radio, publicado en La Habana en 1906. En su brillante informe mostró los beneficios del uso de los nuevos aparatos y estableció un presupuesto para su adquisición; propuso un proyecto con vistas a la construcción de un departamento de radiología en el hospital “Mercedes”, que entonces era la clínica hospital de la Escuela de Medicina; e hizo una exposición acerca de las características y utilidad de los rayos X, los rayos Finsen y el radio de manera particular en cada caso.
El Gobierno cubano estudió y aprobó el informe del doctor Domínguez Roldán, a quien de paso encomendó la misión de fundar el Departamento Radiológico en el hospital “Mercedes”. Al efecto se le otorgó un crédito de 25 mil pesos, con 3 mil al año para mantenerlo, y se le comisionó oficialmente para adquirir los aparatos en Europa. Casi todos los compró en Francia; sólo los equipos Finsen los obtuvo en Copenhague.
A las nueve de la noche del 1ro. de mayo de 1907 se inauguró el Departamento de Radiología en el hospital “Mercedes”, primera instalación de su clase en Cuba, donde se centralizaron los rayos X, los rayos Finsen y el radio, en un solemne acto al que asistieron el Ministro de Francia, un representante de Magoon, Gobernador de los Estados Unidos en Cuba, el doctor Emiliano Núñez de Villavicencio Álvarez (1845-?), director del hospital, integrantes del claustro de profesores, estudiantes, médicos y enfermeras. El centro estaba dotado de dos aparatos productores de rayos X, uno destinado exclusivamente al diagnóstico y al estudio del tratamiento del cáncer, y el otro a las demás enfermedades. Para el diagnóstico se empleaban los rayos X bajo las formas de radioscopia o de radiografía y se contaba con todo lo necesario para revelar e imprimir placas. Los rayos Finsen se aplicaban con una gran lámpara de arco con cuatro tubos Finsen, que permitían tratar a igual número de enfermos en forma simultánea. La unidad disponía asimismo de suficiente radio y de tubos para su protección y uso.
Cuba, pequeño país con una escasa población de 2 048 980 habitantes y bajo la tutela de una segunda ocupación de los Estados Unidos, podía alardear de tener la mejor organizada y más completa instalación de radiología del mundo en aquel tiempo, al decir de especialistas franceses en la materia, que veían en su puesta en funcionamiento un triunfo para la ciencia y la industria de su país, a la vez que reconocían la posición de la isla a la vanguardia del proceso radiológico.
Con la inauguración de este departamento, empezó también la gestación de una nueva especialidad médica en Cuba, a los pocos años de descubiertos y aplicados por primera vez a escala internacional los rayos x, los rayos Finsen y el radio. Al doctor Domínguez Roldán se le debe, además de la primera unidad de Radiología cubana, el desarrollo de esta disciplina en el país, pues fue él quien formó a los primeros radiólogos criollos, varios de ellos convertidos más tarde en reconocidas personalidades científicas, como fueron los casos de Miguel de Carrión Cárdenas, Gerardo Gutiérrez Valladón, Gustavo González Sastre, José R. Valdés Anciano y Juan Manuel Viamonte Cuervo, por sólo mencionar algunos que llegaron incluso a ser miembros de prestigiosas organizaciones de naciones de alto desarrollo, tales como la American Roentgen Society, la Radiological Society of North America, la American Collegue of Physicians y la Deutsche Röntgen Gesellschaft.
Radiólogos de épocas posteriores han coincidido en señalar que la contribución más valiosa del doctor Domínguez Roldán al desarrollo de la Radiología en Cuba, fue su perseverancia en la exploración de nuevas posibilidades de aplicación con éxito, sobre todo de la radioterapia del cáncer, y sostienen que su trabajo en este sentido ha sido un elemento de gran importancia en los progresos de esta técnica.
Con toda razón se le ha reconocido como el “padre de la Radiología en Cuba”.

BIBLIOGRAFÍA

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