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Septiembre 20 de 1941. Inauguración de la Clínica de Maternidad Obrera de La Habana

Autor: Lic. José Antonio López Espinosa
Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas

En 1939 el arquitecto Emilio de Soto Segura recibió la tarea de confeccionar el proyecto de edificación de una clínica provincial, concebida para prestar asistencia médica de maternidad a las mujeres obreras y esposas de obreros. Para el diseño del proyecto, de Soto hizo un estudio profundo de las edificaciones de las clínicas maternas existentes entonces en otros países y, sobre esa base, logró relacionar de modo ingenioso la arquitectura del centro con la ciencia médica. La institución se construyó en un terreno de forma trapezoidal con considerables irregularidades, situado en la Calzada de Columbia (actualmente Avenida 31) y calle 84, Marianao, donde el 1º de abril de 1939 el entonces Coronel Fulgencio Batista Zaldívar colocó la primera piedra.
La ceremonia de inauguración de la clínica se había señalado de inicio para el 4 de septiembre de 1941; pero hubo que posponerla porque Batista debió asistir ese día a otras actividades relacionadas con la fecha. Fue en la tarde del sábado 20 de septiembre que quedó oficialmente inaugurada la Clínica de Maternidad Obrera de La Habana, que ya había comenzado a prestar servicios desde el día 1º de ese mes. El acto, presidido por Batista, contó con la asistencia del Ministro del Trabajo Márquez Sterling, jefes de distintas instancias de las fuerzas armadas, médicos y numerosas personas de todas las clases sociales. En esa actividad, ampliamente difundida por la prensa escrita y radial, hablaron, además del Presidente Batista, el doctor Alfredo O. Cabeiro a nombre de la clase patronal; el doctor Arturo Comas Calero, Presidente de la Junta Central de Maternidad, el Ministro de Salubridad doctor Sergio García Marruz, José Llerena Cruz, Presidente de la delegación de La Habana y Francisco Malpica por la Confederación de Trabajadores de Cuba.
Dotada con los equipos más modernos y con los adelantos científicos y técnicos de la época, esta clínica llegó a ser una de las mejores dentro de su clase a escala internacional. Su primer director fue el doctor Alfredo Comas Calero, fiel servidor del Presidente Batista; como administrador se eligió a Luis M. Chappy; como jefe de personal a Otto Giner Frías y como jefa de enfermeras a Eloísa Frías. Manuel J. Moreyra dirigió en principio el departamento de Contabilidad; el doctor Federico Fusté el departamento de Anatomía patológica; el doctor Felipe Carbonell se hizo cargo los servicios de estadísticas de maternidad obrera; Ofelia Cuervo asumió la jefatura de las consultas externas de enfermería y el doctor Jorge A. Domenesis la de la farmacia. Con el servicio de Rayos X se responsabilizó al radiólogo José R. Lambert, con el Laboratorio clínico al doctor Ernesto Velarde y con los servicios internos a Juan Cuadros.
A raíz de su inauguración, la clínica disponía de 250 camas, de las cuales 160 se destinaron a las obreras y a las esposas de los obreros y, el resto, a la atención privada. La reducida plantilla inicial fue en aumento, a medida que se creaban los nuevos servicios, hasta llegar a la cifra de 99 médicos de distintas especialidades. Entre los servicios que se brindaban allí por notables especialistas se cuentan en primer lugar el de Obstetricia y Ginecología, dedicado a atender problemas de las embarazadas, Medicina, Cirugía ginecológica, Cirugía infantil, Otorrinolaringología, Pediatría, Cardiología, Dermatología y Sifilografía, Odontología, Urología, Servicio Social y Esterilidad.
La clínica tenía un museo anatómico y fotográfico, donde se exhibían piezas de tamaño natural trabajadas en cera, en las cuales se representaban los meses del embarazo y también el parto fisiológico. En el museo se mostraban además piezas teratogénicas de malformaciones fetales y de recién nacidos, así como de órganos extirpados en operaciones ginecológicas. El museo desapareció en 1996, cuando el local que ocupaba se convirtió en aulas para impartir clases a los estudiantes de Medicina.
En 1966 el doctor Aquilino Piedra Sarduy, gran conocedor de la vida y obra del obstetra y ginecólogo Eusebio Hernández Pérez, quien fuera General de la guerra de independencia y Profesor Titular de la cátedra de Obstetricia y Ginecología en 1900, sugirió la idea de que la clínica llevara su nombre. La propuesta fue elevada al entonces Ministro de Salud Pública, doctor Heliodoro Martínez Junco, a través del doctor Gustavo Aldereguía Lima, quien fue amigo y compañero de ese médico y patriota. La solicitud fue aceptada y acogida con beneplácito, por lo que desde ese año el centro lleva el nombre de Hospital Gineco Obstétrico “Profesor Eusebio Hernández”.

BIBLIOGRAFÍA

Abren el Hospital de Maternidad Obrera. El Mundo 1941;40(21 sep):1.
Cubás JD. El seguro de maternidad. La institución que admira el continente. La Habana: Prensa Indoamericana; 1944.
Otero Martínez N. Clínica de Maternidad Obrera de La Habana. Historia 1939-1989. La Habana: [s.n.]; 1990.
Ramírez Olivella J. Bosquejo histórico y evolución de la Obstetricia en Cuba, desde los indígenas hasta nuestro días. Rev Cubana Obstet Ginecol 1942;4(3):109-135.
Se inaugura hoy sábado la obra admirable de la Clínica de Maternidad Obrera. El Sol 1941;(20 sep):1.