
El pasado miércoles, el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello fue el escenario de un emotivo homenaje a la Prof. Caridad Regina García, una figura emblemática en el ámbito de la educación y las artes en Cuba. Bajo el título “Cuando convocan los afectos, o cómo conocí a Regina”, la MSc. Malena Balboa, investigadora de la institución, dirigió un taller de Historia Oral que buscaba visibilizar la vida y obra de esta destacada maestra y artista autodidacta.
La Prof. Caridad Regina García, originaria de Santa Clara, ha dedicado su vida a la enseñanza y la promoción de las artes plásticas. Graduada como maestra normalista en 1946 y Doctora en Pedagogía en 1957, su legado educativo se entrelaza con su pasión por el arte, especialmente el estilo “naif”, que utiliza para expresar su visión sobre las religiones afro y los mitos populares de la cultura cubana. “Cada pincelada en mis obras es un fragmento de mi historia, un eco de mis vivencias y de mis raíces”, declaró García durante el evento.
El taller no solo permitió a los asistentes escuchar las vivencias de García, sino que también presentó una exposición de sus obras, en las que se puede apreciar su singular estilo que mezcla lo “naif” con elementos de la cultura afrocubana. “El arte es un vehículo poderoso para contar historias, y la de Regina es una de las más inspiradoras que he tenido el placer de conocer”, afirmó Balboa, resaltando la importancia de la oralidad en la preservación de la memoria histórica.
El evento, que también sirvió como un espacio para el intercambio de saberes y experiencias, destacó la importancia de proyectos comunitarios como “Las Mariposas de Infomed”, en el que se promueven actividades de extensión y se da visibilidad al trabajo de figuras como García. Iniciativas como esta son esenciales para fortalecer los lazos comunitarios y fomentar la educación artística, especialmente en contextos rurales.
La jornada culminó con un llamado a la acción por parte de Balboa, quien instó a los presentes a seguir apoyando y promoviendo la cultura y el arte como formas de resistencia y expresión. “El legado de Caridad Regina García es un recordatorio de que cada historia tiene un valor inmenso y merece ser contada”, concluyó.
En conclusión, el homenaje a la Prof. Caridad Regina García no solo celebró su vida y su obra, sino que también reafirmó el poder de la educación y el arte como herramientas de transformación social. En tiempos donde la memoria colectiva puede verse amenazada, encuentros como este ayudan a mantener viva la chispa de la historia y a reconocer el valor de quienes, con amor y dedicación, han tejido el rico tapiz cultural de Cuba.